MI ENFOQUE desde ISRAEL por DAVID MANDEL


No. 308

En este número:
· Representación sin impuestos
· Guerra en las universidades contra Israel
· ¿Por qué se pueden erigir mezquitas en Europa y no iglesias en Arabia Saudita?
· Una solución satisfactoria y efectiva
· El embajador de Pakistán que no es aceptado por los países árabes


Representación sin impuestos
"No hay impuestos sin representación" fue el slogan que resumió, entre 1763 a 1776, la principal queja de los colonos ingleses, que vivían en las trece colonias, que, años después, formaron el núcleo de los Estados Unidos. Los colonos pagaban impuestos a Gran Bretaña, su madre patria, pero no tenían representación en el Parlamento.
En estos días se ha presentado un proyecto de ley en la Knesset para dar el voto a los israelíes que han emigrado y viven en otros países. La presentación y aprobación de esa ley fue una de las condiciones que el partido Israel Beiteinu, liderado por Lieberman, exigió de Netanyahu para formar con el Likud la coalición que hoy gobierna Israel.
Es fácil entender porque Lieberman, nacido en la ex Unión Soviética, quiere esa ley: un alto porcentaje de los últimamente emigrados a los Estados Unidos y Canadá o que han regresado a Rusia, fueron inmigrantes de la ex Unión Soviética, y tienen natural simpatía por alguien que comparte su origen.
Netanyahu también apoya el proyecto de ley ya que muchos de los israelíes emigrados, tal vez como defensa psicológica contra el subconsciente sentimiento de culpa por haber abandonado el país, tienen una posición política más a la derecha que el promedio de los israelíes que viven en Israel, y votarían por los partidos de la derecha.
Los que apoyan a la ley dicen que esta servirá para estrechar los vínculos entre los emigrados e Israel.
Los que se oponen a la ley podrían muy bien usar el slogan "No hay representación sin impuestos". ¿Por qué alguien, que, digamos, vive en Los Ángeles, que no paga impuestos en Israel, que no envía a sus hijos al ejército a defender la patria, y que no es personalmente afectado por las decisiones de sus representantes, va a tener derecho de decidir asuntos de vital importancia que si afectan personalmente a los israelíes que viven en Israel, que pagan impuestos en Israel, y que envían sus hijos al ejército?

Guerra en las universidades contra Israel

Israel es un país amenazado en varios frentes a la vez. En Gaza está la organización terrorista Hamás. En el sur del Líbano está Hizballah. En la frontera con el Golán está Siria. Y, last but not least, está Irán con su amenaza nuclear de borrar a Israel del mapa.
Otro frente, no sangriento, pero muy activo contra Israel se encuentra en algunas universidades, no sólo en el extranjero, sino también en Israel.
En el extranjero son organizaciones pro palestinas, apoyadas por antisemitas e izquierdistas que activan en las universidades, cuyas tácticas son demonizar a Israel, promover boicots, para conseguir su objetivo final: la destrucción del estado judío. Dentro de algunas semanas un número de universidades en Canadá, Estados Unidos y Gran Bretaña "celebrarán" la Semana anti-apartheid de Israel, evento anual que permite a organizaciones e individuos manifestar su odio obsesivo contra el estado judío en un marco académico.
Otra táctica es disturbar las conferencias que dan personalidades israelíes en las universidades. Hace unos días, en la prestigiosa universidad de Oxford, durante una conferencia de Danny Ayalon, Vice Ministro de Relaciones Exteriores de Israel, uno de los asistentes gritó "Muerte a los judíos". Otros gritaban el slogan "Desde el río hasta el mar Palestina será libre". (El "río" al que se refiere el slogan es el Jordán, el "mar" es el Mediterráneo, y "Palestina será libre" no significa que habrá dos estados entre el río y el mar, sino la desaparición de Israel).
El embajador de Israel en los Estados Unidos, Michael Oren, fue interrumpido varias veces en la conferencia que dio en la Universidad de California Irvine, por los gritos e insultos de "propagar asesinatos", expresados por miembros de la Unión de Estudiantes Musulmanes. En un momento Oren se vio obligado a dejar el podio, protegido por personal de seguridad. Cuando regresó para continuar su conferencia, gran parte de la audiencia se levantó y se fue, disturbando nuevamente el orden. Una vez afuera gritaron en coro, "Michael Oren lo verás, Palestina será libre".
En la famosa universidad de Cambridge una conferencia del respetado historiador Benny Morris fue cancelada, después de haber sido acusado de islamofobia y racismo. En vez de él la conferencia fue dada por un islámico extremista, Azzam Tamini, partidario de Hamás, defensor de los bombas-suicidas y proponente de la desaparición de Israel.
Las universidades en Israel tampoco son inmunes a la demonización de Israel. Académicos israelíes de ultra izquierda dedican sus esfuerzos a promover boicots contra Israel y contra sus propias universidades, o escriben artículos difamando y demonizando a Israel.
Como dijo Cesar, en la obra de Shakespeare, cuando vio que su amigo estaba entre sus asesinos, ¿Et tu, Brutus? (¿También tú, Brutus?).

