EX OFICIAL NAZI PEDOFILO FALLECIO EN CHILE


Murió el criminal Paul Schaefer

SANTIAGO, Chile . Tras cumplir cinco años de condena, falleció ayer en el Hospital Penitenciario de Santiago el ex líder de la Colonia Dignidad, el alemán Paul Schaefer, de 88 años, encerrado por diversos delitos cometidos en Chile durante más de tres décadas.
La muerte se produjo por una insuficiencia cardíaca. Schaefer, ex miembro de las juventudes hitlerianas y ex suboficial y enfermero del ejército nazi, enfrentaba una condena de 33 años por varios delitos, entre ellos, abusos sexuales a 25 menores en su fortaleza de la Colonia Dignidad ?un enclave germano fundado por él en 1961 y ubicado 380 kilómetros al sur de Santiago?, que albergó durante más de tres décadas a la secta que lideraba, caracterizada por la separación de las familias, la esclavitud y los abusos de todo tipo.
El resto de la pena incluía torturas a ex colonos, asesinato calificado de un agente desertor de la DINA, la temida policía secreta del general Augusto Pinochet, y violación de la ley de control de armas, luego de que fue descubierto un arsenal enterrado bajo el poblado.
Enterado del deceso de Schaefer, el presidente Sebastián Piñera insistió en que se seguirán persiguiendo los abusos cometidos en contra de los niños. "No hay persecución penal en este mundo contra los muertos. Sin embargo, todos sabemos que existe una justicia que nunca termina, que es la justicia divina. [...] No vamos a dejar impune ningún crimen que se cometa contra un niño o niña de nuestro país", dijo el mandatario, que añadió que "si hay que endurecer las penas, las vamos a endurecer".
Schaefer también era requerido por la justicia alemana y la francesa por abusos contra menores.
Durante la dictadura militar, Colonia Dignidad funcionó como centro de torturas de los opositores al régimen, muchos de los cuales fueron vistos por última vez mientras eran sometidos a trabajos forzados en sus predios.
Luego de que el enclave perdió su personería jurídica, durante el gobierno de Patricio Aylwin (1990-1994), Schaefer comenzó a ser perseguido por sus delitos, tras lo cual se fugó, en 1997, hacia la Argentina y dejó rastros de su escape en la sureña ciudad de Bariloche. Tras casi 8 años de silencio, el alemán fue capturado en marzo de 2005 por Interpol argentina en un country Las Acacias, de Tortuguitas, provincia de Buenos Aires, desde donde fue deportado a Chile y encerrado en la Cárcel de Alta Seguridad de Santiago. Allí transcurrió los últimos años de su vida