LA VISITA DE NETANYAHU A WANNSEE (ALEMANIA)




Am Israel Jai en Wannsee
Martha Wolff

Gracias Dori Lustron por reenviar a través de
www.porisrael.org lo que escribió el Primer Ministro de Israel Bibi Netanyahu en el libro de invitados de Wannsee, lugar donde los nazis terminaron de pergeñar la infame “solución final” para el pueblo judío.
Am Israel Jai !!!!

Gracias por difundir esa frase tan importante en un lugar tan bello como fue y es Wannsee y a la vez elegido para que fuera la piedra basal del exterminio de nuestro pueblo. La inteligente paradoja entre aquello que decidieron los nazis en 1942 y el contenido de esa frase en el 2009: “El pueblo de Israel vive” merece un doble aplauso a Netanyahu y a la periodista que lo eligió como tema de página entera.
Me sentí profundamente emocionada y revindicada al recibir hoy esto porque tuve la oportunidad de conocer lo que fue y significó ese lugar.
Recuerdo que fui especialmente a Wannsee por lo que representa para la historia de la Shoá y a medida que me iba acercando a esa hermosísima villa a la vera del lago, con estatuas que cortan el jardín entre la propiedad privada y la municipal, sentí una extraña sensación, algo así como aquello que Disney logró con “La Bella y la Bestia”. Con esa mezcla de sentimientos me dejé llevar por los patos, los veleros, los que practicaban remo, los bañistas y el esparcimiento en general de los locales y los visitantes. La contradicción me gobernaba entre lo que veían mis ojos frente a una naturaleza privilegiada y la salvaje naturaleza humana de lo que allí había tenido lugar.
Desde que había bajado a tomar el subterráneo en Berlín convertido en tren al alcanzar la superficie y disfrutando del recorrido hacia Wannsee, me iba preguntando qué iba a encontrar allí: el presente o el pasado. Por supuesto, llegué a horario, bajé en una estación limpia con todo señalizado, esperé un autobús que también llegó a la hora indicada, el camino fue grato, se trata de un lugar de chalets, mansiones, y algunos comercios intercalados con bosques, flores y grandes jardines muy cuidados. Cuando llegué a destino bajé y a medida que iba avanzando por esas calles tan perfectas, parecidas a los cuentos para niños, vi el cartel que indicaba “Memorial Wannsee”. No podía creer que ese sendero que se abría ante mí hacia un palacio fue el espacio elegido para decretar el asesinato de los judíos organizado por los nazis.
Al entrar y recorrer las salas, al comprobar las fotos de los jerarcas hitlerianos, de leer los epígrafes de las vitrinas, de saber sobre el material documental que esas paredes guardan, visualicé la llegada de los militares en sus coches con chóferes y guardias a esa casa, sus ropas, sus botas resonando sobre las piedras del jardín y luego sobre los mármoles de sus pisos. Los volví a recrear como los he visto en las películas entregando sus capas y sobretodos de cuero haciendo el saludo nazi, los imaginaba reunidos en la sala principal con el fondo de postal con vista al lago y para rematar mis retrospectivas tomas históricas de esos criminales, los volví a escuchar profetizando un futuro sin judíos. El graznido de los patos, el suave golpeteo de las aguas y el arrullo de las palomas sin paz me reubicaron en la actualidad junto a los visitantes que pasaban a mi lado hablando diferentes idiomas.
En esa casona aprendí, sufrí mucho y partí con una opresión en el pecho. Había estado en un lugar que a pesar de su bella arquitectura y vegetación seguía contaminado de la filosofía imperdonable de bárbaros del ayer. Regresé por el sendero que entré, observé a mí alrededor la buena planificación edilicia, el buen trazado de jardinería, un aroma a torta de manzana que me distraía de una casa de té vecina, pero mis pasos se apresuraron y enfilaron hacia la parada del autobús. Llegue a horario, tomé el tren, bajé en Berlín y cuando pasé por un resto del Muro pensé que lo queda del horror es un museo al aire libre para que la gente no olvide, con la misión de educar
Esa noche no pude dormir pensando en la calma del lago, el silencio de ese Memorial y las almas de los inocentes que lo custodiaban para señalar eternamente a los culpables. Y fue Bibi Netanyahu, en representación del Estado de Israel el que con tres palabras sintetizó el triunfo del pueblo judío sobre el nazismo y todo tipo de antisemitismo. Nunca nada tan breve fue tan potente para resumir una victoria tan cara “Am Israel Jai”.
Quizá este hito de una paradoja histórica tenga parangón con el vuelo sobre Auschwitz de aviones de Israel en el 60º Aniversario de la finalización de la Segunda Guerra Mundial. Allí, también, desde otra dimensión, las miradas de las víctimas de la Shoá se elevaron para aplaudir con sus párpados de ojos vacíos de esperanza, el rezo de un nunca más, porque el “El Pueblo de Israel Vive” para defendernos.
Nota de la autora: Para ilustrar este tema tomé datos de Wikipedia, la enciclopedia libre
El término Wannsee (en alemán: Großer Wannsee) hace referencia a un par de lagos enlazados en el suroeste de Berlín, Alemania, y al nombre del distrito en el que se encuentran. Ambos lagos, el más grande Großer Wannsee (Gran Wannsee) y el Kleiner Wannsee (Pequeño Wannsee), se encuentran en el río Havel, y están separados únicamente por el puente Wannsee. El más grande de los dos lagos cubre un área de 2.732km² y tiene una profundidad máxima de 9 metros.
El Wannsee es conocido por ser el punto de recreo y de baño más importante en la parte occidental de Berlín. Es también el lugar donde se encuentra el Strandbad Wannsee, un centro de recreo acuático al aire libre con una de las playas interiores más largas de Europa, y una popular área nudista. Fue construido entre 1920-1930 después de haber sido ideado por Richard Ermisch.
El distrito de Wannsee es famoso por sus numerosas mansiones, casas de campo y chalés de vacaciones, erigidas año tras año por adinerados berlineses para retirarse los fines de semana de la ciudad.
En enero de 1942, oficiales superiores nazis se reunieron en Villa Marlier (un edificio construido entre 1914-1915) para planificar la Solución final – la exterminación de los Judíos de Europa. Desde entonces, este evento se ha conocido como la Conferencia de Wannsee. En la actualidad, el edificio se ha convertido en un monumento conmemorativo y un centro de educación.

