EL ANTISEMITISMO SE NIEGA A DESAPARECER


El gobierno argentino se mostró ambiguo ante las manifestaciones contra Israel en Buenos Aires.
Por James Neilson

En Londres, París, Madrid y en muchas otras ciudades europeas, son cada vez más los judíos que procuran no llamar la atención por miedo a ser víctimas de los ataques brutales de musulmanes militantes o pandillas de ultraizquierdistas que, por oportunismo y porque les encanta la violencia, se han aliado con movimientos tan extraordinariamente reaccionarios, y tan ferozmente xenófobos, como Hezbolá y Hamas. Pero el resurgimiento del antisemitismo genocida no se limita a Europa. También está cobrando fuerza en América. En las semanas últimas, desde Canadá hasta la Argentina se han celebrado manifestaciones ruidosas en que las protestas contra la invasión israelí de Gaza se vieron acompañadas por expresiones de odio hacia todos los judíos. En algunas, la turba coreó consignas espeluznantes: “Judíos a los hornos”, “Pronto habrá un holocausto auténtico”, “¡Hitler! ¡Hitler!”.
No extraño, pues, que se haya difundido en las comunidades judías de la diáspora la sensación de que, una vez más, está en marcha un proceso como el que culminó con la matanza sádica por parte de los nazis, con la colaboración entusiasta de muchas personas “normales”, de por lo menos seis millones de hombres, mujeres y niños por el mero hecho de ser judíos. En 1945, se popularizó el lema “Nunca más”; más de setenta años más tarde, se sabe que la historia puede repetirse. Como dijo hace poco el decano de los jueces de la Suprema Corte, Carlos Fayt, el antisemitismo “es un cáncer en el cerebro de la humanidad” al que “hay que arrancar definitivamente”. Tiene razón; puesto que ya ha entrado en la fase de metástasis es urgente operarlo.
Puede que en comparación con lo que está ocurriendo en países como el Reino Unido y Francia, el brote de antisemitismo que está produciéndose en la Argentina no sea tan grave, pero en vista de la incapacidad patente de las autoridades para garantizar un mínimo de seguridad es así y todo alarmante. Por cierto, no contribuyó a tranquilizar a nadie que la funcionaria formalmente a cargo de luchar contra la discriminación, María José Lubertino, se haya dado el gusto de insinuar que la furia antisemita se justificaba debido al accionar de Israel en Gaza, sin ni siquiera intentar cubrirse recordándonos que oponerse al sionismo no es forzosamente lo mismo que detestar a todos los judíos.
Tampoco ha ayudado la escasa reacción de buena parte del elenco estable político. Con la excepción notable del gobernador bonaerense Daniel Scioli, que sí se animó a subrayar su solidaridad con el pueblo judío, los dirigentes políticos nacionales han preferido mirar hacia otro lado, acaso por mantenerse alejados de un embrollo tan feo. En cuanto al gobierno kirchnerista, su actitud ha sido llamativamente ambigua. Mientras que el ministro de Justicia Aníbal Fernández minimizó el peligro y prometió una investigación, sigue fomentando el odio el piquetero oficialista Luis D’Elia, partidario notorio del régimen teocrático iraní que quiere borrar a Israel de la faz de la Tierra, y de Hugo Chávez. Demás está decir que el caudillo venezolano ha tenido mucho que ver con la recrudescencia reciente de antisemitismo en la región. Chávez mandó a sus seguidores un mensaje nada equívoco cuando, luego de romper relaciones diplomáticas con Israel, se negó a levantar un dedo para impedir que durante cuatro horas sujetos armados profanaran la sinagoga más importante de Caracas, embadurnándola con eslóganes hostiles al Estado judío. ¿Incidirá la conducta de Chávez en su “amistad” con Néstor Kirchner y su esposa, la presidenta Cristina? Es poco probable.
Aunque la irrupción del ejército de Israel en la Franja de Gaza brindó a los antisemitas un pretexto irresistible para redoblar su ofensiva contra los judíos, y para incorporar a sus filas a algunos que hasta entonces se habían sentido cohibidos por entender que en el mundo moderno el antisemitismo está fuera de moda, sólo se trataba de un pretexto. Se cuentan por docenas los conflictos armados actuales o recientes en que han muerto tantos civiles como en Gaza o más, muchos más, siempre en condiciones atroces, como los de Chechenia, Sri Lanka, el Sudán, el Congo y otros lugares en África. Pero ninguno ha motivado una reacción tan indignada en los países occidentales como los enfrentamientos entre los israelíes y quienes no ocultan su voluntad de masacrarlos a todos de la manera más cruel concebible. No se puede atribuir este fenómeno a la simpatía que siente toda persona decente por el destino trágico de los árabes palestinos; si, como ya ha ocurrido con cierta frecuencia, otros árabes se ensañan con ellos nadie sueña con salir a la calle para protestar. Tampoco ha desatado manifestaciones multitudinarias el genocidio en la región sudanesa de Darfur donde milicias respaldadas por un régimen islamista han asesinado a más de 300.000 negros que también son musulmanes.
Para que una acción militar merezca la condena universal, es necesario que los responsables sean israelíes. En tal caso, a nadie le importará si hacen todo cuanto puedan por reducir al mínimo la cantidad de bajas civiles, lo que no es nada fácil contra enemigos habituados a usarlos como escudos humanos y que, para más señas, aprovecharán la oportunidad para asesinar a disidentes acusándolos de ser colaboracionistas, agregando las muertes resultantes al total adjudicado a los israelíes. A juicio de una proporción al parecer creciente de occidentales, Israel será automáticamente culpable de los peores horrores de toda guerra o acción militar en que se vea involucrado. Conscientes de esta realidad, los líderes de Hamas, gente que se afirma enamorada de la muerte, no hizo ningún esfuerzo por proteger a los palestinos comunes. De ahí la “desproporción” entre sus bajas y las de los israelíes que han construido refugios antiaéreos en las ciudades que son periódicamente bombardeadas por los cohetes enemigos.
D urante el conflicto en Gaza, los que dicen simpatizar con los palestinos se dedicaron a trazar paralelos canallescos entre Israel y el Tercer Reich nazi a sabiendas de que herirían a todos los judíos, incluyendo a los contrarios al sionismo. Hablaron de “genocidio”, como si los israelíes se hubieran propuesto matar a todos los palestinos, y compararon Gaza con el gueto de Varsovia, pasando por alto, entre otras cosas, que la franja colinda con un país árabe, Egipto, que de haberlo querido pudo haber puesto a todos sus habitantes fuera del alcance de los soldados judíos. La voluntad evidente de muchos occidentales que en su mayoría se imaginan progresistas de equiparar Israel con la Alemania de Hitler no nos dice nada sobre lo que está sucediendo en Medio Oriente, pero es sintomática de los cambios mentales, por calificarlos de algún modo, que están dándose en ciertos círculos europeos muy influyentes. Además de querer liberarse de lo que todavía queda del sentimiento de culpa por haber permitido el Holocausto, asegurándose de que en última instancia los judíos, ellos, son igualmente malos, las élites europeas están dispuestas a ir a virtualmente cualquier extremo para congraciarse con un mundo musulmán turbulento y amenazador. Es tan fuerte la voluntad de convencerse de que la agresividad para nada disimulada de tantos dirigentes islámicos hacia Europa y, claro está, Estados Unidos, se debe por completo al conflicto árabe-israelí, que si la eventual destrucción de Israel sirviera para solucionarlo se trataría de un precio que muchos europeos no vacilarían un solo momento en pagar sin preocuparse en absoluto por las consecuencias. En efecto, la idea de que la creación de Israel fue un error histórico y que por lo tanto convendría corregirlo para alcanzar por fin la paz añorada está abriéndose camino en las capitales del bien llamado “viejo continente”.
Conforme a los sondeos de opinión, el país más antisemita de Europa es España, lo que a primera vista es un tanto paradójico porque si los islamistas lograran eliminar a Israel la recuperación de Andalucía encabezaría su lista de prioridades. Pero como nos enseñó la reacción de los españoles frente al atentado yihadista en Atocha del 11 de marzo del 2004 en que murieron dos centenares de personas, predomina en su país la idea de que la mejor forma de defenderse contra la ira de los guerreros santos consiste en hacer cuanto parezca necesario para apaciguarlos. También los israelíes han tratado de reconciliarse con los árabes, resignándose a convivir con un eventual Estado palestino, pero sus esfuerzos en tal sentido no les han servido para mucho.
Que éste haya sido el caso puede entenderse. Para el mundo musulmán, incluyendo a países tan alejados de Israel como Malasia, Pakistán e Irán, la mera existencia de una nación judía –es decir, una que es obra de una minoría largamente despreciada por su debilidad–, que es próspera, democrática y, lo que es más humillante todavía para pueblos orgullosos de sus tradiciones guerreras, militarmente poderosa, constituye un baldón insoportable. Por lo tanto, es muy escasa la posibilidad de que un día se llegue a un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto. También lo es la de que pronto pierda fuerza la ola de antisemitismo que tanta angustia está causando en las comunidades judías de todos los países occidentales.

