SOBRE EL ATENTADO A LA A.M.I.A. EN ARGENTINA


IRÁN SE NEGÓ A COLABORAR Y A ENTREGAR A LOS ACUSADOS

Si existió alguna esperanza de que Irán colaborara en la investigación del atentado terrorista de la AMIA y entregara a sus 8 imputados iraníes, esa ilusión se apagó ayer en Lyon. La reunión de cuatro horas en el vidriado edificio de Interpol entre una delegación iraní y el fiscal argentino Alberto Nisman y su equipo de diplomáticos fue tan tensa como infructuosa. Fuertes intercambios y repetitivos argumentos cruzaron el embajador iraní y ex encargado de negocios en Buenos Aires, Mohsen Baharvand con el fiscal Nisman y el experimentado embajador argentino Guillermo González en la planta baja del edificio de Interpol, cuyo secretario general, el norteamericano Roland Noble decidió "mediar" en el sensible caso. Por los iraníes, solo monologó el diplomático. El juez iraní Yadollah Alizadeh, que ordenó la búsqueda y captura de los funcionarios argentinos que intervinieron en la causa, el jefe de Interpol en Teherán, Mohamad Reza Kamiri y una persona presentada como un "experto antiterrorista" no expusieron sus posiciones públicamente. "Toda cooperación hay que hacerla dentro del marco legal de cada estado", repitió desde el principio hasta el final el embajador Baharvadab, sin explicar qué significaba. También se negó a dar un solo ejemplo de su instrumentación. Solo admitió que había "un litigio" entre ambos países.

EL MODELO LOCKERBIE PARA INVESTIGAR
Por Rafael Bielsa (*)

Irán rechazó el ofrecimiento que el fiscal Alberto Nisman hizo ayer en Lyon, orientado a que el juicio por el atentado a la AMIA se hiciera en otro país con garantías para todas las partes. Ya durante la presidencia de Néstor Kirchner se había intentado algo análogo, con idéntico final. El jueves 21 de agosto de 2003, el ex embajador en Argentina Hadi Soleimanpour entre 1991 y 1994, fue detenido en Londres a raíz de un pedido de captura internacional que lo acusaba de participar del atentado; dos días después el gobierno iraní anunció la suspensión de toda la cooperación económica con la Argentina. A partir de entonces el Gobierno argentino comenzó a explorar la posibilidad de convocar a una mediación internacional para avanzar en la investigación; se buscaba "... apelar a alguna forma de involucramiento internacional que le pudiera dar a toda esta cuestión la necesaria objetividad". La idea era encontrar una salida equivalente a la utilizada para investigar el atentado contra el avión de Pan Am en Lockerbie, Escocia, de 1988, que fue juzgado por un tribunal escocés en territorio holandés, luego de un acuerdo entre Libia, EE.UU. y Gran Bretaña bajo el paraguas de la ONU. La propuesta argentina era que el país fuese Marruecos. Si bien las organizaciones judías en la Argentina en un primer momento manifestaron rechazo, luego de que Soleimanpour saliera libre bajo fianza en una primera instancia (antes de quedar libre definitivamente) la AMIA y Memoria Activa apoyaron la idea. Pablo Jacobi, abogado de Memoria Activa, dijo que "... si Gran Bretaña no extradita a Soleimanpour, sería un camino para mantener vivo el caso". La DAIA siguió manifestando su rechazo.

(*) Ex Canciller.