HISTORIA DE UN GRAN DIARIO


Historia del FORVERTS de New York
La historia de la llegada de los judíos al continente americano, al Nuevo Mundo, tiene su expresión más completa y antigua en aquellos que llegaron a las primeras colonias inglesas en América del Norte. Cuando llegaron lo hicieron abiertamente como judíos, sin necesidad de ocultar su identidad.
El territorio del inmenso imperio colonial español y también el de Portugal prohibían no solo la presencia de judíos sino también la de sus descendientes. Por muy católico que se fuese, se debía presentar un certificado que demostrase la pureza de sangre, libre de ascendencia judía so pena de ser aprisionado y llevado ante los tribunales de la Inquisición.
Los primeros en llegar, fueron los sefardíes, que lo hicieron en diversas regiones, luego llegaron judíos provenientes del centro de Europa. Los judíos que provenían del Imperio de los Habsburgo, en aquel año no existía el Estado Alemán, cuando estalló la guerra contra Napoleón, retornaron a Europa para luchar contra él. En 1848, cuanto estallaron las Revoluciones Burguesas fue bastante numerosa la emigración de judíos de origen germánico a los Estados Unidos, hasta que finalmente llegaron en masa y en grupos muy numerosos los judíos que escapaban de los pogroms y la miseria del Imperio Zarista. Esos inmigrantes a quienes la Estatua de la Libertad les daba la bienvenida con las sentidas estrofas del soneto de Emma Lazarus, solo traían las ilusiones de poder tener una vida más serena, progresar y vivir sin miedo a los ataques que sobrevenían con los pogroms.
Casi todos se expresaban en idish, muchos eran judíos ortodoxos, y otros anarquistas, socialistas, bundistas, sionistas etc. Con la vitalidad que los caracterizó crearon negocios, inventaron nuevas formas de expresión, lo intentaron todo, y mantuvieron una cultura idish que expresaron en libros, obras de teatro, revistas y diarios y uno de ellos, el más antiguo que todavía subsiste y que ha cumplido 110 años el año pasado: el Forward
En 1897, cuando fue fundado el Forward fue un año de apertura, era una época de cambios en América y en casi todas partes. Especialmente para los judíos, este era el año en que el siglo XX estaba asomando. Era el momento del nacimiento en que los valores milenarios estaban comenzando a transformar la historia. Era el tiempo perfecto para la llegada de un nuevo diario para la escena y el escenario de los cataclismos que llegarían y que relatarían las crónicas.
En agosto de 1897, en Basilea, Suiza, Teodoro Herzl había convocado la realización de un Congreso de la Organización Sionista Mundial , el primer paso hacia el renacimiento de un Estado Judío. Un año antes, Herzl había electrizado al mundo judío con su visionario ensayo “El Estado Judío.” Ahora estaba trabajando para convertirlo en una realidad. En abril de 1897, cuando Herzl estaba planeando su congreso, estalló una guerra en el Medio Oriente entre Grecia y Turquía. Herzl pasó gran parte de su tiempo en la primavera y el verano tratando de lograr un acuerdo con Turquía, el poder dominante en Tierra Santa: los derechos judíos en Palestina a cambio de una promesa de ayuda de los judíos de Occidente para esta guerra. El sultán no le prestó atención. Pero el juego diplomático llevado a cabo por Herzl solo estaba comenzando.
En octubre de 1897, en Vilna, Lituania, los delegados de las asociaciones de trabajadores judíos de la Rusia zarista y de Polonia, se habían reunido secretamente para la conferencia donde se fundaría el partido laborista judío, el BUND, el primer partido socialista de masas en Rusia. El Bund a su vez, realizó una conferencia en el siguiente mes de mayo en Minsk, donde fue fundado el partido Social Demócrata de la Federación Rusa , el mismo partido que luego expulsaría al Bund y a sus aliados demócratas cambiando su nombre por el de Partido Comunista
Para los cinco millones de judíos rusos, el Sionismo y el Socialismo eran vistos como respuestas utópicas a una crisis muy inmediata. Habían estado sujetos desde 1881 a permanentes persecuciones y actos repetidos de violencia por parte de la chusma bajo el tiránico reinado del Zar Alejandro III. Miles huyeron a América. En 1896, el inútil hijo de Alejandro, Nicolás II fue coronado zar, y la corriente se transformó en torrente. En solo un año emigraron 33.000 personas. Para 1897, mas de medio millón de judíos rusos habían llegado a América. La inmigración cambió la cara del judaísmo norteamericano, que había crecido en menos de dos década, de una opulenta y bien integrada comunidad de 250.000 personas a casi de un millón de recién llegados de habla idish y de extrema pobreza.
La vida que hallaron no era simple.
En abril de 1897, cuando el Forward hizo su aparición en las calles de Nueva York, Estados Unidos estaba saliendo del cuarto año de depresión económica, marcado por el malestar generado por la violencia ejercida sobre los trabajadores y la corrupción desenfrenada en los negocios. Un mes antes, en marzo, el republicano William McKinley había comenzado su período presidencial luego de haber ganado unas elecciones que habían sido muy duramente peleadas contra el populismo radical de William Jennings Bryan, un demócrata de las praderas. Bryan había electrizado a la nación con su osado mensaje sobre la economía - “Ustedes no crucificarán a la humanidad sobre una cruz de oro.” – pero el republicano le ganó por 20 votos a uno.
La derrota de Bryan y el triunfo conservador provocó una ola de malestar en los sectores radicalizados. Estallaron las huelgas en todo el país, desde las minas de carbón a las fábricas de camisas y los ferrocarriles. En diciembre, la Federación de Trabajadores de América se dividió – por primera, pero no última vez – cuando los mineros del Este se separaron uniéndose al tímido AFL.
La prensa diaria luchó para mantener la agitación a su alrededor. Adolph Ochs, un judío alemán de Tennessee, había comprado el New York Times en 1896 y prometía elevar su nivel como diario mundano, con clase, sobrio, objetivo y cuidadoso, dedicado al quehacer e información de los ciudadanos lectores del mundo. En febrero de 1897, Ochs definió su trayectoria futura con el lema, colocado en el borde superior de la primera plana “todas las noticias que merecen ser impresas”. En la vereda opuesta, “El Mundo de Nueva York” de Joseph Pulitzer y “El Diario de Nueva York” de William Randolph Hearst estaban en un camino diferente. Se involucraron hasta el fondo en una carrera donde competían el uno con el otro para sacarse ventaja con un nuevo periodismo sensacionalista y escandaloso donde los temas eran el sexo y el crimen.
En enero de 1897, cuando su rivalidad alcanzó el punto más alto, la prensa snob de Nueva York se burló de esas páginas escandalosas de inflamado estilo, inventando un nuevo término, “prensa amarilla”. Pero mientras los otros la despreciaban, la prensa amarilla estaba estableciendo la agenda nacional. Habían tomado partido por la causa de la independencia de Cuba, llamando implacablemente a la guerra contra España para otorgar la democracia norteamericana a los latinoamericanos.
Para 1898 ellos tuvieron su guerra, y Estados Unidos su primer imperio. Este era el mundo al que entró Forward el 22 de abril de 1897. Las historias que encabezaban la primera plana contenían indirectamente los temas del siglo: un reportaje desde el frente en la Guerra de Medio Oriente; un relato sobre el malestar de los cubanos – encabezado “Bravo Cubans” – más historias de las huelgas que continuaban a todo vapor en Nueva York, una huelga de lecheros en Buenos Aires y una crónica sobre la corrupción sobre la casi nueva administración de McKinley. Desde sus inicios, el Forward fue un diario que se ocupaba de los temas estadounidenses y mundiales. A diferencia de otros periódicos de inmigrantes, no intentó simplemente conformar a sus lectores con sus modos familiares, contándoles los chismes del gueto. Más bien, aspiró a permitirles conocer el mundo en el que se hallaban y tampoco nunca deseó ser un diario selecto para selectos lectores. Esto significa que desde el principio quiso ser una voz del pueblo. Ese fue su secreto: hablaba el lenguaje de sus lectores de la clase trabajadora, en un lenguaje sencillo que pudieran comprender fácilmente, nunca por encima de ellos y nunca por debajo. Para 1925 era uno de los diarios de mayor circulación en los Estados Unidos y hay quienes dicen que el más querido.
El Forward verdadero no surgió completo cuando irrumpió en la escena en abril de 1897. Fue una tarea progresiva, desarrollándose en el tiempo hasta encontrar su propia voz. Reclamó en 1898 contra los “patrones capitalistas” y la explotación en sus fábricas. Lloró en 1903 por las víctimas de los pogroms. Aconsejó, mirando hacia los inmigrantes en 1918 que escaparon de los guetos. Colaboró con los pioneros sionistas que estaban reconstruyendo el Hogar Nacional Judío en 1925. Se alineó en 1935 detrás de Roosvelt y su New Deal. Advirtió en 1940 sobre la tormenta que se cernía sobre Europa. Década por década adaptó su mensaje y su tono a medida que iba cambiando el mundo de sus lectores.
Otros diarios buscaron aumentar sus lectores atrayéndolos hacia ellos; el Forward, en un modo casi único, fue hacia sus lectores y compartió sus vidas, y su nombre se convirtió en una leyenda. El destino del Forward fue demasiado único. Entre 1940 y 1945, la máquina de guerra del nazismo alemán exterminó sistemáticamente a los hablantes judíos de idish de Europa Oriental, el corazón palpitante del judaísmo mundial. Como ya se había señalado, el Forward se hallaba entre los primeros que advirtieron sobre la amenaza nazi, y cuando se desencadenó la tragedia, el Forward contó absolutamente todo, sin dudarlo. Solo más tarde, y luego de cierto tiempo el Forward pudo comprender todo el significado de la tragedia y cuanto de ella le afectaba también directamente. Los nazis no solo habían asesinado seis millones de judíos, ellos habían destruido las raíces de una civilización, los más de mil años de una cultura que se expresaban en el idish del judaísmo de Europa Oriental. El mundo judío perdió su corazón; el Forward perdió sus futuros lectores.

