MI ENFOQUE desde ISRAEL- DAVID MANDEL

No. 313

En este número:
· Obama le busca pleito a Israel. ¿Por qué?
· Las legumbres nos dividen
· Africanos invaden Israel
· Defendiendo Israel con rezos fervientes
· ¡Abracadabra!

Obama le busca pleito a Israel. ¿Por qué?

Esopo, en una de sus fábulas, cuenta que un lobo y un cordero bebían en un arroyo. El lobo, buscando un pretexto para devorarlo, acusó al cordero de enturbiar el agua. El cordero le respondió que ya que él estaba más abajo y el lobo más arriba le era imposible enturbiar el agua al lobo. El lobo buscó otro pretexto, y le dijo "el año pasado me insultaste". El cordero contestó que aún no había nacido en esa fecha. El lobo entonces le dijo, "Te justificas muy bien, pero no me interesa. De todos modos serás mi cena".
Ciertamente fue una torpeza de Israel anunciar, (por boca de un funcionario israelí de segunda fila, sin conocimiento de Netanyahu), la aprobación de un trámite preliminar para la construcción de viviendas para judíos―en un barrio de Jerusalén Oriental donde ya viven judíos―durante la visita del Vice-Presidente de los Estados Unidos en Israel.
Netanyahu, al congelar, hace meses, las nuevas construcciones en Judea y Samaria, especificó que la voluntaria prohibición no incluía Jerusalén. El trámite aprobado es preliminar, y, si se aprueban los siguientes trámites, la construcción recién comenzará en unos años. Netanyahu personalmente ofreció disculpas al Vice-Presidente Biden por la situación incómoda que el anuncio le causó. Nada de lo anterior fue tomado en cuenta por el Presidente Obama, que utilizó el anuncio como un pretexto para manifestar su cólera contra Israel.
Un incidente de menor importancia que debió haber sido olvidado en pocos días fue deliberadamente agrandado por Obama a dimensiones sin precedentes. Obama ordenó a Hillary Clinton, su Secretaria de Estado, telefonear al Primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y amonestarlo duramente tal como el director de un colegio lo haría con un niño malcriado. Altos funcionarios del gobierno acusaron a Israel de que sus acciones habían causado indirectamente la muerte de soldados americanos en Afganistán. Luego, cuando Netanyahu viajó a Washington para evitar que empeoren las relaciones entre los dos países, Obama lo humilló haciéndolo esperar mientras que él celebraba una comida familiar.
Las acciones de Obama hasta hoy, (su discurso de apaciguamiento al mundo islámico en el Cairo en junio del año 2009; su insistencia en exigir concesiones de Israel y no de los palestinos; su demanda de congelación de las construcciones en Judea y Samaria; los oídos sordos que hace a la incitación anti-israelí de la Autoridad Palestina―uno de cuyos actos recientes fue honrar a una terrorista, culpable de la muerte de decenas de israelíes, dando su nombre a la plaza de una ciudad palestina―; su ignorancia acerca de la suprema importancia de Jerusalén en el judaísmo) lo único que han logrado es servir de pretexto a los palestinos para negarse a entablar negociaciones con Israel.
La pregunta es, ¿Por qué Obama le busca pleito a Israel?
La explicación más factible es que el indoctrinamiento que tuvo de niño en las escuelas islámicas de Indonesia; los sermones anti-israelíes y pro-palestinos que escuchó durante años de su pastor, el Reverendo Wright; su simpatía hacia la izquierda, que está convencida de que los israelíes son opresores y los palestinos son luchadores por la libertad; lo han convertido en el primer presidente anti-israelí en la historia de los Estados Unidos.
Obama, en sus relaciones con Israel, trae a la memoria dos figuras históricas. Una es Neville Chamberlain que gustosamente entregó Checoslovaquia a Hitler a cambio de una falsa promesa de paz. Obama parece querer imitarlo exigiendo concesiones unilaterales de Israel sin exigir nada similar de los palestinos, con la esperanza de apaciguar al Islam radical entregándoles Israel como chivo expiatorio.
La otra figura histórica es Charles de Gaulle. Francia, en la década de los 50, fue el principal amigo de Israel, su más importante proveedor de armas y aviones, y su aliado en 1957 en la Guerra del Sinai contra los egipcios. Fue Francia quien ayudó a Israel a convertirse en una potencia nuclear.
El final del conflicto de Francia con Argelia causó un acercamiento entre Francia y el mundo árabe. En 1967, en la Guerra de los Seis Días, Francia apoyó el lado árabe. A pesar de los actos agresivos de Egipto, Francia suspendió la venta de armas a Israel y le pidió que evite las hostilidades. Cuando estalló la guerra, Francia condenó a Israel. Meses después Charles de Gaulle declaró que "Francia se ha liberado de las relaciones estrechas con Israel", y añadió que "los judíos eran un pueblo elite, arrogante y dominador". Francia, para congraciarse con el mundo árabe, cesó por completo de vender armas a Israel, y adoptó una retórica anti-israelí.
Aunque Obama aún no ha llegado a ese extremo, su deseo de mejorar sus relaciones con el mundo árabe e islámico lo puede impulsar a emular a de Gaulle, y enfriar las históricas relaciones de amistad entre Israel y los Estados Unidos.

