EL RINCON DE MOSHE YANAI


¡Despierten amigos!

La siesta es una excelente costumbre. Pero dormitar todo el tiempo, nada de eso. Hay quienes se aprovechan de esa indiferencia. Y ello les puede costar muy caro.
Sabemos que a los españoles les encanta dormir la siesta. A nosotros también. Dícese que dormitar un poco luego del almuerzo es una costumbre muy recomendada, para descansar y reponer fuerzas para el resto del día. Sabemos que ha sido el castellano el que ha creado el término, ahora usado internacionalmente. Incluso en el hebreo moderno decimos “laasot et hasiesta”. El vocablo procede del latín, precisamente de la hora sexta, que designa el lapso entre las 12 y 15 horas.
Pero hacer la siesta no implica lo que se diría “dormir sobre los laureles”. Es decir, hacer caso omiso de lo que podría trastornarnos, entre otras cosas, esa costumbre tan hispánica. Pareciera que hay quienes dormitan durante todo el día. O por lo menos, no se dan cuenta que se cierne sobre ellos un peligro que no quieren ver. Porque es desagradable ver lo negativo, y a veces suele ser mejor poner la cabeza en la arena, a la usanza del avestruz.

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No se dice esto por decir. En lugar de fustigar a quienes están luchando para que usted, distinguido amigo europeo, pueda seguir haciendo la siesta sin problemas, sería conveniente que abriese un poco los ojos. Por lo general, el peligro no se nota. Se lo disimula. Pero hay quienes no tienen reparto en hablar claro. Y más elocuentes no pueden ser.
A continuación la traducción de unas declaraciones formuladas por Mohamed Sabaoui, un joven sociólogo de origen argelino, catedrático de la Universidad Católica de Lille, nacionalizado francés. Estamos hablando de un centro de estudios muy caracterizado en la cuarta ciudad universitaria de Francia. Y así se expresa, con toda sinceridad, el hombre en cuestión:
"Nuestra invasión pacífica a nivel europeo todavía no ha conseguido su objetivo. Nos proponemos actuar en todos los países en forma simultánea. Como nos dejáis cada vez más lugar, sería estúpido si no sacáramos provecho de ello. Seremos vuestro Caballo de Troya. Os habéis convertido en rehenes de los derechos humanos en lo que no dejáis de insistir. Si por ejemplo, osarais dirigirme a mí en Argelia o Arabia Saudí del modo como yo lo hago ahora, en el mejor de los casos seriáis arrestados en el acto.
“Vosotros, los franceses, no sois capaces de imponer el respeto a nuestros jóvenes. ¿Por qué habrían de hacerlo frente a un país que capitula ante ellos? Solamente se respeta lo que se teme. Cuando nos hagamos con el poder, ya no veréis a uno de nuestros jóvenes prender fuego a un coche o atracar una tienda. Los árabes bien saben el castigo inexorable que se merecen, ya que entre nosotros, al ladrón se le amputa la mano que ha robado”.
Y según el mismo Mohamed Sabaouri en un reciente interviú:
”Las leyes de vuestra República no conforman las del Corán y no deben ser impuestas a los musulmanes, que solamente pueden ser regidos por la Charia. De modo que vamos a obrar para asumir ese poder que nos corresponde. Comenzaremos por Roubaix (*), que actualmente es una ciudad musulmana con una mayoría que excede el 60% de la población. En las próximas elecciones movilizaremos nuestras fuerzas y el próximo alcalde será musulmán.
Después de negociar con el Estado y la región, declararemos Roubaix enclave musulmana independiente e impondremos en él la Charia (la ley de D‘os) a todos sus habitantes.
La minoridad cristiana obtendrá el estatuto de Dhimmis. Es decir, será una categoría aparte que podrá renegociar la obtención de sus libertades y derechos por medio de un impuesto especial. Entre otras cosas, haremos lo que hace falta para convencerlos a que acepten nuestra forma de ser. Decenas de miles de franceses ya han abrazado voluntariamente el Islam, de modo ¿por qué no habrán de hacerlo los cristianos de Roubaix?
Actualmente en la universidad de Lille ponemos en pie brigadas de la fe, encargadas de convertir a los roubaisiens recalcitrantes, cristianos o judíos, para convencerlos a que acepten nuestra religión, porque así Dios lo quiere. Si somos los más fuertes es por deseo divino. No tenemos las obligaciones cristianas de dar asistencia al huérfano, al débil y al discapacitado. Todo por el contrario, podemos y debemos pisotearlos si constituyen un obstáculo, sobretodo si son infieles”.
Me pregunto si acaso se puede quedar indiferente ante un modo de expresarse tan claro. Va derecho al grano y nada de andar por las ramas, nuestro ingenioso catedrático, sino que dice las verdades, aunque por ello perdiera las amistades, como se suele decir. Creo que es toque de alerta que debería ser tomado en cuenta.
Moshé Yanai
[*] Roubaix es una ciudad francesa situada en el departamento de Nord y la región Nord-Pas-de-Calais. Cuenta actualmente con algo menos de cien mil habitantes. Ya en un mapa del siglo IX se puede ver una referencia a Roubaix. Entonces, la ciudad era dependiente del obispado de Tournai. La ciudad pasó del estatuto de simple aldea al de ciudad importante bajo el reinado del señor Pierre de Roubaix en el siglo XV.
En el siglo XIX, Roubaix era una de las capitales mundiales del tejido. Su industrialización fue muy fuerte, con numerosas fábricas repartidas por toda la ciudad. De hecho, se la llamó incluso ciudad de las mil chimeneas. Hoy pocos de estos vestigios subsisten, pero todas las chimeneas que aún están en pie están protegidas.
Roubaix es el municipio de Francia con la mayor proporción de musulmanes (las cifras encontradas hablan de “cerca de un 50%”). Cuenta con siete mezquitas, y dos de ellas ostentan el título de “gran mezquita.
En los últimos treinta años se han construido más mezquitas y centros de oración para musulmanes en Francia, que templos católicos en el último siglo. El país galo cuenta ya con 2.150 mezquitas, casi el mismo número que Estambul, la mayor ciudad de Turquía.
Y el ritmo es progresivo. "La población musulmana en la Unión Europea crece un millón de personas al año, por lo que, a ese ritmo, la UE tendría al menos 40 millones de musulmanes en 2025. Francia es el país con mayor porcentaje de seguidores del Islam: un 10 por ciento", agrega la publicación Alba. Un dato ilustrativo: entre el 60 y el 70% de los presos franceses son musulmanes. "Europa se islamiza cada vez más y Francia está por delante en la carrera", añade Alba. Y España no se queda rezagada.