LOS JUDIOS DE ALBANIA


Los Judíos de Albania
Aunque esté situada geográficamente en Europa, Albania es una “nación entre el Oeste y el Este, región que une los Balcanes e Italia, débil lazo entre el mundo griego y latino, entre el mundo eslavo e islámico”. Desde la época en que el Imperio Romano se dividió entre Oriente y Occidente también sus confines atravesaban Albania: esta división continuó en el Medioevo y también durante la dominación otomana bajo el sistema conservador de los millet.
Con la independencia del país, lograda en 1912, a pesar del paréntesis del duro régimen comunista, Albania no ha perdido esa característica suya de tierra de cruce donde el Oriente se enfrenta con el Occidente.
La caída del comunismo y ciertas cuestiones han atraído la atención sobre la minúscula comunidad judía existente en el país. La suya es una historia fascinante porque es poco conocida o tal vez porque se halla inevitablemente ligada a la compleja historia del pueblo albanés.
Algunas sitios judíos se hallaban allí a fines del siglo XII. Luego en el siglo XVI millares de sefardíes escapados de la península ibérica se refugiaron en el Imperio Otomano. En él, a los judíos no se les cobraba ningún otro impuesto salvo el exigido a todos aquellos que no eran musulmanes y que no demasiado caro. No solo su identidad religiosa era ampliamente tolerada, también eran estimulados en sus actividades comerciales y podían acceder a todos los cargos civiles.
En aquella época Albania se hallaba bajo el total dominio de la Sublime Puerta y diversas comunidades judías catalanas, castellanas, portuguesas, sicilianas y de Apullia
se instalaron en la región central del país que constituía la zona más desarrollada y prometedora desde el punto de vista comercial. El puerto de Valona Durazzo junto a las importantes ciudades del interior, Elbasan y Berat, se convirtieron en sedes de sólidas comunidades comerciales. Otros judíos se establecieron al norte, en diversas ciudades de la actual Kòssovo. En el 1673, Sabbetai Zevi fue exiliado por el Sultán a Dulcigno (que hoy se halla en Montenegro) y aquí murió tres años más tarde.
A comienzos del siglo XIX los judíos albaneses sufrieron expropiaciones y medidas restrictivas ordenadas por Alì Paschá, gobernador de Giannina, que deseaba declararse independiente de la Sublime Puerta. A partir de este momento la comunidad judía en el interior de los futuros límites del Estado albanés comenzó a disminuir. Al finalizar la Primera Guerra Mundial solo un pequeño número de judíos vivía en Albania. Según el censo de 1930 solo vivían 204 judíos en Albania. La Comunidad Judía fue reconocida oficialmente por el Estado el 2 de abril de 1937
.En los años en que se iniciaban las persecuciones antisemitas, Albania – ahora bajo la monarquía del rey Zog – protegió a los judíos y les ayudó a huir de Alemania, de Austria y de los que una vez había sido Checoslovaquia. En 1939 algunas familias provenientes de Austria y de Alemania, se refugiaron en Albania y se establecieron en Tirana y en Durazzo.Luego, durante la invasión italiana, acontecida en el curso de aquel año, las autoridades albanesas hicieron lo posible para esconder a los judíos de los nazis.
Posteriormente la división de Yugoslavia entre Italia y Alemania, y la anexión de Kosovo a Albania, muchos judíos se escaparon de Croacia y de Serbia y se refugiaron en territorios albaneses. Estos refugiados fueron bien tratados ya sea por la población local o por los italianos. Una parte de ellos fue enviada a Italia luego de haber pasado por el campo de tránsito de Kavajë, otra parte fue entregada a los alemanes y enviada al norte, al campo de Prishtinë. Luego de la liberación de Italia, en septiembre de 1943, Albania cae en manos de Alemania, pero casi todos los judíos huyeron y evitaron ser capturados. Se calcula que gracias a la ayuda de la población albanesa cerca de 350 familias judías se salvaron no obstante la existencia de la ocupación alemana.
Cuando finalizó la guerra los judíos que se había refugiado en Albania, quisieron dirigirle un mensaje de agradecimiento al nuevo régimen comunista. Pero su alivio duró poco. De hecho Enver Hoxha, secretario del partito comunista, una vez consolidado en el poder, determinó una severa represión por la creciente confrontación entre todas las comunidades religiosas albanesas. Durante 1967, en el ámbito de la revolucionarización (la revolución cultural albanesa) la lucha antirreligiosa llegó a su fin y fue impuesta la clausura de todos los lugares de culto, comprendida la sinagoga de Tirana. No obstante esto, un pequeño grupo de judíos, haciendo frente a las enormes dificultades, continuaron reuniéndose secretamente en una casa de Tirana en ocasión de las festividades.En 1990 el régimen comunista que se había convertido en un caso único en el mundo ya que todavía era stalinista, comienza a mostrar claros signos de cambio. Bajo la presión de la población urbana, estudiantil y de la comunidad internacional que negoció el otorgamiento de la ayuda imprescindible a la destruida economía del país una vez democratizado, en noviembre de aquel año fue concedida la libertad religiosa y la posibilidad de expatriarse.

Lino Sciarra
LA COMUNITÀ EBRAICA ALBANESE(«Orientalia Karalitana», N. 3, Aprile 1998, pp. 319-321)
En aquellos días tuvo sus inicios la operación denominada “Alfombra Voladora” organizada en el mayor de los secretos del gobierno israelí y del albanés con la colaboración de los gobiernos italiano y griego.
Durante el curso de cuatro meses, desde noviembre a abril siguiente, la totalidad de la comunidad judía albanesa ( gran parte de la cual vivía en la capital, en tanto que algunos otros en Valona y en Korçë) ha dejado Albania. La mayoría, cerca de 320 personas, se dirigieron a Israel, mientras una cincuentena han preferido escoger como destino final los Estados Unidos.
La razón de la decisión de abandonar Albania no tiene que ver con el antisemitismo sino con la voluntad de huir de la grave crisis económica y social que atravesaba – y atraviesa – el País.

