VISITA OFICIAL DE NETANYAHU A LOS EE.UU.


El Primer Ministro fue calurosamente recibido por el Congreso
Por Associated Press

Pelosi, líder de la Cámara: "En el Congreso hablamos con una sola voz sobre el tema de Israel". El Primer Ministro, Binyamin Netanyahu, tuvo una más cálida recepción pública del Congreso que de la administración Obama, con un Demócrata y un Republicano unidos dando, el martes, la bienvenida a un líder que ha afirmado estar en desacuerdo con la Casa Blanca acerca de la expansión de viviendas israelíes en un terreno en disputa.
"Nosotros en el Congreso estamos de parte de Israel", la Presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, le aseguró a Netanyahu con una amplia sonrisa, en una comparecencia ante las cámaras. "En el Congreso hablamos con una sola voz sobre el tema de Israel".
La reunión de Netanyahu con el presidente de USA, Barack Obama, más tarde el martes, estará cerrada a los periodistas, dejando la impresión de que no estaría cómodo siendo visto o fotografiado con altos funcionarios del gobierno. La administración Obama parece ansiosa de que la visita de Netanyahu, torpemente programada, transcurra con la menor atención posible de público, y se ha negado a detallar qué promesas está haciendo Netanyahu, para aliviar la más grave ruptura diplomática entre las dos naciones, en las últimas décadas.
La abrupta reprogramación del planeado viaje de Netanyahu al Departamento de Estado, que había sido anunciado como una reunión pública con la Secretaria de Estado, Hillary Rodham Clinton, el lunes, acentuó la inquietante atmósfera. La reunión de Netanyahu con Clinton tuvo lugar en su hotel y estuvo cerrada para la prensa.
Fue seguida por una cena privada en casa del Vicepresidente, Joe Biden, la noche del lunes, que estaba destinada a superar los sentimientos heridos, hace dos semanas, cuando el gobierno de Netanyahu anunció una provocativa expansión de las viviendas en Jerusalem oriental, mientras Biden visitaba la ciudad. Después del anuncio, enojado y avergonzado, Biden llegó, presuntamente, 90 minutos tarde a una cena con Netanyahu. El distanciamiento se amplió, y ambos países están tratando ahora de seguir adelante sin echarse atrás.
"No tenemos ningún aliado más fuerte que Israel, en ningún lugar del mundo", dijo el líder republicano de la Cámara, John Boehner. "Todos sabemos que estamos en un momento difícil. Me alegro de que el primer ministro esté aquí para que podamos tener un diálogo abierto".
Pelosi y Boehner señalaron a la amenaza de Irán como la principal preocupación, y como un área en la que Estados Unidos cooperará con Israel.
Netanyahu agradeció a sus anfitriones del Congreso por lo que llamó un cálido apoyo bipartidista. También habló, entre otros, con el líder Republicano del Senado, Mitch McConnell, con el presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, John Kerry, con el presidente del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara, Howard Berman, Demócrata, con el Senador Daniel Inouye, Demócrata, y con el senador Joe Lieberman, Independiente.
"Nos enfrentamos a dos grandes desafíos", dijo Netanyahu, una "búsqueda de la paz con nuestros vecinos palestinos" y detener a Irán en su desarrollo de armas atómicas.
Netanyahu ha estado tratando de desviar las críticas de USA, de los planes de su gobierno para construir 1.600 viviendas en una parte de Jerusalén que los palestinos reclaman como propia. Afirmó, rotundamente, ante el Comité Estadounidense-Israelí de Asuntos Públicos, el lunes, que "Jerusalem no es un asentamiento. Es nuestra capital".
El lunes, Clinton le dijo a una audiencia pro Israel, que la expansión israelí en zonas reclamadas por los palestinos no está en los intereses a largo plazo de Israel, y que socava la credibilidad de USA como mediador en el proceso de paz en Medio Oriente.
Obama ha permanecido fuera de la controversia, mientras Clinton y otros funcionarios de USA han reprendido a Israel. Después de fuertes declaraciones de ambas partes, la administración Obama y el campo de Netanyahu, llegaron, el martes, a una postura de relativo silencio.
PJ Crowley, el portavoz del Departamento de Estado, levantando un poco la cortina para Associated Press, dijo: "Este es un proceso de toma y daca, y eso es exactamente lo que está sucediendo. Señalamos nuestras preocupaciones y los israelíes señalaron las suyas, y continuamos las conversaciones con ambas partes”.
Crowley dijo que la postura pública se mantendría. "No vamos a hablar acerca de los pasos precisos que ambas partes deben tomar. Continuaremos discutiendo esos pasos en privado", dijo.

Traducción : José Blumenfeld
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