¿Por qué se pueden erigir mezquitas en Europa y no iglesias en Arabia Saudita?
El Dr. Zakir Naik es un clérigo islámico, residente en la India. Es famoso por sus prédicas islámicas extremistas, no sólo en la India sino en todo el mundo. El que se interese lo puede ver en Youtube.
En uno de sus últimos videos un entrevistador le preguntó como explica que en Europa permiten erigir mezquitas mientras que en varios países musulmanes, especialmente Arabia Saudita, está prohibido construir iglesias.
El clérigo explica que esto es comparable a un profesor de matemática que enseña que dos mas dos es igual a tres, o a cinco o a seis. Por supuesto que a una persona así no se le puede permitir enseñar en las escuelas. Lo mismo, dice el Dr. Naik, se aplica a la religión. Como el Islam es la única religión verdadera y las otras son falsas no se puede permitir la construcción de iglesias que propagarían doctrinas erradas en países musulmanes.
Una persona de profunda convicción religiosa inevitablemente esta convencida de que es dueña de la verdad, y que todos los que tienen convicciones religiosas distintas están equivocados o son victimas de la ignorancia. Esa persona puede ser tolerante (en cuyo caso respetara el derecho de otros a un punto de vista distinto) o intolerantes (en cuyo caso mirara a los otros con desprecio, y los considerara "infieles", "ciudadanos de segunda clase", "pecadores", "destinados al infierno").
En el caso del cristianismo, esta religión (especialmente en su versión católica) pasó por una etapa donde su intolerancia no permitía siquiera que vivan personas de otras creencias y los quemaban en hoguera, llamadas "autos de fe".
En esa época los musulmanes eran mucho mas tolerantes ya que solo mataban a los apostatas. A los judíos y cristianos les permitían vivir y continuar con su fe, pero pagando impuestos especiales y tratados como ciudadanos de segunda clase, y, generalmente (con algunas excepciones) no los forzaban a convertirse al Islam.
Hoy en el mundo occidental, si la persona es un católico o protestante devoto se limitará a pensar que los que no son de su religión no irán al cielo, pero no siente una compulsión de convertirlos a la fuerza o matarlos si no se dejan convertir.
Los musulmanes están siendo fanatizados por sus clérigos, especialmente aquellos financiados por Arabia Saudita. El Islam se ha convertido, o se está convirtiendo, en una religión de extrema intolerancia. Los ejemplos abundan: la condena a muerte del escrito Rushdie por escribir "Los Versos Satánicos", las sangrientas protestas causadas por las caricaturas dinamarquesas, y el asesinato del directo de TV Van Gogh en Holanda.

Una solución satisfactoria y efectiva
Viajar en avión ya no es lo mismo desde el 11 de setiembre del año 2001. A raíz del atentado contra las Torres Gemelas y el Pentágono los aeropuertos del mundo empezaron a revisar minuciosamente a cada pasajero, sin excepción. Puede ser un pasajero con turbante en la cabeza, el libro de Corán bajo el abrazo, vestido con un grueso y voluminoso abrigo en un día de verano caluroso, o una viejita de 90 años. El revisor es imparcial. Ambos son igualmente sospechosos, y a los dos se les revisa por igual.
Unos terroristas trataron de contrabandear explosivos líquidos en un avión. Desde ese momento ya no permiten pasar botellas con bebidas por la revisión de seguridad.
Un terrorista trató de prender fuego a su zapato donde llevaba explosivos. Desde ese día nos descalzan en el aeropuerto.
Hace algunas semanas otro terrorista trató de explotar una bomba que llevaba en su ropa interior. No he viajado últimamente, pero no me extrañaría que ahora obliguen a los pasajeros a pasar la revisión de seguridad en paños menores.
El problema es que los terroristas siempre están un paso más adelante que las fuerzas de seguridad. Cuando los de seguridad decomisan cortadores de uñas, los terroristas traen explosivos líquidos. Cuando ya no se permiten bebidas, los terroristas ponen bombas en los zapatos. Cuando se revisan los zapatos, los terroristas colocan las bombas en sus calzoncillos.
Un amigo me envió una nota con una solución satisfactoria y efectiva para el problema de los terroristas que quieren introducir bombas en los aviones de pasajeros. Traté de averiguar quien era el autor de la sugerencia, pero no tuve éxito, así que lamentablemente, por lo menos en estos párrafos, quedará en el anónimo.
La idea es tan sencilla como genial. En todos los aeropuertos se instalará una cabina reforzada. Cada pasajero, uno por uno, entrará por turno a la cabina. Si la persona trae explosivos, la cabina hará que estos exploten automáticamente.
Nadie se necesitará sacar los zapatos ni la ropa interior. Todos podrán llevar bebidas. No habrá necesidad de acusar de discriminación. Los pasajeros inocentes llegarán a su destino con paz y tranquilidad. El terrorista suicida que se moría de ganas de morir verá cumplido su deseo.
Y todos quedan contentos.

El embajador de Pakistán que no es aceptado por los países árabes
El embajador Akbar Zeb tiene una distinguida trayectoria al servicio del Ministerio de Relaciones Exteriores de su país Pakistán. Ha sido embajador en los Estados Unidos, India y Sud África. También ha sido Director General del Ministerio, y Alto Comisionado de su país para Canadá.
Últimamente varios países árabes no lo han querido aceptar como embajador. Pakistán pidió su acreditación a los Emiratos Árabes Unidos y ese país se negó. Lo quisieron enviar a Bahrain, y fue rechazado. Lo mismo ocurrió por tercera vez cuando pretendieron enviarlo como embajador a Arabia Saudita.
La causa no está en la personalidad del embajador Akbar Zeb, sino en su nombre, que, aunque inofensivo en Pakistán, es muy problemático en países de habla árabe.
El problema no radica en su nombre personal. Akbar―palabra que se traduce como "grande", (usada en la frase Alah hu akbar, "Dios es grande")―es un nombre de pila muy común en los países musulmanes, sino en la conjunción con el apellido Zeb del embajador.
Zeb en urdu, idioma hablado en Pakistán, es un apellido común, pero en árabe la palabra se usa para referirse, en la forma menos elegante posible, al órgano sexual masculino.
Los árabes no quieren tener entre ellos a un embajador al cual tengan que saludar como "Su excelencia, el gran …."