ELIEZER BEN IEHUDA


El renacimiento de la lengua Hebrea
En su obra pionera sobre restauraciones y restauradores de lenguas, el ling?ista norteamericano Einar Haugen escribió: "Parece que casi por regla general tales movimientos se remontan a una sola persona abnegada, que fue capaz de enfocar las preponderantes insatisfacciones de su pueblo. Al surgir del grupo cuyo lenguaje había sido descuidado, esos reformadores tuvieron a menudo una motivación más que puramente intelectual para establecer la existencia de su lengua. Su aporte se convirtió en una contribución a la liberación general del grupo, un medio de rebelión y un símbolo de unidad". En el renacimiento del hebreo, considerado uno de los acaeceres socio-ling?ísticos más descollantes de los tiempos modernos, esta caracterización constituye una verdad que se aviene eminentemente con Eliézer Ben Yehudá.Eliézer Ben Yehudá, originalmente llamado Eliézer Itzjak Perelman, nació en la aldea lituana de Luzhky el 7 de enero de 1858. Al igual que todos los niños judíos de ese tiempo y lugar, comenzó a estudiar hebreo a muy temprana edad como parte de una educación religiosa. Sobresalió en sus estudios y por último fue enviado a una yeshivá (academia rabínica) con la esperanza de que se convertiría en rabino. Sin embargo, lo mismo que muchos jóvenes judíos promisorios de esa época en Europa Oriental, se interesó por el mundo secular, acabó por abandonar la yeshivá e ingresó en un gimnasio ruso, completando sus estudios como alumno externo en 1877. Ese año Rusia proclamó la guerra al Imperio Otomano para ayudar a los búlgaros a recuperar su independencia de los turcos.
Ben Yehudá se vio cautivado por la idea de restauración de los derechos a los búlgaros en su suelo nacional. En el siglo XIX varias naciones europeas habían revivido de esa manera, notoriamente los griegos, descendientes de la clásica Atenas, en 1829, y los italianos, herederos de la clásica Roma, en 1849. Ben Yehudá se vio profundamente influido por dichos renacimientos y extrajo la conclusión de que el concepto europeo de integridad nacional debiera aplicarse también a su pueblo. Tuvo la certeza de que si los búlgaros, que no eran un pueblo clásico antiguo, podían exigir y obtener un estado propio, también los judíos ?Pueblo del Libro y herederos de la histórica Jerusalem?, merecían lo mismo. Es verdad que Eretz Israel, la tierra de los judíos, contaba con pocos de éstos en el siglo XIX, y que el lenguaje de los judíos, el hebreo, era de hecho sólo una lengua escrita, no hablada, pero estaba convencido de que tales obstáculos no eran insuperables. Los judíos debían retornar a su tierra histórica y comenzar a hablar de nuevo su lengua. Animado por esas ideas, Ben Yehudá determinó que él mismo se trasladaría a Palestina. Partió de Rusia en 1878, dirigiéndose primero a París a estudiar medicina, con el propósito de ayudar en el futuro a la comunidad judía de Eretz Israel. Sin embargo, debido a sus propios problemas de salud (tuberculosis), no pudo continuar los estudios aunque, para su crédito eterno, no vaciló en sus convicciones y en 1881 arribó a la tierra añorada con sus planes intactos referentes al renacimiento de la lengua hebrea. De hecho, todavía en el exterior había ponderado la restauración y publicado varios artículos en diversos periódicos hebreos, sobre la triple cuestión del renacimiento del pueblo hebreo, de su tierra y de su lengua. En realidad, esos primeros artículos pueden ser considerados como precursores del sionismo político moderno, pues incluyen los elementos básicos del nacionalismo judío: el asentamiento en la patria nacional y el renacimiento de la lengua, la literatura y la cultura hebreas. Ben Yehudá se asentó en Jerusalem, donde la mayoría de los judíos del país vivían en el seno de diversas comunidades, planificando la utilización de la ciudad como base para la difusión de sus ideas en la Tierra de Israel y en la diáspora. Adoptó varios planes de acción. Los principales eran de triple alcance y se los puede resumir como: "Hebreo en el hogar", "Hebreo en la escuela" y "Palabras, palabras, palabras". En lo que concierne al "Hebreo en el hogar", ya antes de llegar a la entonces Palestina y como resultado de su exitosa primera conversación prolongada en hebreo, Ben Yehudá había decidido hablar sólo en hebreo con todo judío a quien encontrara. Por lo que se sabe, esa primera conversación tuvo lugar con Guétzel Zelicovich o con Mordejái Edelman, en un café del Boulevard Montmartre en París.
Puesto que Ben Yehudá había comprobado por sí mismo que podía hablar sin tropiezos en hebreo con sus amigos y conocidos, quería que el hebreo fuese su única lengua tras su llegada a la Tierra de Israel. Cabe señalar que tó no le result, demasiado difícil, excepto quizá la falta de vócablos para ciertos temas. En realidad, describió con gran entusiasmo sus primeras conversaciones en hebreo cuando, junto con su esposa, desembarcó en Iafo y habló con un cambista de dinero judío, con un posadero judío y con un carromatero judío. Porque aquí había encontrado gente simple que hablaba hebreo, quizá con errores aunque siempre más o menos con naturalidad y fluidez. Pero Ben Yehudá quería que los judíos en Eretz Israel hablaran exclusivamente en hebreo. Por lo tanto, en 1882, cuando nació su primer hijo Ben Sión Ben Yehudá (o Itamar Ben Aví, como se lo conocía generalmente), su esposa Débora tuvo que prometerle que el recién nacido sería el primer niño de habla exclusivamente hebrea en la historia moderna. Conforme a Ben Yehudá, éste era un acontecimiento simbólico muy importante para el futuro del renacimiento, pues con un niño en la casa los padres y los visitantes tendrían que hablar y conversar en forma natural sólo en hebreo, sobre los asuntos más cotidianos. Y cuando finalmente el niño comenzara a hablar por sí mismo, Ben Yehudá tendría una vívida demostración de que el renacimiento de la lengua era realmente factible. Como escribió en la introducción a su diccionario: "Si una lengua que dejó de ser hablada, sin que nada quede de ella salvo lo que resta de la nuestra, puede volver a ser la lengua hablada de un individuo en todas las necesidades de su vida, ya no cabe poner en tela de juicio que puede convertirse en la lengua hablada de una comunidad".Y eso fue lo que ocurrió. Itamar Ben Aví describe en su autobiografía, aunque lo hace de un modo más bien romántico, algunas de las drásticas precauciones adoptadas por su padre para asegurar que su hijo escuchara y luego hablara sólo hebreo. Cuando a la casa, por ejemplo, llegaban visitantes que no sabían hebreo, Ben Yehudá lo enviaba a la cama para que no oyera las lenguas extranjeras. Similarmente no permitía que el hijo escuchara "los píos de pájaros, ni los relinchos de caballos, ni los rebuznos de asnos, ni el revoloteo de mariposas, porque hasta todas esas voces eran foráneas, de ninguna manera hebreas". El niño comenzó a hablar a la relativamente tardía edad de cuatro años. Su madre no podía ajustarse a la exigencia de hablarle sólo en hebreo. Cierto día, cuando el esposo se hallaba fuera de la casa, la madre comenzó a entonar inadvertidamente canciones de cuna en ruso. Ben Yehudá había regresado temprano y cuando oyó que se cantaba ruso en su casa, se enfureció y empezó a gritar. Itamar escribió sobre la amarga escena que siguió: "Me sacudió sobremanera ver a mi padre iracundo y a mi madre apenada y en lágrimas; la mudez se apartó de mi labios y el habla llegó a mi boca". El hecho de que hubiera un niño en la casa acentuaba la necesidad de buscar palabras hebreas apropiadas para denominar las cosas mundanas de la vida diaria. Por ello, Ben Yehudá acuñó nuevos vocablos hebreos para objetos como muñeco, helado, jalea, tortilla, pañuelo, toalla, bicicleta y cientos más. A medida que el niño crecía, crecía el hebreo, tanto en léxico como en naturalidad. Ben Yehudá y su familia de habla hebrea se transformaron en una leyenda viva, en una encarnación del renacimiento que todos debían emular. De todos los pasos dados por Ben Yehudá para revivir el hebreo, la utilización del "Hebreo en las escuelas" fue a todas luces el más importante y así por cierto lo comprendió. Sus primeros artículos, escritos cuando aún se encontraba en el exterior, trataban de cómo el lenguaje ruso había arraigado entre los jóvenes de Rusia, incluso entre aquellos para los que no era la lengua materna, por medio de su introducción como lengua de instrucción en las escuelas.
En base al mismo principio, preconizó que los rabinos y los maestros utilizaran el hebreo como lengua de instrucción en las escuelas judías de Eretz Israel para todas las asignaturas, tanto las religiosas como las seculares. Ben Yehudá comprendió que el renacimiento podría tener éxito, especial y quizá exclusivamente, si la joven generación del país comenzara a hablar libremente el hebreo. Por lo tanto, cuando Nisim Bejar, director de la escuela Torá y Avodá de la Alliance Israélite Universelle en Jerusalem, le propuso en 1882 que enseñara en dicha escuela, accedió. Bejar comprendió la necesidad de utilizar el hebreo en su escuela porque, por primera vez, niños de diferentes comunidades judías iban a estudiar en la misma clase sin contar con otro lenguaje común fuera del hebreo.
Bejar explicó a Ben Yehudá su método de enseñar hebreo por medio del hebreo, sistema directo sin traducción a otros idiomas, que ya se había había utilizado para la enseñanza del francés y otras lenguas. Bejar ya había probado el sistema en hebreo en la Escuela de la Alliance en Estambul, que dirigiera antes de trasladarse a Jerusalem. Ben Yehudá pudo ejercer sólo por espacio de un breve período debido a razones de salud, pero su enseñanza del hebreo fue exitosa. A los pocos meses, los niños ya charlaban flúidamente en hebreo sobre temas diarios relacionados con la comida, la bebida y la vestimenta, así como con acontecimientos diversos dentro y fuera del hogar. Ben Yehudá sabía muy bien que de ello dependía el futuro del renacimiento. Si los niños podían aprender hebreo en la escuela desde una edad bastante temprana, se convertirían en hebreohablantes uniling?es cuando fuesen mayores. Conforme a sus palabras, "la lengua hebrea pasaría de la sinagoga a la casa de estudios, de la casa de estudios a la escuela, de la escuela al hogar y finalmente se transformaría en una lengua viva" (Hatzví, 1886). Y fue lo que ocurrió. El ejemplo personal de Ben Yehudá y su éxito en la docencia impresionaron sobremanera a otros maestros. A decir verdad, la enseñanza en hebreo involucró muchos problemas, por ejemplo la falta de maestros, de textos, de materiales como juegos o cantos, la falta de terminologías, etc. David Yudlevitz, un maestro veterano, escribió en 1928: "En una atmósfera difícil, sin libros, sin expresiones, vocablos, verbos y cientos de sustantivos, teníamos que empezar a enseñar... Es imposible describir o imaginar las presiones bajo las cuales se sembraron las primeras semillas... Los materiales didácticos con que se contaba para la enseñanza primaria en hebreo eran limitados... Nos sentíamos semimudos, tartamudeábamos, hablábamos con las manos y los ojos". Otro prominente educador, David Yelín, escribió en la misma vena: "Cada maestro tenía su propio texto didáctico en francés o ruso y organizaba su actividad en hebreo ajustada al mismo... No existían términos para la enseñanza. Cada maestro de aldea era de hecho un miembro de la Academia (de la Lengua Hebrea), en cuanto a la creación de vocablos a su gusto, y cada uno, por supuesto, utilizaba sus propias invenciones". Sin embargo, a medida que transcurría el tiempo los problemas se resolvían y emergió una joven generación de habla hebrea, asegurando más allá de cualquier duda que el renacimiento sería un éxito.Ben Yehudá quería atraer también adultos a sus ideas. Después de escribir durante varios años en el periódico local Hajavatzélet, comenzó a publicar en 1884 su propio periódico Hatzví, como instrumento para la enseñanza de adultos. Los diarios en hebreo de ese tiempo eran todavía una novedad (el primero de ellos apareció a mediados de la década de 1850), especialmente el suyo, que quería emular nada menos que Le Figaro de París, con un diario hebreo que abordase todos los temas de interés para un pueblo que vive en su propio país, que incluyera noticias internacionales y locales, boletines referentes al clima, a las modas, etc, y que virtualmente todo hombre judío en Eretz Israel a fines del siglo XIX, pudiera leer y comprender sin mucha dificultad un diario hebreo. Ben Yehudá creía que si publicaba un periódico a bajo precio, la gente se convencería de que era capaz de expresar todo lo que quisiera en hebreo y que se incrementaría su disposición a valerse del lenguaje para transmitir sus ideas. Recurría también a su diario para introducir nuevas palabras que de otra manera se perderían, tales como itón (periódico), orej (redactor), mivrak (telegrama), jaial (soldado), manúi (suscriptor), ofná (moda), etc. Los judíos eran ávidos lectores y el diario de Ben Yehudá hizo mucho por expandir sus ideas y neologismos tanto en la Tierra de Israel como en la diáspora. Además, para ayudar a los que serían hablantes y lectores en hebreo, comenzó a compilar un diccionario. Lo inició cuando todavía se hallaba en París. Se trataba de una breve nómina biling?e en hebreo y francés, escrita al dorso de una libreta de apuntes que utilizaba para anotar su lista de víveres. Pero, tal como lo explica el propio Ben Yehudá en la introducción a su diccionario, cuando comenzó a hablar en hebreo diariamente sintió cada vez más la falta de vocablos. Su nómina se fue haciendo cada vez más larga y comenzó a publicarla en sus diarios, con el objeto de ayudar a futuros hebreoparlantes que tropezaran con similares problemas.
Se multiplicaban las dificultades. Cuando hablaba en hebreo tanto en su casa como con sus amigos, podía utilizar la lengua más o menos como deseaba. Pero si quería que toda la sociedad utilizara el hebreo, las palabras tenían que ser precisas y exactas, de acuerdo con reglas filológicas estrictas. Por lo tanto, se convirtió en un lexicógrafo científico. Los resultados de sus arduos esfuerzos, trabajando a veces 18 horas por día, eran asombrosos y culminaron con su "Diccionario Completo de Hebreo Antiguo y Moderno", monumental obra en 17 volúmenes. Fue completado después de su muerte por su segunda esposa, Jemda, y por su hijo, y todavía hoy es singular en los anales de la lexicografía hebrea. Para ayudarle en su diccionario y resolver diversos problemas de terminología, pronunciación, ortografía, puntuación, etc., relacionados con la forma y el tipo de hebreo, Ben Yehudá fundó en 1890 el Consejo de la Lengua Hebrea, precursor de la Academia de la Lengua, supremo árbitro y autoridad en todas las materias pertinentes al hebreo. Esas fueron las medidas principales que adoptó para realizar su sueño de renacimiento del lenguaje. Por supuesto, no revivió toda la lengua solo, como a menudo se quiso afirmar. Es más, necesitó y confió en el apoyo de la sociedad que lo circundaba. Además de la ayuda de la población local (limitada y a veces también totalmente hostil), lo que más auxilió a Ben Yehuda en su cruzada ling?ística fue que el año 1881, el mismo año en que llegó a la entonces Palestina, señaló el comienzo de las primeras olas inmigratorias de colonos judíos al país. La abrumadora mayoría de esos colonos eran, como él, jóvenes, instruidos e idealistas, de similares trasfondos socioeconómicos judíos de Europa Oriental, que habían decidido recomenzar sus vidas en la tierra prometida a sus ancestros.
Eran receptivos de sus noveles ideas y estaban dispuestos a hablar en hebreo, como él exigía sin cesar. De hecho, muchos ya sabían hebreo cuando arribaron y otros deseaban mejorar sus conocimientos o empezaron a estudiar la lengua. Hablaban hebreo con sus hijos en el hogar, así como también en los jardines de infantes y escuelas que establecieron a todo lo largo del país. De ese modo, en una generación bíblica, en los 40 años entre 1881 y 1921, se formó un núcleo de jóvenes y fervientes hebreoparlantes, con el hebreo como único símbolo de su nacionalismo ling?ístico. Las autoridades del Mandato Británico reconocieron al hebreo como la lengua oficial de los judíos en Palestina el 29 de noviembre de 1922. El renacimiento hebreo era ahora un hecho y el sueño de Ben Yehudá a lo largo de toda su vida se vio materializado. Lamentablemente, apenas un mes después sucumbió como consecuencia de la tuberculosis que lo asechaba desde los días de su estadía en París. No cabe decir, como a menudo se hizo, que antes de Ben Yehudá el hebreo era una lengua muerta, que él revivió sin ayuda y milagrosamente. A decir verdad, se abusó mucho del término "muerto". Como el filólogo Jaim Rabin lo señalara en 1958, "...no sería exagerado afirmar que en el tiempo del primer artículo de Ben Yehudá en 1879, más del 50% de los hombres judíos eran capaces de comprender el Pentateuco, las plegarias cotidianas, etc., y que un 20% podía leer un libro hebreo en cierta medida difícil, hecho que era cierto para una proporción mucho más alta en Europa Oriental, Africa del Norte y Yemen, y para un porcentaje mucho menor en los países de Occidente. Siendo así, citaremos el penetrante postulado de Cecil Roth sobre el papel de Ben Yehudá en el renacimiento de la lengua: "Antes de él los judíos podían hablar hebreo; después de él, lo hicieron". Ben Yehudá fue el profeta y propagandista, el teórico y táctico, el signo y símbolo del renacimiento. El mismo escribió en 1908, en su periódico Hatzví: "Para todo es necesario sólo un hombre juicioso, diestro y activo, con iniciativa para dedicar todas sus energías a su causa, y ésta progresará sin duda a pesar de los obstáculos que traben su camino... En todo nuevo acto, en cualquier paso aunque sea el más pequeño en la senda del progreso, es indispensable un pionero que emprenda el camino y deje de lado toda posibilidad de volverse atrás". Para la restauración de la lengua hebrea, ese pionero fue Eliézer Ben Yehudá.
Fuente: MFA - Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel

LOS MARROCANOS

La Modernidad y los Sefardíes
LOS MARROCANOS
Familias, Negocios y Tradición


Desde tiempos muy lejanos los judíos fueron viajeros que llegaron desde Egipto hasta la China , recorriendo la legendaria Ruta de la Seda, navegando por el Océano Indico. Recorrieron la lejana Rusia y atravesaron el Desierto del Sahara llegando hasta el corazón del África. Convirtieron a tribus magrebíes y concitaron el suficiente respeto y adhesión para que la tribu de los jázaros se convirtiera al judaísmo.

