CUANDO EL FIN JUSTIFICA LOS MEDIOS, NO HABRA "SOLUCION FINAL"


PARA IMPEDIR OTRO HOLOCAUSTO

En general, nunca se sabe con certeza quién está detrás de ciertos atentados cuando pueden estar involucrados los servicios de inteligencia de algún estado. Cualquiera de ellos, si son países organizados, no suelen dejar pistas y ni vale nombrarlos. Pero hemos visto películas a montones donde los servicios secretos actúan sin que queden rastros, ellas reflejan una realidad.En el caso de Dubai creo que nunca se sabrá aunque se supone que Israel pudo ser el que lo hizo, porque motivos no le faltan para tomar tales riesgos y no fallar. Hay que tener mucho ingenio, mucho coraje y muchísimas razones para meterse en la boca del lobo y pensar que se puede salir airoso.Es independiente de haber sufrido o no alguna desgracia personal, pero cuando vemos las notas policiales deseamos que los criminales sean castigados y no puedan volver a causar daño a nadie. Eso es lo que sentimos por un hecho policial. ¿Qué debemos sentir cuando es un país el que está siendo amenazado con la misma crueldad con que en el pasado llevaron a cabo su propósito de borrar a un pueblo del mapa, como se dice ahora?La mejor forma de entender los motivos de Israel es ser uno más de ese pueblo, pero si no lo somos ¿es posible que no lo comprendamos? Cuando uno sufre una amenaza, aunque nunca haya habido una razón para temer nos protegemos, no la desechamos y la tenemos bien en cuenta.Cuando Israel es amenazado tiene TODOS los motivos para creer que va en serio, porque su pueblo ya lo vivió cuando era un delirio tan grande que nadie podía creerlo, ni los mismos judíos europeos. Hoy la situación se repite y no podemos pensar que no sabemos lo que puede ocurrir, porque fue posible, y los israelíes lo saben mejor que nadie.Y van a actuar, van a ejercer su propia justicia y se van a proteger sin esperar la opinión del resto del mundo.
Del diario Iediot Ajaronot
El periódico Sunday Times publica hoy que en la humilde oficina de Meir Dagan en el Comando del Mosad en Tel Aviv reluce una fotografía colgada en la pared de un viejo judío con barba y patillas, mientras un oficial de las SS nazis le apunta a la cabeza con un rifle.
El anciano era mi abuelo dice, lacónicamente, Meir Dagan, Jefe del Mosad
Cuando oigan reprochar los trabajos que estos silenciosos hombres hacen... mándenlos a ver la foto del abuelo de Meir Dagan.
Cuando oigan hablar de los derechos de soberanía de los países... mándenlos a ver la foto del abuelo de Meir Dagan.
Cuando les digan que estos o aquellos países no son serios en sus declaraciones antisemitas o anti-israelíes... mándenlos a ver la foto del abuelo de Meir Dagan.
O más exacto: mándenlos a ver la foto del abuelo de todos nosotros.