UNA LECTURA DE AGUINIS


SIENTO ENVIDIA DE ISRAEL
por Marcos Aguinis
Fuente: Revista Noticias

Hace un tiempo escribí que el Estado de Israel quiso ser Atenas y lo obligan a portarse como Esparta. Mantengo ese criterio.Antes de la independencia israelí los judíos asumían que desde Sión se irradiaría paz, luz y saber. Estaba aún lejos la soberanía sobre el terruño ancestral, pero durante la refertilización, reconstrucción y reforestación que desencadenaron los pioneros en esa olvidada provincia del Imperio Otomano, también se establecieron instituciones académicas, científicas y artísticas. La lista de obras realizadas en pocas décadas es apabullante, porque incluye teatros, orquestas, institutos técnicos, una red de escuelas, centros de investigación, la universidad de Jerusalén, conservatorios, el museo Bezalel, huertas, granjas y fábricas.Consolidaron una mentalidad vinculada al trabajo y la creación mediante la erección de ciudades grandes y pequeñas, kibutzim y moshavim, desarrollo vial, excavaciones arqueológicas.No me gusta ser apologista, pero hay hechos demasiado evidentes que se tratan de negar falazmente. Como argentino, envidio a Israel. Y lo digo, aunque suene a “políticamente incorrecto” en estos días de dolor, confusión y odio.Israel fue uno de los hechos progresistas más notables del siglo XX. Extensiones desérticas se convirtieron en jardines. Fueron plantados bosques donde sólo había colinas peladas. Documentos del Foreing Office detallan las columnas de árabes provenientes de Egipto y Siria que inmigraron a la entonces Palestina bajo mandato británico para beneficiarse de la industriosidad sionista.Pese a la ausencia de recursos naturales y la pobreza inicial, fue maciza la decisión de poner las bases de un Estado que fuese productivo, democrático, pluralista, con libertad de expresión, igualdad de la mujer y majestad de la justicia. Significaba una revolución en el Oriente Medio, que generó asombro y luego animosidad entre los sectores más quietistas de toda la región, incluidos los judíos ultra-ortodoxos que allí vivían desde hacía siglos. Por eso dirigentes regresivos como el Mufti de Jerusalén, viajaron a Berlín y Zagreb, para fotografiarse e inclinarse ante Hitler yAnte Pavelic, prometiéndoles liderar la “solución final” en Medio Oriente limpiándolo de judíos. El renaciente Israel arraigaba en la tradición de los profetas, pero también en la herencia que provenía de Atenas. Ben Gurión fue un lector incansable de los clásicos griegos. La ciudad de Pericles era un modelo que se articulaba con la tradición bíblica y talmúdica.No obstante, pese a que se quería edificar algo semejante a la Atenas de Pericles, hubo que entrenarse para los combates, como los espartanos.Se debía lidiar con un océano hostil. Entonces surgieron personajes bravíos como Leónidas. Se formó un ejército estrictamente popular, donde cada ciudadano debía poner el pecho para defender a su familia. Si no se era también Esparta, no se podía sostener Atenas. Era –sigue siendo- una cruel paradoja.La mentalidad de Esparta, sin embargo, jamás asfixió la de Atenas. Después de la independencia (año 1948), pese al racionamiento por falta de víveres, y tener que recibir espectrales sobrevivientes del Holocausto -además de los 800 mil judíos expulsados de todos los países árabes como expresión de venganza por la derrota militar-, se fundaron más universidades, más teatros, más conservatorios, editoriales, periódicos, centros culturales, numerosos museos. Se realizaron descubrimientos de trascendencia en el campo de la biología, la agricultura, la genética, las comunicaciones, la química, la informática. Muchos israelíes recibieron reconocimientos internacionales, entre los cuales figuran varios premios Nobel.En casi un siglo y medio de afiebrada actividad pionera, ese diminuto fragmento del globo terráqueo vibra con el espíritu de una resucitada y asombrosa Atenas, pese a que los vecinos y una parte enceguecida del mundo la quieren borrar del mapa y la obligan a portarse como Esparta.García Granados, embajador guatemalteco ante la ONU durante la independencia de Israel, escribió que la legitimidad de este país arraigaba en su extraordinaria potencialidad constructiva y la notable autodefensa desplegada por sus ciudadanos.“Israel no fue un regalo, sino que ganó en buena ley su lugar entre las naciones”.Su vocación no es la guerra, sino vivir en paz para seguir creando. Por eso, cuando Egipto aceptó la paz, Israel le devolvió hasta el último grano de arena del Sinaí, un territorio tres veces más grande que el suyo propio.

MAS SOBRE LAS ELECCIONES ISRAELIES



RESULTADOS CONTRADICTORIOS
Ana Jerozolimski
Semanario Hebreo. Uruguay


Los israelíes quieren a Tzipi Livni, actual Canciller y jefa de Kadima, como su próxima Primer Ministro. En casi igual medida, quieren a Benjamin Netanyahu del Likud.
Quieren el camino de Kadima, comprometido con el proceso de paz y la necesidad de buscar un acuerdo con los palestinos...y al mismo tiempo optan por un bloque de derecha más fuerte que antes, opuesto al establecimiento de un estado palestino.
¿Confundidos?
No es para menos. También los israelíes lo están.
Es que los resultados de las elecciones llevadas a cabo el martes no dejan otra opción.
Tras el escrutinio del 99% de los votos, mientras se aguarda el cómputo de los votos de los soldados-que pueden incidir en varios de los escaños- el panorama es ,por decirlo delicadamente, original.
Kadima es el partido más votado, sin duda por la personalización de la campaña en forma exitosa , en la figura de Tzipi Livni, que prometió "una política diferente" . Su lista casi no apareció. Funcionó el mensaje : "Tzipi o Bibi". Está claro que partidos como el laborismo y el izquierdista Meretz, perdieron muchos votos que se fueron a Kadima con la intención de garantizar que Netanyahu no sea el elegido.
Al mismo tiempo, el hecho es que el Likud de Netanyahu fue el segundo partido más votado. La gran pregunta es cómo , tras meses de lo que parecía una victoria segura, llegó a casi empate, en segundo lugar. Los votos de los soldados todavía pueden cambiar esta ecuación, pero no es seguro. Sea como sea, parece claro que Netanyahu fue víctima de su ventaja. O sea: precisamente por haber estado al frente, por haberse confiado mucha gente en que él ganaría "seguro", puede que hayan optado entonces por elegir al partido de Liberman, Israel Beiteinu, estimando que de todos modos, ese partido daría su apoyo a Netanyahu como Primer Ministro.
Es que hay que recordar que en Israel no se vota directamente por el jefe de gobierno sino por un partido y que es el Presidente del Estado el que encomienda la formación de la coalición al jefe del partido que considera tiene las mayores probabilidades de armarla.
Pues aquí viene lo increíble. Kadima de Livni es el partido más votado, pero con la distribución de escaños entre los distintos partidos, no parece tener posibilidad alguna de formar un gobierno que cuente con la mayoría del Parlamento (Knesset). Por su parte, Netanyahu considera que debe ser el Primer Ministro, porque su "bloque" es mayoritario. Se refiere al bloque de la derecha, en el que el Likud sería el elemento más centrista, aunque es sabido que él prefiere unidad nacional, no un gobierno que lo más probable es que choque rápidamente con la administración Obama al paralizar totalmente el proceso de paz.
La gran pregunta es si Netanyahu y Livni, cada uno de los cuales tiene parte de la razón al considerar que es a él/ella que el Presidente Peres debe encomendar la formación del gobierno, tendrán la altura de miras necesaria para llegar a un acuerdo de rotación que les permita, de hecho, gobernar juntos.
Eso sería imprescindible para que el partido Israel Beiteinu de Avigdor Liberman, polémico a ojos de muchos israelíes, no tenga todas las llaves en sus manos.
Si bien por un lado tanto Likud como Kadima lo consideraban seriamente como posible socio en su eventual coalición, la alternativa de un gobierno de unidad nacional entre ambos, le quitaría fuerza.
Voces en ambos partidos llamaban ayer a esa fórmula, destacando que "es importante tener un gobierno amplio y estable", aunque claro está que cada uno considerando que su jefe debe ser el Primer Ministro. Existe también, por cierto, la opción de rotación, que ya se dio en el pasado, años atrás, entre el hoy Presidente y entonces jefe laborista Shimon Peres y el otrora jefe del Likud Itzjak Shamir.
Y es imposible finalizar esta pieza, sin recordar uno de los resultados más tristes de esta elección, independientemente de las posiciones políticas de cada uno: el hecho que el partido laborista, fundador de Israel, haya tenido la peor votación de su historia, pasando a ser recién la cuarta fuerza política del país.

LOS DESAFIOS DEL NUEVO GOBIERNO ISRAELI

Entre las numerosas especulaciones y análisis de expertos en las últimas semanas, intentando adivinar quién sería el nuevo (o la nueva) Primer Ministro de Israel, hay un elemento que se sabía de antemano no variaría en ninguna situación: quien ocupe el cargo, será una de las personas con más presión de trabajo en el mundo entero.
Los desafíos son numerosos tanto en el plano interno como en el externo, pero los más evidentes y urgentes parecen ser los relacionados al ámbito regional.
Aunque se lidie diariamente con el tema palestino , las dudas acerca de cómo avanzar en el proceso de paz con la Autoridad Palestina, combatiendo al mismo tiempo a Hamas en Gaza, el problema más grave es Irán. Un enemigo como Irán, opuesto a la existencia misma de Israel y encabezado por un liderazgo de enfoque fundamentalista como el actual, podría llegar a constituir una verdadera amenaza existencial para el Estado judío. Por más fuerte que sea el ejército israelí, entrar en guerra con un país como Irán aparentemente dispuesto a usar su eventual poderío atómico para servir su ideología religiosa, tendría un cariz muy distinto al de una guerra común,
En Israel la percepción es que se está acabando el tiempo para frenar el plan nuclear de la República Islámica y que dentro de un relativamente corto lapso, el Presidente Ahmadinejad podrá anunciar que pasó el punto tras el cual "no hay marcha atrás".
El nuevo gobierno deberá decidir en qué medida puede permitirse esperar que la comunidad internacional actúe con firmeza con sanciones económicas efectivas y que el enfoque del nuevo Presidente de Estados Unidos Barack Obama-intentar la vía diplomática con Irán- arroje resultados concretos. La alternativa podría ser optar por la vía militar . Será una de las decisiones más difíciles que deba tomar el nuevo gobierno de Israel.
Pero no sólo el peligro existencial le ocupará. Lo inmediato, el desafío con el que se lidia diariamente, es la situación con los palestinos, ésta misma también influenciada por el constante esfuerzo desestabilizador de Irán, que arma, financia y entrena a los grupos radicales palestinos.
Estos días, habiendo finalizado oficialmente la guerra en Gaza, pero sin que se haya logrado la calma, se está negociando a través de Egipto una nueva tregua. Su desenlace no está claro y parece que Hamas esperaba conocer la identidad del ganador en Israel y las especulaciones sobre el rostro de la futura coalición, para dar su respuesta al Presidente Mubarak.
De todos modos, inclusive si se pacta una tregua-que no es seguro comprometa al próximo gobierno en Israel- eso no equivaldrá a una solución del "problema" Hamas. En Israel se tiene claro que una tregua ahora significa un enfrentamiento más adelante, ya que se estima que Hamas la usaría para armarse, no para calmar la situación.
Eso lleva a otra problemática de fondo: ¿tener a Hamas eternamente como enemigo o aceptar en algún momento negociar con la organización?
Es que esto está relacionado íntimamente a la problemática que supone la Autoridad Palestina. Por un lado, el Presidente Mahmud Abbas que gobierna –con problemas- a los palestinos de Cisjordania (pero sin independencia), está declaradamente a favor de una solución negociada con Israel y contra el terrorismo. Sin embargo, no es suficientemente fuerte, no representa de hecho lo que sucede en Gaza y no logrará imponer un acuerdo con Israel en el que haga concesiones.
Por el momento, sin embargo, todo indica que no habrá "revoluciones" al respecto. Se intentará seguir maniobrando entre las negociaciones con él , sin comprometerse ahora a nuevas retiradas dramáticas , las presiones del enviado de Obama George Mitchell y el esfuerzo por evitar que Hamas se fortalezca en Cisjordania.
Está también, por supuesto, la pregunta de qué hacer con las iniciadas e interrumpidas negociaciones con Siria. A ésto, claro, se deberá agregar una serie de desafíos a nivel económico interno, algo que los israelíes exigirán al gobierno que no olvide.
Pero la primera prueba de todas, será conseguir armar coalición.Ese, por ahora, es el desafío más urgente ---y más difícil.

