MI ENFOQUE desde ISRAEL por DAVID MANDEL


No. 312

En este número:
· Analogías bíblicas
· ¿A que país representó "Ajami" en el Certamen a la Mejor Película Extranjera?
· Lo que los árabes de Israel quieren y lo que no quieren
· Purim, ¿historia o leyenda?
· Caso clásico de paranoia


Analogías bíblicas
A pesar de las afirmaciones de los árabes, (y de algunos israelíes anti-sionistas como Shlomo Sand, autor de "La invención del Pueblo Judío") de que los judíos israelíes no tienen ningún vínculo con los israelitas de la época bíblica, hay numerosas analogías entre el Israel de hoy y el Israel de la Biblia.
Algunos ejemplos:
· Un pueblo que vive solo y que no es contado entre las naciones (Números 23:9).
No es diferente de lo que hoy ocurre con Israel en las Naciones Unidas.
· Hay un pueblo que vive disperso entre la gente de las provincias del reino, y sus leyes son distintas a las de otros pueblos. (Esther 3:8).
Los antisemitas de hoy tampoco lo pueden tolerar.
· Que se decrete que sean destruidos. (Esther 3:9).
Así también lo decretó Hitler, y así también lo han decretado los ayatolas de Irán.
. Y todos los que construían, con una mano trabajaban, y con la otra portaban un arma. (Nehemías 4:11).
Hoy continúa la misma situación. Los israelíes hacen servicio de reserva militar un mes de cada año.
· Y cuando los árabes … escucharon que los muros de Jerusalén estaban siendo reparados, montaron en cólera. (Nehemías 4:1).
Siguen montando en cólera.

¿A que país representó "Ajami" en el certamen a la mejor película extranjera?
El domingo fue la ceremonia de la entrega del premio Oscar. El premio a la mejor película extranjera lo ganó Argentina por "El secreto de sus ojos", en competencia con Perú, ("La teta asustada"); Francia, ("El profeta"); Alemania, ("La cinta blanca"), e Israel ("Ajami").
¡Corrección! ¡"Ajami" no representó a Israel! Así lo declaró Scandar Copti, el co-director de la película.
Evidentemente hay una contradicción, ya que tanto el Ministerio de Cultura de Israel como la Academia Israelí de Cine están bajo la impresión de que "Ajami" representó a Israel en el certamen del Oscar.
Para aclarar la confusión debemos analizar y entender tres puntos:
a) ¿Qué requisitos exige la Academia de Cine de Hollywood para que una película pueda representar a un país en el certamen de la mejor película extranjera?
b) ¿Quien es Scandar Copti y porqué dice que "Ajami" no representa a Israel?
c) ¿Si "Ajami" no representa a Israel, a que país representa?
a) Requisitos para concursar en el certamen de la Mejor Película Extranjera.
Son tres:
· La película debe ser seleccionada por el país que la haya financiado,
· Debe ser hablada en la lengua de dicho país.
· Debe estar dirigida y/o escrita por alguien de esa misma nacionalidad.
n el caso de "Ajami", la película fue financiada por la Academia Israelí de Cine, con dinero recibido de los impuestos que pagan los israelíes; ganó el Premio Ofir (equivalente israelí al Oscar); fue seleccionada por Israel para representarla en el certamen de Hollywood; es hablada en hebreo y árabe, ambos idiomas oficiales en Israel; y fue escrita y dirigida por dos co-directores, ambos nacidos en Israel, ambos de nacionalidad israelí, ambos con pasaportes israelíes, uno de ellos, Yaron Shani, de religión judía, y el otro, Scandar Copti, cristiano. En resumen, "Ajami" reúne todos los requisitos exigidos para representar a Israel en el Certamen de la Mejor Película Extranjera.
b) ¿Quien es Scandar Copti y porqué dice que "Ajami" no representa a Israel?
Scandar Copti es un árabe cristiano, nacido en Jaffa. Estudió ingeniería mecánica en la prestigiosa universidad israelí Technion. Después de graduarse decidió no ejercer su profesión, y estudió actuación y cinema. Hizo un pseudo documental al que llamó "La Verdad", que fue exhibido en el festival "Artistas contra la Ocupación" en Montreal, en el año 2003. La película fue comprada por el canal israelí 8, pero no fue transmitida por haber sido censurada debido a sus tergiversaciones y calumnias. Desde esa fecha, Copti ha escrito, dirigido y editado documentales y películas cortas. Sus videos han sido exhibidos en el Centro Israelí de Arte Digital, en el Museo Herzlía de Arte Contemporáneo, y en la Feria Redding de Arte en Tel Aviv.
El día del certamen en Hollywood Copti declaró que su película no representa a Israel, y que él es palestino. Agregó "no puedo representar a un país que no me representa a mí".
El Ministerio de Cultura financió la película en base a sus méritos artísticos. El director reciprocó la generosidad y ayuda recibidas con un desplante insultante y un gesto de ingratitud.
c) Si "Ajami" no representa a Israel, ¿a qué país representa?
Esa es una buena pregunta, y es extraño que el entrevistador no se la hiciera a Copti.
Es probable, tomando en cuenta que el director se considera palestino, que la respuesta sería "Palestina". Si ese es el caso, para sus futuros proyectos, el director debe dejar de usar falsos pretextos para solicitar y obtener financiación de entidades públicas israelíes, cuyos fondos provienen de los impuestos pagados por los israelíes, de quienes él dice, con desdén y antipatía, que no representa. En vez, debería recurrir a Hamás, organización de la cual podrá decir, con toda justificación, "me representa, y yo la represento".

