DIRIGENTE POLITICO ESPAÑOL HACE DECLARACIONES



Josep Anglada lleva muchos años en primera línea política y quienes le conocen bien apuntan sobre todo que se trata de un político hecho a sí mismo, corajudo, voluntarioso y de largo recorrido. Entrevistado por nuestros amigos y compañeros de alertadigital.com, sostiene que su principal argumento no es otro que poder mirar de frente a los catalanes y decirles lo que los políticos tradicionales prefieren ignorar. Anglada se prepara para las elecciones autonómicas de otoño con sus mejores armas; una campaña que se antoja tosca y en la que temas sobre los que hasta ahora se había pasado de puntillas, tales como la inmigración, el aumento de la delincuencia, la corrución institucional y las raíces cristianas de Cataluña, entre otros, serán parte esencial del debate. Estos son los poderes del líder de PXC.
Las próximas elecciones catalanes pueden servir de aldabonazo para su partido.

Dos cuestiones para empezar: ¿Cuáles son sus perspectivas de voto? ¿Está preparada PXC para asumir ese desafío?
En la calle se palpa un ambiente muy favorable a la Plataforma per Catalunya (PxC) y estoy seguro de que sacaremos entre seis y nueve escaños en el Parlament, lo que posiblemente nos dé la llave del futuro Gobierno. Estamos preparados porque llevamos años preparándonos para este momento. En las pasadas elecciones municipales de 2007 conseguimos un éxito rotundo allí donde nos presentamos y desde entonces no hemos hecho más que crecer en afiliados, extendiendo nuestra presencia en municipios y ciudades.
-La irrupción de un partido identitario como PXC ha generado expectación en un sector de la opinión española. Algunos se preguntan, nos preguntamos, si el proyecto político que usted lidera en Cataluña será algún día trasladado al resto de España?
Soy consciente de esa ilusión y no fallaré, pero también precisamente por eso, porque esta vez no podemos fallar, hay que quemar etapas. Tenemos que ir paso a paso, para hacer las cosas bien. Ahora estamos en lo que estamos, en las elecciones al Parlament. Yo lo que pediría a todos los que piensan como nosotros es que nos ayuden, porque el sistema va a hacer todo lo posible para que fracasemos. Que nos ayuden, porque se estarán ayudando a sí mismos. Ya es hora de que los identitarios hagamos las cosas bien.
-Usted defiende el humanismo cristiano como pilar básico del andamiaje social, moral, histórico y cultural de Cataluña. Miles de cristianos son perseguidos en las naciones islámicas, mientras que en España, por ejemplo, los inmigrantes procedentes de esas sociedades reclaman derechos y más derechos. ¿Qué haría falta para que los gobernantes de la vieja Europa exijan reciprocidad a los gobernantes de esos países?
Nuestra clase política está podrida, se ha constituido en una casta con privilegios, ajena a los problemas de la gente. Ellos sólo se preocupan de mantenerse en sus puestos, porque han hecho de la política su modo de vida. Por eso, la única vía para poner las cosas en su sitio en relación con el Islam es que el pueblo tome conciencia de que esta diáspora es un grave problema que hemos situado en nuestro propio salón. Y tomar conciencia significa tener un partido como el nuestro dentro de las instituciones, para que podamos influir. No hay otra vía.
-¿Qué supone para Cataluña la construcción de tantas mezquitas?
España, Europa, ha construido su identidad frente al islam. Yo no creo en la integración o en la multiculturalidad, sino que cada pueblo tiene su propia identidad y el derecho a ejercerla en su espacio vital. Respeto al Islam, pero en sus fronteras.
-Los nacionalistas focalizan sus prioridades sobre la perspectiva de un mayor autogobierno y pasan por alto que, con las actuales tasas de crecimiento vegetativo, la población musulmana podría tener un peso específico tal que cuestiones como la cesión de nuevas competencias carecerían por completo de importancia. ¿Qué necesitan los políticos catalanes para liberarse de sus anteojeras y comprender que el enemigo no lo tienen en Madrid sino en su propia casa?
Necesitan a Anglada en el Parlament. Y es lo que van a tener. Mire, desde Vic he conseguido que hasta el señor Rodríguez Zapatero dé una rueda de prensa para contestarme con el tema del empadronamiento de ilegales. Lo he hecho siendo concejal. Imagine lo que puedo lograr si estoy en el Parlament al frente de un grupo parlamentario. Eso es lo que nos jugamos, por eso pido el apoyo de todos los que comulgan con mis ideas. Necesito apoyos.
