TRAS LAS GUERRAS BALCANICAS FUNDAMENTALISMO ISLAMICO



El arresto de siete wahabíes, tras una ofensiva policial en la aldea bosnia de Gornja Maoca, ha suscitado preocupación por la presencia de fundamentalistas islámicos que llegaron al país en las guerras balcánicas de 1992-1995.
El wahabismo es una forma austera del Islam que promueve la interpretación literal del Corán. Los wahabíes estrictos creen que todos quienes no practiquen su versión de la religión son infieles y enemigos.
Las tensiones van en aumento entre los tres principales grupos que constituyen la población de Bosnia-Herzegovina: musulmanes (45 por ciento), ortodoxos serbios (36 por ciento) y católicos apostólicos romanos (15 por ciento).
El wahabismo llegó a Bosnia-Herzegovina durante las guerras que tuvieron lugar entre 1992 y 1995, cuando unos 15.000 combatientes radicales ingresaron al país procedentes de Argelia y Afganistán, además de naciones del Cáucaso y Medio Oriente, para ayudar a los bosnios musulmanes en la guerra contra los croatas católicos y los serbios ortodoxos que dejó 100.000 muertos, mayoritariamente asesinados y torturados a manos de islamistas.
Aparte de librar la guerra, los combatientes introdujeron un Islam estricto, mientras que sus anfitriones eran, predominantemente, musulmanes sunitas seculares.
La mayoría de los muyahedines (luchadores religiosos) se fueron después del fin de la guerra, que se concretó con el Acuerdo de Paz de Dayton, mediado por Estados Unidos. Pero unos 1.500 se quedaron, casándose con mujeres del lugar y mezclándose en la sociedad de bosnios musulmanes.
Los aldeanos de Gornja Maoca vivieron de acuerdo a la shariah (ley islámica), organizando escuelas en árabe para sus hijos, fuera del sistema estatal, y oponiéndose a la primacía de la comunidad islámica concentrada en Sarajevo.
Durante la guerra y poco después, más de 50 organizaciones no gubernamentales islámicas estuvieron comprometidas en presuntas actividades humanitarias.
La más prominente de estas entidades fueron la Third World Relief Agency (TWRA), fundada por sudaneses y financiada por saudíes, y la Benevolence International Foundation, señala el libro “Garibs – the Mujahideen in Bosnia-Herzegovina from 1992 to 1999″ (“Extranjeros: Los muyahedines en Bosnia-Herzegovina de 1992 a 1999″), del escritor Esad Hecimovic, radicado en Sarajevo.
Ambas organizaciones, como muchas otras, fueron clausuradas, pero el dinero saudita continuó volcándose a Sarajevo. Un ejemplo de esto es la imponente mezquita del rey Fahd, que costó 29 millones de dólares, en la capital bosnia.