¿JERUSALEM O AL QUDS?



Un inocente cuento infantil

Había una vez y hace muchísimo tiempo, en un lejano y exótico país del medio oriente conocido como Marruecos, un rey justo y ecuánime llamado Mohamed VI. Un buen día cualquiera del antiguo año 2009, el Rey recibió con gran gozo y algarabía unos esplendidos y ansiados mensajes de dos de los dignatarios mas importantes de aquel mundo de maravillas: una epístola del Real Secretario General de la ONU, el Príncipe heredero Ban Ki-moon y las nuevas buenas del digno Primer Ministro al servicio de su Majestad Británica la Reina Isabel II, el noble Sir Gordon Brown.

En sendos mensajes constaban las valientes y justas peticiones, a ese extraño y villano país de los judíos que ocupaba ilegalmente la sometida Palestina Islámica denominado en aquel entonces como Israel, para que este no se atreva a modificar arteramente el estatuto de Al Quds (Jerusalén) y respete las resoluciones del Honorable Consejo de la Seguridad de Algunos Pocos, y que ni siquiera en los mas profundos e inconcientes pensamientos de aquellos satánicos dirigentes sionistas se les ocurriera pensar en un Al Quds como la ciudad capital de su osada y pretendida nación sionista.

En las misivas que recibió en aquel entonces Mohamed VI en su calidad de honorable presidente del comité de Al Quds, creado por la Organización de la Conferencia Islámica (OCI) para defender el carácter árabe e islámico de esta ciudad, Ban y Brown instaron al malvado Israel a abstenerse de cualquier acción unilateral.
Dichas cartas, cuyos textos fueron difundidos por bandos reales a través de la veraz agencia noticiera marroquí MAP, fueron enviadas en respuesta al mensaje del dignísimo soberano Mohamed VI al Real Secretario General de la ONU, a los jefes de estados miembros permanentes del Honorable Consejo de Seguridad de Algunos Pocos y al presidente de la Real Unión Europea pro Islámica.
En su mensaje el ecuánime y justo rey Mohamed VI, requirió la intervención de dichos magnánimos responsables ante el maléfico gobierno sionista israelí para poner fin a la aplicación de las medidas destinadas a seguir considerando la mal llamada Jerusalem como Capital indivisible del vil ente sionista que usurpó las escasas pertenencias territoriales del indefenso y pacifico mundo islámico.
En su respuesta el Príncipe heredero Ban Ki-moon dijo: "Como real secretario general de las Naciones Unidas, voy a seguir desviviéndome incluso en mis mas íntimos sueños por el pleno cumplimiento de las resoluciones del Honorable Consejo de Seguridad sobre Al Quds y las disposiciones del derecho islámico y de instar a todas las partes a abstenerse a cualquier costo de cualquier acción unilateral en esta sagrada ciudad perteneciente indiscutiblemente al Islam".
El Principe heredero Ban Ki-moon manifestó además "las resoluciones del Honorable Consejo de Seguridad establecen claramente que todos los esfuerzos legislativos para modificar el sagrado estatuto de la mal llamada Jerusalén son nulas y sin valor y que las actividades sionistas de afirmar que Al Quds sea Capital Indivisible de ese pretendido estado judío son contrarias al derecho internacional islámico y a la Real Hoja de la Ruta.
El real secretario general de la ONU explicó que "la situación de la Ciudad Santa sigue siendo una cuestión de serias y concienzudas negociaciones sobre el estatuto permanente entre el ente sionista y Honorable Organización para la Islamizacion de la Palestina, teniendo en cuenta que forma también una de las grandes y sentidas preocupaciones de todo el árabe e islámico planeta tierra".
A su vez, el primer ministro británico al servicio de su majestad y noble Sir Gordon Brown, expreso: "comparto las preocupaciones de Su Majestad Marrocana, en nombre de todos los países de la pro Islámica Unión Europea acerca de que la osadía de la dirigencia sionista pretenda avanzar en su injusta y pretendida insinuación de considerar Al Quds como su Indivisible, Soberana, Histórica y Sagrada Capital de su desproporcionado Estado Judío.
Colorin, Colorado, este cuentito aun no se ha acabado.
DR.GUIDO MAISELS