Por ese tiempo la clasificación que dividió al judaísmo entre azkenazim y sefaradim no existía, esta división recién tendrá lugar con la expulsión de los judíos de Castilla. Pero los judíos descendientes de los expulsados, formarán parte de diferentes grupos, judaizantes secretos, criptojudíos etc., otros continuarán recorriendo el mundo a la búsqueda de mejores oportunidades existenciales y económicas. Lo harán de diversas maneras, pero de algún modo se constituirán en una avanzada del judaísmo en la Edad Moderna , que participarán del mercado internacional y muchos de ellos lo harán ocultos tras una identidad española o portuguesa y católica. Algunos desde el temprano Siglo XVI tendrán una relevante actuación al servicio delos sultanes y reyes de Marruecos, sirviendo de intermediarios y embajadores con las monarquías europeas. Más tarde recorrerán los mares, participarán de eventos importantes en el Nuevo Mundo y tejerán redes mercantiles y familiares a lo largo de los más importantes puertos de la época.

Nuestro trabajo se basa en la investigación sobre como articulaban estos judíos las redes de parentesco con sus intereses económicos y como esto conectaba regiones muy lejanas entre si como América y África. Como participaron de importantes eventos políticos y de que manera la trashumancia, los cambios y mudanzas de esos grupos familiares y regionales marcaron y dejaron señales distintivas en esas comunidades en las que aun hoy, continúan actuando de un modo muy semejante al que lo hacían sus antepasados. Esos que construyeron una nueva identidad, muy equiparada con la modernidad y que fue muy adelantada y diferente a lo que harán luego los aszkenazim, sobre todo los de Europa Oriental.

Los Judíos del Mediterráneo

Indagar en la historia de los judíos que vivieron a las orillas del Mediterráneo, en especial en las costas del norte de África y de la península ibérica es encontrarse con una red muy intrincada de viajeros e inmigrantes, determinada por los azares políticos y religiosos. De acuerdo a las circunstancias, numerosas personas cruzaban el Mediterráneo en una y otra dirección, ya sea rumbo a la Península Ibérica, a Sicilia o Italia, ya sea huyendo de allí para establecerse en las islas que pueblan ese mar, directamente en el Norte de África o a veces hasta en el Medio Oriente, especialmente donde les fuera permitido en la antigua tierra de Israel.
Ese nicho geográfico y cultural conformado por el Mediterráneo dio lugar a una historia judeosefardí extremadamente intrincada, donde el peregrinaje de unas costas a las otras, atravesando los mares estableció una forma de existencia trashumante y cosmopolita.
De acuerdo al historiador David Corcos en “Studies in the History of the Jews of Moroco” editada en Jerusalem en 1976, los judíos que habitaron en Marruecos desarrollaron un movimiento de flujo y reflujo desde la Península Ibérica hacia el norte de África huyendo de las persecuciones de los visigodos y luego retornando con las tropas musulmanas que desembarcaron en el año 711. Con la llegada de los almohades, muchos judíos que habitaban en el Al Andaluz se establecen en África del Norte, uniéndose a la población judía ya existente. En las expulsiones de los reinos de Aragón en 1348 y luego la expulsión decretada por los Reyes Católicos en 1492, numerosos judíos se instalarán en África del Norte, y muchos de ellos, los más importantes y capacitados desempeñaron puestos muy importantes al servicio de los reyes de Portugal ya sea como traductores y negociadores. Eran recompensados con favores y concesiones excepcionales para la época y para el trato que se acostumbraba otorgar a los judíos.
Actuaban como embajadores y mediadores entre el reino de Marruecos y los europeos, frecuentemente para el desempeño de sus cargos se instalaban en Portugal, donde entre otras cosas inducían a los Marranos a establecerse en Marruecos para retornar al judaísmo. Marruecos durante el Siglo XVI era un refugio para los critptojudíos que llegaban allí desde la Península Ibérica , de las Islas de Madeira, las Azores, las Islas Canarias, y aun desde las Américas. En Tetuán, Fez, Meknes, y Marrakesh había centros de reconversión al Judaísmo. Algunos de ellos transfirieron exitosamente sus fortunas mientras que otros llegaban como artesanos especializados, en particular los que eran armeros, y que obtenían trabajo inmediatamente. Los Marranos fueron los primeros que introdujeron un nuevo proceso para la extracción de la caña de azúcar y su refinamiento. Estos métodos que inventaron en Marruecos produjeron el azúcar de mejor calidad durante los siglos XVI y XVII.
Los judíos de Marruecos eran de naturaleza emprendedora, por esa razón viajaban a lugares muy lejanos a la búsqueda de mejores oportunidades para sus negocios, tales como la India. También se habían ganado un espacio en la Toscana , y en el noroeste de europeo. Esta actividad estaba relacionada con los cambios políticos que tuvieron lugar en los Países Bajos desde donde se estaba intentando asfixiar económica y políticamente al Imperio Español. De acuerdo al historiador Corcos, los gobernantes de Holanda y de Marruecos firmaron, gracias a la intervención del judío Samuel Pallache, el primer acuerdo entre un Estado musulmán y uno cristiano.

Los sultanes de Marruecos siempre tuvieron como consejeros y funcionarios a judíos expertos en estos temas, los que a su vez también actuaban como protectores naturales de las masas de judíos pobres, que eran la mayoría.
En la constante trashumancia de estos judíos de origen sefardí, familias de los “Judíos Francos” como eran llamados los de Livorno y Holanda se instalaron en Marruecos. Algunos lo hicieron atraídos por el tráfico de los piratas que operaban desde Safi y Tetuán.
En ese momento, a fines del siglo XVII y principios del XVIII, Tánger, se hallaba bajo el dominio británico, desde 1661 residía allí una pequeña comunidad de judíos francos que se relacionaban con los musulmanes a través de los judíos de Tetuán.

Hasta que los ingleses evacuaron Tánger las familias Pariente y Falcón, eran mediadoras muy importantes entre los ingleses y los musulmanes.
Pero estos judíos de Marruecos, los que podían, también se dirigieron desde allí hacia otras regiones como Tierra Santa, Egipto,Turquía, Italia,(especialmente Livorno y Venecia) Amsterdam, Hamburgo, Inglaterra y hacia América, del norte y del sur. . Ocasionalmente, en su edad madura y una vez que hubieran hecho fortuna, los emigrantes retornaban a sus comunidades de origen. En Tetuán y mas tarde en Mogador esta era una práctica frecuente.
Siempre de acuerdo a los datos proporcionados por Corcos, para 1767 la comunidad de Safi logró ponerse a la cabeza del comercio extranjero de Marruecos, mientras que la de Agadir adquirió el monopolio sobre el comercio con el Sahara. Por el contrario la prosperidad de los judíos de Mogador empezó mucho después de la salida de los portugueses, en 1765, con la creación del nuevo puerto, creado por el sultán Sidi Mohamed ben Abdallah.
Los moros y cristianos se resistieron a trasladarse allí por lo que el consejero del sultán y embajador en Dinamarca, el judío Samuel Sunbal, el último "sheikh" de la judería marroquí le aconsejó que invitara a algunas familias judías, entre las más escogidas, para que enviaran a alguno de sus miembros para representarlas en la ciudad. Los privilegios que les otorgarían serían inmensos, y las personas por designar debían tener relaciones comerciales con el extranjero y parientes instalados en Europa. De los diez escogidos, siete eran descendientes de Megorashim, es decir de origen sefardí, Abraham Sunbal y José Delvante, de Safi; Maimon Corcos y Salem Delmar, de Marrakech; Moisés Aburdaham, de Tetuán; David Peña, de Agadir; Moisés Anahory, de Rabat.
El desarrollo de la nueva ciudad y de su comunidad fue espectacular, contando con dos mil personas en 1770 y más de seis mil en 1785. El comercio de joyas, fue una de las ocupaciones tradicionales de la comunidad judía de Essaouira o Mogador, que antaño residió en la Mellah , junto a las murallas del noroeste.
Atraídos por su dinamismo, afluyeron comerciantes de varios puntos del país y de fuera de Argelia, Livorno, Amsterdam, etc. A la inversa, también se produjo una emigración hacia Inglaterra principalmente hacia Londres, Manchester, Liverpool, Porthmouth y Newcastle, que se convirtieron en ciudades con una importante población sefardí. Se multiplicaron, en definitiva las relaciones comerciales y en la villa sureña fue penetrando cada vez más la influencia británica
La condición de los judíos creció y otros llegaron del exterior para establecerse en Marruecos. Algunas personalidades judías alentaban la amistad con los Estados Unidos, donde sus parientes habían emigrado y con quienes tenían importantes relaciones comerciales. Isaac Cardozo Nunes, un traductor del Sultán en Marrakesh, e Isaac Pinto, un marroquí establecido en los Estados Unidos, fueron ampliamente responsables por la firma de un tratado entre Marruecos y Estados Unidos en 1787, donde el congreso norteamericano pagaba a Marruecos por la protección de los barcos norteamericanos que circulaban por el Mediterráneo. Mulay Muhammad introducía a los judíos en todas sus negociaciones con los Estados cristianos. Los de la comunidad de Tetuán, cuyos miembros incluían algunos ricos mercaderes y quienes como en Mogador, actuaban como cónsules, rehusaron participar en la rebelión del hijo del sultán, Mulay al-Yazid, con un importante préstamo, que él les había solicitado. Cuando llegó al poder, Mulay al-Yazid (1790–92) se tomó una cruel venganza descargando su odio sobre todos ellos. Las terribles epidemias de 1799 y 1818 despoblaron Marruecos e hicieron estragos con las condiciones sociales y económicas existentes. Como consecuencia, algunas de estas familias emigraron a Inglaterra, donde obtuvieron un lugar prominente dentro de la sociedad judía de Londres. Uno de los miembros de la familia Levy-Yuly, Moses, emigró a los Estados Unidos, donde su hijo David Yulee llegó a ser el primer senador de origen judío.
Los reinados de Mulay Abd al-Rahman (1822–59) y de sus sucesores Mulay Muhammad b. Abd al-Rahman (1859–73) y Mulay al-Hasan (1873–94) estuvieron marcados por las presiones ejercidas por los Estados cristianos sobre Marruecos y un crecimiento de la actividad de los judíos en los campos económicos y diplomáticos. Meyer Macnin fue designado embajador en Londres (1827); Judah Benoliel, cónsul en Gibraltar, negoció exitosamente varios tratados; Abraham Corcos y Moses Aflalo fueron comprometidos con varias delicadas misiones; muchos otros judíos, tales como las familias de Altaras, Benchimol y Abensur, jugaron importantes roles en el gobierno de Marruecos.

