NUEVO GABINETE ISRAELI EN FORMACION


LIBERMAN, A UN PASO DE LA CANCILLERIA ISRAELI
Ana Jerozolimski
Editorial de Semanario Hebreo. Uruguay


Uno de los políticos más discutidos y polémicos de Israel, ocupará el cargo de Ministro de Relaciones Exteriores en el gobierno de Benjamin Netanyahu. El primer acuerdo de coalición firmado por éste , determina que el partido secular de derecha Israel Beiteinu será parte del nuevo gobierno y que su jefe, Avigdor Liberman, ocupará el cargo de Canciller. El partido tendrá también otros cuatro ministerios, entre ellos el de Seguridad Interna.

Sin embargo, si el partido Kadima encabezado por la actual jefa de Exteriores Tzipi Livni opta por sumarse al gobierno de Netanyahu, el acuerdo entre el Likud y Liberman sería reevaluado y al parecer, Livni quedará en su puesto actual. Pero por ahora eso no parece muy factible.

El diputado árabe israelí Ahmed Tibi ya pidió que Liberman sea boycoteado. “Ningún ministro debe reunirse con él, especialmente ningún ministro árabe”, declaró. Desde Europa, Javier Solana aclaró que lo que cuenta es que no se abandone la vía de la paz. "Estaremos dispuestos a trabajar como siempre, normalmente, con un gobierno israelí que esté dispuesto a continuar conversando y trabajando para lograr una solución de dos estados”- declaró, agregando que “si ese no es el caso, la situación será diferente”.

En el plano interno, más allá de sus posturas en cuanto al conflicto con los árabes y a las tensiones con la ciudadanía árabe de Israel, hay otros problemas. . Liberman se halla bajo investigación policial por sospecha de corrupción , fraude, blanqueo de dinero y abuso de confianza. El representante del Procurador General del Estado declaró que las investigaciones continuarán debido a que la policía considera que los crímenes de los que es sospechoso “continúan siendo cometidos también en el presente”.

Pero claro está que lo más complejo, al entrar Liberman en el cargo de jefe de la diplomacia israelí, será su estilo, varios de sus pronunciamientos y su imagen de línea dura y extrema. Aunque ha hablado en favor de la paz con los palestinos y ha dicho recientemente que en aras de una paz real estará dispuesto a abandonar su casa en el asentamiento de Nokdim, se le percibe como un extremista de ultra derecha, también exhorta abiertamente a que el nuevo gobierno se plantee como objetivo estratégico, el derribamiento del gobierno de Hamas en Gaza. Eso, que va más allá de luchar contra los ataques con cohetes desde Gaza hacia el sur de Israel, puede complicar a Israel, mientras la comunidad internacional presiona para que se levante el bloqueo a dicho territorio palestino.

Liberman tiene un estilo muy poco “políticamente correcto” y muy directo, sin vueltas. Mientras algunos sostienen que “es un peligro”, otros alegan que “es el único que dice la verdad”.

En octubre del año pasado, Liberman provocó un incidente diplomático con Egipto-el primer país árabe que firmó la paz con Israel, de la que se cumplen pronto 30 años- al decir que “el Presidente Husni Mubarak puede irse al diablo”. Al criticar los continuos viajes de políticos israelíes a consultas a Egipto mientras que Mubarak jamás vino de visita oficial a Israel (salvo al funeral del ex Premier Itzjak Rabin), Liberman declaró: “Todo líder que se respete a si mismo habría condicionado esos encuentros a un criterio de reciprocidad. Si quiere hablar con nosotros, debe venir aquí..y si no quiere venir, puede irse al diablo”, declaró.

Liberman es sin duda un político de línea dura, pero no un opositor del proceso de paz. Según declarara al periódico Haaretz tiempo atrás, no cree que el establecimiento de un estado palestino ponga fin al conflicto entre Israel y los palestinos. Sin embargo, dice haber cambiado de opinión y aceptar ahora la creación de un estado palestino, si es en un marco que permita paz real para Israel.
Uno de los puntos que más le han pintado como extremista, fue su propuesta de que la separación total entre israelíes y árabes .Concretamente , habló de que los territorios habitados mayormente por ciudadanos árabes dentro del estado de Israel, adyacentes a la Autoridad palestina, sean transferidos a soberanía palestina, a cambio de que los asentamientos judíos en Cisjordania, pasen a ser parte soberana de Israel.

El propio jefe del Likud de entonces, el Premier Ariel Sharon, criticó a Liberman, diciendo que “los árabes de Israel son parte del estado de Israel”.Pero en Israel Beiteinu aclaran que se critica a Liberman sin entenderlo y que él no llamó nunca a expulsar árabes de sus casas sino a correr fronteras “para que cada pueblo viva con su gente, en paz”.

El problema es que con alguien así en la Cancillería, puede que Israel tenga que pasar aclarando lo que dice quien le representa ante el exterior.

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