¿SE PUEDE DETENER EL CRECIMIENTO DE UNA CIUDAD?



LA PERSECUCIÓN DE OBAMA A REFUGIADOS JUDÍOS DE PAÍSES MUSULMANES
Por DANIEL GREENFIELD

Uno de los aspectos que no se ha reportado, con relación al insulto fabricado por Obama sobre el complejo de viviendas israelíes en Jerusalén, es la forma en que la administración ha apuntado a los refugiados judíos de los países Musulmanes.Mientras que los medios de comunicación han denunciado frecuentemente al Ministro del Interior, Eli Yishai, como un "Extremista del Ala Derecha", por haber aprobado una etapa del proyecto de viviendas ya planificado, lo que ellos no han informado es la historia más grande. Eli Yishai es la cabeza del Shas, uno de los más grandes partidos políticos de Israel, que representa los intereses de los judíos mizrahi y sefardíes de los países musulmanes. Y el proyecto de viviendas habría beneficiado a una considerable población de judíos provenientes de esos países.En el siglo 20 un gran éxodo tuvo lugar en el que tanto como un millón de judíos de los países musulmanes huyeron o de alguna forma partieron, con frecuencia dejando atrás sus casas y otros bienes. Algunos fueron a América y Europa. Muchos otros fueron a Israel. Hoy tres millones de judíos mizrahi viven en Israel, de hecho la mayoría de los judíos israelíes no son "inmigrantes de Brooklyn", como los califican con sorna los críticos que atacan a Israel, sino que son judíos cuyas familias llegaron a Israel de países musulmanes, o que pasaron muchos siglos viviendo en Jerusalén bajo dominio musulmán.Ellos llegaron de Yemen, Turquía, Libia, Siria, Marruecos, Irán, Egipto, Irak y Argelia. Algunos fueron expulsados por enfurecidas turbas musulmanas. A otros les robaron a sus hijos y su propiedad fue incautada por el gobierno. Otros quedaron detrás de "cortinas de arena" imposibilitados de salir. Las formas en que algunos de estos judíos fueron sacados ilegalmente del país a través de virtuales rutas de escape es desconocido por la mayoría. Y esta es una historia que todavía continúa hoy.Considere la historia de una mujer que ayudó exitosamente a sacar ilegalmente a miles de judíos sirios sobornando a funcionarios del gobierno sirio. Sin embargo, ella describe el trabajo en términos del Holocausto, "¿Cómo se negocia el precio de vidas humanas? Yo estaba separando a hijos de sus padres. Fue como en los años 1940´s, ellos se desesperaban por sacar a sus hijos de allí", de hecho la última familia que salvó fue en 2001".Esta es la forma en que un millón de judíos de los países musulmanes escaparon para recomenzar sus vidas en Israel. Ellos dejaron atrás su vida como dhimmis en países musulmanes, legalmente tratados como ciudadanos de segunda clase bajo la ley islámica. Ellos pensaron que habían dejado atrás una situación donde los musulmanes podían dictar que las sinagogas debían ser construidas no más altas que las mezquitas, donde sus vidas valían menos que la de un musulmán, donde se les pagaba con dinero sangriento y eran obligados a vivir en guetos. Esto fue hasta que Obama decidió que había sido gravemente insultado porque habían decidido vivir en una lugar en el que él pensó que no tenían derecho a vivir.Algunos comentaristas han especulado que el objetivo de Obama al fabricar el escándalo del "insulto" fue para obligar a Shas a salirse de la coalición del gobierno, de modo de privarlo de la representación de millones de judíos provenientes de países musulmanes que viven en Israel. Los apologistas de Obama han camuflado esto como una forma de campaña contra el "ala derecha", pero Shas, que ha sido parte en coaliciones con el Partido Laborista, incluyendo a Yitzchak Rabin, apenas es del ala derecha. Votó por el Acuerdo de Paz de Oslo y ha estado bastante abierto a toda suerte de concesiones. Pero su líder político, Eli Yishai, trazó una línea en cuanto a convertir partes de Jerusalén en guetos judíos, reservando el resto de la ciudad para los árabes musulmanes.Pero consideremos por un momento a Eli Yishai. Como muchos otros hijos de refugiados judíos de países musulmanes, Yishai nació en Jerusalén. Sin embargo su padre, Zion Yishai, vino de la Túnez musulmana. Los judíos vivieron en Túnez por más de 2.500 años. Pero donde ellos alguna vez fueron cientos de miles, hoy han quedado apenas mil. La