TRAS LA REUNION CUMBRE DE LA LIGA ARABE



Una convención de torturadores
Por Jorge Marirrodriga para Guysen International News


Si algún lector pensaba que una reunión de tiranos y torturadores es un encuentro clandestino que, de celebrarse, lo hace en un grupo reducido y lejos de cualquier foco informativo para no llamar la atención, no tiene más que echar un vistazo a la cumbre de la Liga Árabe para darse cuenta de lo equivocado que está. Es muy difícil encontrar una reunión internacional con tal proporción de dictadores, violadores de los derechos humanos y animadores del terrorismo internacional. Y esto no es una opinión, sino un hecho comprobable.
¿Alguien puede explicar qué hace Ban Ki Moon, el secretario general de Naciones Unidas, un organismo basado sobre una carta fundacional que consagra los derechos humanos, sentado entre el coronel Muammar Gaddafi, un dictador que ha hecho estallar aviones llenos de civiles, y el rey de Arabia Saudí, un dictador que considera sub-humano a todo aquel que no es musulmán? ¿Cómo no va a tener un problema de credibilidad la ONU? La Liga Árabe está preocupadísima por la situación de los palestinos ¿Quién? ¿Bachar al Assad, un dictador que trata como ciudadanos de segunda sin derechos a los palestinos que viven en Siria aunque ya haya dos generaciones nacidas allí? ¿El emir de Kuwait, un dictador que cargó sobre los palestinos la culpa (y el castigo) de la invasión de su país por Iraq en 1990? La Liga Árabe quiere el establecimiento de un Estado Palestino ¿Una democracia como, por ejemplo, Mauritania o Yemen? ¿Pero están de coña? Lo peor es que aqui hable la Liga Árabe y parezca que lo haga la Academia de las Ciencias de París. Que no cuela. Hablemos claro: la Liga Árabe es una convención de torturadores y cualquier resolución del ayuntamiento más pequeño de Lituania tiene mucha más legitimidad moral que cualquier cosa que puedan decir esos sátrapas. A ver si aprendemos. Secuestro frustrado, titulares gloriosos Hoy los periodistas hemos desempolvado los titulares de guerra y las imágenes de sangre y tierra en Gaza. Ya estamos en nuestra salsa. Era lo que nos faltaba para cerrar el círculo de condena al Israel que gobierna Benjamín Netanyahu y ¡que coño! al Israel que fue fundado en 1948. Ya podemos ilustrar la agresividad judía de la que hablamos a diario con imágenes que la demuestran. Y los analistas a frotarse las manos, que se van a poner las botas. Pero en escasos sitios se escuchará y leerá que ayer Hamas volvió a intentar rebajar a la condición de perro a un ciudadano israelí, como hace desde 2006 con Gilad Shalit. Porque ayer Hamas trató de secuestrar a un militar israelí, es decir a un ciudadano de Israel. Y en el intento mató a dos soldados, es decir a dos ciudadanos. Todo después de días de cohetes lanzados sin interrupción desde Gaza. Y la respuesta israelí no puede ser una sorpresa para nadie más que para los hipócritas. El Estado judío ha demostrado que hará lo que sea (incluida la guerra) para defender a sus ciudadanos. Ojalá alguno por aquí tomara nota. Lo de Hamas no es de extrañar. El aislamiento diplomático que atraviesa Israel prácticamente no tiene precedente desde su creación. Sus representantes son vapuleados en público por aliados que, eso sí, en privado tienen el morro de agradecerles el esfuerzo de estar en primera línea contra una forma de totalitarismo que amenaza a todo el mundo Occidental ¿Cómo no van a estar crecidos los iluminados del chador que se ríen a carcajadas de todos esos occidentales que les hacen el caldo gordo? En fin que Israel, para variar, es culpable. De proteger a los suyos. Tocando la zambomba en Gaza Qué tendrán las musas que provocan la locura, genial a veces, otras no, a quienes regalan sus favores. El resto, los que nos creemos artistas sólo después de la quinta cerveza, sólo podemos admirar a estos hombres y mujeres que transforman años