-¿Qué reflexión provoca en usted el canto de un muecín, desde cualquier mezquita en Cataluña, invocando a los fieles al grito de ‘Alá Akbar?
La Constitución reconoce la libertad religiosa en España… Sin embargo, también dice que no cabe la discriminación por razón de sexo. Hay al menos 60 versículos del Corán que llaman a asesinar a los infieles. Cuando escucho a los muecines, me pregunto ¿habrá algún político o fiscal que haya leído el Corán?
-¿Cuál sería su primera medida en el caso de ser elegido presidente de la Generalitat?
Lo primero de todo, elegir un gobierno con los mejores profesionales, al márgen de los partidos políticos.
-Existe en la izquierda catalana una larga tradición anticristiana. ¿Hasta qué punto esos barros han traído los actuales lodos?
Es incomprensible que quienes defienden una sociedad sin Dios se hayan abrazado a la religión más totalitaria que existe. Recuerde que la URSS fue el gran aliado de los países musulmanes durante la Guerra Fría.
-Poblaciones como Vic disfrutaban hasta hace poco de una envidiable calidad de vida, con tasas de empleo cercanas al cien por cien. ¿De qué manera la arribada de inmigrantes ha mermado las condiciones de vida de los habitantes autóctonos de su municipio?
Vic es un ejemplo, uno más, de lo que está sucediendo. En primer lugar, se ha deteriorado la convivencia ciudadana porque las calles según que horas, son inseguras. En segundo lugar, los de casa se han visto relegados a un segundo lugar en cuanto a las prioridades de las políticas sociales. Nos hacen sentir extraños en nuestra propia casa.
-¿Tienen solución los problemas de España y Europa a partir de las respuestas políticamente correctas de los partidos tradicionales?
Sin duda, no. Como usted bien dice, nuestra casta política está amordazada por lo políticamente correcto. El PSOE quiere transformar nuestra sociedad para hacerla a la medida del iluminado Rodríguez Zapatero. Y el PP es su gran comparsa. Mire lo que pasó con el aborto. Lo legalizó en su momento el señor González, pero el señor Aznar con mayoría absoluta no sólo no hizo nada, sino que además se multiplicaron los abortos. En el tema de la inmigración me cuesta trabajo determinar cuál de los dos tiene más culpa.
-¿Cree que el proyecto político que lidera en Holanda Geert Wilder puede catalizar un gran movimiento europeo que ponga coto a las viejas propuestas políticas que pretenden conciliar a Ayman al Zawahari con la madre Teresa de Calcuta?
Yo creo que Wilder ha conseguido una cosa muy importante: ha conseguido que la bandera de la libertad no pertenezca ya a los partidos tradicionales, acobardados por el Islam, y ha conseguido que sean los identitarios los que enarbolen esa bandera. Hoy hablar de libertad es hablad de identidad.
-¿Por qué los periodistas le acusan de xenófobo y no así al imán de Barcelona que amenazó a una marroquí por tener amigos españoles?
Muchos medios de comunicación, afortunadamente no todos, están instalados en la complacencia con la casta política que nos domina. Han aceptado sin rechistar el pensamiento único y defienden que la actividad política es un coto privado que pertenece a esos señoritos de los partidos tradicionales. Así que al llamarme racista pretenden asustar a los miles y miles de catalanes que, como yo, lo que quieren es sentido común porque están hartos de tanta golfería y traición a nuestros valores, que son la democracia, la libertad, el humanismo solidario…
-¿Cree que esa mayoría bienpensante, que en privado apoya una parte de su discurso, aparcará algún día sus complejos y temores?
Esto va a depender de la fuerza que tenga PxC en las instituciones. Como decía aquel, dame un punto de apoyo y moveré el mundo.
-Por cierto, ¿es partidario de que se prohíban las corridas de toros en Cataluña?
De entrada, estoy en contra de cualquier prohibición. Hay que respetar todas las culturas.
-Se lo planteo de otra forma: Si tuviera que elegir entre asistir a una corrida de toros en la Monumental barcelonesa, con José Tomás en el cartel, o acudir a un mítin de Montilla y de Carod-Rovira, ¿le costaría mucho decidirse?
