UN ARTICULO EN LA INDIA PROVOCA SERIOS INCIDENTES


INDIA: Violentos disturbios en defensa de la burka
Por Sridhar

KOLKATA, India, (IPS) - Un artículo contra el atuendo musulmán "burka", atribuido a la escritora Taslima Nasrin, que ella niega haber escrito, desató disturbios esta semana en dos ciudades de India, confirmando que las tensiones religiosas y nacionalistas no cesan en este país de casi 1.200 millones de habitantes.
El desencadenante de los disturbios callejeros en Shimoga y Hassan, en el sureño estado de Karnataka, fue un artículo del diario Kannada Prabha donde la escritora bangladesí en el exilio se habría expresado contra el uso de la ‘burka’, una túnica femenina que cubre todo el cuerpo, incluyendo la cabeza y el rostro, sólo con una rejilla para poder ver. Las revueltas provocaron la muerte de dos personas, la quema de decenas de vehículos y daños a varios comercios el lunes y el martes. Las autoridades declararon el toque de queda, que sigue vigente en algunas zonas. El gobierno federal envió fuerzas militares para controlar la situación. Nasrin asegura que no escribió el artículo y se declaró "horrorizada" por los disturbios. El 1994 la escritora debió exiliarse en países occidentales luego de que fundamentalistas musulmanes en Bangladesh exigieran su muerte, acusada de "blasfemar al Islam" con su libro "Vergüenza". El diario de Karnataka atribuyó a Nasrin, ganadora ese año del Premio Sájarov para la Libertad de Conciencia, haber declarado que el profeta Mahoma no creía que las mujeres debían usar "burka", y que ésta sofocaba la libertad femenina. "La aparición del artículo es atroz. En ninguno de mis escritos he mencionado jamás que el profeta Mahoma fuera contrario a la burka. Por lo tanto, es un artículo distorsionado", declaró Nasrin a los medios de comunicación de India, mientras se encuentra en Nueva Delhi para renovar su visa. "Sospecho que es un intento deliberado de difamarme y es un uso incorrecto de mis escritos para generar disturbios en la sociedad. Deseo que impere la paz", agregó la autora. Luego de su paso por Occidente, en 2004 Nasrin se instaló en India hasta que en 2008 fue expulsada del país, tras cumplir ocho meses de arresto domiciliario por el acoso de fundamentalistas islámicos. Los disturbios actuales son el último recordatorio de la sensibilidad que despiertan los temas religiosos en este país con 83 por ciento de hindúes, 13 por ciento de musulmanes y el cuatro por ciento restante está repartido entre cristianos, sijs, jains, budistas y parsis. Eso implica una comunidad musulmana de 140 millones. En febrero, grupos nacionalistas hindúes protestaron contra una película de Bollywood --término que engloba a los estudios cinematográficos de la ciudad de Mumbai, antes Bombay-- protagonizada por el actor indio Shahrukh Jan, un musulmán que apoyó la inclusión de jugadores de Pakistán, un país mayoritariamente islámico, en una liga de críquet de India. Un grupo regional llamado Shiv Sena, que defiende la causa del pueblo marathi, del estado occidental de Maharashtra, destrozó los ventanales de vidrio de las salas de cine y rompió los carteles para impedir la exhibición de la película "My Name is Jan" (Me llamo Jan). También exigió el exilio de Jan en Pakistán. La película finalmente se estrenó a mediados de febrero con una fuerte protección policial. Los cinéfilos, especialmente jóvenes y seguidores del actor Jan, llenaron las salas a pesar de las amenazas de Shiv Sena. "El auge de la intolerancia en India se debe al respaldo administrativo que se le brinda a los fundamentalistas", argumentó el respetado sociólogo Dipankar Gupta. "Esta gente (fanáticos) puede matar por una causa, pero no morir por ella. Lamentablemente, con frecuencia gozan del apoyo administrativo de los gobiernos y los partidos en el poder, como sucedió en Mumbai con la película ‘Me llamo Jan’", opinó. "El caso de Taslima, que acaba de estallar, ha sido armado, y detrás de él hay motivos políticos", dijo Gupta en una entrevista. La semana pasada, los costos que implica el extremismo también salieron a la luz cuando el reconocido pintor M. F. Hussain, de 95 años, asumió la nacionalidad de Qatar tras las amenazas recibidas de grupos nacionalistas hindúes. Hussain se exilió en 2006 en Dubai y otros lugares luego de que los extremistas hindúes lo acosaran por retratar a sus diosas desnudas. El artista decidió cambiar su ciudadanía porque no se sentía protegido por el gobierno de India, explicó. "India es mi patria. Nunca podré odiar a mi patria. Amo a India, pero ella me rechazó", expresó Hussain en una entrevista de prensa. Sharmila Tagore, una actriz hindú de Bollywood casada con un jugador de críquet musulmán desde hace más de 40 años, calificó de vergüenza nacional que uno de los pintores más famosos de India haya tenido que exiliarse y aceptar la nacionalidad qatarí. "Es una gran pérdida. Para mí India es un país laico y democrático. Es lamentable que un icono cultural como Hussain tenga que demostrar sus méritos a esta edad", dijo al canal local NDTV en un debate sobre el tema. Sobre el caso de Nasrin, la escritora y asistente social de la nororiental ciudad de Kolkata (antes conocida como Calcuta), Mahasweta Devi, cree que tiene derecho a vivir en India y escribir lo que desee. "No sé qué ha escrito (si es que lo hizo) que haya provocado los disturbios. Pero sé que se limita a escribir. ¿Por qué no puede permanecer en Kolkata, de donde fue expulsada antes en nombre de los disturbios?", se preguntó Devi, que en 1997 ganó el Premio Ramon Magsaysay de Literatura, considerado el premio Nobel de Asia. "Esta ciudad permite la estadía de delincuentes, pero no de una escritora como Taslima. Es vergonzoso", agregó. "Efectivamente nos estamos volviendo intolerantes como sociedad. Es necesario tomar el camino de la moderación", comentó Sadia Dehlvi, conocida columnista y escritora. Pero Dehlvi cree que el tipo de escritura de Nasrin no debe alentarse. "Somos testigos del extremismo de los dos tipos: de los fanáticos religiosos y de los defensores de la libre expresión. No me adhiero a ninguno porque la moderación ha sido el pilar de la sociedad india", sostuvo.