Lo que los árabes de Israel quieren y lo que no quieren
Comenzaré por lo que no quieren: los árabes israelíes, o, como algunos de ellos prefieren llamarse, "los palestinos que tienen ciudadanía israelí", rechazan rotundamente cualquier arreglo territorial con los palestinos de Gaza y de la Cisjordania, por medio del cual áreas de la Cisjordania donde se han construido poblaciones israelíes serán cambiadas por áreas de Israel donde hay poblaciones árabes. No habría transferencia de populación, sino transferencia de nacionalidad con todo lo que esto implica: el pago de impuestos ya no lo harían a Israel sino al estado palestino; el derecho a votar por representantes a la Knesset y el derecho a ser elegidos a la Knesset serían reemplazados por el derecho a votar por representantes al Parlamento palestino y ser elegidos al Parlamento; la bandera que ondea sobre la municipalidad local ya no sería la de Israel sino la del estado palestino; el pasaporte ya no sería israelí sino palestino.
Es difícil de entender porque están tan apasionadamente opuestos a esta solución territorial del problema de fronteras, ya que, tanto sus representantes en la Knesset como sus organizaciones, no pierden oportunidad de manifestar la antipatía, (en ciertos casos se podría decir el odio), que sienten hacia el Estado Judío.
Sus organizaciones, en teoría, tienen el propósito de defender los derechos de los ciudadanos árabes. En la práctica activan abiertamente para destruir la existencia de Israel, cuya mayoría (80% judía) tiene el derecho democrático de determinar el carácter del país, respetando los derechos de la minoría, pero no a costa de permitir que la minoría sea la que dicte el futuro de la nación.
Hace algunos años la organización árabe-israelí Adalah propuso una constitución que definía al estado, no como judío, sino como "democrático, bilingüe y multicultural", slogan que esconde la eliminación de Israel como estado judío. Adalah quiere que la Ley del Retorno, que permite a todo judío inmigrar a Israel, sea abolida. El himno nacional Hatikvah y la bandera de Israel deben ser cambiados. Los millones de descendientes de los refugiados que abandonaron Israel en 1948, a pedido de los ejércitos árabes invasores, tienen el derecho de regresar.
Otras organizaciones árabes-israelíes, tales como Mada al-Carmel, Mossawa, y el Alto Comité Monitor Árabe, exigen que el sector árabe sea autónomo, que los árabes-israelíes tengan representación separada en los forums internacionales, que los árabes tengan derecho al veto de toda legislación, que se eliminen los símbolos judíos del estado, y que se termine la inmigración judía.
Las organizaciones mencionadas arriba son las que se pueden considerar "moderadas". Hay otras organizaciones árabes-israelíes que van más lejos. Una de ellas es el Movimiento Islámico cuyo jefe ha dicho en más de una ocasión que la existencia del ente sionista ya es, en si, un acto de guerra contra los árabes.
Lo curioso es que la mayoría de estas organizaciones están financiadas por el New Israel Fund, un fondo manejado por israelíes judíos de izquierda, que reciben dinero de países europeos.