Hasta 1875 las representaciones consulares en las ciudades marroquíes eran asumidas casi enteramente por comerciantes judíos y muchos de ellos colaboraron en tales funciones durante el siglo XX.
Los Estados europeos, en lo que concernía a sus intereses económicos garantizaban protección a un gran número de judíos. Esto es en relación a la condición de los judíos que vivían en Marruecos, cuando analizamos las investigaciones que otros historiadores realizaron sobre los judíos sefardíes de otras zonas y otras épocas, vemos que esa especie de patrón de conducta observado por ciertos grupos descriptos en Marruecos es casi el mismo que tuvieron las comunidades instaladas en otras regiones.

El autor Yosef Kaplan en su libro “Los Judíos Nuevos de Amsterdam” editado en Barcelona en 1996, analiza la condición de los marranos que se convierten al judaísmo y las características de esa comunidad que ha tenido que crear una identidad judía, casi desde la nada. Su enfoque se centra en los criptojudíos y la alianza existente entre judíos y marranos, en lo que ellos denominaban “ La Naçao ”. Kaplan describe a la típica familia sefardí de Amsterdam como una comunidad de parientes entre la “dispersa población de conversos, tanto en la Península Ibérica como en los territorios que formaban parte del Imperio Español (por ejemplo, en los países Bajos Meridionales o en las colonias españolas del Nuevo Mundo, o en Francia. . .) Las diferentes ramas de esta diáspora mantenían entre si relaciones económicas dinámicas, sociales y culturales y estaban marcadas por una constante movilidad, tanto geográfica como social y religiosa”. Existía según Kaplan, una vinculación permanente de conversos integrados al judaísmo con los judeoconversos de España, Portugal y sus respectivas colonias. “Todo ‘judío nuevo’ en Amsterdam, Hamburgo o Londres estaba íntimamente ligado a parientes y allegados en Sevilla, Málaga, Lisboa y Oporto”. Kaplan sostiene que los vínculos parentales eran tan fuertes que perduraron a través de las generaciones y de las grandes distancias que separaban a los distintos miembros entre si.
Menasseh Ben Israel

El autor Matthias B. Lehmann, "A Livornese 'Port Jew' and The Sephardim of the Ottoman Empire," (2005) indaga sobre las características de los que llama Judíos de los Puertos, a través de un libro “ La Guêrta de Oro” escrito por un bosnio sefaradí de apellido Attías, en el siglo XVIII y que expone en él sobre la importancia de la educación para enfrentar los tiempos nuevos y además la necesidad imperiosa existente de que los jóvenes judíos del Imperio Otomano recibieran educación secular para tener una vida digna, pues según su opinión los estudios religiosos los condenaba a una vida de miseria y mendicidad.
Este libro fue escrito en Livorno, en el siglo XVIII donde había una de las comunidades sefardíes más grandes de Europa Occidental.
Esta ciudad era también uno de los puertos principales del comercio mediterráneo que estaba unido en una red comercial marítima con Marsella, los puertos de la costa Atlántica, de Africa del Norte y el Imperio Otomano.

Habían sido invitados a residir allí por los Medici, que les otorgaron privilegios inusitados para Europa y para la época, fines del siglo XVI. Esa invitación también incluyó a los portugueses conversos a quienes se les garantizaba inmunidad frente a la Inquisición. La legislación vigente no ponía restricciones a las actividades económicas, lo que le permitió un gran crecimiento a esta comunidad que se convirtió en los comienzos de la modernidad en el centro de una red de comunidades sefardíes en el Mediterráneo, pero que abarcaba una región mucho mayor que se extendía hasta Africa del Norte, el mundo atlántico en ambas orillas e Italia también.
A Livorno llegaban para comerciar judíos de Tetuán, Esmirna y Aleppo y judíos livorneses iban a Amsterdam, Salónica y Túnez. Fue en 1778 cuando Attias publicó en Livorno La Guerta de Oro.

Esta investigación llevada a cabo por Lehmann demuestra que este mundo sefardí, que abarcaba una gran red mundial, estaba integrado también como afirma Kaplan, por criptojudíos. Poseía una gran movilidad, pues las familias o integrantes de familias dedicadas a los negocios desarrollaban una trashumancia permanente relacionada con las oportunidades comerciales, religiosas y políticas. Las caracteristicas de este mundo sefardí que desarrollaba su mayor expansión, no solo tiene que ver con el mundo de los negocios, también tiene un rasgo de gran importancia vinculado con la observancia religiosa y las obligaciones tradicionales que ligaban a los sectores sefardíes más encumbrados y ricos con los sectores más pobres y necesitados de ese micro mundo hispanosefaradí.
En un momento dado también sus intereses estuvieron involucrados con temas de la cultura pero muy particularmente con la Ilustración y la Emancipación. En ese caso, con el triunfo de ambas, ellos franquearían puertas que les permitirían un futuro de grandes oportunidades y libre de las tensiones causadas por su condición, mantenida oculta para realizar sus negocios en la mayor parte de los lugares por donde circulaban.

La historiadora Lois Dubin en su trabajo “Introduction: Port Jews in the Atlantic world”afirma que para poder comprender la relación y la influencia que estos judíos sefardíes o judíos de los puertos ejercieron en el comercio Atlántico y la colonización en América, ya sea la del norte o del sur o del Caribe, es necesario estudiarlos comparativamente porque formaron parte de la misma red que los relacionaba con Europa.
El historiador Nathan Wachtel en su libro La Fe del Recuerdo, Laberintos Marranos, sostiene que la presencia de los cristianos nuevos es un aporte a una cierta modernidad en Occidente y que ello se debió no solo a la creación de nuevas formas de intercambio sino también porque las redes comerciales que crearon a partir de los grandes descubrimientos se expandieron a escala planetaria pues desde Lisboa y Sevilla sus vínculos se extendieron hasta las costas de Africa y de América para abarcar Asia y las Filipinas. Las conexiones existentes con Amberes y Amsterdam también implican a Livorno y Venecia, Salónica y Constantinopla. Wachtel sostiene que este es el primer antecedente del gigantesco proceso de lo que hoy se llama globalización. Para este historiador también las ideas modernas de libertad de conciencia y la tolerancia son producto de las tensiones y los conflictos a los que se vieron sometidos estos cristianos nuevos, cuyas creencias pueden ir desde la más sincera adhesión al judaísmo a las muy diversas y variadas formas representadas por una mezcla de cristianismo y judaísmo propio de quienes han vivido las situaciones de persecución a las que se vieron sometidos, y que también incluían individuos de sincera pertenencia al cristianismo. Lo mismo que los otros autores mencionados Wachtel sustenta el concepto de que estos cristianos nuevos, en este caso los que se hallaban en Méjico, formaban parte de redes jerarquizadas de comercio, clientela y crédito. La red muy extendida era a la vez trasatlántica y transpacífica, unía tres continentes, que comerciaba con una gran variedad de productos, incluido el tráfico de esclavos. Pero todo este andamiaje se sostenía sobre una “base sólidamente familiar” que incluía también la presencia de importantes banqueros. Para Wachtel la gran diáspora marrana, que se identificó a si misma con el término “Naçao” tuvo más allá de las diferencias religiosas un fuerte componente étnico, el origen judío y “un componente fundamental, y positivo de fidelidad a los ancestros. Pues los miembros de la “Nación comparten, más allá de su diversidad, una fe común: la fe del recuerdo” Ellos habían conservado el deber de la memoria. Para el historiador Nathan Wachtel que se ha especializado en la historia de los vencidos provocada por la Conquista , también estos marranos perseguidos por la Inquisicion forman parte de las víctimas sobre los que se erigieron los imperios coloniales español y portugués y esta es una nueva dimensión que se agrega a la historia de esta sorprendente diáspora sefaradí y sus aportes a la modernidad.

EL TITANIC SE HUNDE Y LA ORQUESTA SIGUE TOCANDO

La metáfora del Titánic hundiéndose y la gente disfrutando y bailando está bastante gastada, pero no pierde vigencia. Especialmente en los días de Israel amenazado por Irán, Siria, Hezbollah y Hamás, entre otros. Lo que se impone en este momento es la formación de un gobierno de emergencia nacional. No de "unión", ni de "unidad nacional". Emergencia, emergencia, emergencia.
Por Eitan Haber. Yediot Ajaronot.
A los escritores, periodistas y políticos les gusta mucho utilizar la metáfora del Titanic: en medio de la noche se estrelló contra un iceberg, esa embarcación gigantesca que jamás se hundiría, mientras en la sala de fiestas toca una gran orquesta y todos los turistas se divierten, entre tango y pasodoble, sin notar que el iceberg se acerca.
Será acertado decir que esta metáfora ・ con o sin Leonardo Di Caprio ・ ya se ha convertido en rutinaria, gastada. Pero qué se puede hacer, es la única metáfora que se nos ocurre en este momento: el Estado de Israel baila Salsa hasta embriagar sus sentidos y en el cielo ya se ven las nubes que anuncian la tormenta, tal como le sucedió a Wnston Churchill.
En los últimos dos o tres años se ha producido un cambio, casi una revolución, en la situación geo-estratégica de Israel: una instalación nuclear iraní que pronto estará completa, en un lapso de dos o tres años, y amenaza su existencia. El punto de partida de los capitanes del barco del Estado de Israel debe ser que si los iraníes cuentan con una instalación como ésta, también la utilizarán. Cualquier otra opción será una sorpresa positiva.
Israel hace todo lo que está a su alcance para evitar que los iraníes completen esa instalación nuclear. Israel reclutó, o intentó reclutar, a Estados Unidos y luego al mundo entero. El mundo entero tiene una postura conciliatoria y Estados Unidos ・ el gran amigo de Israel - ya ha más que insinuado en más de una ocasión que no atacará a Irán y en gran medida no verá bien un ataque por parte de Israel. De todos modos, un ataque nuestro casi no viene al caso, por motivos sobre los cuales se puede ahora escribir libros. En síntesis, nos hemos quedado solos.
El segundo peligro es Gaza. Sólo quien no conoce los hechos tal como son hoy en día en Gaza enviará a Tzahal a estrellarse en las callejuelas del lugar más complicado del mundo. Eso no significa que la orden de atacar no vendrá algún día (en general después de un número de muertos de dos cifras en un solo día en Israel). Pero todos los responsables de tomar decisiones saben que ésta será una orden producto de la presión de la opinión pública y no de la lógica. En este caso, dicho sea de paso, nos quedaríamos en Gaza por algunos años.
El tercer peligro es Hezbollah. Sobre este peligro se ha dicho mucho últimamente y sólo basta recordar que Hezbollah, con la moral bien alta después de la Segunda Guerra del Líbano, se armó nuevamente con todo lo que perdió en la guerra y mucho más y su capacidad bélica es mucho mayor de lo que era entonces.
El cuarto peligro es Siria. Nos hemos acostumbrado a hablar y escribir sobre el ejército sirio como un ejército oxidado, tal como nos expresábamos poco antes de la Guerra de Yom Kipur. Pero es bueno y recomendable prestar atención al siguiente hecho: los sirios construyeron un reactor nuclear y durante mucho tiempo nosotros no lo supimos. Ellos construyeron fábricas de misiles y en sus depósitos se acopian cabezas de misiles, incluso cabezas químicas.
Por motivos de buena vecindad y paz no diremos nada acerca del peligro que representa un ejército más, que cambió su aspecto, y todos sus entrenamientos y sus intenciones se construyen sobre la base de una guerra con Israel.
Es muy probable que todos estos peligros sean habladurías, y en ese caso, no pase nada. Puede ser que todos esos peligros se activen sólo si se utiliza la fuerza contra Irán. Y puede ser que cada uno de esos peligros nos caiga como una espada cada uno por su lado, o todos juntos, lo que Rejavam Zeevi e Ytzjak Rabin denominaron alguna vez "la ocasión total", o sea cuando todo el mundo árabe actúa en nuestra contra.
En esta situación, si es real y verdadera, lo que se impone ahora, mañana mismo, es la creación de un gobierno de emergencia nacional. No de "unión", no de "unidad nacional". Emergencia, emergencia, emergencia. A este gobierno deben integrarse todas las fuerzas sionistas y su vigencia debe ser hasta la resolución del problema iraní. ¿Ya estoy escuchando reacciones? Uy, otra vez los violines suenan en la cubierta del Titanic.

