SUCEDE EN ESTOCOLMO EN NUESTROS DIAS


El Santo Niño Mártir de La Guardia Reaparece en Estocolmo
Por Jaime Einstein


De todas las asquerosas patrañas que han servido para acusar al pueblo judío de las maldades más inimaginables, pocas han tenido el auge mítico que la del sacrificio humano… generalmente de niños… para supuestos macabros propósitos rituales.
Aparentemente uno de los primeros casos de este libelo se dio en Alemania en 1147, en Würzburg. Un niño cristiano fue supuestamente crucificado por judíos (el motivo de la cruz explica por qué los libelos ocurrían generalmente en la época de la Pascua). Esta acusación comenzó una moda o epidemia, que se esparció por toda la Europa cristiana. Fulda en 1235 (se alegaba que los judíos bebían sangre cristiana con motivos medicinales… obviamente, los acusadores jamás habían leído la Biblia, donde cualquier consumo de sangre está terminantemente prohibido). La moda pasó a Baviera, Munich en 1286; luego a Trnava, en lo que es hoy la República Checa, en 1494: los genios que acusaron a “los judíos” aseveraron que "(estos) necesitan sangre porque creen que la sangre del cristiano es un buen remedio para curar la herida de la circuncisión. Entre ellos tanto los hombres como las mujeres sufren de la menstruación... Además tienen un precepto antiguo y secreto, por el que están obligados a derramar sangre cristiana en honor de Dios, en sacrificios diarios, en algún lugar".
Uno casi podría reírse de estas acusaciones ridículas, si no fuere porque ellas resultaban en la tortura y ejecución en la pira de centenares de hombres, mujeres y niños de confesión hebrea… y de la confiscación de los bienes de su comunidad… frecuentemente la razón real detrás de estos libelos.

Europa Central no se quedaba sola en estas tenebrosas acusaciones. En Norwich, Inglaterra, 1148 se dio el caso del “niño mártir” William, también durante la Pascua, seguido por casos similares en Gloucester (1168) y en Lincoln (1255). En 1290, el Rey Eduardo I de Inglaterra, muy necesitado de dineros por sus múltiples guerras en Francia y Escocia (recuerden la película “Braveheart”)… asistido por estos libelos… expulsó a los judíos de Inglaterra y se incautó de todos sus bienes.
También la expulsión de España fue precedida por una epidemia de estas acusaciones. El famoso caso del “Niño de La Guardia” tuvo lugar en 1490-1491, resultando en el culto del “Santo Niño Mártir”, todavía en el santoral católico. El primer libelo español de esta índole data de 1182 en Zaragoza, y el asunto terminó por incluirse en la ley del reino. El Código de las Siete Partidas (1263) reza: "Hemos oído decir que en ciertos lugares durante el Viernes Santo los judíos secuestran niños y los colocan burlonamente sobre la cruz".
Detalles fueron agregándose a la historia, que asumió grandes proporciones. En 1583 Fray Rodrigo de Yepes escribió la “Historia de la muerte y glorioso martirio del Santo Inocente, que llaman de La Guardia” (después de casi un siglo sin judíos en España) y el argumento sirvió de base para la obra de Lope de Vega, “El Nino Inocente de La Guardia” y un largo y triste etc. que se extiende en referencias españolas hasta el Siglo XX.

Estas acusaciones “florecieron” por toda Europa, y se extendieron por Europa del Este hasta el Siglo XX. El santoral católico tiene varios niños “santos” y “beatos” supuestamente sacrificados por la maldad del “pueblo deicida”. Por cada uno de estos supuestos mártires, millares de judíos han sido torturados, muertos y expoliados.
La tenebrosa “moda” no se limitó al mundo cristiano… también se dio en el mundo musulmán (un caso serísimo en Damasco), y hace apenas unos años, la televisión estatal egipcia transmitió una popularísima telenovela, en la que “los judíos” sacrificaban a un niño musulmán para fabricar matsas (el pan ácimo de la Pascua Judía) con su sangre. Israel protestó ante el “amigo” gobierno egipcio, el que respondió que nada podían hacer, ya que Egipto goza de “libertad de expresión” (uno de los mejores chistes emitidos recientemente por el gobierno de nuestro vecino país).
Cuando de Egipto se trata, estamos hablando de una dictadura unipartidista, en un país con enormes tazas de analfabetismo, que además ha luchado 4 guerras contra Israel en un período de medio siglo… Esto no excusa la presentación televisada de una acusación tan asquerosa, pero al menos matiza el asunto.
¿Pero qué excusas tiene el muy progresista reino de Suecia… cuna del estado de bienestar moderno… país sin pobreza, sin analfabetismo? Pues, durante la semana pasada, el periodista sueco Donald Bostrom, escribiendo para el diario “Aftonbladet”, el más popular de toda Suecia, publicó un artículo en primera plana intitulado “Våra söner plundras på sina organ,” (que en castellano significa, “Los órganos de Nuestros Hijos han sido Saqueados"). Este paladín del periodismo ético nos cuenta que las tropas de Israel han estado matando a jóvenes árabe-palestinos en Gaza para “cosechar” sus órganos y venderlos en los mercados internacionales.
¿Esta acusación les suena familiar? ¿No hubo una moda en la muy cristiana Europa medieval de acusar a los judíos de matar niños desde 1147? La versión sueca de este libelo tiene un agravante… si tal cosa fuere posible… ahora “los judíos” matan a los jóvenes palestinos para VENDER sus órganos en los mercados internacionales… A la reconocida sed de sangre de los judíos podemos agregarle su siempre presente CODICIA.
Pues bien, la embajadora de Suecia en Israel emitió una admirable nota de repudio contra este aborrecible artículo en la prensa de su país… pero el ministerio de Relaciones Exteriores sueco se separó de las dignas declaraciones de su embajadora alegando, como los egipcios, que Suecia disfruta de libertad de expresión.
El gobierno de Israel ha protestado ante Suecia, indicándoles a estos hijos de vikingos que si bien Aftonbladet, y el bueno del señor Bostrom, tienen la libertad de escribir lo que les venga en ganas, el gobierno sueco, supuestamente amigo de Israel, también puede repudiar un artículo tan patentemente falso, y dañino a la cordial relación entre nuestros pueblos y gobiernos. El Ministro de Defensa de Israel está considerando una acción de libelo, en Suecia, contra el periódico y Bostrom. ¡Ojalá proceda!
Entretanto, da la casualidad que una gran parte de la prensa sueca, 80% de todos los medios… y Aftonbladet entre ellos, es propiedad del Partido Social Demócrata sueco (el equivalente nórdico del PSOE), y que su política editorial está dictada por los grupos más radicales de este partido, que son furibundamente anti-israelíes y anti-semitas. De forma que Suecia y Egipto podrían tener sorprendentes parecidos.
Nuestro planeta gira, los tiempos cambian, pero hay cosas que continúan sin modificación… "El Santo Niño Mártir de La Guardia” ha reaparecido en Estocolmo.