de esfuerzo en gestos, ideas y movimientos de lo más natural. Pero, oiga, esto no significa que los artistas acierten siempre. Qué va. Ahí está por ejemplo Daniel Barenboim. Un gran músico. Un tipo capaz de concentrar a decenas de miles de personas en la Avenida 9 de julio de Buenos Aires ¡para escuchar música clásica! Barenboim tiene en su cajón cuatro pasaportes: argentino, israelí, español y uno palestino. Para que luego digan del Mossad. Y entre tanto pasaporte debe tener una libreta de ocurrencias. La última es dar un concierto en Gaza para quebrar el “bloqueo israelí”, como dicen los entusiastas de la idea, “con armonía”. Lógico. Es evidente que las mujeres de Gaza, a las que Hamas aplica estrictamente la ley islámica, se sentirán más libres escuchando el Himno a la Alegría de Beethoven. Y, por ejemplo, esos hombres a los que Hamas ha anunciado que va a ejecutar “por espías” pueden caminar al cadalso a los acordes de Wagner, que tanto le gusta a Barenboim. El maestro quiere llevar a pocos músicos para que el concierto sea de Cámara, aunque si necesita más, las Brigadas Ezzeldin Al Qassam al completo pueden formar la sección de percusión con sus “cohetes artesanales”. Y Nasrralah tocando la zambomba. Pídele a tu bolsillo que no se haga el sordo La maquinaria española de repartir carnets de demócrata no se detiene jamás. Para los habituales colectivos resulta imperdonable que el grupo musical La Oreja de Van Gogh haya visitado Israel, tocado allí y grabado vídeos en los que se demuestra que aquello no es el 5º Círculo del Infierno de Dante. Quede claro ellos no tienen idea de Dante. Y el infierno lo imaginan como una vida sin subvenciones públicas. Pues nada que han lanzado una campaña de boicot (la gran fijación) contra el grupo con el ingenioso lema “Pídele a la Oreja que no se haga la sorda”. Qué bueno. ¿Seguro que no se le ha ocurrido a algún profesor en un descansito mientras pide a los niños que escriban cartas a la Embajada israelí? El fallo es que La Oreja es un grupo de éxito. De mucho éxito. Y claro, lo ideal es no arremeter frontalmente, sino de manera oblicua. Como esos jefes que te miran de medio lado y tu piensas: “a tomar por saco las vacaciones”. Así que le han pedido a los fans que se dirijan al grupo exigiendo que boicoteen a Israel. Y presentan a los músicos, no como agentes sionistas, sino como muchachitos engañados a los que llevaron a un lugar al que, en el fondo, ellos no querían ir. ¿Y quién dicen que les llevó? Pues una entidad española llamada Casa Sefarad-Israel a la que definen como un "órgano legitimador del movimiento sionista y de la agresión del Estado de Israel hacia el pueblo palestino" . Casualmente al Alto Patronato del “órgano legitimador” lo preside Miguel Ángel Moratinos quien casualmente es el titular del ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación que casualmente reparte millones entre la pléyade de ONGs que en nombre de pueblo palestino se forran. Pues nada, muchachos, coherencia. Ya sabéis: “Pídele a tu bolsillo que no se haga el sordo”. Claridad de ideas en la Casa Blanca Anoche. Washington D.C. Dormitorio principal en la zona centro de la Casa Blanca. El presidente Obama, mientras se desviste, comenta con su mujer el encuentro que ha tenido poco antes en el Despacho Oval. Ella, ya entre las sábanas, le escucha a medias al tiempo que trata de leer el libro que tiene en sus manos. -... Le he dicho que no puede llevarme al límite y que no voy a permitir que esto se dilate por tiempo indefinido- Muy bien…- Y que al menos yo estoy comprometido a encontrar una solución y que estoy dispuesto a poner sobre sus hombros toda la presión de la comunidad internacional para que las cosas se arreglen de una vez por todas. - Bravo cariño… -Pero me he llevado una sorpresa. Creía que era más bajito y más delgado y además no sabía que hablaba ese inglés excelente. ¡Vaya con Ahmadineyah!