MI ENFOQUE desde ISRAEL por DAVID MANDEL


MI ENFOQUE desde Israel
por David Mandel No. 275


En este número:

· ¿Y si Yitzhak Rabin no hubiese sido asesinado?
· La impotencia de los países de Europa Occidental
· El diluvio del Mar Negro
· Como un toro en una tienda de porcelana
· "Arroz con leche, me quiero casar, con una señorita de Portugal Israel


¿Y si Yitzhak Rabin no hubiese sido asesinado?

Hay una creencia muy difundida en el mundo, y aceptada por muchos, (aunque no en Israel) de que, si Yitzhak Rabin no hubiese sido asesinado el 4 de noviembre de 1995 por un fanático derechista, en este momento estaría reinando la paz y la concordia entre dos estados independientes, uno israelí, el otro palestino, uno al lado del otro.

Imaginemos por un momento que Yitzhak Rabin no fue asesinado, y que hoy, habiendo cumplido ya 87 años de edad, (nació en 1922), continúa con vida. ¿Sería distinta la situación de la que estamos viviendo hoy?

Obviamente, si Rabin aún viviese, 14 barrios, 24 calles y avenidas, dos puentes, 36 colegios, 11 jardines, 7 parques, 13 memoriales, un hostal de jóvenes, un malecón, dos complejos de edificios gubernamentales, tres centros comunitarios, un complejo médico, una carretera expresa y dos sinagogas, (según estadísticas del año 2005 - posiblemente hoy son más), no llevarían su nombre.

A pesar, y en contravención, del Acuerdo de Oslo de 1993, el terrorismo palestino no sólo continuó, sino que se agudizó, durante el gobierno de Rabin, azuzado por la demonización de Israel y de los judíos en las mezquitas, en los colegios y en los medios de comunicación palestinos, todos ellos controlados por Yasser Arafat.

Desde la firma de Oslo en 1993 hasta el mes de febrero de 1996, 168 personas murieron en Israel víctimas del terror palestino; 47 de ellos en 1995, el año que murió Rabin.

Las encuestas realizadas antes de su muerte demostraban que la popularidad de Rabin había bajado, y que la de su opositor Benjamín Netanyahu había subido. El público israelí se había desilusionado de Arafat, y también de Rabin, quien se limitaba a decir, después de cada acto terrorista palestino, "este es el precio que pagamos por la paz".

En las elecciones de mayo de 1996, aún con la adición del voto de simpatía al partido del asesinado Rabin, Peres no pudo derrotar a Netanyahu.

La impresión que muchos tienen que Netanyahu detuvo el proceso de paz es errónea. Por el contrario, el 23 de octubre de 1998, firmó un acuerdo adicional, el Memorando de Wye, donde Israel se comprometió a entregar más territorios al control de Arafat, lo cual cumplió entregando la mayor parte de la ciudad de Hebrón a la Autoridad Palestina.

En 1999 el partido Laborista volvió al poder bajo la dirección del Primer Ministro Ehud Barak. En el mes de julio del año 2000, en la Conferencia de Camp David, Barak, apoyado por el Presidente Clinton, ofreció a Arafat devolver prácticamente todos los territorios que habían sido ocupados como resultado de la Guerra de los Seis Días, oferta tan o más amplia que la que Rabin podía haber ofrecido.

Arafat rechazó la propuesta, y, sin molestarse en hacer una contraoferta, regresó a Gaza, donde fue recibido como un héroe. Dos meses más tarde inició la Guerra del Terror. (No hay motivo lógico para pensar que si Rabin hubiese estado en Camp David, y hubiese hecho una oferta tan generosa como la que hizo Barak, la reacción de Arafat habría sido distinta).

Contestando la pregunta, ¿Sería distinta la situación de la que estamos viviendo hoy, si Rabin no hubiese sido asesinado?, la respuesta es: ¡No! ¡Hubiese sido idéntica!

El asesinato de Rabin, tragedia nacional y personal, no cambió la historia. Los israelíes siguieron siendo israelíes, los palestinos continuaron siendo palestinos, y Arafat continuó siendo Arafat.

La impotencia de Europa Occidental

Algunos nacieron impotentes, algunos se volvieron impotentes, y hay otros que fueron obligados a ser impotentes. (Paráfrasis de la Escena 5, Acto 2, de Noche de Reyes, de William Shakespeare).

