ANTE LA APERTURA DE DURBAN II


Durban II: Estados Unidos se posiciona
Por Thomás Zylberstein para Guysen International News


Los estados miembros de la Unión Europea podrían seguir el ejemplo de Estados Unidos, el cual anunció este viernes 27 de febrero que no participará en la Conferencia mundial contra el racismo que se celebrará en Ginebra del 20 al 25 de abril bajo el auspicio de las Naciones Unidas. Sus detractores llaman a esta conferencia Durban II. Fuertes sospechas pesan sobre lo que corre el riesgo de convertirse en una nueva tribuna antiisraelí. Israel aplaudió la decisión americana y de numerosas asociaciones judío-americanas.
Mientras que numerosos países europeos preven cancelar su participación en “Durban II”, altas fuentes diplomáticas de la ONU precisan que hay pocas posibilidades de que la UE, como institución, boicotee la Conferencia. Sin embargo, si los Europeos tergiversan, los Americanos no dudaron, después de que su delegación no lograra hacer cambiar el contenido de los proyectos de Resolución de la Conferencia “antiracista”. Israel y Canadá ya anunciaron que no participarán en este “festival antiisraelí”. Un alto diplomático occidental indicó este viernes 27 de febrero que la decisión americana podría hacer cambiar la decisión de los Europeos. Muchos dudarán en seguir permaneciendo indiferentes ante la negativa del Tío Sam, el cual adquirió una nueva legitimidad con Barack Obama. Hay que recordar que, la Conferencia de Durban “contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y la intolerancia” que había tenido lugar en verano de 2001 en Sudáfrica, se había transformado en un foro antiisraelí, e incluso antisemita. Al cabo de 8 días, EE.UU e Israel abandonaron la Conferencia después del depósito de un proyecto de Resolución, finalmente no validado, que quería asimilar el sionismo al apartheid y al racismo. “El contenido de los documentos negociados (para Durban II) son aún peores, y el texto actual del proyecto final no es recuperable. Una conferencia basada en este texto sería una oportunidad perdida de hablar claramente del problema persistente del racismo” declaró Robert Wood, el portavoz del Departamento de Estado americano. Por esta razón la delegación americana se retiró de las negociaciones de la elaboración del texto para la Conferencia, influenciada por los Sirios y los Iraníes, antes de cancelar finalmente su participación. La semana pasada, un diario israelí había obtenido extractos de estos documentos. En estos últimos, se podía leer que Israel era un “Estado ocupante” que practica “políticas racistas”. Hacen referencia, en particular, a la “situación crítica de los refugiados palestinos y otros habitantes de los territorios árabes ocupados. Al parecer el “territorio árabe ocupado”, es el estado de Israel. Una fuente de la ONU indicó que los Americanos rompieron todos sus contactos con las naciones que elaboraron los proyectos de Resoluciones que se someterán a votación durante la Conferencia. EE.UU se había opuesto, sin éxito, para que estas Resoluciones se sometieran a un voto como fue el caso en la primera conferencia de Durban en 2001. Los Estados Unidos habían insistido también para que ningún nombre de un país fuera mencionado específicamente en ninguna Resolución. Por último, siempre según esta fuente, los americanos habían protestado incluso contra una iniciativa que emanaba de los países musulmanes destinada a ratificar una ley que rechazaba la crítica de toda religión en los medios de comunicación. La decisión americana se debe, en particular, a la presión de numerosas asociaciones judeo-americanas. El Gobierno israelí se unió a estas organizaciones que habían pedido a la administración Obama que boicotee Durban II si el documento final no retiraba toda referencia a Israel. “Este acontecimiento será, de nuevo, una fiesta del racismo y el antisemitismo del más inmundo, y una nueva demostración de la incapacidad de la ONU de hacer prueba de equidad u objetividad en estos problemas (de racismo) cuando se habla del estado judío”, declararon los portavoces del grupo de presión pro israelí AIPAC. “Durban II es una conferencia cínica completamente antisemita y antiisraelí que se oculta bajo el combate contra el racismo. La decisión del Gobierno americano es la auténtica y valiente expresión de sus valores de líder del mundo libre, y esta decisión debe ser un ejemplo para todos los otros países que comparten los mismos valores”, declaró Tzipi Livni, la actual Ministra de Asuntos Exteriores israelí.