REPARACIONES TRAS CASI 70 AÑOS


Alemania rehabilita a los traidores

Con la rehabilitación por parte del Bundestag de los traidores a la patria condenados casi siempre a muerte por la justicia nazi, Alemania cierra el capítulo de reparaciones para las víctimas del nacionalismo, coincidiendo con el 70 aniversario del comienzo de la Segunda Guerra Mundial.
Tras rehabilitar hace siete años a los objetores de conciencia y desertores de la Wehrmacht con la anulación de sus sentencias condenatorias, el Parlamento alemán procederá a hacer lo mismo, antes de las elecciones del 27 de septiembre y con el apoyo de todos los grupos, con quienes fueron condenados por alta traición.
"La ley significa simplemente que las víctimas recuperan su dignidad", explicó la diputada socialdemócrata Christine Lambrecht (foto), una de las responsables de su redacción, quien destaca que se trata de una reparación simbólica, sobre todo para sus familias, toda vez que no se pagarán indemnizaciones, entre otros motivos porque no se conocen condenados por traición con vida.
No menos de 25.000 miembros de la Wehrmacht fueron condenados y en la mayoría de los casos ejecutados por traición, deserción, derrotismo u objeción de conciencia, según datos del historiador Manfred Messerschmidt, autor del libro "La justicia de la Wehrmacht 1933-1945".
El estudio titulado "El último tabú - La justicia militar nazi y la alta traición", de Wolfram Wette y Detlef Vogel, y publicado hace dos años, ha convencido a los diputados de todos los grupos parlamentarios en el Bundestag para rehabilitar a quienes fueron condenados por traición.
El estudio detalla casos como el del granadero Michael Fries, condenado y ejecutado por jugar a las cartas con prisioneros serbios, o el sargento Anton Schmid, igualmente fusilado por esconder y salvar judíos en la ciudad báltica de Vilna.
Más conocido es el caso del comandante de la Policía de Düsseldorf, el teniente coronel Franz Jürgens, fusilado por alta traición tras tratar de negociar la rendición incondicional de su ciudad ante las tropas aliadas para evitar males mayores a su población.
Todos los historiadores subrayan que las condenas a muerte por traición se dictaban incluso por supuestos crímenes que no tenían trasfondo militar alguno como solidaridad con los judíos perseguidos, ideas políticas opositoras o comerciar en el mercado negro.
Coincidiendo también con el 70 aniversario del comienzo de la última gran guerra, la ciudad de Colonia inaugura este 1 de setiembre el primer monumento público de Alemania en memoria de los desertores del ejército nazi.