POVESHAM.

TITULARES DE LOS DIARIOS ISRAELIES


YNET
"La Corte norteamericana dictaminó que Arabia Saudita es inmune en el caso de 11/9". Según dictaminó un tribunal federal de apelaciones, el Reino de Arabia Saudita, cuatro príncipes sauditas y otras entidades gozan de inmunidad respecto de una demanda presentada por las víctimas de los ataques del 11 de septiembre y sus familias que alegaron que ese país dio apoyo material a Al-Qaeda.- "La Policía Militar probará que en los disturbios de Cisjordania se usaron gases lacrimógenos". La Policía Militar anunció que se iniciará una investigación sobre un incidente en el que se utilizó gas lacrimógeno en un motín en un campamento de refugiados cerca de la ciudad Cisjordania de Ramallah.- "El Consejo de Judea y Samaria elegirá un nuevo sitio para Migron". Se espera que, el nuevo sitio, esté más cerca de la jurisdicción municipal de Mateh Binyamin.- "Los países bajos extraditaron a un sospechoso a España". Los Países Bajos extraditaron a un hombre a España el jueves, donde enfrentará acusaciones de pertenecer a un grupo extremista islamista, según informó la policía española.- "El Estado le reembolsará a Olmert y Peretz los gastos hechos durante el procedimiento Winograd". Es problable que Olmert obtenga aproximadamente 8300 dólares y, una suma similar, el ex Ministro de Defensa, Amir Peretz.- "Un Oficial del ejército israelí está sospechado de asaltar a un prisionero palestino esposado, cerca de Nablus". Un oficial de las FDI alistado, que presta servicios en la Brigada Territorial de Samaria, fue detenido bajo sospecha de agredir a un preso palestino esposado, en un punto de control cerca de la ciudad Cisjordania de Nablus.- "El ministro Aflalo respaldó a Livni para la presidencia de Kadima". El Ministro de Absorción, Eli Aflalo anunció que apoyaría a la Ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, para su candidatura a la presidencia.

ARQUEOLOGIA EN ISRAEL


Importante descubrimiento arqueologico
Las ruinas de un templo pagano de la época romana fueron descubiertas recientemente en Galilea, informó ayer la Universidad Hebraica de Jerusalén, que supervisó las excavaciones. El templo fue descubierto bajo los cimientos de una iglesia bizantina bastante importante, cuyos vestigios habían sido descubiertos en una anterior campaña de excavación en el parque nacional de Zippori (norte), precisó la universidad en un comunicado. "Este descubrimiento muestra que Zippori, capital judía de Galilea durante la época romana, alojaba a una importante población pagana", añadió el texto. El templo en cuestión es de forma rectangular, de 12 por 24 metros.
La naturaleza de los rituales practicados en ese lugar sigue siendo desconocida pero los objetos encontrados evocan un lugar de culto a a Zeus y a Tiqué, diosa de la prosperidad. Esta campaña de excavación se realizó bajo la responsabilidad del profesor Zeev Weiss, del Instituto Arqueológico de la Universidad Hebraica.

Fuente: Hagshama

HOMENAJE A LAS VICTIMAS DEL ATENTADO A LA A.M.I.A.


Gran AMIA en Kiryat Yam

El dia 18/7/08 en un acto muy emotivo, se puso la piedra fundamental para el futuro monumento que representará el Gan Amia en Kiryat Yam.
Estuvieron presentes cuatro representantes de Misrad haklita, los intendentes de K. Yam y K. Bialik, el pte. de Olei Central, representante de la Embajada de argentina, delegaciones de las sedes de Olei de Naharia, Afula, Nazeret Illit, Haifa y Krayot. Con un público de 300 personas, Olei Krayot inauguró el Gan Amia con gran respeto por el pasado y una esperanza para el futuro.
Fuente:Dra Sara Spinrad Tel Aviv Israel
Extraido de MILIM DIGITAL

ANTISEMITISMO EN RUSIA STANILISTA


El asesinato de intelectuales judíos.
Reflexionar sobre la historia del judaísmo ruso y los acontecimientos posteriores a la Revolución Rusa, es enfrentarse con la gran desilusión que significó para un sector del judaísmo, y no sólo para él, como veremos luego, la traición de la más grande utopía secular que conoció la historia.
Cuando estalló la Revolución , en 1917 gran parte de los judíos de Rusia, se unieron a ella, llenos de esperanzas e ilusiones. En su larga historia como habitantes de la Rusia zarista habían sido sistemáticamente perseguidos, humillados y excluídos. Ese gran aislamiento forzado les había permitido desarrollar una vida nacional propia.
Su cultura religiosa había impregnado toda su existencia, “no había un solo judío que no supiese leer el ritual de oraciones o tan ignorante como para no poder seguir las disquisiciones talmúdicas del predicador local o del que venía de paso”. Paralela a esta vida religiosa también estos judíos poseían una amplia cultura secular, que fundamentalmente se expresaba en idish, pero no ignoraban ni despreciaban el hebreo y el ruso.
Tenían una prensa propia, diarios, semanarios, periódicos mensuales, publicaciones comerciales y revistas literarias y sus casas editoriales, teatros, galerías de arte y su propio sistema educativo.
También poseían una red de instituciones sociales que determinaban que aún en la aldea judía más pobre hubiese una escuela gratuita para indigentes, refugios para mendigos, entidades para para curación y cuidado de enfermos (Bikur Joilim), para la sepultura ritual (Jevre Kedische) la protección de viudas y huérfanos, otorgamiento de préstamos gratuitos y la búsqueda de novios para jóvenes solteras con las provisión de los ajuares para los casamientos de las novias pobres.
En las ciudades habían escuelas comerciales, establecimientos asistenciales y cooperativas de ayuda mutua entre otras instituciones. Lo mismo ocurría en la vida política, con toda su diversidad, como puede observarse era un mundo y una vida judía completos y autónomos a espaldas de una sociedad que les había negado su integración y su aceptación. Los judíos sin proponérselo se habían constituído en una nación con cinco millones de integrantes.
Cuando muchos jóvenes comenzaron a vislumbrar la posibilidad de la liberación del aislamiento a que los había condenado su condición se entregaron fervorosamente a la causa revolucionaria, lo hicieron así entre otros y principalmente jóvenes intelectuales judíos que estudiaban en el extranjero.
Aquellos que podían iban a estudiar a universidades extranjeras porque las rusas estaban cerradas a cal y canto para ellos. Desde allí tomaron contacto con el creciente movimiento marxista ruso, lo que determinó la existencia de un gran número de judíos en los primeros cuadros dirigentes de la Revolución. Hasta los sionistas cifraron grandes esperanzas en la Revolución.
El historiador E.H. Carr, en su libro De Napoléon a Stalin afirma que entre los problemas que heredó la Revolución y que prometió erradicar estaba ocupando un lugar muy importante el antisemitismo. "... Pero el antisemitismo era algo que estaba profundamente arraigado en las costumbres rusas tradicionales, especialmente en las zonar rurales. . .La historia de los judíos en la Unión Soviética es un rosario de buenas intenciones gradualmente ahogadas por una praxis defectuosa y a veces malintencionada". Carr sostiene que los bolchviques no consideraban a los judíos como una nación. Y que las diferenciasque los separaban de los gentiles, eran irrelevantes y creían que con el tiempo los judíos se asimilarían con el resto de la población Tal vez no pudieron prever lo que haría Stalin con los judíos y como traicionaría todas las esperanzas puestas es la Revolución de Octubre.
El escritor B.Z. Goldberg, yerno de Scholem Aleijem da cuenta de las profundas diferencias existentes en la conducta hacia los judíos entre Lenin y Stalin. Según él Lenín declaró iguales a todas las naciones que componían el ex imperio ruso, rechazó el “chauvinismo” porque era un modo de desconocer la igualdad existente entre todas ellas. Condenó toda expresión de antisemitismo como una de las expresiones más peligrosas del “chauvinismo” ruso, porque estaba firmemente arraigado en la población y porque la consideraba una de las manifestaciones más reaccionarias. Prohibió toda forma de discriminación. Siempre manifestaba gran frustración y a veces se mostraba profundamente apenado a la imposibilidad de que un judío ocupase un importante cargo político, para no suscitar el rechazo popular.
Fue ese el caso de Trotsky cuando a pesar de la decisión de Lenin de nombrarlo Ministro de Interior, rehusó irrevocablemente ocupar el cargo porque veía su condición de judío como un impedimento para ejercerlo, dado el antisemitismo popular existente. Lo mismo ocurrió con el judío Joffe que rehusó conducir las negociaciones de paz con los alemanes en Brest Litovsk.
Durante tiempo en que permaneció en el poder, no fueron cuestionados los derechos de los judíos a poseer una vida nacional, como no se discutían sus derechos a tener su propio idioma, el idish.
La política de su sucesor, Stalin fue el abandono total del socialismo proyectado e impuesto por Lenin, ya había advertido en 1913 que no consideraba a los judíos como una Nación. Su política hacia los judíos comenzó con una persecución que creció lentamente durante la década del treinta, y que culminó con una orgía asesina poco antes de su muerte. Para 1948 decidió que había concluído la existencia del judaísmo soviético, por lo que clausuró todas las instituciones judías que aún quedaban.
Luego hizo arrestar a todos los representantes más notables de ellas, además de los intelectuales judíos que fueron torturados para que confesaran que participaban en un complot para traicionar al Estado soviético. . La noche del 13 de enero de 1948, en Minsk, fue asesinado el gran actor judío Solomon Mijoels quien era director del Teatro Judío de Moscú y formaba parte del Comité Antifascista Judío.
Mijoels también había sido el representante oficial de la Comunidad Judía Soviética. Tuvo un fastuoso y espectacular entierro, como contraste con la miserable y despiado asesinato de que fue objeto. Una de las acusaciones posteriores que le adjudicaron fue que era el ideólogo de una vasta conspiración sionista. El asesinato de Solomon Mijoels marcó de esta manera el principio de una campaña antisemita sin precedentes, cuyo objetivo era la deportación y el exterminio total de los judíos soviéticos. El régimen consideraba a los judíos como los “cosmopolitas desarraigados ”..
Stalin estaba alarmado con la llegada de una misión diplomática del nuevo Estado de Israel, en octubre de 1948 encabezada por Golda Meier que fue recibida por una jubilosa manifestación de cincuenta mil judíos soviéticos.
Stalin temía que la creación del Estado judío pudiera inducir aspiraciones de independencia de la población judía soviética. En diciembre de 1948 fue liquidado el Comité Antifascista Judío, creado durante la guerra y que tan exitosamente desempeñó su misión en Estados Unidos, fue culpabilizado de haber sugerido que Crimea, despoblada de los tártaros, se convirtiera en un área destinada a la castigada población judía. Por esos días fue arrestada la mujer del canciller, un extremadamente fiel stalinista, Vjacheslav Molotov, la dirigente del comité judío Polina Zemcuzina, que fue deportada y liberada solo después de la muerte de Stalin.
En los meses sucesivos fueron asesinadas centenares de personalidades judías y deportadas decenas de miles de judíos entre los cuales se hallaban todos los miembros del comité salvo Illia Ehrenburg. En abril de 1949 fue cerrado el Teatro Judío de Moscú. Fueron lanzadas campañas en la prensa de inspiración nacionalista, contra los “cosmopolitas desarraigados”, pero ya en agosto de 1941 el departamento de propaganda del Partido Comunista había deslizado una nota interna sobre la posición dominante de los judíos en los ambientes artísticos, literarios y periodísticos y en defensa de la contribución rusa a la civilización
En enero de 1949, fueron arrestados ciento cuarenta y cuatro escritores judíos. Entre ellos se hallaban Peretz Makish y David Bergelson. La literatura idish fue proscripta al mes siguiente. Entre los años transcurridos entre 1948 y 1952 las fuerzas vivas del judaísmo ruso pasaron de la vida a la muerte.
Los años 1952-53 vieron madurar una nueva gran purga. Ya en octubre de 1951 se había denunciado un “complot nacionalista judío” atribuído a Viktor Abakumov (intimo di Beria). En junio de 1952 fueron juzgados a puertas cerradas los dirigentes del Comité Antifascista Judío por un inventado complot sionista apoyado por los imperialistas para quitarle la Crimea a la Unión Soviética.
La conclusión fue la condena a muerte de todos los procesados con excepción de la famosa bióloga Lena Stern. El 12 de agosto de 1952, en una de las noches más negras de la historia del Pueblo Judío, fueron asesinados los poetas Dovid Hofstein, Itzik Fefer, Peretz Markish y David Bergelson, junto a una docena de otros escritores de idish.
En la nueva edición de la Enciclopedia Sovíética la palabra "judío" fué eliminada drásticamente y desaparecieron las referencias a los deportados. Los departamentes universitarios perdieron casi la mitad del personal por la expulsión de los judíos Todo parecía posible luego del anuncio en Pravda el 13 de enero, de que habían sido arrestados los integrantes de una “banda de médicos envenenadores”.
Eran nueve, que rápidamente se convirtieron en cuarenta judíos, la mitad de ellos, todos acusados de haber conspirado para asesinar a varios dirigentes soviéticos. Según las acusaciones entre sus trofeos figuraba notoriamente Andreï Jdanov, delfín potencial de Stalin, muerto en 1948 a la edad de 52 años. Conocido por el “complot de los uniformes blancos”, ese fue el motivo sobre el cual Stalin se ocupó personalmente de provocar el escándalo en esa fecha como una “Campaña anticosmopolita”.
El plan de Stalin, solo impedido por su muerte era montar un grandioso espectáculo entre 1952/53 con el proceso a los médicos judíos para acusarlos “además de las obligadas tentativas de asesinato contra Stalin y otros hechos espantosos como el “asesinato” de Gorki en 1936. Quería montar una representación antisemita para lograr el apoyo popular. Immediatamente en toda la prensa se desencadenó una sostenida campaña antisemita criticando el sistema de seguridad soviética. Se produjeron los despidos en masa de judíos, arrestos y ejecuciones. Circuló una petición preparada por la KGB , aparentemente firmada por personalidades judías como el escritor Vasilij Grossman, el físico Lev Landau y Petr Kapitza, el violinista David Ojstrach, en la cual se pedía la deportación de masa de los judíos soviéticos a Asia para protegerlos de la violencia antisemita. Después que una bomba estalló en la embajada soviética de Tel Aviv, la URSS. rompió relaciones diplomáticas con Israel.
Stalin declaró en el Comité Central del partido que “todo judío es un enemigo potencial al servicio de los Estados Unidos”. Un artículo del Pravda tenía el objetivo de justificar la radicalización de un antisemitismo de Estado que, bajo el eufemismo de “campaña anticosmopolita” se lanzaría a una persecución despiadada destinada a la eliminación del judaísmo soviético. En noviembre de 1952 se decretaron las condenas a muerte de los responsables de la industria textil ucraniana, todos judíos.
En Checoslovaquia Rudolph Slansky presidente del Partido Comunista Checoslovaco, judío antisionista y antiisraelí muy ligado a Beria, y otros trece dirigentes del partido, diez de los cuales eran judíos. Por orden directa de Stalin, fueron procesados bajo la acusación de haber organizado un complot sionista para asesinar al presidente de la república y restaurar el capitalismo, en complicidad con Israel y Estados Unidos. Once de ellos fueron condenados a muerte en los meses sucesivos. Dos meses más tarde, la muerte del dictador pone término a esta persecución, y las autoridades reconocen que las acusaciones llevadas contra los médicos eran falsas
EXTRAIDO DE MILIM DIGITAL