LOS ISRAELIES VOTARON BAJO LLUVIA

La dinámica de la jornada electoral en Israel fue mucho más movida que lo dormida que pareció toda la campaña que le precedió, a lo largo y ancho de Israel.
De la Comisión Electoral Central manifestaron ya a partir del mediodía bastante satisfacción por el hecho que el porcentaje de participación en las elecciones superaba el registrado a la misma hora en los comicios del 2006, tendencia que pareció mantenerse hasta último momento. El porcentaje de votación alcanzó aproximadamente el 60% de los casi 5.300.000 ciudadanos con derecho a voto---mucho menos que el casi 90% de 1949 cuando sólo medio millón podía votar…pero más que en las últimas elecciones y más por cierto que lo vaticinado .
A pesar de la lluvia, del fuerte viento y del frío-que se sintió especialmente en Jerusalem y el norte del país- los israelíes no se dejaron estar y salieron a votar.
Una mujer entró a la escuela primaria en la calle Yosef Jajmi de Jerusalem , con un papel en la mano , empapada y con el paraguas roto. "¿Es acá verdad? Espero no haberme equivocado, porque estoy congelada...", dijo Ilana mientras entregaba el "aviso al votante" que había recibido por correo, a uno de los policías apostado a la entrada , que había extendido su mano con gesto de "yo puedo ayudarla" .
"ES la 398, arriba, primer piso", le indicó . La mujer, aliviada, explicó antes de que se le alcance a preguntar algo, que "recién me mudé y esta es la primera vez que me toca esta escuela". Y con aire ya más serio, agregó: "No es un día muy fácil para salir y además, ya estamos un poco cansados de votar tan seguido, pero después no tendré derecho a quejarme si no hago mi parte".
Se encuentra en el corredor con antiguos amigos, Iosef y Dina, y entre abrazos y besos, analizan el mapa político israelí. "Dudamos hasta último momento", dice la pareja. "Cambiamos varias veces de opinión porque no es fácil y cada elección tiene ventajas y desventajas"- comentan."Al final", dice el hombre, "ella optó por Livni y yo por Meretz".
Ilana sonríe. "Los sigo queriendo igual aunque soy fiel a mi votación tradicional, el Likud. No me entusiasma si Bibi hace coalición con Liberman,que me parece muy de derecha, pero también Livni los llamaría, así que mejor me quedo en lo mismo de siempre".
De numerosos colegios electorales se informó sobre largas filas y activo movimiento de ciudadanos que se hacían presentes para usufructuar su derecho a voto, aunque en las comunidades árabes la participación fue menor que en elecciones anteriores.
"Nuestro pueblo sorprende para bien", dijo el secretario de uno de los colegios electorales ubicados en la escuela "Está tormentoso, ventoso, es incómodo salir, pero igual hay mucho movimiento. Así debe ser".
A dos metros de la mesa en la que revisan las cédulas de identidad, cotejan con los nombres registrados en las listas del padrón electoral y entregan los sobres azules en los que se debe introducir el voto, estaba la estructura azul que "escondía" las papeletas de todos los partidos participantes.
Un niño rubio de ojos grandes , salió con una sonrisa de oreja a oreja y el sobre en la mano. Se acercó feliz a la urna y miró a los miembros del colegio electoral como preguntando si puede colocarlo. Le devolvieron la sonrisa , él miró a su padre y como si fuera un candidato al que la prensa va a fotografiar, introdujo el sobre en la ranura con gran pompa.
"Mi padre eligió, me dijo qué poner adentro y yo sólo lo ayudé"-comentó como disculpándose. "Pero me explicó antes que ésto es muy importante y por eso quería que lo acompañe". Según relata este pequeño ciudadano israelí, de 10 años, en la clase, con la maestra, ya había aprendido qué es democracia y qué significa votar.
"Papá me explicó que en muchas partes del mundo, la gente ni sabe lo que es votar y que nosotros tenemos mucha suerte de poder hacerlo".Y luego, con mirada pícara, agrega: "En esta escuela yo estudio y vine contento con papá porque pensaba que vería a algunos de mis amigos y podría jugar un rato...pero se ve que sus padres votaron más temprano".

Reenvia:
www.porisrael.org
Publicados por Semanario Hebreo de Uruguay en Edicion Impresa

ELECCIONES EN ISRAEL


Por qué vota Israel
Rafael L. Bardají

GEES
Publicado en ABC


Los ciudadanos de Israel fueron llamados a las urnas para elegir un nuevo gobierno. No deja de ser una paradoja que las elecciones se celebren en la misma fecha en que el ayatolá Jomeini instauró la República Islámica de Irán, sólo que hace treinta años. De hacer caso a los sondeos, el sucesor de Olmert como primer ministro será Benjamín Netanyahu. Lo que no está tan claro es con qué partidos formará gobierno, habida cuenta de que necesitará de aliados para hacerse con la mayoría en el parlamento israelí, la Knesset.

Sea cual sea la configuración final del gobierno, hay una cuestión básica que nadie discute: mientras que el resto del mundo vive obsesionado con el proceso de paz con los palestinos, Israel está más preocupada con Irán y su programa nuclear. También por sus avances en materia misilística. Y no es para menos. En Israel se es plenamente consciente de que si Irán llegase un día a ser una potencia atómica, su seguridad y quién sabe, posiblemente su existencia, estaría constantemente en el aire. Prisioneros de la voluntad de los ayatolas.

Hay quien piensa que como Israel dispone de ingenios nucleares, un Irán atómico no sería algo tan grave. El arsenal atómico congelaría una relación de hostilidad tal y como pasó con los Estados Unidos y la URSS durante los años de la Guerra Fría. Pero que la disuasión funcione en el Oriente Medio y frente a Irán es una proposición más que dudosa. Nada hay en la doctrina estratégica iraní que permita pensar que entiende el arma nuclear como un sistema defensivo. Pero sí sabemos que los líderes de Teherán han dado repetidas muestras de estar dispuestos a correr ciertos riesgos si con ello avanzan su objetivo de hacer progresar la revolución islámica más allá de sus fronteras. Aún peor, la actual elite dirigente iraní, con Mahmud Ahmadinejad como exponente más claro, pero no único, comulga con una visión apocalíptica de la Historia que choca con toda lógica y ante la cual, los mecanismos de la disuasión -ese complejo equilibrio de incentivos e intimidación- difícilmente son aplicables.

Benjamín Netanyahu lo viene diciendo a lo largo de la campaña: Irán, Irán e Irán. Y nadie se lo niega. De hecho, en una mesa redonda la semana pasada en Jerusalén, con representantes de nueve formaciones políticas, grandes y pequeñas, todo el mundo estaba en desacuerdo en casi todo excepto en una sola cosa: hay que impedir que Irán se haga con la bomba. Y es que la seguridad última de Israel está por encima de las diferencias partidistas.

El dilema al que se tendrá que enfrentar el próximo gobierno israelí es que ante ese binomio de seguridad/paz, no todo el mundo prima la seguridad. De hecho, la mayoría en el mundo cree, erróneamente, que nada tiene solución en esa zona del mundo mientras no se arregle antes el conflicto israelo-palestino. Vamos, mientras los palestinos no cuenten con su propio estado independiente. Poco importa que la región haya dado continuados ejemplos de violencia entre árabes y entre palestinos por causas que nada tienen que ver con la existencia de Israel.

Pero el nuevo primer ministro en Jerusalén tomará posesión justo cuando la nueva administración americana de Barack Obama empieza a tomar carrerilla. De hecho, unos de los más rápidos nombramientos del presidente americano ha sido la designación del senador John Mitchell como enviado especial para el «proceso de paz». Es bastante posible que Obama quiera resultados y lo quiera rápido. Mitchell, un político inteligente y ambicioso, pero de avanzada edad que sabe que este será su último puesto para lucirse, también querrá resultados más pronto que tarde. Y como se teme en Israel, cuando eso sucede en Washington, el único brazo a torcer es el israelí, puesto que de las dos partes, es la única que tiene una disposición a hacer concesiones. Ehud Barak se jugó el puesto en el 2000 por un acuerdo de paz con Arafat que éste se negó finalmente a firmar, por temor, entre otras cosas, a que a él le sucediera otro tanto.

Y es que en la historia de las negociaciones, siempre el lado intransigente ha resultado ser el palestino. No ha cambiado en nada y el hecho de que Obama se muestre partidario de ejercer más presión sobre Israel sólo servirá para que la actitud negociadora de los palestinos se vuelva aún más rígida.

Y es que Israel, en este tema, tiene un gran problema: la comunidad de naciones sigue creyendo en algo que es hoy del todo inviable, la solución de los dos estados. Los palestinos están más divididos que nunca y las dinámicas tan distintas de Gaza y Cisjordania ahonda aún más esa división. Siendo honestos, deberíamos reconocer que los dos estados ya existen, Israel y Hamastán en Gaza. Cisjordania sería como un territorio autónomo cuya seguridad depende de Israel. Y por lo que hemos visto en Gaza, la independencia de facto no ha traído ni la paz ni la seguridad. Ni para Israel, ni para los habitantes de la Franja.

Nadie tiene una clara respuesta en Israel sobre qué hacer con Gaza, más allá de ejercer la pura contención. Pero Netanyahu sí ha adelantado su plan para Cisjordania: comenzar por un rápido desarrollo económico que permita la aparición de una clase media más interesada en su bienestar que en la destrucción de Israel. El estaría dispuesto a levantar muchas de las actuales restricciones a cambio de que otros países invirtieran en la zona, desde Arabia Saudí a la UE. Es un plan que Tony Blair ve con buenos ojos. El horizonte lejano sería un estado autónomo, vinculado a Jordania y cuya seguridad estaría compartida por Amán, Ramala y Jerusalén. Su éxito no está asegurado, pero subraya la necesidad de pensar en fórmulas alternativas a lo que hoy todo el mundo se empeña en intentar mantener a flote, aunque esté muerto.

En el mundo occidental nos hemos acostumbrado a que cualquier problema tenga su solución. Pero eso es algo no siempre posible. Una mirada al Oriente Medio debería bastarnos para convencernos de ello. Mientras Hamás siga en Gaza y amenazando la estabilidad de Cisjordania no hay acuerdo de paz posible; mientras Egipto y Jordania no se comprometan con una solución regional, no habrá plan de paz que funcione. Esa es la verdad, por mucho que Obama y los europeos se empeñen en lo contrario. Hacérselo ver será una de las tareas principales del nuevo primer ministro israelí y de su ministro o ministra de asuntos exteriores. No sólo deberá hacer frente a la amenaza iraní y lidiar con Hamás y otros grupos terroristas en los territorios, o con Al Qaeda en el Sinaí y Gaza, o con Hizbolá en el Líbano, o con la Siria de Assad. Esos son problemas secundarios para la atención del mundo. Tendrá que inventarse una nueva narrativa sobre el proceso de paz, tan simple y clara como la solución de los dos estados. Pero esta vez lógica, viable y alcanzable. Lo importante de un estado palestino no es que exista, sino que sea democrático y capaz de convivir con Israel a su lado. Por eso vota Israel, por un gobierno firme que luche por ello.