Los historiadores del futuro, analizando la primera década del siglo 21, dirán que los países democráticos de Europa Occidental sufrían de soberanía impotente, coraje caído, y derrotismo fofo, problemas que, al no ser tratados ni curados, causaron metástasis y, finalmente, la transferencia de esos países al control del Islam, en la segunda mitad de este siglo.

Los historiadores lamentarán que los países de Europa Occidental no lograron encontrar un remedio para su problema de impotencia, que fuera tan efectivo como el citrato de sildenafil, fármaco que, bajo el nombre de Viagra, solucionó con éxito otro tipo de impotencia a muchos individuos.

El primer síntoma de la impotencia europea ocurrió el 14 de febrero de 1989, cuando el Ayatolá Khomeini, líder máximo de la República Islámica de Irán, decretó una fatwa (edicto religioso) condenando a muerte al escritor británico nacido en la India, Salman Rushdie, y a sus editores, por blasfemia y apostasía debido a ciertos párrafos incluidos en el libro Los Versos Satánicos. El 24 de febrero Khomeini ofreció una recompensa de tres millones de dólares a quien asesinase a Rushdie. El escritor pasó años escondido, pero su editor noruego fue gravemente herido de bala en Oslo, el traductor japonés fue asesinado en Tokio, el traductor italiano fue golpeado y apuñalado en Milán, y 37 personas murieron quemadas en un hotel en Turquía por una turba que quería linchar al traductor turco.

En 1997 la recompensa fue doblada. En 1998 el fiscal general de Irán ratificó su apoyo a la sentencia de muerte. Irán dice que no puede anular la fatwa, porque eso sólo lo puede hacer quien la decretó, el Ayatolá Khomeini, pero éste está imposibilitado de hacerlo por haber fallecido el 3 de junio de 1989.

Los países europeos no reaccionaron mayormente contra esa inaudita amenaza iraní. Gran Bretaña rompió relaciones con Irán, pero las reanudó el siguiente año. Ninguna asociación de escritores o académicos inició un boicot contra Irán.

En el curso de los siguientes años se agravó la impotencia europea. Los islámicos fanáticos predicaron libremente en las mezquitas de las ciudades europeas su odio contra los "infieles". Turbas musulmanas quemaron cientos de autos en París, y la reacción fue: "son incidentes aislados". El Arzobispo de Canterbury, jefe de la Iglesia Anglicana, declaró en el mes de febrero del año 2008: "Hay que legalizar ciertos aspectos de la Shaaría (ley religiosa islámica) en Gran Bretaña".

Geert Wilders, un parlamentario holandés, realizó un film documental, llamado Fitna, con citas del Corán que incitan a la violencia. El resultado fue que en Holanda está siendo investigado, y en Gran Bretaña le negaron el ingreso al país.

El escritor francés Robert Redeker escribió hace dos años un artículo titulado "Como debe el mundo libre afrontar la intimidación islámica". Recibió amenazas de muerte que lo han obligado a vivir escondido hasta hoy, y puede salir a la calle sólo cuando está acompañado por dos guardaespaldas. Ningún intelectual protesta, ni hay editoriales al respecto en los periódicos.

En los colegios franceses muchos profesores prefieren no mencionar el Holocausto, aunque es parte del curriculum, por temor a la reacción de los estudiantes musulmanes.

Hay barrios en París que parecen árabes y no franceses, con banderas, y slogans en las paredes apoyando a Hamás. En las manifestaciones, los participantes enarbolan las banderas verdes del Islam, las rojas del comunismo y las negras de los anarquistas, y marchan, pidiendo, no la paz sino la destrucción de Israel.

El más reciente ejemplo de la impotencia europea frente al Islam, ocurrió hace unos días en Malmo, la tercera ciudad más grande de Suecia, donde los musulmanes constituyen más del 50% de la población. En el certamen de tenis de la Copa David el equipo israelí se enfrentó al equipo sueco. La policía de Malmo, reconociendo su impotencia respecto a la probable reacción de la población musulmana, prohibió la presencia del público, y los tenistas jugaron en un estadio vacío. 7,000 manifestantes se reunieron en la plaza principal de Malmo y marcharon hacia el estadio con el propósito de ingresar a la fuerza y, posiblemente, linchar a los jugadores israelíes. En el discurso que dio el jefe del Partido de Izquierda de Suecia a la muchedumbre, no intentó tranquilizar los ánimos para evitar actos de violencia, sino, por el contrario, echó más combustible a la hoguera pidiendo que se haga un "boicot al régimen racista israelí".

