SOBRE LOS JUDIOS SECRETOS


Los Judíos Nuevos: el clamor de los Anusim
Por Juan Mejia
Traduccion por: Arieh Ben Abraham Capella


Antonino paso su niñez en el Puerto Rico rural. En las trastiendas y los patios de las casas, el tomó sus primeros pasos en su larga vida de estudio de la Torá. Allí , entre semillas y herramientas, él escucho (entre susurros) su introducción a la fe judía. El profesor de Antonino, un amable y educado tendero, era uno de los muchos Benei Anusim * quien pertenecía a la red secreta de maestros de la Torá dispersos en los campos puertorriqueños y quien lo sumergió dentro de la tradición de la única manera que se había conocido y acostumbrado por más de cuatro siglos: en el más estricto secreto.
En aquella época ni Antonino ni su profesor llegaron a pensar que era posible aprender Torá de manera pública; que la Inquisición , que los había perseguido por ser Anusim por varios siglos había perecido por completo, mientras que ellos habían prevalecido.
Manuel creció en su natal Cuba practicando en secreto eso que sus abuelos llamaban "Brujería". Cuando él y su familia se establecieron en los Estados Unidos, su padre se sorprendió al descubrir que esa "brujería" no sólo era practicada en su nueva tierra, sino que se practicaba de manera absolutamente publica. Manuel y su familia pronto ingresaron en una Sinagoga donde podían practicar sus tradiciones ancestrales de manera libre y concienzuda como judíos.
Eduardo, un Agente comercial viajero judío en Colombia, una vez debió refugiarse de una terrible tormenta en un hotelito rural muy rústico y sencillo. La dueña del hotel le dijo que tenía el hotel totalmente lleno esa noche, pero "debido a su raza" le permitiría quedarse con su compañero (otro judío), en la sala de estar del hotel. Eduardo y su compañero de viaje no le habían revelado a la Hostelera que eran judíos, y no sin algo de aprensión, se alistaron para pasar la noche en el sitio que les indicaron. La sensación de incomodidad empeoró debido a la única condición que les impuso la hostelera cuando ingresaron a la sala: que por ningún motivo debían siquiera tocar una sola de las invaluables reliquias que guardaban en dicho lugar. Cuando ya se preparaban para dormir, Eduardo noto algo familiar en una bolsa que estaba sobre una repisa. Escrito sobre dicha bolsa, en letras de colores ya desvaídos, estaba la palabra "Tefilin". Al preguntarle al día siguiente sobre el particular, la hostelera de buena gana les contó que esos objetos pertenecían a su abuelo y que eran objetos sagrados, que nunca debían ser tocados o llevados fuera de la casa.
Mi propio abuelo recordaba de manera muy vívida como dos veces al día los hombres de la familia, ricos terratenientes en el Nordeste de Colombia, "Se ponían "Toallas" sobre sus cabezas y leían de extraños libros que nunca le mostraban a nadie." El pudo después confirmar sus sospechas acerca de que su familia no solo era peculiar, sino aun más: que eran Judíos.
Estas Historias son sólo un ejemplo de la gran cantidad de tradiciones orales en muchas regiones de América Latina que atestiguan sobre el origen judío de sus habitantes. Yo he recolectado muchas en mis años de compartir con otros descendientes de Anusim y de investigar su historia. Paradójicamente, ya que hablo sobre el legado de los Judíos ocultos de España, estas historias y muchas similares no son un secreto en América Latina. El hecho de que los Anusim jugaron un importantísimo rol en la conquista y colonización de América Latina es un bien documentado hecho histórico. Desde el intérprete de la primera expedición de Colon, Luís de Torres, pasando por algunos de los Conquistadores, como Pedro de Heredia y Pedrarias Dávila, los anusim jugaron un importante papel en el establecimiento europeo de América latina.
Las teorías que tratan de disminuir la relevancia de esta influencia al afirmar que sólo gente con "Pureza de Sangre" certificada recibían permisos y autorización para "Pasar a las Indias" ignoran la corrupción rampante de la burocracia del Imperio español. Por otra parte, no prestan ninguna atención al hecho brutal e indiscutible de que la inquisición estableció tres tribunales en el Nuevo Mundo. Estas cortes Juzgaban, sentenciaban y Ejecutaban a los Anusim locales por el delito de practicar su judaísmo.