Reenvia:
www.porisrael.org

EL TOQUE DE HUMOR A UN "ACUSADO"


Denunciado... por imitar tan bien
SAL EMERGUI desde Jerusalén


A veces, imitar a un personaje conocido es muy peligroso. He aquí un ejemplo.
Tras la masiva operación militar israelí en la Franja de Gaza, diversos grupos propalestinos actúan intensamente en Europa para, como dicen, "llevar ante un Tribunal internacional a los responsables de crímenes de guerra". Desean denunciar por ejemplo al primer ministro, Ehud Olmert y al titular de Defensa, Ehud Barak. O la actual jefa de la diplomacia, Tzipi Livni, que pese a ser la más votada por los israelíes, no tiene mayoría parlamentaria para gobernar.
A la izquierda, el ex ministro de Defensa Israelí, Shaul Mofaz. A la derecha el imitador Mariano Idelman.
Pues bien, en la lista de 'objetivos más buscados' se encuentra Mariano Idelman, un humorista muy famoso en Israel. De origen argentino, este polifacético actor teme que si viaja a Europa algún grupo pueda conseguir su arresto. Su pecado es imitar de forma impecable al ex jefe del Ejército y ex ministro de Defensa, Shaul Mofaz. Según revela el investigador Jonathan Halevy, correos electrónicos enviados por Iman Badawi incluyen todos los datos de Mofaz con el título: 'Orden de busca y captura: crímenes contra la humanidad', pero no su foto real sino la Idelman imitándole en el programa satírico israelí 'Eretz Nehederet' (en hebreo, Un país maravilloso).
Idelman -que también imita de forma magistral a un Beniamin Netanyahu amante de todas las mujeres excepto su esposa- se parece con mucho maquillaje y calva postiza a Mofaz, exagerando sus tics y haciendo honor a frases como "macho, macho".
El programa es el más popular de la televisión en Israel y se mofa de todos los políticos, rabinos, jeques y artistas. Su influencia es tan grande que durante la campaña electoral su impacto ha sido más decisivo que los vídeos de propaganda electoral. El propio líder ultranacionalista Avigdor Lieberman, ha reconocido que su personaje en el programa-satirizando su odio a los árabes e izquierdistas israelíes- le ha dado votos. "Este programa de humor tan bien hecho y popular le ha catapultado dándole mucha publicidad", se podía leer en un diario local sobre Lieberman que tras los comicios del martes lidera ya con 16 escaños el tercer partido más importante del Parlamento.
Tras el caso Idelman-Mofaz, el plantel de humoristas de 'Erez Nehederet' deberá buscarse un abogado. O imitar peor. No vaya ser que su foto les convierta en fugitivos.

SOBRE LAS ELECCIONES ISRAELIES


La salud de la democracia israelí
Dori Lustron


Israel, un pequeño país rodeado de estados autoritarios, es una perla en Medio Oriente. Un ejemplo cabal de democracia y de libertad, donde la ley se cumple sin concesiones y es independiente de los otros poderes.

El 10 de enero hubo elecciones parlamentarias. Y aun con lluvia, viento y frío, el pueblo israelí fue a votar. Y voto. Cada uno eligió sin presiones a quien pensaba era el mejor para representarlos.

La guerra y los ataques del terrorismo influyeron en el resultado. No puede votar igual el habitante de Sderot que el de Tel Aviv. En Sderot viven bajo lluvia de misiles permanentemente. Aun hoy, con una tregua ambigua siguen estando bajo fuego. En cambio, en Tel Aviv no hubo misiles salvo en el '91 cuando fue la Guerra del Golfo y sin muertos. Mientras los misiles caían en el sur, la vida social y frívola en la gran urbe continuaba como si estuvieran en otro país.

No es lo mismo vivir en el Golán con la amenaza que hay de devolverlo que vivir en Eilat. O vivir en Naharia o Kyriat Shmona, cerca de Hisbollah, que en el centro del país al cual todavía no han llegado los kassam, katyushot o Grads. La mentalidad es diferente y así se manifestó en la elección.

En Jerusalem gano Likud, en Tel Aviv, Raanana, Rishon Letzion,(centro del país) y Haifa al norte, gano Kadima. Y aquí esta el contraste…en todo el sur de Israel, zona permanentemente bombardeada por misiles lanzados desde Gaza, gano Likud por abrumadora mayoría. En Ashkelon y Beer Sheva, que recién han ingresado a la zona de alcance de los Grads también gano Likud y le sigue atrás Israel Beiteinu, el partido de Liberman, que hizo una excelente elección y será el que definirá el nuevo gobierno de coalición.

Avigdor Liberman ha sido la gran apuesta. Y gano. No porque haya tenido el mayor caudal de votos sino porque el presento un proyecto de mano dura que muchos israelíes lo piden ante la debilidad demostrada anteriormente. La guerra en Gaza no se termino. Mal que les pese a muchos en el exterior. Como tampoco se termino la de Hisbollah. Todo son treguas por poco tiempo. Ellos, tanto Hamas, Hisbollah e Irán, quieren borrar del mapa a Israel. La ONU, no dice nada ante las amenazas de Ajmadinejad. El que calla, otorga

La izquierda, fundadora del país, es la gran derrotada en un momento en que el país necesita de todos. Es la gran pacificadora pero ya se comprobó que con el terrorismo no se puede hablar de pacificación. Los desafíos son muy grandes. Irán es el mayor peligro que deberemos enfrentar. Y no serán momentos de titubeos ante el peligro nuclear.

¿Por que triunfo la derecha? Porque los israelíes estamos cansados de gobiernos débiles que permitieron 8 años de caídas ininterrumpidas de misiles sobre nuestros hogares. Ha ganado, sin dudas, la derecha, y así se expidió el pueblo. Los palestinos han derechizado la opinión publica israelí con sus actitudes y ataques sobre nuestro territorio. Nosotros podemos cambiarlo con nuestro voto. Y en definitiva los que votamos y elegimos somos nosotros.

En Israel se debaten ideas. Los israelíes gritan, se pelean, discuten, salen del recinto de la Knesset dando un portazo. Hay discusión y al final: el dialogo, sobre la base de llegar a un significado compartido sin que la individualidad se diluya y sin que nadie le ponga el pie encima al otro, ni por las armas ni por el populismo.

Muchos dicen: los israelíes están todos locos. En situaciones difíciles, enfrentando crisis de enemigos externos y crisis económicas discuten, van a elecciones, empatan. Y siguen discutiendo. Y eso es SALUD. No se matan. A nadie se le ocurre eliminar al otro, por el contrario, se habla de rotar en los cargos. Y otra vez se vuelve al debate. Justamente, detrás de ese aparente caos que los enemigos interpretan como debilidad… ESTA LA FORTALEZA.

En el medio de una situación bélica, votan, se pelean, se gritan y eso, los hace invencibles. Ayer alguien me dijo: "Israel se viene abajo porque esta dividido" y yo le conteste: "al contrario, tiene dos lideres de primer nivel con dos enfoques diferentes y el país elige a uno y al otro. Es una Atenas del mundo actual. Esta actitud esta basada en el agora ateniense. La discusión sobre la base de ideas y aun conflictos. Solo les queda formar un gobierno de unidad.

¿Alguien puede dudar del juego democrático en Israel? Nada es perfecto. La democracia perfecta es imperfecta. Nunca se queda quieta. Nunca tiene la ultima palabra. Nunca están todos de acuerdo. Siempre fluye e igual es eficaz. No cae en la anarquía. Es un arte colectivo. E Israel, dada su performance histórica, lo tiene y lo domina.

En el juego democrático todos ganan. Cada elección puede revertirse con el voto. Israel es una de las democracias mas estables del mundo y no hace concesiones. Estamos acostumbrados a ser libres: elegir, votar y saber que aquel que votamos no es dueño del poder sino que esta ahí porque nosotros lo elegimos y le dimos mandato

Hoy, Israel formara una nueva coalición. Es de esperar, según parece, que será Bibi Netanyahu el próximo Primer Ministro, aunque Tzipi Livni tenga un escaño mas le será muy difícil formar coalición. Iremos a un gobierno de unidad nacional después de debatir, negociar y de esa forma consolidar la bendita Democracia que supimos conseguir.

"Solo los pueblos libres y democráticos gozan de buena salud".

www.porisrael.org

ACTITUDES DESCONCERTANTES


Gran Bretaña rendida al Islam radical
Ruben Kaplan


El arresto y posterior deportación el jueves 12 de febrero, por parte de agentes de inmigración británicos del legislador holandés Geert Wilders en el aeropuerto londinense de Heathrow, patentiza el miedo cerval y la sumisión de Inglaterra, al Islam radical.

Wilders nacido en Venlo, Países Bajos en la provincia de Limburgo, el 6 de setiembre de 1963, es miembro del Parlamento de los Países Bajos desde 1998, primero por el Partido Popular por la Libertad y la Democracia,(VVD) y a partir de 2006, representa al Partido para la Libertad, (PVV) del que es líder y fundador.

Wilders, quien está bajo continua protección y vigilancia, debido a las frecuentes amenazas a su vida por parte de grupos extremistas musulmanes, había viajado al Reino Unido, invitado por Lord Malcom Pearson, conspicuo integrante de la Cámara de los Lores, para exhibir la película "Fitna" en el prestigioso recinto.

El cortometraje documental "Fitna" producido por Wilders, que tiene una duración de diecisiete minutos, se circunscribe a mostrar versículos del Corán en los que se alienta a la Jihad (guerra santa) junto con imágenes de los ataques terroristas islamitas del 11S en Nueva York, el 11M en Madrid y el 7 de julio del 2005 en Londres, entre otros.
El film, exhorta a los propios musulmanes moderados para que refinen y depuren (fitna) el Corán, y arranquen de cuajo las páginas que incitan a la Guerra Santa.
En el alegato final de su documental, Geert Wilders recuerda que en 1945 se acabó con el fascismo y en 1989 con el comunismo en Europa, y opina que es imperativo para preservar la libertad humana, detener el fundamentalismo islámico.

La ONU y el Consejo Europeo, temerosos del Islam radical, condenaron de inmediato la difusión de "Fitna", mas no pudieron evitar que el corto fuera descargado del sitio de Internet Live Leak cuatro millones de veces en su versión holandesa y más de tres millones y medio de ocasiones en idioma inglés, antes que Live Leak, al día siguiente de su estreno, amedrentado por la amenazas de organizaciones islamitas, decidiera retirarlo.

Geert Wilders, declarado "Hombre del Año" en 2008 por FrontPage Magazine, sindicado por la izquierda, como militante de extrema derecha, se distancia de esa acusación, definiéndose como un libertario, con una mezcla de posiciones independientes de la Comunidad Europea y de un espectro político de la sociedad holandesa, al que atribuye preocuparse sólo por su carrera profesional y no tener en cuenta la voluntad del pueblo. Wilders agregó que "no son mis aliados Le Pen o Jörg Haider". Éste último, hijo de padres nazis y adalid de la ultra derecha austríaca, falleció en un accidente el 11 de octubre de 2008, al salir de la carretera el automóvil oficial que él mismo conducía, cuando circulaba a más de 140 km/h en un tramo limitado a 70 km/h.

Su inesperada muerte a los 58 años, que grupos nazis presurosamente atribuyeron a una conspiración del Mossad, se debió en rigor, a que conducía su vehículo en estado de ebriedad, luego de haber bebido profusamente en un bar homosexual de Klagenfurt.
Wilders, aseveró que nada lo unía con los grupos fascistas y el Mussolini de Italia.
Al explicar su decisión de negarle la entrada a Inglaterra, el British Home Office, adujo que su opinión "pone en peligro la seguridad pública"

La falaz argumentación, fue refutada por Lars Hedegaard, presidente de la Sociedad Internacional de Prensa Libre. "El Home Office británico, declaró que la restricción a Wilders es para detener el extremismo y que el odio y la violencia de sus mensajes, lleguen a su país". La apreciación del British Home Office, es errónea. Estas cosas, ya están ahí.

Sin embargo, un portavoz del Consejo Musulmán de Gran Bretaña, endilga a Wilders ser "un incansable predicador de odio". El debate que se produce en el Reino Unido, que tiene una población musulmana de 1,5 millones de musulmanes, trae reminiscencias de la polémica que rodea a las relaciones inter-religiosas en los Países Bajos. En su país, Holanda, Wilders aguarda que se sustancie un juicio contra él por haber dirigido y difundido "Fitna" el año pasado. Asimismo, se le imputa incitación al odio por equiparar el Corán con Mein Kampf, el libro de Adolf Hitler. En su descargo, Wilders afirma que la actitud de enjuiciarlo, obedece a razones políticas y un ataque a la libertad de expresión.