Posdata.- Los jugadores israelíes no se dejaron amedrentar por el odio y por las amenazas, y vencieron a los tenistas suecos, eliminándolos de la Copa Davis.

El diluvio del Mar Negro

El libro de Génesis relata que Noé construyó un arca para poder él, su familia, y una pareja de cada una de los animales que hay en el mundo, sobrevivir el diluvio universal que Dios envió para destruir a todos los malvados y perversos de su generación.

Los creyentes, judíos y cristianos, consideran que la historia de Noé es verdadera y que hubo un diluvio, exactamente como lo relata la Biblia, que cubrió al mundo entero. Más de una vez se han enviado expediciones al Monte Ararat, la montaña más alta de lo que hoy es Turquía, para buscar los restos del arca.

Los no creyentes dicen que la historia bíblica del diluvio está basada en un mito que fue muy popular en Mesopotamia durante la época de los sumerios y babilonios, y que es relatado en la Epopeya de Gilgamesh, la narración escrita más antigua que se ha encontrado hasta hoy.

Hay muchas similitudes entre ambas versiones. La Epopeya de Gilgamesh relata que Utnapishtim, aconsejado por un dios, construyó un arca donde él y su esposa se refugiaron, junto con una pareja de cada especie animal de la tierra, durante el diluvio que mató al resto de la humanidad.

La principal diferencia entre la versión bíblica y la mesopotámica es el motivo divino para causar el diluvio. En el caso de la Biblia, el motivo de Dios es ético y moral: indignado por la maldad y la perversidad de la humanidad, Dios decidió exterminar a los hombres. En el caso de la Epopeya de Gilgamesh, el motivo de Dios es trivial, similar a una discusión entre vecinos: hastiado del ruido que provocaban los habitantes de la tierra, el dios Enlil decidió eliminarlos.

Hace diez años, en 1998, dos geólogos de la Universidad de Columbia, en Nueva York, publicaron evidencia de que hace 7,600 años se había producido una inmensa inundación cuando las aguas del Mar Mediterráneo irrumpieron, a través del estrecho del Bósforo, al Mar Negro, elevando considerablemente su nivel, expandiendo su tamaño, y causando que muchas poblaciones que estaban en sus orillas quedasen bajo el agua.

Arqueólogos marinos confirmaron la teoría cuando encontraron restos de poblaciones prehistóricas bajo cien metros de agua.

Es muy sugestivo, e indica la proveniencia del relato de Noé, el hecho de que la Biblia lo relaciona con el Monte Ararat, es decir con Turquía, país donde también está situado el Bósforo.

Como un toro en una tienda de porcelana

"En un vuelo, una señora le dice a su vecina. "Admiro el diamante que usted tiene en la mano".
>"Es el famoso diamante Potosky, pero viene acompañado de una maldición", contesta la mujer.
>"¿Cual es esa maldición?" pregunta curiosa la pasajera.
>"¡Es el señor Potosky!"

Para Netanyahu el equivalente del diamante de la anécdota son los 15 votos que le da el partido Israel Beiteinu para poder formar una coalición de gobierno. La maldición que acompaña al diamante es Avigdor Lieberman, el jefe de dicho partido.

Netanyahu le ha ofrecido a Lieberman el puesto de Ministro de Relaciones Exteriores. El hecho de que Lieberman no domina el idioma inglés ni sabe expresarse diplomáticamente (es decir, hablar con rodeos, disimulos, eufemismos e hipocresía) no lo hace la persona ideal para ese puesto. Por el contrario, será el equivalente de un toro en una tienda de porcelana. Pero, Netanyahu considera que eso es preferible a nombrarlo Ministro de Defensa o Ministro de Hacienda.