Estos conquistadores y pioneros Anusim han sido estudiados por historiadores y genealogistas; sus hazañas han sido cantadas por poetas tanto nativos como extranjeros. La idea romántica de un Judío haciendo frente a las peligrosas maravillas del Nuevo Mundo amenazado, por un lado, por los peligros de la selva y, por el otro, por los fuegos y torturas de la Inquisición es algo que es particularmente atractivo a la imaginación de las comunidades judías locales quienes ven en estos Conquistadores de linaje hebreo un signo de su antigüedad y pedigrí. Estos Anusim tempranos son vistos como los predecesores de las comunidades judías de América Latina, si bien las comunidades actuales son descendientes de gente que arribó hace relativamente poco, unos doscientos años atrás.
El aprecio y orgullo que estas comunidades muestran hacia estos ilustres Anusim del pasado contrasta de manera dramática con las dificultades que deben enfrentar sus descendientes cuando deciden llegar ante ellas para reclamar su herencia e identidad Judías. Cada año, un número nutrido de Anusim latinoamericanos se acerca a las comunidades judías locales, en busca de respuestas a las preguntas que rondan el laberinto histórico de sus orígenes y su sangre. Algunos buscan ser aceptados plenamente, algunos más saben que para ser reconocidos deben optar por una conversión para así retornar al Pueblo Judío. La mayoría, sin embargo, sólo están interesados en aprender más sobre judaísmo y, al mismo tiempo, sobre sí mismos. Estos deseos se responden, en la mayoría de los casos, con el sonido de las pesadas puertas de las sinagogas cerrándose en sus caras. La mayoría de los benei Anusim que desean retornar encuentran primero escepticismo, luego una interrogación despiadada y finalmente, en la mayoría de los casos, rechazo total. Luego de un cauteloso viaje de medio ,milenio desde las hogueras españolas, cruzando un Océano y en medio de las Peligrosas selvas tropicales, y en ausencia de opciones, algunas de estas personas abandonan su búsqueda para descubrir más sobre su identidad. Algunos otros son tentados por las puertas abiertas de Iglesias Evangélicas que se hacen pasar como sinagogas. Solamente un puñado encuentra los medios de perseverar en su búsqueda.
Los diversos argumentos dados para rechazar los esfuerzos de retorno de estos Benei Anusim van en una gama desde los pragmáticos hasta los decididamente racistas. Las comunidades judías establecidas temen que, en la siempre inestable situación política de Latinoamérica, estas nuevas adiciones se convertirán en una responsabilidad adicional; bien porque estas personas no poseen la estabilidad material y económica de la Comunidad Judío o bien porque temen que aceptar estos conversos pueda verse como un acto de agresión hacia la comunidad Gentil. Las comunidades judías temen que este retorno es solo un capricho pasajero, una "moda" y estas personas tan solo están inventando sus identidades judías. Las comunidades judías temen que estos recién llegados trastornaran su equilibrio religioso y corromperán la pureza doctrinal de sus congregaciones. Las comunidades temen que estos benei Anusim solo sean avivatos que están tratando de usar las conversiones como un boleto para una vida mejor en Israel. Las comunidades temen muchas cosas. Algunos de estos argumentos me los han dicho de frente y otros los he escuchado dichos a mis espaldas.