Hombre (ríe), eso lo tengo claro. José Tomás es un crack y a señores que usted menciona no iría a verlos ni aunque me dieran dinero.
-Usted presume de perico, ¿celebra los triunfos del Real Madrid?
En temas de fútbol, yo sólo celebro los goles de mi equipo. Soy tolerante.
-En España existe un partido socialcristiano, Alternativa Española, muy preocupado por los asuntos que atañen a nuestro patrimonio espiritual. ¿Qué puntos de encuentro y qué diferencias sustanciales existen entre AES y PxC?
AES y PxC son dos partidos distintos. Respeto profundamente lo que hace AES y la trayectoria de Rafael López-Diéguez. Pero somos distintos, cada cual tiene su espacio, su mensaje… PxC es un proyecto que está conectando con muchas capas sociales a las que AES no llegará nunca.
-¿Por qué al nacionalista de ERC le inquieta más la presencia de una bandera española en Cataluña que la contemplación de una mujer con el burka en plena Rambla?
Es fruto de la esquizofrenia más absoluta. Si ERC defendiera de verdad, como dice, a Cataluña, sabría que el Islam es un grave peligro para nuestra convivencia. Como dice Rawls, no se puede ser tolerante con los intolerantes.
-¿Se atreverá el Tripartito a expedientar a los propietarios de todos esos establecimientos comerciales que rotulan sus letreros en árabe como hace con aquellos que emplean el idioma castellano?
No sólo no se atrevería, es que no se atreve. ¡Ya hay tiendas halal que sólo rotulan en árabe! ¡Dése una vuelta por el Raval, por ejemplo!
-¿Sufre usted amenazas por defender lo que defiende?
Sí y no crea que es un plato de buen gusto. El día que presenté mi candidatura a la Generalitat, había un grupo de personas que en la calle gritaban delante de la policía: “¡Josep Anglada, pim pam pum!”… A propósito, ¿qué habría sucedido si en vez de amenazarme a mi lo hicieran al dirigente de ese extraño partido islámico recién legalizado, o a Montilla? Se habría armado una gran polémica. Pero aquí parece que la integridad del señor Anglada no tiene importancia. Luego hablan de democracia… ¡Los verdaderos demócratas somos nosotros, los identitarios!
-¿Qué puede suponer para Barcelona la anunciada visita del Papa? ¿Teme que la izquierda radical catalana trate de boicotear la visita del Santo Padre?
No me extrañaría absolutamente nada. Pero el pueblo catalán es respetuoso y sus raíces, como las de Europa y Occidente, están indisolublemente ligadas al humanismo cristiano…
¿Afecta al crecimiento de PXC las campañas demonizadoras promovidas por los principales medios de comunicación en Cataluña?
Por supuesto que nos afecta, todo sería más fácil si tuviéramos los medios que tienen el resto de los partidos. Pero hay otras formas de comunicarse con los ciudadanos además de los medios tradicionales. Internet, el boca-oido, los medios libres que no viven del sistema… De todas formas, insisto, necesitamos cuantas más manos mejor. Yo he dicho que cada uno que sienta nuestras ideas tiene que convertirse en un Anglada de cara a la campaña. Hay que arañar los votos uno a uno.
-¿Qué es lo mejor y lo peor que le ha deparado el liderazgo de PxC?
A mi PxC sólo me ha dado cosas buenas. Me siento orgulloso de la gente que está en la PxC y todos los días me levanto con ilusión, con energía, con esperanza porque sé que estamos, esta vez sí, en el camino adecuado y en el momento oportuno. No podemos fallar y no fallaré.
-Por último, hablemos de las alianzas postelectorales. Si, como usted asegura, PxC obtiene representación en el Parlament, esos escaños pueden ser decisivos de cara a la conformación del próximo Govern. ¿Por dónde irían encaminadas sus preferencias postelectorales? ¿Pactaría con CiU y PP la formación de un Tripartito alternativo?
Lo he dicho muchas veces. Nosotros no vamos a entrar en el Gobierno catalán si no tenemos mayoría absoluta, algo que parece poco probable. En cambio, queremos aprovechar nuestros escaños para pactar, para influir, para determinar políticas de acuerdo a nuestro programa. Eso es mucho más útil que repartirse cargos. Nosotros no estamos aquí por los cargos, sino por nuestras ideas.