mayoría de los judíos tunecinos viven ahora en Israel y en Europa.El ingreso de los judíos tunecinos al islam comenzó bajo Idriss I, un descendiente directo del mismo Mahoma. Idriss I persiguió y masacró a los judíos exigiéndoles que pagaran la Jizya (tributo) y que entregaran un cierto número de vírgenes anualmente para su harén. Así, Idriss I se demostró que era un codicioso y pervertido descendiente de Mahoma. Varios años después Idriss I fue fatalmente envenenado por su médico judío. Pero, a pesar de este final y con el paso de los siglos, la discriminación y persecución de los judíos de Túnez continuó.En el siglo 15 un noble flamenco escribió lo siguiente: "Los judíos, por otro parte, no son libres. Todos ellos deben pagar un fuerte... tributo. Deben usar ropa especial, diferente de la que usan los moros. Si no lo hicieran serían apedreados, y deben ponerse una paño amarillo en su cabeza y cuello, sus mujeres no deben atreverse a usar calzado."Los judíos tunecinos eran obligados a vivir en guetos llamados "Haras", sujetos a las turbas y atrocidades musulmanes. Uno en 1864 fue descrito de la siguiente forma: "Fanatismo musulmán ... desatado contra nuestros hermanos en la isla de Djerba ... sinagogas profanadas y arrasadas. Los Rollos ... hechos polvo y quemados ... hombres heridos y pisoteados ... todas las mujeres y niñas violadas ... Mi pluma se rehúsa a poner por escrito las terroríficas ... atrocidades ... en todo su horror."En 1869, los rabinos y líderes de la comunidad de Túnez apelaron desesperadamente al gobierno de París porque "frente a la ferocidad musulmana, diez y ocho judíos habían caído bajo los cuchillos de asesinos fanáticos".La independencia tunecina, celebrada por los liberales como el fin del colonialismo, abrió la puerta a una ola renovada de violencia musulmana anti-judía. Hoy, de los 105.000 judíos que vivían en Túnez en 1948, apenas quedan mil. Este breve repaso de la historia es importante porque es un recordatorio de lo que tantos de los millones de judíos mizrahi de Israel y de sus padres y abuelos sufrieron. Y esos liberales que cínicamente condenan a Eli Yishai como a un "derechista" porque a su partido le gustaría proveer viviendas a los judíos en Jerusalén, en lugar de devolverlos a los guetos de Túnez, están explotando cínicamente a las víctimas reales del colonialismo islámico.Obama y aquellos de la Unión Europea que se esfuerzan por convertir a Jerusalén en otro gueto con áreas donde los judíos pueden vivir y otras donde no pueden, están otra vez imponiendo el horror de la ocupación islámica sobre los judíos que huyeron de esa situación. Por supuesto es comprensible que Obama simpatice con los musulmanes por sobre los no musulmanes debido a su extensa herencia musulmana, un hecho que él mismo enfatizó en la Universidad Islámica Al Azhar. Pero donde Obama debería haber elegido redimir a la religión de sus ancestros mostrando tolerancia hacia los refugiados judíos a quienes los co-religiosos de su familia han perseguido por más de mil años, en cambio, él eligió perpetuar su legado de opresión fabricando un escándalo sobre el "insulto". Considerando insulto a que los refugiados judíos y sus descendientes podrían en realidad tener la posibilidad de vivir en su antigua ciudad en casas construidas en tierra desocupada. Y como resultado, disturbios antijudíos musulmanes han estallado en Jerusalén, los que recuerdan a aquellos en Túnez."Creo que los árabes quieren controlar al mundo entero. Eso es obvio; después de todo, está escrito en el Corán. Además, no se puede confiar en ellos. Por ejemplo, mis padres eran sus vecinos en Yemen. Cuando ellos decidieron emigrar a Israel, los árabes trataron de robarles sus bienes." Así dice Avraham Yitzhakim, uno de los primeros residentes del barrio de Ramat Shlomo.Mientras, el Partido Shas ha prometido usar los ataques de Obama en su propia campaña comercial y su diario contestó a Barack Hussein Obama inclusive más rotundamente en su periódico semanal, describiendo a Obama como a "una piedra palestina arrojando jóvenes en Jerusalén Oriental, y no como a un líder estratégico" y a sus acciones como a "una solución creativa que viene de un islámico extremista". El editorial concluyó, "Hoy es aquí, pero mañana será en Estados Unidos y Europa".