El panorama para los Benei Anusim, visto de esta manera, parece poco esperanzador. Las comunidades están paralizadas por el temor y no se atreven a ayudar a corregir el error histórico de la destrucción de la vida judía en España. Al margen de algunas publicaciones en Israel y USA y los tenaces esfuerzos de algunos individuos que han fundado Institutos y han hecho investigaciones al respecto, hay muy poco interés oficial por los asuntos contemporáneos de los benei anusim. En contraste, el tema de los Anusim históricos llena toda clase de publicaciones y ocupa a historiadores de la talla de Cecil Roth. Incluso el estado de Israel, que ha rescatado comunidades "perdidas" como los Benei Menashe y los judíos etíopes, ayudándolos a retornar a su pueblo, parece no creer en las credenciales judías de los Benei Anusim. El Estado de Israel ha hecho, en resumen, muy poco para mejorar la condición de los Benei Anusim. Los esfuerzos de las instituciones israelíes interesadas en ayudar a los Benei Anusim a retornar a sus raíces todavía están en pañales. La distancia de Israel de América Latina hace estos esfuerzos aún más difíciles, especialmente cuando los conductos a Israel funcionan a través de las mismas comunidades que están asustadas recibir a estos recién llegados.
De hecho, parece ser que los esfuerzos heroicos de los Anusim del pasado para transmitir a sus hijos e hijas su Judaísmo están condenados a fallar, no debido a su debilidad o incapacidad, o la de sus descendientes, sino debido a la apatía y la suspicacia de los descendientes de sus parientes largamente distanciados.
¿Qué se puede hacer en esta situación? Mi impresión es que la esperanza más brillante para los Benei Anusim se encuentra con sus hermanos judíos norteamericanos. Los Judíos Norteamericanos, con su fuerte identidad democrática y con su cercanía geográfica a las comunidades Anusim de Latinoamérica, parecen llamados naturalmente a tomar una posición de liderazgo en ayudar al retorno de sus hermanos Anusim. Durante los últimos años he hablado sobre el retorno Anusim a lo largo de Estados Unidos , y siempre he tenido una calurosa y entusiasta recepción , lo cual es un demoledor contraste al indolente silencio que este tema causa en las comunidades de América latina. En esta era de apatía e indolencia, los Judíos Norteamericanos encuentran inspiración en aquellos judíos que han protegido y preservado sus identidades como tales y su judaísmo a capa y espada por mas de medio milenio.
Lo único que los Benei Anusim piden encarecidamente como recompensa por esta inspiración es un compromiso serio para lograr su educación judaica. Esto no solamente debe limitarse a crear a instituciones para la educación del Anusim sino también investigaciones académicas exhaustivas sobre el fenómeno Anusim. La negligencia académica para hacer dichas investigaciones hasta la fecha es uno de los primeros tropiezos en el grandioso proyecto de volver a conectar a los Anusim con su identidad judía; cuanto más sepamos sobre este fenómeno, mejor podemos identificar a los miembros de nuestra comunidad y entender nuestros problemas particulares. Solamente la comunidad judía norteamericana puede superar el problema al cual hacemos frente: el reconocimiento de los Benei Anusim por parte de las instituciones del judaísmo norteamericano, tanto las seculares como las religiosas, ayudará a abrir esas puertas que continúan cerradas en Israel y en nuestras comunidades de origen.
Los esfuerzos de los judíos americanos en pro de los Judíos soviéticos durante varias décadas y su histórico y actual apoyo en pro de Israel me convencen de que ésta no es una tarea que está más allá de la capacidad o de la generosidad de la comunidad Norteamericana. Después de todo, hace 351 años, entre los judíos pioneros que llegaron a Nueva Ámsterdam procedentes de Recife no faltaron anusim que habían visto en las nuevas tierras al oeste una nueva fuente de luz y esperanza. Hoy, los descendientes históricos de estos judíos pueden ayudar a mantener este hermoso sueño con vida.
*Los Anusim (Hebreo "forzados") somos los judíos que se convirtieron al cristianismo en España y Portugal previo a las correspondientes expulsiones de estos países en los siglos quince y dieciséis y quienes secretamente continuamos practicando el Judaísmo e identificándonos como Judíos. A lo largo de este artículo, uso este término en vez del más conocido pero peyorativo termino de "Marrano". Uso el término Benei Anusim para referirme a los descendientes de estos judíos en la península Ibérica y donde quiera que guarden estas antiguas tradiciones hasta hoy.

JUAN MEJIA Juan Mejia es el rabino residente del Temple Emanuel en Parkchester en el Bronx, Nueva York. Nació en Bogotá, Colombia (1977), y actualmente estudia en el programa rabínico del Jewish Theological Seminary of America.