Holanda, que pretende enjuiciar a Wilders, parece olvidar el asesinato en el 2004 del cineasta holandés Theo van Gogh por un fanático musulmán, las reacciones desmesuradas por la publicación de unas caricaturas de Mahoma en el periódico danés Jillands Posten en el 2005, y las amenazas contra la diputada holandesa de origen somalí Ayaan Hirsi Ali, por sus denuncias sobre la violencia física y psicológica que padece la mujer en gran parte del mundo musulmán. Ante el riesgo de correr la misma funesta suerte de Theo Van Gogh, con quien Hirsi Ali colaboró en la creación de la película Sumisión, que trataba sobre la condición de la mujer en las sociedades sometidas a las prácticas coránicas, la ex diputada se trasladó a Estados Unidos. Gradualmente, descubrimos una cara turbia en la Europa de las libertades, del derecho de acogida. Ley, tolerancia, civismo, son meros enunciados, según se apliquen.
En nombre del respeto, prevalece la impiedad religiosa, sospechada de culpa.

Todos estos hechos, están concatenados por algo en común. Es la presencia dentro y fuera de Europa de un islamismo fundamentalista que rechaza airada y violentamente cualquier tipo de libertad de criterio referente a la religión mahometana.

Lo sagrado como intocable, concebido como suprema ley, absolutamente incompatible con las normas legales y seculares que rigen en los estados del Viejo Continente.
Quien intentó ser su anfitrión en Gran Bretaña, Lord Malcom Pearson, salió en su defensa declarando que Wilders plantea una de las cuestiones más importantes de nuestro tiempo, "que es el militarismo islámico, la Jihad violenta. Creo que se debería discutir mucho más, en particular entre la gran mayoría de la comunidad musulmana moderada".

El celo de Inglaterra en evitar el ingreso de Geert Wilders a su territorio, para supuestamente no poner en peligro la seguridad pública, se torna grotesco con la exposición de algunos antecedentes. En 1989 una fatwa que condenaba a muerte al novelista Salman Rushdie por ejercer su derecho a la libertad de palabra como ciudadano británico, se constituyó en un ejemplo de táctica de perturbación y agitación. Otro más ha sido el intento en Gran Bretaña de erigir un Parlamento musulmán que reconozca sólo la legalidad de la ley islámica (Sharia). Un juez, ha prohibido a los hindúes y a los judíos formar parte de un jurado, si se juzga a un musulmán. La comisión Británica para la Igualdad Racial, ha determinado que las industrias faciliten salas de oración para musulmanes. En una ciudad de Midlands, se rechazó una propuesta para renovar una estatua centenaria de un cerdo, por temor de ofender a los musulmanes. El British Council, organización internacional para las relaciones culturales, despidió a un directivo que publicó artículos en el Sunday Telegraph, en los cuales demostraba que las raíces del terror y la Jihad, se nutrían en el fértil suelo del Islam. El Times de Londres vinculó con el terrorismo al Markfield Institute, apéndice de La Islamic Foundation. No obstante, la BBC canceló el contrato de un popular periodista de televisión porque presuntamente, utilizaba un lenguaje negativo para describir la contribución islámica- árabe a la humanidad.

En la Navidad del 2008, el canal de televisión británico Channel Four eligió al siniestro presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, para que enviara un mensaje navideño alternativo. Como era de esperar, su alocución, recibió numerosas críticas. La Cancillería inglesa se manifestó a través de su portavoz: "El presidente Ahmadinejad pronunció una serie de horribles declaraciones antisemitas. Los medios británicos son libres y pueden hacer sus declaraciones editoriales, pero esta invitación suscitará indignación y consternación no sólo aquí sino también en países amigos.

Mientras Ahmadinejad, el desequilibrado y peligroso presidente de la República Islámica de Irán, el mismo que organizó en Teherán un concurso de caricaturas para burlarse del mayor crimen de la historia de la humanidad, negando la Shoá, sigue sin pausa en su afán de obtener armas nucleares y continúa amenazando a Israel con hacerlo desaparecer del mapa, Gran Bretaña, país al que Geert Wilders calificó como al más cobarde de Europa, prohibió la entrada del valiente y esclarecedor legislador holandés, que seguramente no comprenderá entre otras actitudes, por qué, el Gobierno de Su Majestad, eliminó el recuerdo del Holocausto, para no herir la sensibilidad de los musulmanes.

www.porisrael.org

SOBRE ANTISEMITISMO


Por Santiago Kovadloff

Sí, en cambio, es una inequívoca expresión de antisemitismo la brutal embestida que en muchas de tales manifestaciones se ha llevado a cabo contra los integrantes de la comunidad judía local. Es antisemitismo, y no otra cosa, la decisión de considerar ciudadanos israelíes a quienes, sin dejar de ser judíos, son ciudadanos argentinos.
Se equivocan quienes aseguran que la extendida oposición a los demoledores bombardeos de Israel sobre Gaza equivale, en nuestro país, a un nuevo brote antisemita. Se esté o no de acuerdo con las manifestaciones contrarias al Estado de Israel, lo cierto es que en cualquier sociedad abierta siempre es posible expresar disconformidad con una política determinada, sea ésta nacional o internacional.
Sí, en cambio, es una inequívoca expresión de antisemitismo la brutal embestida que en muchas de tales manifestaciones se ha llevado a cabo contra los integrantes de la comunidad judía local. Es antisemitismo, y no otra cosa, la decisión de considerar ciudadanos israelíes a quienes, sin dejar de ser judíos, son ciudadanos argentinos.
Las bandas judeofóbicas locales promocionan la creencia de que, enmascarados en documentos de identidad nacional, los judíos que se dicen argentinos son, en realidad, siervos de Israel, a cuyas directivas responden sumisamente. Se trata, para ellas, de israelíes infiltrados en suelo argentino, a fin de menoscabarlo, poniendo en riesgo el bienestar y la seguridad del país.
Vieja retórica, por cierto, pero no por ello menos activa en un medio donde no abundan las tradiciones pluralistas. Así, por ejemplo, cuando fue volada la sede de la embajada de Israel en Buenos Aires, cundió en un primer momento, con un alto grado de credibilidad pública, la hipótesis alentada por voces "progresistas" que aseguraban que el ataque a la embajada no era obra del extremismo islámico con apoyo local, sino fruto de un involuntario autoatentado: la sede de esa representación diplomática habría estado colmada de explosivos. Por descuido, ese arsenal estalló y terminó con aquellos mismos que debían emplearlo contra sus enemigos. De tal forma y de paso, la Argentina quedaba envuelta, por culpa de "los judíos", en un conflicto bélico al que era totalmente ajena.
Esta concepción denigrante de los judíos argentinos permite homologar, en un mismo desprecio, a israelíes y judíos, confundiéndolos en una sola semblanza. Precisamente por eso es posible advertir que, al menos argumentalmente, el antisemitismo de hoy difiere del antisemitismo de ayer. En el pasado (digamos, hasta la creación del Estado de Israel, en 1948) al judío se lo rotulaba, desde el bastión antisemita construido en la Modernidad, ya no únicamente como deicida sino, ante todo, como apátrida y demoníacamente empeñado en la dominación del planeta.
Para el antisemita actual, en cambio, el judío ha dejado de ser apátrida. Ahora tiene patria y esa patria es Israel, aun cuando sostenga que es otra su nacionalidad. Resida donde resida, se escude detrás del pasaporte en el que se escude, lo único cierto, para el antisemita de nuestro tiempo, es que el judío, todo judío, es no sólo proisraelí sino israelí a secas. Por eso la condena en bloque de Israel equivaldrá siempre a la condena de los judíos sin más. El judío, en fin, es un intruso en las naciones donde se encuentra y corresponde denunciarlo como tal.
Bien se sabe que donde reina el prejuicio discriminatorio poco importan, a quienes lo hacen suyo, los hechos que desmientan su pretendida validez.
Mucho se ha escrito -y certeramente- sobre las raíces del antisemitismo. El fenómeno cuenta en su haber con una abultada vigencia: 2600 años por lo menos, a lo largo de los cuales sus estrategias discursivas han variado sin perder por ello clientela ni intensidad. Lo prueban, además de otros previos, los episodios recientes que han tenido lugar en la Argentina.
Un país como el nuestro, donde el ejercicio de la política es, con demasiada frecuencia, un despliegue impúdico de intolerancia y esquematismo, donde no existen adversarios sino enemigos y que prefiere las consignas a las ideas, debería entender como un síntoma de su propia pobreza moral, cultural y psíquica las conductas discriminatorias y reduccionistas de su tropa judeofóbica. La responsabilidad primera de un gobierno que se pretende democrático es condenar sus exteriorizaciones públicas. Si no lo hace, concede, por omisión, legitimidad al racismo y fuerza operativa a la irracionalidad de sus planteos. De hecho, los ex funcionarios del oficialismo que operan como antisemitas confesos no encontraron ninguna barrera legal al desarrollo de sus festines judeofóbicos. La impunidad que los protege es, al unísono, la que los ceba y les garantiza condiciones propicias para que puedan cumplir, sin acotamiento policial, con su propósito delictivo.
Partiendo de las premisas siniestras que distinguen su concepción del judaísmo y los judíos, atentados criminales como el sufrido por la AMIA, hace tres lustros, pueden entonces ser caracterizados, por los abanderados del antisemitismo local no como acciones terroristas consumadas contra el país, sino contra una comunidad extranjera enquistada en él y por cuya desgraciada presencia entre nosotros ha pagado nuestra patria con vidas "inocentes" (es decir, no judías). Así, los judíos proyectan sobre el escenario nacional conflictos que no le atañen, pero que terminan afectando hondamente la tranquilidad y la seguridad de la nación. El triunfo fundamental logrado por el antisemitismo iraní en el caso de lo ocurrido en la AMIA -y del cual, desde hace años, es vocero entusiasta el presidente Mahmoud Ahmadinejad- no sólo consistió en haber logrado convertir en escombros esa institución emblemática. A ese triunfo criminal hay que sumarle otro no menos grave: el político e ideológico, que consiste en haber conseguido que buena parte de la sociedad argentina, aun en sus sectores mejor formados e informados, creyera en ese momento, y siga creyéndolo quince años después, que ese emprendimiento miserable no fue ejecutado contra la República Argentina, sino contra la comunidad judía.
Es imprescindible advertir que los atentados contra las comunidades judías concebidas como cuerpos extraños a las sociedades que integran podrían multiplicarse en un futuro próximo, estimulados por el curso que ha tomado el conflicto de Medio Oriente. No se trata de una conjetura personal, sino de una amenaza explícita formulada por representantes de varios grupos fundamentalistas y terroristas. Ante las dificultades que encuentran para doblegar militarmente a Israel, optarían, como en el pasado reciente al que acabo de referirme, por otros escenarios mundiales en los que, gracias a la labor preparatoria que en ellos realiza el antisemitismo, se encuentra afianzada la homologación entre judíos e israelíes. En el afán de volcar la opinión pública internacional a favor de su causa y en contra de Israel, el extremismo islámico puede contar, casi con seguridad, con que la lectura que muchos harán de esos atentados venideros encontrará respaldo, en muy buena medida, en esa homologación tan cara al antisemitismo actual.
El esfuerzo por superar ese prejuicio atroz y sus efectos no puede sino estar inscripto en el marco de la lucha que, desde la educación y la ley, debe emprenderse contra las discriminaciones de toda índole.
Ciertamente, el judío es, desde hace mucho, blanco constante de la intolerancia. Pero, junto con la suya, hay otras figuras igualmente condenadas por el desprecio: la de la mujer, la del negro, la del creyente que ejerce su fe de un modo distinto del nuestro. Súmese a ellas la figura del homosexual, la del trabajador explotado, la del excluido social, la del indígena. Y a éstas, la de pueblos como el palestino, cuyo derecho a contar con un Estado propio no sólo se ve trabado por su interminable conflicto con Israel, sino también por la hipocresía de muchos dirigentes árabes y por la instrumentación perversa que de su aflicción y de su causa hace el terrorismo islámico, dispuesto a seguir utilizándolo como rehén y carne de cañón en su ciego afán de terminar con la existencia de Israel.
LA NACION