Purim, ¿historia o leyenda?
La palabra pur, que significa "suerte" o "lotería", no es de origen hebreo, sino acadio, lengua semítica hoy extinta, hablada por asirios y babilonios durante el segundo milenio antes de la era actual. De esa palabra deriva Purim, el nombre del festival que celebra la salvación de los judíos de Persia del genocidio que les preparaba el visir Hamán.
El libro de Esther, que relata los acontecimientos, tiene la característica de ser uno de los dos libros del Tanaj (Antiguo Testamento) que no mencionan a Dios―el otro libro es Cantar de los Cantares. Es un libro puramente secular, y fue motivo de muchos debates antes de ser aceptado como parte de la Biblia.
El libro de Esther aparenta ser un relato de hechos históricos que ocurrieron en Susa, la capital del gran imperio persa. Es cierto que hubo un rey llamado Asuero, (pronunciado Ajashveros en hebreo, que es la transliteración del nombre del rey persa―a quien los griegos llamaron Jerjes―que reinó desde el año 486 A.E.C. hasta el año 465 A.E.C.). Los arqueólogos han encontrado una mención de un alto funcionario del gobierno persa, de la época de Jerjes, llamado Marduka o Mardoqueo, (pronunciado Mordejai en hebreo). También es evidente que el autor del libro conocía muy bien las costumbres persas, especialmente las de la corte. Por ejemplo, la negativa de la reina Vashti a presentarse ante los embriagados invitados de su esposo concuerda con la costumbre de las esposas persas de ausentarse del banquete cuando los comensales empezaban a beber.
Sin embargo, es difícil aceptar la historicidad del libro de Esther. El historiador griego Herodoto menciona que el rey Jerjes estaba casado con Amestris, la hija de un general persa. Es muy improbable que Esther hubiese podido esconder su religión y nacionalidad de los funcionarios persas que la escogieron como posible consorte del rey, ya que estos, al igual que los funcionarios de cualquier época, habrían investigado minuciosamente el pasado de la que podría ser reina.
El hecho de que los nombres de los dos personajes principales, Mardoqueo y Esther, se derivan respectivamente de Marduk e Ishtar, las principales deidades de Babilonia, sirve de base a una teoría que presenta al Libro de Esther como una adaptación de una leyenda babilónica acerca del conflicto entre sus dioses.

Caso clásico de paranoia
Mi Enfoque entrevistó al Profesor Heinrich von Shtufen, famoso psiquiatra vienés, sobre el tema de la paranoia. A continuación nos complace presentar sus valiosos comentarios.
Mi Enfoque ¿Podría definir lo que es paranoia?
Von Shtufen Paranoia es una enfermedad mental, cuyo síntoma principal es un complejo de persecución. El paranoico está convencido de que hay gente que quiere hacerle daño. Otro síntoma es una profunda desconfianza a otros. El paranoico está siempre a la defensiva, a veces al punto de ser agresivo, y, constantemente, duda de los motivos de otros. El paranoico puede ser un individuo, pero también puede ser toda una sociedad.
Mi Enfoque ¿Nos podría dar un ejemplo de algún caso de sociedad paranoica que usted ha examinado?
Von Shtufen Con mucho gusto. Un caso clásico es Israel. Ese país se ha auto-convencido de que reside en una región peligrosa, donde dice que hay muchos que le quieren hacer daño. Incluso acusa a un país vecino, Irán, de que lo quiere borrar del mapa. ¡Imagínese! Acusar a un país donde los gobernantes son gente religiosa, devota, profundamente creyentes en Dios; un país que es un ejemplo para tantos países ateos que hay en el mundo. ¡Ridículo!
Mi Enfoque Pero, tengo entendido que el presidente de Irán, en más de una ocasión, ha amenazado con exterminar a Israel.
Von Shtufen Y eso nos demuestra otra característica del paranoico. No tiene sentido del humor. No entiende cuando alguien le dice algo en broma.
Mi Enfoque Israel cree que las Naciones Unidas están obsesionadas contra el estado judío.
Von Shtufen Otra expresión de su paranoia. Es cierto que durante los últimos seis años las Naciones Unidas han criticado 170 veces a Israel y sólo 8 veces a Corea del Norte; que Israel ha sido condenado con 50 resoluciones contra abusos de derechos humanos, mientras que al Sudán lo han condenado sólo 5 veces; que en 2009 el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, de las 33 resoluciones aprobadas, 27 condenaron a Israel; que la agenda #7 del mismo Consejo, adoptada en el año 2007, determina que se debe revisar a Israel en cada sesión, agenda que no se aplica a ningún otro país. También es cierto que a ningún otro país del mundo decenas de universidades le dedican anualmente una semana de odio. Pero, nada de eso tiene importancia. Sólo un paranoico tomaría estas cosas a pecho.
Mi Enfoque ¿Hay cura para la paranoia de Israel?
Von Shtufen No, no la hay. Mientras exista Israel, seguirá sufriendo de paranoia.