LA IRONIA EN UNA MONEDA DE DOS CARAS


Bin Laden se hace progre
Por Jorge Marirrodriga para Guysen International News


Por fin Osama Bin Laden ha visto la luz. Por fin ha cambiado su discurso y nos ha dado la verdadera razón de las matanzas que comete Al Qaeda. ¡Y lo cojonudo es que coincide al dedillo con las tesis de moda en Europa!
Cuando todos vimos la salvajada del 11 de septiembre de 2001 (ya saben esa que se hicieron los americanos a ellos mismos, aunque antes habían desalojado a todos los judíos del World Trade Center) lo primero que nos preguntamos es qué le lleva a un ser humano a ordenar semejante matanza. ¿Todo esto por reconquistar los territorios históricos del Islam (España incluida)? ¿Todo esto porque los soldados americanos violaron el territorio sagrado del Islam cuando en 1990 llegaron a Arabia Saudí para atacar luego a Irak, en la primera guerra del Golfo? Esto lo decía Bin Laden y los demás venga a poner cara de “no entiendo nada”, salvo los periodistas que somos muy listos y siempre ponemos cara de entenderlo todo. Pero hace dos días Bin Laden se ha dignado a explicar, ocho años después, el porqué del 11-S. El caso es que Bin Laden dice ahora que ordenó atentar en Estados Unidos porque Washington apoya a Israel. Y que lo suyo con Estados Unidos no es personal sino que se debe a que el Gobierno está presionado por el lobby sionista. ¡Joder, que esa conclusión es la que se lleva cacareando desde hace años en Europa! ¡Que Israel tiene la culpa de todo! Bin Laden es un zorro y se ha hecho progre. En su último mensaje ha justificado la matanza que le catapultó a la fama y cambió el mundo con un argumento que sabe que tiene hondo calado en Occidente. “Nos merecemos cualquier atentado y la culpa es de Israel”. Nadie cambia de caballo mientras cruza el río, pero él ha prescindido de argumentos orientales para enarbolar un argumento occidental. Un argumento que justifica al terrorista y demoniza a la víctima. En Europa sabemos mucho de eso. La industria de la paz te vigila Queridos lectores lean este párrafo y no se pierdan una coma. “Mientras Israel continua cometiendo un genocidio que dura más de 60 años y un terrible sistema de apartheid y discriminación racial, la Comunidad Internacional en su vertiente gubernativa y empresarial han mantenido e incluso incrementado su apoyo a Israel, mientras se ensañaban con el ocupado, con Palestina y su población. La sociedad civil internacional, tal vez en pequeño número, pero con fuerza y vigor, se ha mantenido siempre en pie frente a las políticas sionistas de ocupación y destrucción”. Estas palabras están siendo sufragadas con el dinero procedente de los impuestos del 50% de los lectores de este blog, los que viven en España. Este párrafo está en la web de una de las decenas (y no me atrevo a decir centenares, pero si lo hago, acierto) de ONGs españolas subvencionadas con dinero público, es decir, el de ustedes y el mío. Unas ONGs que han encontrado en “la causa palestina” un verdadero modus vivendi, una lucrativa fuente de ingresos y en ocasiones una vía de notoriedad pública, por ejemplo, insultando a artistas israelíes como Noa. Vamos, una verdadera industria. Los amigos de Hasbarats, han puesto el dedo en la llaga con un buen ejemplo de lo que es la Industria de la Paz en España. Una información de su blog aporta un dato curioso y otro directamente vergonzoso. El curioso es cómo muchas de estas organizaciones que están en Barcelona tienen la misma sede, eso sí el generoso dinero público lo reciben por separado. El dato vergonzoso es que una de ellas, ella solita, recibe 700.000 euros de nuestro dinero (y seguramente no es la que más se lleve). Se trata de Sodepau, que en el resto de España es Sodepaz. A ella pertenece el texto con el que se inicia esta entrada. En el apartado de su web dedicado a “viajes solidarios” se leen cosas como éstas: “Ante el deterioro de la situación, la incapacidad negociadora en el seno de Al Fatah se produjo a principio del año 2006 una amplia victoria de Hamás en las urnas en unas elecciones con Observadores Internacionales. Por supuesto el gobierno israelí no aceptó la decisión democrática de la población palestina, invalidando al gobierno electo como interlocutor”. En tres palabras: Hamás es cojonudo. No nos engañemos. Estas organizaciones son las principales responsables del antisemitismo activo que se vive en España. Son las que elaboran listas de “israelíes buenos” (prácticamente ninguno) e “israelíes malos”. Las que movilizan a la calle para que se equipare a Israel con los nazis. Las que han convertido algunas universidades en los focos de antisemitismo más activos de Europa. Las que organizan boicots a artistas israelíes. Las que vigilan que a ningún personaje público se le ocurra decir nada a favor de Israel porque es demonizado y colocado en sus listas. En resumen las que han instalado en el imaginario colectivo el lema Israel Genocida. Y todo con nuestro dinero. ¡Ah! Y naturalmente a esta gente lo que les pase a los palestinos les importa un huevo. Lieberman no, pero Chávez si Los españoles nos creemos que meamos colonia, pero en realidad nos mea el primero que pasa. Y así se explica que el ministro de Exteriores, Miguel Angel Moratinos, suspenda su gira por Oriente Medio y deje tirado al ministro de Exteriores israelí, Avigdor Lieberman, para estar hoy, peinado, afeitado y estrenando calzoncillos, en Madrid. ¿Para qué? Para recibir al presidente de Venezuela, Hugo Chávez. No lo entiendo. Venga a dar la paliza (que no se cree nadie) del importante papel que España va a desempeñar en el proceso de paz en Oriente Medio, venga a hacer declaraciones en las que parece que la paz depende de lo que se decida en la Moncloa, venga a hacer giras a la zona a costa de nuestros bolsillos y resulta que en cuanto Chávez toca la corneta aquí todo el mundo se pone en posición de firmes y se suspende lo que sea. El otro día decía que España era islámica, pero me equivoqué. Debemos ser bolivarianos. Tengo que añadir que el Gobierno español ha prohibido las manifestaciones contra Chávez en Madrid. Aquí sólo podemos manifestarnos contra Israel (y a esa manifa Chávez se apunta el primero). Ignoro si Zapatero y Moratinos recibirán al venezolano con el pañuelo palestino puesto, aunque podrán compartir alegres impresiones sobre las redobladas promesas de Ahmanideyah, el amigo de todos, de destruir Israel, ("¡Muerte a Israel!" gritó hace unos días el barbas al ser nombrado presidente por el Parlamento) sobre los ataques a sinagogas en Venezuela y sobre las decenas de miles de personas que están abandonando ese país incapaces de soportar más el acoso bolivariano a las libertades más elementales: expresión y credo. Y entre ellos muchos miembros de la comunidad judía. Pues nada, comandante, que los españoles estamos a lo que usted diga.