SOBRE ANTISEMITISMO



Por Stephen Bronner *

Itongadol.-Pero si el antisemitismo es todavía un odio latente, ¿cómo combatirlo? Según Bronner, para derrocar las falsas ideas sobre los judíos, es necesario admitir que no se encuentran hoy en día en un gueto y que no son una minoría oprimida. "Puede que los sionistas piensen de un modo diferente pero los judíos no viven ya en el miedo, ni en pogromos ni hacinados en campos de concentración", subraya el autor.
El antisemitismo atraviesa un estadio muy diferente en el siglo XXI. "Las barreras que impedían la integración de los judíos han caído y las organizaciones dedicadas a combatir el antisemitismo existen en todas las democracias occidentales", explica Stephen Bronner. Aunque reconoce que "las sinagogas y los cementerios son todavía en ocasiones mancillados y que un estudiante judío puede ser golpeado hoy en día al igual que sucedía en el pasado", el experto en Derechos Humanos recuerda que "estas acciones se tratan como delitos y sus autores son generalmente detenidos y castigados" por lo que es poco probable que "algún partido político con una oportunidad de adquirir poder real emplee hoy en día retórica antisemita". En opinión del profesor, el papel ideológico que el antisemitismo desempeñó en el pasado ha sido ocupado por los prejuicios contra el mundo árabe musulmán.
Pero si el antisemitismo es todavía un odio latente, ¿cómo combatirlo? Según Bronner, para derrocar las falsas ideas sobre los judíos, es necesario admitir que no se encuentran hoy en día en un gueto y que no son una minoría oprimida. "Puede que los sionistas piensen de un modo diferente pero los judíos no viven ya en el miedo, ni en pogromos ni hacinados en campos de concentración", subraya el autor.
Hay otro campo de batalla más: cómo evitar que las críticas contra Israel se traduzcan en agresiones a la comunidad judía. Según autor, quienes utilizan todavía las afirmaciones de los Protocolos de los Sabios de Sión contra Israel sólo contribuyen a incrementar la confusión porque "el panfleto no ayuda a explicar el colonialismo israelí o la limpieza étnica sufrida por los palestinos. Sólo intensifica el odio y dificulta la emergencia de una política inteligente".
Sin embargo, es innegable que la política de Israel es una de las causas que ha contribuido a aumentar los prejuicios contra los seguidores del judaísmo. "La invasión brutal de Gaza no ha ayudado: 1.300 palestinos han sido asesinados, entre ellos, cerca de 200 niños; 22.000 edificios han sido destruidos, los daños ascienden a miles de millones y el millón y medio de ciudadanos de Gaza viven hacinado en lo que es poco más que una minúscula prisión", estima el autor, que reitera, no obstante, que el antisemitismo no es lo mismo que una crítica a la política de Israel, "aunque a la clase dirigente sionista le guste verlo así".
* Filósofo político
E lpais de España

EL PAPA:NEGAR EL HOLOCAUSTO ES "INTOLERABLE"


Condenó los dichos del sacerdote lefebvrista y confirmó que viajará a Israel en mayo
Benedicto XVI, al recibir ayer en el Vaticano a los dirigentes de las mayores instituciones judías norteamericanas
Elisabetta Piqué Corresponsal en Italia

ROMA.- El Holocausto fue "un crimen contra Dios y contra la humanidad" y minimizarlo o negarlo es "inaceptable e intolerable", sobre todo si quien lo hace es un hombre de la Iglesia. Con estas palabras, Benedicto XVI volvió a reafirmar ayer, con todas las letras, su fuerte condena del Holocausto. Lo hizo con la intención de cerrar la crisis que desencadenó el levantamiento de la excomunión a Richard Williamson, el obispo lefebvrista que negó la existencia de las cámaras de gas en los campos de concentración nazi y habló de entre 200.000 y 300.000 víctimas en lugar de seis millones.
Sin embargo, el Santo Padre no mencionó explícitamente el caso de Williamson en su renovada condena del Holocausto. Además, el Pontífice pidió perdón a los judíos "por las injusticias sufridas", con palabras utilizadas por Juan Pablo II en su histórica oración ante el Muro de los Lamentos, en 2000. "Estamos profundamente tristes por el comportamiento de aquellos que han hecho sufrir a vuestros hijos y pido perdón", señaló ayer el Papa.
En un discurso fuerte y claro, pronunciado en su primer encuentro con líderes del mundo judío desde el estallido del escándalo, el Papa también confirmó que irá a Israel. El viaje, que se realizará entre el 8 y el 15 de mayo, según fuentes vaticanas, había sido puesto en duda por la guerra en Gaza, primero, y por el escándalo Williamson, después.
"El odio y el desprecio por hombres, mujeres y niños que se manifestó en el Holocausto fue un crimen contra Dios y contra la humanidad. Esto debería estar claro para todo el mundo, especialmente para aquellos que se basan en la tradición de las Sagradas Escrituras", dijo Benedicto XVI, en una audiencia en la que recibió a los presidentes de las mayores organizaciones judías de Estados Unidos.
Golpeado en las últimas semanas por una oleada de críticas no sólo de la comunidad judía, sino también de cardenales y obispos de la Iglesia Católica, y de su compatriota, la canciller alemana Angela Merkel, Joseph Ratzinger recordó sus visitas a las sinagogas de Colonia y Nueva York, y su ida al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau.
"La humanidad entera siente una profunda vergüenza ante la salvaje brutalidad demostrada sobre vuestra gente", dijo el Papa a los presentes. Y aseguró que la Iglesia Católica está "profunda e irrevocablemente" comprometida en rechazar toda forma de antisemitismo y en seguir construyendo buenas relaciones con los judíos.
"Ahora que estamos en condiciones de encontrarnos en un espíritu de reconciliación, no debemos permitir que las dificultades del pasado nos impidan ofrecernos recíprocamente la mano de la amistad", agregó.
El discurso del Papa fue aplaudido por los presentes y bien recibido por la comunidad judía en general. "Nunca tuvimos un conflicto con el Papa, sino con el obispo negacionista", dijo Oded Weiner, jefe del Rabinato de Israel.
Weiner adelantó que las conversaciones teológicas entre el Rabinato de Israel y el Vaticano, suspendidas por el escándalo Williamson, se reanudarán el 12 de marzo.
Pero Abraham Foxman, presidente de la Liga Antidifamación, sostuvo que el Papa debería volver a excomulgar a Williamson. "El discurso de hoy fue importante, pero no trajo un cierre [de la crisis] -dijo-. No se puede condenar el Holocausto y el antisemitismo, y rehabilitar a alguien que al día de hoy sigue siendo antisemita y negando el Holocausto."

¿QUE PASO EN ISRAEL?

JUEVES 12 DE FEBRERO DE 2009

23:57
Fuentes egipcias informan que la Secretario de Estado Hillary Clinton va a visitar el mes próximo El Cairo para asistir a una convención para recaudar fondos para la reconstrucción de Gaza. Según el Departamento de Estado, Gaza debe ser reconstruida como parte de un futuro Estado palestino. (Guysen.International.News)

23:12
Taher al-Nono, uno de los negociadores de Hamas en El Cairo, informó este jueves que un acuerdo para un cese de fuego en la Franja de Gaza podría anunciarse en los próximos tres días. El acuerdo pondría fin a todo tipo de violencia en la Franja de Gaza y abriría los pasos fronterizos. (Guysen.International.News)

23:11
Rusia: Un tribunal en Vladivostok ha decidido expulsar de Rusia a Isroel Zilberstein, rabino principal de la región de Vladivostok en el Lejano Oriente ruso, en contravención de las normas para la obtención de un visado de entrada en Rusia. Se incorporó al afirmar en Rusia que viajaba para realizar ''actividades culturales'' y asumir las funciones de líder de la comunidad judía en la región de Primorsky. La visa prohíbe tal actividad religiosa. (Guysen.International.News)

22:44
El Likud también reacciona a los resultados definitivos de las elecciones. Considera que la declaración de victoria por parte de Kadima era "patética". Kadima sigue jugando a la especulación. "La absoluta mayoría de los israelíes quiere a Biniamin Netaniahu como Primer Ministro'', dijeron. (Guysen.International.News)

22:33
Kadima responde a los resultados finales de las elecciones. "La campaña del Likud para robar el poder debe terminar. Kadima ganó y es el partido más grande. Netaniahu debería responder a la llamada de Tzipi Livni, y unirse a un gobierno de unidad nacional encabezado por ella'', dijo. (Guysen.International.News)

22:09
Israel expedirá certificados a decenas de VIP y oficiales electos del gobierno palestino. Unos 130 palestinos han recibido ya este tipo de permiso. (Guysen.International.News)

21:35
Crisis: el crecimiento de Israel nosuperará el 0,9% en el año 2009, según The Economist. La revista de económia basa sus previsiones en el hecho de que la revisión a la baja del crecimiento de los países de la OCDE se reflejará en una disminución de las exportaciones israelíes. Estas previsiones son aún más optimista que el Banco de Israel, que espera que el crecimiento de sólo el 0,2% para este año. (Guysen.International.News)

21:28
Los abogados de la Oficina del Primer Ministro Ehud Olmert exigió al Asesor Juridico del gobierno Meni Mazouz abrir una investigación sobre las filtraciones a los medios de comunicación en el asunto "Rishon Tours. Los abogadas amenazan con recurrir ante el Tribunal Supremo en este tema. (Guysen.International.News)

20:35
El Papa Benedicto XVI ha confirmado su intención de visitar Israel, en una entrevista realizada este jueves en el Vaticano con una delegación de las organizaciones judías de América. Esta reunión tenía por objeto aliviar las tensiones después de la crisis provocada por el restablecimiento de Monseñor negacionista R. Williamson. (Guysen.International.News)

20:26
Israel: 3 y 4 años de cárcel para 2 drusos que emtregaron información a los sirios, según la información ofercida por Tzahal. Estos dos residentes del Golán se han declarado "culpables" este jueves ante el Tribunal de Distrito de Nazaret por múltiples cargos en su contra, en especial, tener contacto con funcionarios sirios durante la Segunda Guerra del Líbano. (Guysen.International.News)

19:32
Tras contarse todos los votos de los soldados, diplomáticos, presos y marineros, no se ha producido ningún tipo de cambio en la distribución de los mandatos entre los partidos políticos. Así lo ha informado hace minutos la Comisión Electoral Central. Kadima poseerá 28 mandatos, el Likud 27, Israel Beiteinu 15 y el Laborismo 13. (Guysen.International.News)

18:39
Muchos periódicos árabes comparten su pesimismo después de los resultados de las elecciones israelíes y el ascenso de la derecha. El diario egipcio Al Ahram se pregunta cómo es que las ambiciones de paz de Israel son compatibles con el fortalecimiento de Avigdor Liberman, a quien catalogan de "fascista". (Guysen.International.News)
Otro diario egipcio Al Goumhorya, que el líder del Likud pone en peligro el proceso de paz porque Biniamin Netaniahu cree que "los árabes sólo entienden el lenguaje de la fuerza.'' Por último, el diario jordano El-Rai, afirma que no importa quién tome las riendas del poder en Israel, porque debe comprender que debe abandonar los lemas electorales y asumir que la política de matanza de palestinos ha fracasado.