Historia de la Casa
La "Villa Marlier"
1914/15
La casa es mandada construir por el fabricante Ernst Marlier.
1921
Es comprada por el industrial Friedrich Minoux.
1940
Es comprada por la fundación Nordhav, perteneciente a las SS, y usada como residencia de huéspedes del Servicio de Seguridad de las SS.
1942
El 20 de enero se celebra aquí la Conferencia de Wannsee.
1943
La casa es vendida a la Oficina Central de Seguridad del Reich (RSHA).
1945/46
Es utilizada por los Aliados.
1947-51
En la casa funciona una universidad popular del Instituto Augusto Bebel.
1952-88
Sirve de hogar escolar al distrito de Neukölln de Berlín.
1965-72
Joseph Wulf propone, sin éxito, fundar un centro de documentación en la casa.
1992
Se inaugura el Memorial y Centro Educativo en el 50° aniversario de la Conferencia de Wannsee.
2006
Se inaugura la nueva exposición permanente.
El lugar histórico
El actual Memorial -antigua mansión de un industrial, construida en el año 1915- fue utilizada entre 1941 y 1945 como residencia de huéspedes y centro de conferencias de las SS. Con motivo del 50ª aniversario de la conferencia, el 20 de enero de 1992, se inauguró en la Villa un memorial y un centro de información.
El 20 de enero de 1942, quince altos representantes de las SS, del NSDAP y de diferentes ministerios se reunieron en esta casa para debatir la instrumentación de la deportación y el asesinato planificados de los judíos europeos.
Los representantes de las SS informaron a los secretarios de Estado presentes de las acciones homicidas que los Einsatzgruppen (grupos de intervención móviles) venían llevando a cabo desde agosto de 1941 en la Unión Soviética, así como de los métodos de asesinato ya practicados.
La reunión, conocida hoy como la «Conferencia de Wannsee», fue presidida por Reinhard Heydrich, jefe de la Oficina Central de Seguridad del Reich (RSHA). El encargado de organizar las deportaciones, Adolf Eichmann, redactó las actas - el Protocolo - de la reunión, que se encontraron en 1947 entre los documentos del Ministerio de Asuntos Exteriores. El Protocolo documenta con pavorosa claridad el plan para el asesinato de todos los judíos europeos y la participación activa de la administración del Estado alemán en ese genocidio.
La iniciativa de Joseph Wulf y la inauguración del memorial, 1965-1972
El historiador Joseph Wulf, combatiente en la resistencia judía y sobreviviente de Auschwitz, publicó en Alemania las primeras documentaciones amplias sobre el régimen nacionalsocialista. En 1965 propuso crear un centro de documentación en la casa. La iniciativa de Wulf fue apoyada por importantes personalidades de todo el mundo. Sin embargo, el gobierno de Berlín no estuvo dispuesto a poner a disposición el edificio. Wulf se suicidó en 1974. Sus planes fueron retomados a comienzos de la década de 1980 y en 1988 se encomendó a Gerhard Schoenberner, un pionero de la investigación de los crímenes nacionalsocialistas, la tarea de establecer el memorial y de elaborar la concepción de la exposición permanente.
El "Memorial y Centro Educativo Casa de la Conferencia de Wannsee" fue inaugurado en 1992, para el quincuagésimo aniversario de la reunión sobre la "solución final de la cuestión judía".
Fotos:
Nahum Goldmann y Joseph Wulf en la mansión,octubre de 1966
Villa Wannssee