IMPARTIR JUSTICIA EN LA MITOLOGIA GRIEGA


De la Diké al kidón
Alberto Priego , La Gaceta

Israel protege a su pueblo debilitando a su principal amenaza: Hamás
Según la mitología griega, Diké –hija de Zeus– era la encargada de actuar cuando el nomos no satisfacía a los ciudadanos que habían sido agraviados. Era en estos casos cuando la mano de hierro de Diké actuaba para la tranquilidad de las víctimas. Ésa es la esencia del kidón, comandos de la inteligencia israelí que actúan, al margen de la ley, bien para evitar que un genocida como Eichmman quede impune, bien para que grupos como Septiembre Negro queden sin su correspondiente castigo.
Hace tan sólo unos días, un comando kidón “impartió justicia” en un hotel en Dubai. La víctima fue Mahmud al Mabhuh –fundador y dirigente del brazo armado de Hamás– que fue asesinado por tres agentes del Mossad. Desde aquí, mirándolo con ojos de europeo, resulta inadmisible la actuación de los servicios secretos hebreos aunque debemos ponernos en la piel de Israel. Se trata de un pueblo que ha sufrido un genocidio y que ha vivido un sin fin de guerras con sus vecinos.
En ese contexto debemos entender los sucesos de Dubai. Israel protege a su pueblo debilitando a su principal amenaza: Hamás. Sin embargo, las acciones del Mossad no están tan lejos de las llevadas a cabo por otros servicios secretos occidentales. Concretamente, me estoy refiriendo a uno de los múltiples asesinatos selectivos que se están cometiendo en las zonas tribales de Pakistán. Un buen ejemplo fue la muerte del terrorista talibán Baitullah Messud, celebrada en muchos de los lugares donde se han criticado duramente los acontecimientos de Dubai. Si, desde un punto de vista militar, estas iniciativas permiten dar seguridad a las distintas poblaciones, no podemos olvidar que se trata de hechos que vulneran la legalidad internacional. Estas acciones bien podrían atribuirse a la Diosa Diké, ya que, a veces, imparten la justicia que nos niega el nomos. Sin embargo, conviene no olvidar que la palabra dictadura procede de la voz griega diké.


*Alberto Priego es investigador de la Universidad Complutense