18:22
El presidente de Yad Vashem, Avner Shalev felicitó este jueves la declaracion ''clara y específica'' del Papa Benedicto XVI sobre la negación del Holocausto. ''Cuando una autoridad suprema como el Papa dice en forma clara y precisa que el antisemitismo y la negación del Holocausto son fenómenos intolerables e inaceptables, es un mensaje muy importante para el mundo'', dijo. (Guysen.International.News)

17:32
El conteo de los votos de los soldados llega a su fin. La Comisión Electoral Central hará una conferencia de prensa para dar los resultados definitivos de las elecciones. (Guysen.International.News)

17:22
Noam Shalit, el padre del soldado de Tzahal en manos del Hamás desde 962 días, se reúne en Jerusalén con el enviado del Cuarteto para el Oriente Medio, Tony Blair. Hablarán acerca de las últimas negociaciones bajo los auspicios de Egipto para la liberación de Guilad. (Guysen.International.News)

16:49
Vaticano: Una recepción de una delegación de organizaciones judías de América se llevara a cabo este jueves. E; Papa Benedicto XVI dice que quiere ''hacer suya'' la petición de indulto realizada en el 2000 por su predecesor Juan Pablo II sobre el papel de la Iglesia en el Holocausto. ''La negación del Holocausto es algo intolerable'', dijo. (Guysen.International.News)

16:32
El líder del partido Shas, Eli Yishai y el líder de la Unión Nacional Yaacov Katz se reunieron este jueves para coordinar posiciones comunes en las negociaciones para la formación de la coalición. Ambos partidos defienden posiciones comunes en temas religiosos, un intento de frenar a Avigdor Liberman en este tema. (Guysen.International.News)

16:26
Mercado cambiario: este jueves, el shekel se fortalece frente a otras monedas extranjeras. El dólar pierde 0.172% y su tipo de cambio oficial se fija en 4.054 shekels. El euro se redujo en 1,044% y su tipo de cambio oficial se fija en 5,2017 shekels. (Guysen.International.News)

14:20
Irán: el principal candidato en las elecciones presidenciales critica a Mahmoud Ahmadinejad, acusándolo de ser el responsable del aislamiento internacional del país. Mohammad Khatami declaró en su web oficial que la situación no podía continuar más y que si el presidente iraní sigue con su política, '' la reputación internacional del país padecería de gravemente''. (Guysen.International.News)

13:38
San Valentín: 25.000 flores fueron entregadas desde la Franja de Gaza hacia Israel a través de la terminal de Kerem Shalom. La transferencia esta destinada a la exportación de flores a Europa a través de los Países Bajos con ocasión de la fiesta de San Valentín del 14 de febrero. (Guysen.International.News)

12:43
El presidente de la Unión Nacional dice que podrían no aconsejar ante el Presidente Peres por Biniamin Netaniahu. ''Nadie nos tiene en el bolsillo", dijo Yaakov Katz. (Guysen.International.News)

12:19
Mahmoud Abbas, de gira internacional pide aislar a un gobierno dirigido por Biniamin Netaniahu, al igual de lo que se hace con el Hamas. El Presidente de la Autoridad Palestina ha comenzado, durante los últimos días, una campaña en Francia, Inglaterra e Italia, para convencer a los líderes del peligro de la llegada de la derecha al poder en Israel. (Guysen.International.News)

10:30
EE.UU.: Comisión de Servicios de Inteligencia del Senado ha aprobado el nombramiento de Leon Panetta, el candidato del Presidente Obama para ocupar el jefe de la CIA. Según el presidente de la comisión, el senador de California, Dianne Feinstein, Panetta se comprometió a prohibir la práctica de las prisiones secretas y el traslado de sospechosos en casos de terrorismo hacia países que practican la tortura. (Guysen.International.News)

10:19
Unos cuarenta cohetes y proyectiles de mortero fueron disparados por terroristas palestinos contra el sur de Israel desde el final de la Operación Plomo Fundido. Así lo confirma un comunicado difundido por Tzahal. (Guysen.International.News)

10:07
Biniamin Netaniahu formará el próximo gobierno de Israel, de acuerdo a los analistas del banco de inversión Merrill Lynch de los EE.UU.. (Guysen.International.News)

09:44
Negociaciones después de las elecciones: Biniamin Netaniahu debería ofrecerle la cartera de Tesorería a Avigdor Liberman. En segundo lugar, se dirigirá a la cabeza de Kadima, Tzipi Livni, para ofrecerle unirse a su gobierno. Le ofrecerería el Ministerio de Relaciones Exteriores o Defensa. Así lo afirman algunos analistas políticos. (Guysen.International.News)

07:20
Legislativas: Los dirigentes del Partido Laborista aconsejan no recomendar a ninguno de los dos candidatos, Tzipi Livni o Biniamin Netaniahu, al presidente del Estado Shimón Peres. Tras la derrota del partido en las elecciones, la tendencia de los miembros es la de ir a la oposición y no unirse a un gobierno de unidad nacional. (Guysen.International.News)

MI ENFOQUE desde ISRAEL por DAVID MANDEL


MI ENFOQUE desde Israel
por David Mandel No. 271


En este número:

· Decadencia y caída de la izquierda en Israel
· ¿A quien representan los parlamentarios árabes israelíes en la Knesset?
· ¿Hasta cuando, hasta cuando?
· Relación de genocidios
· Consejos de un clérigo islámico egipcio para lograr un matrimonio feliz


Decadencia y caída de la izquierda en Israel

"El único lugar en el mundo en el que todavía me siento de izquierda es Israel" (Mario Vargas Llosa, "Israel Palestina, Paz o Guerra Santa", página 109)

Tal como van las cosas, Vargas Llosa debería apurarse, porque si algún día vuelve a visitar Israel para sentirse aquí de izquierda, la única forma que lo podrá conseguir es mirándose en el espejo.

La izquierda en Israel parece protagonizar la película "El Increíble Hombre Menguante" ("The Incredible Shrinking Man"), la película de ficción, estrenada en 1957, que relata la historia de un hombre que gradualmente fue perdiendo estatura y peso, hasta que se volvió microscópico.

En la primera elección a la Knesset, el 20 de enero de 1949, los partidos de izquierda, entonces llamados Mapai y Mapam, recibieron 65 representantes, es decir el 54% del total de 120 miembros de la Knesset, una mayoría absoluta.

Durante el curso de los últimos sesenta años los partidos de izquierda tuvieron numerosas fusiones, divisiones, amalgamas, y cambios de nombre. El partido Laborista (Avodá) de hoy, con 13 representantes, es lo que se llamaba Mapai en 1949. Meretz, con 3 representantes, es el sucesor del Mapam de 1949. El total de 16 parlamentarios que tienen hoy ambos partidos equivale al 13% de la Knesset.

La izquierda, generalmente en coalición con el partido de los religiosos, gobernó Israel ininterrumpidamente desde 1949 hasta 1977, cuando el Likud lo sobrepasó en números. En el curso de las siguientes décadas el gobierno pasó en forma alternada de la izquierda a la derecha, y viceversa.

En las elecciones de 1992 el partido Laborista recibió 41 representantes, que, junto con los 12 de Meretz dio un total a la izquierda de 53 parlamentarios. La caída vertiginosa de la izquierda comenzó en las elecciones del año 2003, las primeras desde que Arafat, en setiembre del año 2,000, dio inicio a la Guerra del Terror. Su rechazo a una solución pacifica, ofrecida por Barak y Clinton en Camp David, las bombas y los suicidas, abrieron los ojos al público israelí que se dio cuenta de que el acuerdo de Oslo había sido un espejismo ingenuo de parte del gobierno de Rabin, y un engaño deliberado de parte de Arafat. El resultado de las elecciones fue que el Likud, bajo la dirección de Ariel Sharon, ganó de lejos a Avodá.

Meretz, en las elecciones de 1992, llegó a tener doce parlamentarios. Esta semana, a duras penas, lograron elegir a tres. Meretz es el partido más izquierdista que aún se puede llamar sionista, aunque algunas de las declaraciones de la que fue su líder en la década de los 90, Shulamit Aloni, hacen dudar de esa impresión. (Uno de los comentarios que más recuerdo de la Sra. Aloni es: "El problema de los jóvenes israelíes que visitan Auschwitz es que regresan demasiado patriotas).

El electorado israelí ha castigado a los partidos de izquierda, no tanto por ser los autores del error histórico y catastrófico que fue el acuerdo de Oslo, sino porque hasta ahora no reconocen que hicieron un error y no aceptan su responsabilidad por cometerlo. Por ejemplo, Yossi Beilin, uno de los principales autores de Oslo, y ex jefe de Meretz, continúa empujando, con secreta financiación de países extranjeros, el llamado "Acuerdo de Ginebra" que es una reencarnación de los acuerdos de Oslo. Como dice la vívida frase peruana, "es la misma chola pero con otro calzón". Y no muy limpio que digamos.

¿A quien representan los parlamentarios árabes israelíes en la Knesset?

La respuesta debería ser obvia: los parlamentarios árabes israelíes representan a los que votan por ellos, es decir a los ciudadanos árabes israelíes.

Pero en la práctica no es así. Los parlamentarios árabes en la Knesset, tal como lo demuestran sus actos y sus expresiones de antagonismo al estado israelí, representan más a los palestinos, a Hizballah y a Siria, que a los ciudadanos árabes israelíes.

Cuando alguien vota por un partido, uno espera que este defienda los intereses del votante. Los árabes israelíes tienen derecho a esperar que sus representantes se preocupen de que sus pueblos reciban más dinero del presupuesto nacional, que aboguen por mejores carreteras, que insistan en mejorar los sistemas de agua y desagüe, que exijan mejores equipos de computación y laboratorios en los colegios, etc. En vez de estas actividades, los parlamentarios árabes se limitan a despotricar contra Israel, visitar a los países enemigos, y colaborar (como en el caso del fugitivo Bishara) con organizaciones terroristas extranjeras.

Los árabes israelíes votan por representantes que han demostrado repetida y constantemente estar en contra del estado de Israel. Y los representantes, una vez que están en la Knesset, prefieren expresar su odio a Israel y su apoyo a los enemigos de la nación, - lo cual en Israel les asegura mención en los titulares de los periódicos, pero, en cualquier otro país les aseguraría juicio por traición - en vez de laborar por el bienestar de la gente que los ha elegido.

Es un círculo vicioso que terminará sólo cuando los árabes israelíes voten por representantes cuya prioridad sea el bienestar de la gente que los ha elegido.