UNA HISTORIA POCO CONOCIDA


El Nazismo y los Thyssen Borne-misza
Una matanza como fin de fiesta

El horror de una olvidada matanza fue descubierta a raíz de una búsqueda histórica que nada tenía que ver con el objeto de la investigación. En vez del material para un agiografia de la familia Thyssen Bornemisza y de su amor por el arte, el historiador David R. L. Litchfield ha encontrado el testimonio de un secreto inconfesable.
En la noche del 24 marzo de 1945, en la vísperas de la derrota alemana, con los rusos a las puertas de Berlín, tuvo lugar una fiesta con el sabor de una celebtación del fin del mundo.
La Condesa Margit von Thyssen Bornemisza ofrece a sus anfitriones en el castillo de Rechnitz, en la frontera entre Austria y Hungría, un exclusivo espectáculo para después de la cena: 200 judíos, en la peores condiciones, ya ni siquiera para ser utilizados como esclavos o mano de obra barata, indefensos y desnudos, preparados para ser asesinados a palos y a tiros por los aristocráticos invitados.
Esta historia, conocida por los historiadores, no había tenido ninguna repercusión pública, quizás por el enorme poder de la familia Thyssen, relacionada al jet set internacional. Dueños de una inmensa fortuna, construida con el acero, y que ha sido la dueña de la colección privada más grande de arte del mundo, más tarde donada al Estado español por el barón von Thyssen Bornemisza de Heini, en los años noventa.
Hoy el caso ha sido puesto de relieve por el Frankfurter Allgemeine Zeitung que se ha entrevistado con Litchfield: “He comenzado este trabajo en 1992 por razones comerciales. La familia von Thyssen me ha comisionado la edicion de un libro para conmemorar la dinastia Thyssen. Por este motivo y buscando documentacion realicé estos terribles descubrimientos" Casi en momento final del Tercer Reich y ya próximo el Ejército Rojo a las fronteras con Austria, muchisimos judios húngaros obligados a marchar en una carrera infernal hacia el oeste, fallecen por las terribles condiciones que soportan. Algunos cientos de ellos, en condiciones inhumanas, son llevados a una casa de campo en Rechnitz, a los sótanos de un castillo, aun en poder de las SS, pero donde aun viven Margarita la condesa Thyssen Bornemisza junto con Joachim Oldenburg, ella afiliada al partido nazi y él, empleado civil del Thyseenngas, una compañía de la familia y una especie de curador de la condesa.
Luego de la guerra la familia ha intentado crear con su mecenazgo, una versión muy distinta de sus relaciones con el nazismo. Han pretendido esconder y lo han logrado muy exitosamente, una historia sorprendente, por la perversa crueldad y la bestialidad que han demostrado, en una matanza de judíos realizada por sus propias manos y han escapado, impunes y prestigiosos, a la acción de la justicia y de la opinión pública.
EXTRAIDO DE MILIM DIGITAL

GENTILEZA DE semana.co.il


Para todos nuestros amigos.

"Un Mundo Feliz" de Aldous Huxley
La novela anticipa el desarrollo en tecnología reproductiva, cultivos humanos e hipnopedia que, combinadas, cambian la sociedad. El mundo aquí descrito podría de hecho ser también una utopía, aunque irónica y ambigua: la humanidad es desenfadada, saludable y avanzada tecnológicamente.Se han erradicado la guerra y la pobreza, y todos son permanentemente felices.Sin embargo, la ironía es que todas estas cosas se han alcanzado tras eliminar muchas otras: la familia, la diversidad cultural, el arte, la ciencia, la literatura, la religión y la filosofía. La novela desarrolla su trama en una época futura donde las personas son incubadas y predestinadas desde que nacen para pertenecer a diferentes castas: Alfas, Betas, Gammas, Deltas y Epsilones.Cada casta está destinada a realizar ciertas tareas: los Alfas son la casta superior, por lo que realizan los trabajos que requieran de más inteligencia, mientras que los Epsilones llevan a cabo los trabajos más duros y arduos. A pesar de ello, todo el mundo es feliz, porque, desde su misma concepción, los embriones han sido acondicionados y, desde que nacen, a los pequeños se les realiza hipnopedia mientras duermen para convencerlos de las ventajas de pertenecer a ese mundo y a sus castas; porque todas sus necesidades están satisfechas y porque en caso de sentirse mal tienen a su disposición el soma, una droga que es entregada por el Estado.

