DRASTICOS CAMBIOS EN LA POLITICA NUCLEAR AMERICANA


Ataques nucleares sólo en casos extremos, ofrece EU; países sin armas atómicas, a salvo.
La secretaria estadunidense de Estado Hillary Clinton durante una conferencia de prensa con el secretario de Defensa, Robert Gates (al centro) y el almirante Mike Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto, para explicar, ayer en Washington, la revisión de la nueva postura nuclear del país-
Afp, Reuters y Dpa

Estados Unidos descartó un ataque nuclear contra países sin armas atómicas, y dijo que sólo emplearía ese tipo de arsenal “en condiciones extremas”, al dar a conocer este martes su nueva doctrina nuclear y reiterar que “todas las opciones están sobre la mesa” frente a Irán y Corea del Norte.
El presidente demócrata Barack Obama, calificó de “paso significativo” la estrategia anticipada ayer mismo por la Casa Blanca y presentada este martes de manera oficial por el jefe del Pentágono, Robert Gates, y la secretaria de Estado, Hillary Clinton.
El eje de la Revisión de la Postura Nuclear (NPR, por sus siglas en inglés) es que a futuro Estados Unidos le asigne un papel menor a las armas nucleares para su defensa. De esta forma, un primer ataque con estas armas sólo se contemplará bajo determinadas circunstancias.
Estados Unidos no fabricará nuevas cabezas nucleares y seguirá renunciando a hacer pruebas atómicas. Con estas medidas se supone que se acercaría el anhelo de Obama de un mundo libre de armas atómicas.
De todas maneras, el presidente quiere prolongar la vida útil del arsenal existente e impulsar modernizaciones con base en diseños existentes. De esta forma se busca hacer más seguras las armas pero también posibilitar otras reducciones.
Defensa de intereses vitales, o de aliados y socios
Por lo pronto, en un cambio de su política actual, Estados Unidos desechó la posibilidad de un ataque nuclear contra estados sin armas atómicas que se ajusten a las obligaciones del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).
“Estados Unidos desea subrayar que sólo considerará el uso de armas nucleares en circunstancias extremas para defender los intereses vitales de Estados Unidos o de sus aliados y socios”, señala la NPR.
Sin embargo, Obama advirtió que podría haber excepciones al referirse a “los estados fuera de la ley como Irán y Corea del Norte”, en una entrevista con el diario New York Times.
Al respecto Gates aseguró: “Si hay un mensaje para Irán y Corea del Norte aquí, es que si van a seguir las reglas, si van a unirse a la comunidad internacional, vamos a asumir ciertas obligaciones con ustedes”.
“Pero si ustedes no van a seguir las reglas, si van a ser proliferadores, entonces todas las opciones están sobre la mesa en términos de cómo vamos a tratarlos”, agregó en rueda de prensa.
Las nuevas directrices de la NPR también señalan que “el terrorismo nuclear” representa el “mayor y más inmediato peligro”, mientras que “Al Qaeda y sus aliados extremistas buscan dotarse de armas atómicas”.
Además, fija normas para la construcción de nuevas armas nucleares, y prevé millonarios recursos para la “modernización” del arsenal existente. Es la tercera vez que Estados Unidos revisa su doctrina nuclear desde el fin de la guerra fría.
La renovada estrategia de Obama probablemente generará críticas de sectores conservadores que consideran que su enfoque podría comprometer la seguridad nacional de Estados Unidos y decepcionará a los liberales que querían que el presidente profundizara el control de armas y demandan que se limite el papel estadunidense a la disuasión frente a estados con arsenal nuclear u organizaciones “terroristas”.
Y es que con esta estrategia Estados Unidos renuncia por primera vez al uso de armas atómicas contra países sin arsenal nuclear, diferenciándose de la época del republicano George W. Bush de represalias nucleares ante un potencial ataque químico o biológico.
La secretaria de Estado estadunidense, Hillary Clinton, aseguró que su país seguirá ejerciendo un “papel estabilizador” en cuanto a la utilización de armas atómicas.
“Desde hace lustros, el papel disuasivo del arma nuclear estadunidense contribuyó a evitar la proliferación asegurando garantías y seguridad a nuestros aliados de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), del Pacífico y otros lugares que no están dotados del arma nuclear”, declaró Clinton. Y agregó: “las nuevas medidas nos permitirán conservar este papel estabilizador”.
La nueva doctrina se enmarca en una agitada campaña diplomática sobre el tema, que incluye el jueves la firma de un nuevo Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START, por sus siglas en inglés) de reducción de armas atómicas entre Obama y el presidente ruso Dimitri Medvediev.
Rusia y Estados Unidos convinieron limitar su arsenal a mil 550 cabezas nucleares estratégicas cada uno.
Si bien la nueva política limita el uso de armas nucleares, Estados Unidos dará una “respuesta convencional devastadora” en caso de ataques químicos provenientes de Estados sin arsenal atómico.
“Si algún Estado que califique para esta garantía usara armas químicas o biológicas contra Estados Unidos o sus aliados o socios, enfrentaría la posibilidad de una respuesta militar convencional devastadora”, enfatizó Gates.
Obama instó a los líderes mundiales a comprometerse durante la cumbre nuclear de los próximos días 12 y 13 en Washington a garantizar la seguridad de “todo material nuclear vulnerable” en un plazo de cuatro años.
El secretario general la Organización de Naciones Unidas, Ban Ki-monn acogió con “beneplácito la reafirmación” de Obama “de su compromiso hacia un mundo libre de armas nucleares”, mientras el Instituto Internacional de Estocolomo de Investigación para la Paz, conocido como SIPRI, señaló que se trata del “mayor cambio significativo de política” de Washington en este rubro desde 1994.
Para Kevin Martin, director de Peace Action, un grupo estadunidense que rechaza la armas nucleares, dijo que la estrategia divulgada hoy “parece ser también la tutela de anticuados pensamientos de la guerra fría, y no está a la altura de su visión de un mundo libre de armas nucleares. Ciertamente es mejor que la divulgada por el gobierno de (George W.) Bush, la cual exhortó a la posibilidad de usar armas nucleares contra estados no nucleares. La administración Obama cambió eso”.
Kirk Leopold, ex comandante del USS COLE y miembro de las Familias Militares Unidas, indicó que “la meta del presidente de un mundo libre de armas nucleares es una idea noble. Desafortunadamente, sigue siendo poco realista e ingenua en un mundo que todavía abraza esta noción”.
Y añadió: “Mientras naciones como Corea del Norte e Irán hacen caso omiso a acuerdos internacionales, y otras como Rusia y China mejoran e incrementan sus arsenales nucleares, Estados Unidos debe mantener el uso integral y flexible de las armas nucleares como un componente vital de su estrategia disuasoria”.