Lo cual tampoco ha sido el caso en estas elecciones.

¿Hasta cuando, hasta cuando?

Hace unos días recibí una carta de un amigo peruano de la infancia, en la cual él pregunta:

¿Hasta cuando va a seguir el conflicto israelí-palestino? ¿Por qué no se implanta ya, de una vez, la solución de dos estados para dos naciones? ¿Si Francia o Alemania, que lucharon tres sangrientas guerras entre 1870 y 1939, con millones de muertos, hoy son naciones hermanas dentro de la Comunidad Europea, porqué no pueden hacer lo mismo israelíes y palestinos?

Esto es lo que le contesté:

Querido amigo:

Concuerdo contigo, de todo corazón, que la solución al conflicto del Medio Oriente está en la creación de un estado palestino, que viva en paz y armonía al lado del estado judío.

Hay dos grandes obstáculos que dificultan conseguir esa solución en un futuro previsible. Uno es el odio implacable (expresado en la constitución de Hamás) que siente una gran mayoría de los palestinos hacia Israel y los judíos. Es una hoguera alimentada por sermones en las mezquitas que demonizan a los judíos; por libros escolares en cuyos mapas no aparece el estado judío y cuyos textos tergiversan la historia; por programas de televisión para niños donde les enseñan que su más alta aspiración debe ser matar judíos; por artículos en sus periódicos donde califican de "invasores" a los judíos, y les niegan todo derecho a un estado.

El otro obstáculo es la desconfianza que los israelíes sienten hacia los palestinos y a sus promesas, desconfianza que comenzó cuando Arafat pocos días después de firmar el Acuerdo de Oslo, dio un discurso en una mezquita en Johannesburgo, en Sud África el 10 de mayo de 1994, donde (sin saber que lo estaban grabando) dijo que el Acuerdo era un subterfugio, una tregua similar a la que una vez firmó con sus enemigos el profeta Mahoma, y que abrogó tan pronto tuvo suficiente fuerza para vencerlos. La desconfianza israelí aumentó, cuando Arafat rechazó las propuestas que le hicieron Barak y Clinton en julio del año 2000 en Camp David, e inició, pocas semanas después, una guerra de terror que costó la vida a miles de personas en ambos lados. La respuesta palestina al desalojo total de los judíos de Gaza, cohetes y bombas, en vez de aprovechar la primera oportunidad que han tenido en su historia para construir las bases de su futuro estado, incrementó aún más la desconfianza, a tal punto que la gran mayoría de los israelíes están convencidos de que si se retiran de la Cisjordania, los palestinos dispararán cohetes contra Tel Aviv y el aeropuerto internacional.

¿Cuándo habrá paz? Es imposible pensar en un plazo o decir una fecha, pero habrá paz, creo yo, cuando surja una nueva generación palestina que no haya sido educada en el odio obsesivo a Israel y a los judíos. Cuando la profecía de Isaías se haga realidad, "Ya no aprenderán más guerra" (Isaías 2:4), o, como dijo Golda Meir, "cuando los palestinos quieran más a sus hijos de lo que odian a los nuestros".

Relación de genocidios

Genocidio Es el exterminio o eliminación sistemática, total o parcial, de un grupo social por motivo de raza, de religión o de política (Definición de la Real Academia Española)

El odio y la hostilidad al extranjero, la llamada xenofobia, es, lamentablemente, común en el ser humano. Siempre existió, existe hoy, y si no hay un cambio radical en la moral y en la ética, seguirá existiendo. En grado moderado la xenofobia produce prejuicio y discriminación. En grado extremo produce genocidio.

La Biblia menciona dos intentos de genocidio contra los israelitas. El primero lo intentó realizar el faraón de Egipto, como lo relata el primer capítulo de Éxodo, cuando dio órdenes a su pueblo de tirar al río todos los varones israelitas recién nacidos. El segundo lo quiso hacer Hamán, el Primer Ministro de Persia, cuando convenció al rey (con un soborno de diez mil talentos de plata – equivalentes a unos trescientos mil kilos de hoy) para que apruebe una ley decretando el exterminio de todos los ciudadanos judíos del imperio persa, (Ester, capítulo 3, versículos 8 y 9). Por suerte, ninguno de los dos logró su propósito.

(Para ser completamente imparcial debo mencionar que, en la Biblia, los antiguos hebreos realizaron genocidios. Uno, ordenado por Dios, fue el exterminio de los amalequitas, - un pueblo que había atacado por traición a los israelitas – mencionado en Deuteronomio 25:19 y en 1 Samuel 15:3. Otro, por orden de Moisés, fue la matanza de los madianitas, como lo relata Números 31:17).

Los romanos, al conquistar Cartago en el siglo 2 AEC, exterminaron a todos sus habitantes.

Los mongoles, en el siglo 13, bajo el mando de Gengis Khan, no dejaban vivos a nadie en los territorios que conquistaban.

El descubrimiento de América trajo consigo el genocidio más grande de la historia. Se calcula que murieron más de cien millones de los habitantes nativos de América, principalmente por enfermedades que los europeos trajeron, malos tratos y conflictos armados.

Los chinos, en el siglo 18, aniquilaron a la nación Dzungar, matando a cerca de 800,000 personas.

El genocidio más grande del siglo 19 lo realizaron los rusos al exterminar gran parte de los circasianos.

En Australia los colonos exterminaron por completo a la tribu Tasmania de aborígenes.

En la guerra de los Estados Unidos contra los filipinos, a comienzos del siglo 20, los americanos mataron a más de un millón de personas.

El primer genocidio organizado del siglo 20 lo realizaron los alemanes en Namibia, matando al 80% del grupo étnico Herero y 50% de la tribu Nama.

Los turcos exterminaron a más de un millón de armenios en la segunda década del siglo 20. Al mismo tiempo los turcos mataron cerca de 300,000 asirios-caldeos. En Anatolia mataron a 360,000 griegos.

Los soviéticos mataron a 500,000 cosacos del Don en 1919.

Durante la Segunda Guerra Mundial los alemanes y sus aliados mataron a seis millones de judíos, aparte de diez millones de eslavos, 285,000 gitanos, y 220,000 homosexuales. Los croatas, aparte de matar judíos y gitanos, mataron a más de 500,000 serbios.

En 1964 la revolución en Zanzíbar mató a doce mil personas, miembros de las minorías árabes y asiáticas.

Durante la guerra civil en Guatemala (1968-1996) murieron más de 200,000 personas, un millón fueron expulsados de sus hogares, y cientos de aldeas fueron destruidas.

En la guerra de independencia de Bangla Desh, en 1971, los paquistanos mataron entre un millón a tres millones de personas.

En Guinea Ecuatorial, país que mereció ser llamado "el Auschwitz de África", el presidente Francisco Macias Nguema, entre 1968 hasta que fue derrocado en 1979, mató a 80,000 personas de una población total de 300,000

En Camboya, el Khmer Rouge, entre 1975 a 1979, mató a más de un millón y medio de camboyanos.

La ocupación de Timor Oriental por parte de Indonesia, entre los años 1975 a 1999, causó más de 100,000 muertos.

El dictador etiope Mengistu Haile Mariam, fue responsable de la muerte de medio millón de personas, incluyendo a 150,000 estudiantes de universidad.

En 1994 800,000 personas fueron masacradas en Rwanda.

En Darfur, Sudán, 250,000 personas han sido matadas por milicias árabes. Y la matanza continúa.

Los que entusiastamente marchan por las ciudades europeas, con carteles comparando a los israelíes con los nazis, y proponiendo que los judíos vayan a las cámaras de gas, acusan a Israel de haber causado un genocidio en Gaza. Probablemente ignoran, o no les interesa, que Israel controló Gaza desde 1967 hasta 2005. En 1967 la población de Gaza constaba de 360,000 personas, y la expectativa de años de vida de las mujeres de Gaza era 46. Cuando Israel se retiró en el año 2005 la población de Gaza constaba de un millón cuatrocientos mil personas, y la expectativa de vida de las mujeres había subido a 73 años. Si esto se considera genocidio, está bastante bajo en el ranking.

Consejos de un clérigo islámico egipcio para lograr un matrimonio feliz

Cuando el edicto real se dé a conocer en todo el reino, todas las mujeres respetarán a sus esposos (Ester 2:20).
Nota: Este artículo se recomienda sólo para hombres.

Los siguientes consejos para lograr un matrimonio feliz no los encontrarán en las columnas de "Dear Abby" o "Ann Landers" o sus equivalentes en los periódicos locales, pero fueron expresados recientemente en un programa de televisión en Egipto (me he limitado a traducirlos del inglés* y a editarlos en forma mínima):

Galal Al-Khatib es un clérigo islámico egipcio, experto en relaciones matrimoniales. Hace pocos días alguien le consultó sobre un problema matrimonial: su esposa no le obedecía. Y este fue el consejo del ilustrado clérigo:

"Es derecho y obligación del esposo disciplinar a su mujer cuando ella es desobediente. ¿Qué significa "desobediente"? Una mujer desobediente es la que sale de su casa sin permiso del esposo, la que no obedece al esposo en la cama, la que le contesta en forma descortés, o la que no hace lo que el esposo le pide".

"La ley religiosa islámica establece el procedimiento para disciplinar a una esposa desobediente. Hay tres pasos que se deben seguir en forma ordenada. No se puede hacer el tercero sin antes hacer el segundo, ni el segundo sin antes hacer el primero".

"El primer paso es llamarle la atención con delicadeza, hablándole de Dios, y explicándole que si quiere entrar al paraíso debe obedecer al esposo. Al complacer al esposo ella complace a Dios. Hay que dejar en claro que los derechos del esposo tienen prioridad sobre los derechos de sus padres".

"El segundo paso, si el primero no da resultado, es 'expulsión'. Algunos dicen que se le debe expulsar de la cama matrimonial, otros dicen que se le debe privar del acto conyugal. Yo no estoy de acuerdo con privarla del acto conyugal, porque ese es uno de los derechos del esposo, y no es lógico que él, para castigarla, se prive a sí mismo de las relaciones sexuales. El esposo continúa teniendo el derecho de tener relaciones sexuales con ella, aún durante la 'expulsión'. Es suficiente que deje de sonreírle y decirle palabras agradables.

"El tercer paso, si el segundo no ha dado resultado, y la mujer continúa terca y obstinada en su desobediencia, es pegarle. El esposo debe decirle: 'Tengo que tomar contigo una medida que es apropiada sólo para gente inhumana – pegarte. Para otras esposas de mejor comportamiento bastan las palabras, pero no para ti".

"El Profeta Mahoma dijo que las palizas a las esposas deben ser ligeras, no a la cara ni a áreas sensibles del cuerpo. Hay que evitar la rotura de huesos, o dejar marcas que desfiguren su belleza en la cara o en el cuerpo. Palizas que sacan sangre, rompen huesos, dejan cicatrices, o marcas en la piel que permitan que la gente se entere de que ella ha sido golpeada, son prohibidas por nuestra religión".

"¿Cómo se le debe golpear a la esposa? Se le puede dar una cachetada en el hombro, o un buen pellizco, o empujarla. El esposo tiene que hacerle entender que él no está contento con su desobediencia y quiere que ella cambie.

* Si alguien desea ver los consejos del clérigo en el artículo original, puede visitar la página Web:
http://www.memri.org/bin/latestnews.cgi?ID=SD222909