CRECEN LA PREOCUPACION Y EL TEMOR EN MEDIO ORIENTE


Irán e Israel ... y entre medio los árabes
Escrito por
Jorge Acuña

Es ampliamente asumido por todos que la gran víctima de un Irán con armas nucleares sería Israel. Pero de hecho, los musulmanes amantes de la libertad de los países vecinos saben que deben temer de igual manera. Será el modus operandi de la administración del Presidente Obama que un régimen islamofascista iraní armado con armas atómicas es algo que Estados Unidos, la Unión Europea e Israel no pueden evitar? En la semana en que fue electo, el presidente electo dijo: "El desarrollo por parte de Irán de un arma nuclear, creo yo, es inaceptable y debemos llevar a cabo un gran esfuerzo internacional para prevenir que eso suceda." Pero tiempo después se podía apreciar en los periódicos israelíes que fuentes norteamericanas citaban al presidente estadounidense el que ofrecería al Estado Judío un "paraguas nuclear" para defenderse de un ataque iraní. Algunos lo vieron como buenas noticias, pero lo que realmente significó eso fue que Estados Unidos aceptaba la inevitabilidad de un Teherán atómico. Luego prometer la muerte a los fanáticos islámicos como el Presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad tiene el mismo valor preventivo que prometer la muerte a quienes cometieron los secuestros del once de septiembre. Que Estados Unidos declare que el bombardeo nuclear de una ciudad israelí por parte de Teherán podría gatillar una devastadora respuesta nuclear no provocará nada teniendo en cuenta que los líderes del país persa atienden conferencias que niegan el genocidio nazi, declaran que Israel será borrado del mapa y esperan la venida del décimo segundo imam y una guerra santa apocalíptica. Pero no sólo los judíos en el Medio Oriente le dirán a usted que Irán es un monstruo que comienza a despertar. El Presidente egipcio Hosni Mubarak habló por muchos árabes y musulmanes cuandó él dijo a los miembros del oficialista Partido Democrático Nacional que "los persas están tratando de devorar a los estados árabes." En medio de limitadas libertades políticas y una continua imposición de la ley marcial desde el asesinato de Anwar Sadat en 1981, los ciudadanos de esta nación, una de las más pobladas del mundo árabe, saben que tienen mucho qué perder. Mubarak ha implementado éxitosas políticas de libre mercado, entre ellas, de privatización y abolición de impuesto a las utilidades, y la bolsa de valores egipcia, en silencio por un cuarto de siglo hasta que Mubarak la puso en actividad en 1986, ha tenido una actuación sin parangón en relación a otros mercados emergentes. Más aún, después de una reunión entre autoridades americanas y europeas y ministros de relaciones exteriores árabes en Egipto en 2008, la en ese entonces secretaria de estado Condoleezza Rice continuamente advertía la preocupación entre los países árabes sobre que los países occidentales, especialmente Europa, no le tomaban el peso a las ambiciones regionales de Irán. Irán es una tremenda bomba de tiempo que el mundo libre no ha tomado en cuenta por años. Hace mucho tiempo se debió haber seguido el consejo del académico de la Fundación por la Defensa de la Democracia, Michael Ledeen y haber explícitamente declarado que el mundo quiere un cambio de régimen en Irán, luego proveer a la verdadera oposición iraní (estudiantes, profesores, líderes religiosos, etc.) con teléfonos satelitales, computadores portátiles, para que así los iraníes supieran la verdadera situación dentro del país y organizaran grandes demostraciones y huelgas a gran escala. Ese tipo de acciones ayudaron al Ayatollah Khomeini a derrocar al Shah tres décadas atrás. En vez de ello, el mundo libre ha dudado, impuesto poco productivas sanciones económicas. ¿Se agregarán "garantías ante una guerra", como aquellas que un aterrorizado Neville Chamberlain negoció después de fallidas conversaciones con la Alemania Nazi en la víspera de la Segunda Guerra Mundial? Esperamos que los líderes del mundo sepan suficiente historia como para darse cuenta que cuando se trata de una guerra nuclear, una pizca de prevención vale millones de vidas inocentes, musulmanas y judías por igual.