Para bajar en formato PDF http://www.argentina.co.il/libros/un_mundo_feliz.pdf

NUEVOS AVIONES PARA ECUADOR


Aviones israelíes en Ecuador
Por Diego Schleifer
Seis aviones no tripulados de fabricación israelí serán los encargados de patrullar las costas ecuatorianas en busca embarcaciones que realicen actividades ilegales.
Para el primer trimestre del año 2009 llegarán a Ecuador los aviones mencionados, que son aeroplanos robots capaces de volar sin piloto.
Los mismos fueron fabricados en el país y pagados por el gobierno ecuatoriano con alrededor de 32.000.000 de dólares. Según trascendió, cuatro de estos aviones serán para uso estratégico, o sea, ubicación de embarcaciones, y los otros dos realizarán el trabajo táctico de tomar fotografías en las cuales se podrá identificar qué actividad se está realizando dentro de la embarcación, ya sea tráfico de droga, contrabando de mercaderías, pesca ilícita, robo de embarcaciones o transporte de inmigrantes.
Estas adquisiciones tienen como objetivo cumplir con el plan llamado “Plan de Soberanía Estrategica”, plan realizado por Ecuador y cuyo objetivo principal es combatir el contrabando de combustible, que le genera al país pérdidas de 500 millones de dólares anuales.
Hoy en día la vigilancia de las costas ecuatorianas depende del ejército estadounidense ya que por convenio tiene tropas en la base militar de Manta. Esas tropas deberán replegarse en 2009 y serán reemplazadas por los aviones israelíes según anunció el gobierno ecuatoriano.
Para fortalecer esta soberanía y convertir en realidad este plan, Ecuador adquirió ocho lanchas interceptoras que trabajaron en conjunto con los aviones. También está prevista la construcción de torres y de puestos de control.
Livio Espinosa, comandante general de la marina ecuatoriana, expresó su conformidad con las inversiones realizadas y destaco la soberanía de su país. “Ya no se necesitará de nadie”, dijo con respecto al control de la zona.
Fuente: Argentina.co.il

EL HUMOR ISRAELI


MOVIMIENTO FEMENINO EN ISRAEL


Machsom Watch, mujeres israelíes sin control
Esta organización, devenida feminista, fue fundada en el año 2001 por Ronnee Jaeger un otrora activista de los derechos humanos en Guatemala y Méjico
por Rubén Kaplan

El miembro de la Knesset de Israel, Aryeh Eldad, adalid de la ultra derecha, solicitó una reunión urgente con el Ministro de Defensa Ehud Barak a fin de solicitarle que ponga coto a las actividades del grupo Machsom Watch. Majshom, palabra que en idioma hebreo significa Punto de Control, está integrado por aproximadamente 400 mujeres de la izquierda recalcitrante israelí quienes se autoproclaman defensoras de los derechos humanos y civiles de los palestinos y que se caracterizan por obstaculizar, sistemáticamente , la tarea del IDF en puestos de controles claves para la integridad de Israel, erigidos al igual que el Muro de Seguridad, para salvaguardar a la población de los recurrentes atentados terroristas árabes que han causado cientos de víctimas fatales civiles, hombres mujeres y niños y un mayor número de heridos y amputados.
Esta organización, devenida feminista, fue fundada en el año 2001 por Ronnee Jaeger un otrora activista de los derechos humanos en Guatemala y Méjico, Adi Kunstman ,quien arribara a Israel procedente de la Unión Soviética y Yehudit Keshet, una ex estudiante ortodoxa avezada en el estudio de la ética del Talmud, cuenta entre sus afiliadas a Dana Olmert, la hija del cuestionado Primer Ministro de Israel. Majshom, no tiene pruritos en llamar nazis a los soldados que cumplen con el deber de proteger a la ciudadanía toda, monitoreando el acceso de los palestinos al territorio judío. Salvar una sola vida, justifica todas las molestias que sufren los árabes para entrar a Israel, por exasperantes que sean, al igual que algunos excesos cometidos contra los ingresantes, hechos que deben ser evitados y sancionados.
Según Rika Mostov, voluntaria de un patriótico grupo de mujeres israelíes, sus pares de Machsom Watch incitan a la población árabe en contra de los controles. Ella relata la historia de un soldado asesinado por un palestino mientras era revisado en el puesto de control de Qalandiya situado a tres kilómetros al sur de Ramallah." Mientras el soldado yacía en el piso, herido mortalmente por una cuchillada en su cuello, una mujer de Machsom Watch se acercó al lugar del incidente y dijo que lo merecía porque no debía estar allí".
Machsom Watch está respaldada por New Israel Fund, institución que recibe donaciones provenientes en su mayoría de judíos americanos.
El Nuevo Fondo de Israel, NIF en su sigla en inglés, es la resultante de una sociedad filantrópica entre israelíes, norteamericanos y europeos. Su primer objetivo declarado es fortalecer la democracia de Israel y promover la libertad, justicia e igualdad entre todos los ciudadanos israelíes, garantizados en la declaración de la Independencia de Israel como central elemento de la tradición judía.
En la actualidad, esas plausibles intenciones están totalmente desnaturalizadas. B'tselem, Machsom Watch y otras organizaciones de izquierda análogas, cuyo propósito esencial es preocuparse de los derechos humanos y civiles de los palestinos en detrimento de los israelíes, sólo pueden funcionar por la tolerancia de la democracia de Israel, única en la región.

CHAVEZ PROMETE


PROMETIÓ CHAVEZ A JUDIOS EL FIN DE HOSTILIDADES (AF- 14/08/08)
«El antisemitismo siempre fue patrimonio de las dictaduras militares: el caso del padre del embajador argentino, Jacobo Timerman, es un claro ejemplo. A mí me han llamado macaco, negro, indio, zumbo, mono y qué sé yo cuántas cosas más. Sé de primera mano el dolor de la discriminación, y todo grupo que sea víctima de ella cuenta con mi inmediato apoyo.» El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, buscó ganarse con estas palabras la confianza y la credibilidad de la comunidad judía de su país y de las máximas autoridades del Congreso Judío Mundial, con quienes se reunió ayer en Caracas. El mandatario bolivariano se comprometió a unirse a la cruzada contra el antisemitismo en la región que encabezan Cristina de Kirchner y Luiz Inácio Lula da Silva. También a eliminar cualquier mensaje antisemita de los medios controlados por el Estado venezolano, a nombrar una persona «de mi más estricta confianza» como nexo permanente entre los judíos de su país y su gobierno, se disculpó por los dos allanamientos sufridos por un centro comunitario en el que funcionan además un club y una escuela (la dirección de inteligencia bolivariana lo hizo bajo la excusa de «buscar armas») y se pronunció en contra de cualquier manifestación a favor de la desaparición de países o naciones (fue cuando lo interrogaron por su estrecha relación con el régimen teocrático de Irán, cuyo presidente Mahmud Ahmadinejad clama por la obliteración de Israel). Casi sin que se le preguntara, además, dijo que estaba estudiando la posibilidad de retomar las relaciones diplomáticas con el Estado judío, interrumpidas desde hace varios años justamente por el estrechamiento del vínculo entre Venezuela e Irán. Del encuentro, que duró casi dos horas, participaron Ron Lauder y Eduardo Elsztain -titular y tesorero del CJM-, el brasileño Jack Terpins -presidente del Congreso Judío Latinoamericano-, el embajador argentino en Washington, Héctor Timerman, el canciller venezolano, Nicolás Maduro, y el presidente de la comunidad judía venezolana, Abraham Levi Benshimol. También estuvieron el secretario general del CJM, Michael Schneider, y el embajador de Venezuela en Estados Unidos, Bernardo Alvarez. La asamblea había sido gestionada por la presidente Cristina de Kirchner y sus detalles finales concertados por Timerman, durante un viaje a Buenos Aires en coincidencia con la presencia de Chávez en la capital argentina. El embajador y Elsztain -que dialogaron desde Caracas con Ambito Financiero- coincidieron en la «cordialidad» con que los recibió el líder bolivariano. «Estoy convencido de que fue sincero; sabía todo de cada uno de nosotros y no fue un encuentro protocolar. Lo que más me importa es que la dirigencia judía venezolana salió contenta, porque ésa era la misión que traíamos», dijo el empresario. Concretamente lo que le pidió Lauder a Chávez es que se una a la cruzada contra la discriminación y el antisemitismo en América latina que encabezan los mandatarios de Brasil y la Argentina. Chávez respondió con una larga declaración sobre la admiración que le produce «la cultura y la memoria del pueblo judío, y su capacidad de transmitirla de generación en generación», relató Timerman. El diplomático agregó que «los pueblos indígenas de América latina también han sido víctimas de un genocidio, y deberemos recordarlo». En relación con los allanamientos sufridos por la sede comunitaria, Chávez admitió que eso había provocado sufrimiento a sus connacionales judíos, y -sin prometer que no se repetirá- dio el incidente por «superado»

FAMILIA BENDECIDA CON NIÑOS


"Familia bendecida con niños" es una traducción literal de la frase hebrea "mishpajá brujat yeladim", que es como se denomina en Israel a una familia que tiene muchos niños.
Para el judaísmo tener niños, no solo es una bendición, sino que es, a la vez, el cumplimiento del primer mandamiento que Dios dio a los humanos: "Sean fructíferos y multiplíquense" (Génesis 1:28) Los demógrafos han calculado que el punto de equilibrio de la población mundial, (cuando no aumenta ni disminuye), se obtiene cuando las parejas tienen un promedio de 2.3 hijos, (en los países desarrollados el promedio es 2.1 hijos, debido a la menor mortalidad infantil). Menos que ese número significa una disminución progresiva de la población. Más significa un aumento gradual. Es una paradoja demográfica-económica que las poblaciones prósperas, que pueden fácilmente mantener a un buen número de hijos, tienen un índice de fertilidad menor que el de las poblaciones paupérrimas donde muchos niños sufren hambre. Estudios han demostrado que hay una relación inversa entre el progreso económico y educacional y el número de hijos que tiene una pareja. Mientras más ricos y educados son los padres menos hijos tienen. En Europa la población "nativa" tiene un promedio de 1.50 hijos por pareja, lo cual no es suficiente para mantener la población actual. El problema es más grave en Alemania con 1.37, Italia con 1.33, España con 1.32, y Grecia con 1.29. Si la situación no cambia la población inmigrante, musulmana y africana, será mayoría en muchos países europeos n algunas generaciones más. Hay otros países donde la población se está reduciendo, como Japón con 1.22 y Cuba con 1.49. Por el contrario muchos países africanos tienen altos porcentajes de fertilidad, con más de seis hijos por pareja. Y lo mismo sucede con algunos países árabes, incluyendo los territorios palestinos donde en la Ribera Occidental las parejas tienen un promedio de 4.06 hijos, y en Gaza 5.51 El promedio en Israel es de 2.7 hijos por pareja, pero varía mucho entre los distintos sectores. Los judíos seculares tienen un porcentaje de hijos un poco mayor que el punto de equilibrio. Los judíos religiosos tienen un promedio de hijos comparable al de los países africanos, mayor que el de los palestinos de Gaza, debido a la combinación de su pobreza y su deseo de cumplir con el primer mandamiento que dio Dios. Aunque los niños son una bendición para la familia, la familia no siempre es una bendición para los niños. Han sucedido casos en Israel, más de una vez, donde los padres olvidaron a uno de sus hijos en un vehículo cerrado que el ardiente sol del verano israelí convirtió en horno, con trágicos resultados. En un incidente esta semana, que, por suerte, no terminó en tragedia, una familia (padre, madre y cinco niños), que viajaba de Israel a París, llegó tarde al aeropuerto, corrió a entregar las maletas y recibió los pases para subir a bordo. Sin perder un momento, los padres, cargados de maletines y paquetes, corrieron frenéticamente, seguidos por los hijos, hacia la puerta de salida, y lograron entrar al avión minutos antes de que cierren la puerta. Una vez adentro del avión se sentaron en los asientos asignados, y, mientras el avión levantaba vuelo, dieron un suspiro de alivio y empezaron a disfrutar del viaje. Mientras tanto, en la sección "Duty free" del aeropuerto, una niñita de tres años y medio lloraba desconsoladamente llamando a su mamá. La policía logró calmarla, y la niñita supo decir su nombre y el de sus padres. Hechas las averiguaciones, la policía se comunicó con el piloto del avión donde feliz viajaba la familia, y le informó que la niñita había quedado olvidada en el aeropuerto de Tel Aviv, pero que sería enviada a París en el próximo vuelo, acompañada de una azafata.

Fuente: Enfoque.blog-city.com