Hubiese sido mejor un gobierno de unión, como lo hubo vísperas de la guerra de los Seis Días, pues el peligro que enfrentamos hoy (amenaza de ser borrados nuclearmente del mapa) es tan o mas grande como el que tuvimos en 1967. Es lamentable que la Sra. Livni, motivada más por motivos de ambición y orgullo personal, haya declinado la oferta de Netanyahu.

Lieberman es el político más controversial de Israel, pero algunas de sus ideas merecen debate y consideración:

· Lieberman insiste en que el actual Ministro de Justicia, Daniel Friedmann (que no es de su partido) permanezca en el puesto, a pesar de la oposición de los jueces de la Corte Suprema. En opinión de muchos la Corte Suprema se ha politizado y convertido en una dinastía auto-sostenida, donde el presidente de la corte que termina su período elige a su sucesor. Friedmann es odiado y temido por su intención de reformar el sistema.

· La existencia de dos estados, uno judío y el otro árabe palestino, existiendo uno al lado del otro.

· Hoy en Judea y Samaria (Cisjordania) viven cerca de 250,000 israelíes judíos. Debido a la política tradicional de los países árabes, el futuro estado palestino también insistirá en que no permanezcan judíos en su territorio, (en Israel, en contraste, el 20% de la población es árabe). Luego del trauma del desalojo de 8,000 israelíes de sus hogares en Gaza, es inconcebible que el gobierno israelí pueda desalojar por la fuerza a un cuarto de millón de personas. La solución práctica y posible es intercambio de territorios. Israel anexa las áreas de Cisjordania donde viven israelíes, y compensa al futuro estado palestino transfiriendo a su control áreas que hoy son parte de Israel, especialmente aquellas donde la población se identifica más con Palestina que con Israel.

· Obligación de los ciudadanos que no hacen el servicio militar obligatorio (árabes y judíos ultra ortodoxos) de hacer servicio civil en sus localidades.

· Dar preferencia para el ingreso a las universidades a los muchachos que hacen servicio militar, sean judíos, drusos, beduinos o voluntarios árabes, como reconocimiento del hecho que arriesgan sus vidas para proteger al país.

· Hacer lo posible para convertir al judaísmo, a la brevedad posible, a los cientos de miles de inmigrantes de la ex Unión Soviética, que, aunque tienen la nacionalidad israelí y gozan de todos los derechos del ciudadano, no son judíos de acuerdo a la Halajá.

Lo que si considero idea equivocada de Lieberman es su insistencia de que los árabes israelíes presten juramento de lealtad a Israel, ya que eso violaría, en el caso de muchos de ellos, uno de los Diez Mandamientos. El que dice "No jurarás falsamente".

"Arroz con leche, me quiero casar, con una señorita de Portugal Israel"


"A San Antonio, como es un santo casamentero, pidiendo matrimonio le agobian tanto"
(La Mazurca de las Sombrillas, Segundo Acto de la Zarzuela de Luisa Fernanda)

Tal vez no es "arroz con leche, me quiero casar" lo que están cantando decenas de árabes residentes en países vecinos. Es más probable que sea "pita con hummus, me quiero casar". Y tampoco no es a San Antonio a quien le piden matrimonio y lo agobian tanto, sino al Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel.

Un reciente artículo en un periódico israelí informa que decenas de árabes en el Medio Oriente han expresado interés en conseguir novias israelíes.

Un ciudadano de Arabia Saudita, en una reciente carta al Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, expresa su deseo de casarse con una mujer israelí: "He escuchado que las israelíes son mujeres muy inteligentes y muy bellas. Estoy dispuesto a pagar una dote apreciable en camellos, o, si lo prefieren, en dinero".

Docenas de cartas similares, todas con "fines serios" llegan cada año al Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, procedentes de Irak, Yemen, Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, y Egipto. Los firmantes se identifican con sus nombres completos, y dan su dirección y número de teléfono.

Hace poco un residente de Bagdad envió una carta al Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, donde escribe que, aunque ya tiene cuatro esposas, desea que lo pongan en contacto con alguna chica israelí que podría interesarse en casarse con él. "Estoy seguro que se llevaría muy bien con mis otras esposas, pues las cuatro son muy simpáticas", escribió.

El Ministerio contesta cortésmente a cada uno de los pretendientes informándoles que entre sus servicios no está incluido el de casamentero.