Las legumbres nos dividen

La Torah, (capítulo 12, versos 17 al 21) prohíbe comer alimentos que contienen levadura (hametz), durante el festival de Pesaj, en recuerdo de la prisa con la cual los israelitas salieron de Egipto.
Hace unos 800 años―cuando geográficamente los judíos ya estaban divididos entre los que vivían en Europa Oriental, llamados ashkenasim, y los que vivían en España y en los países islámicos, llamados sefardim―los ashkenasim adoptaron la costumbre (no mencionada en la Torah o en el Talmud) de abstenerse de comer kitniyot (legumbres) durante Pesaj, debido, probablemente, a dos razones, la primera, que las legumbres generalmente eran cultivadas en los mismos campos donde se cultivaban los granos usados para hacer pan; y la segunda, que las legumbres podían confundirse con otros granos, causando que la gente involuntariamente consuma alimentos conteniendo levadura.
La papa, aunque por lógica debería ser considerada kitniyot, se puede comer en Pesaj, ya que los judíos (al igual que todos los otros europeos) recién la conocieron en el siglo 16, cuando fue traída de América, y, cómo es un "vegetal nuevo", posterior a la creación de la costumbre, no está incluida en la lista de kitniyot. Lo mismo sucede con la quinua, originaria del Perú, que recientemente se ha vuelto muy popular en Israel, Europa y los Estados Unidos.
Hoy hay quienes critican la costumbre de abstenerse de comer kitniyot en Pesaj, diciendo que las legumbres no tienen levadura, y que es frustrante tener que examinar en los súper mercados cada paquete con detenimiento para asegurarse de que no contienen ningún ingrediente que pueda ser considerado kitniyot. Los defensores de la prohibición de comer kitniyot argumentan que costumbres y tradiciones centenarias tienen tanta validez en el judaísmo como lo tienen las leyes de la Torah y del Talmud.
La principal crítica contra la prohibición ashkenasí de comer legumbres en Pesaj es que nos divide en dos grupos opuestos, los que pueden comer kitniyot (en especial arroz) durante Pesaj, y los que se obtienen de comerlo. En Israel, el número de matrimonios entre ashkenasim y sefaradim es cada vez mayor. La prohibición de comer kitniyot implica, por ejemplo, que una joven sefardí, casada con un ashkenasí religioso, no puede participar en el Seder de Pesaj en la casa de sus padres, ya que la comida, y hasta los platos, son hametz (prohibidos en Pesaj).

Africanos invaden Israel


Una de las acusaciones favoritas de los islámicos y los izquierdistas contra Israel es que es un país apartheid, un régimen de discriminación racial idéntico a lo que fue Sud África hasta hace algunos años.
Evidentemente, los africanos que arriesgan su vida cruzando el desierto de Sinai y son blanco de los disparos de los soldados egipcios, no han escuchado esa acusación, o, si la han escuchado, no la creen, o, si la creen, prefieren de todos modos vivir en Israel que permanecer en sus países africanos. Más de mil africanos entran cada mes a Israel, infiltrándose a través de la frontera.
Israel está dispuesta a dar refugio a los que llegan de Darfur, en el Sudán, escapando de las masacres, pero no desea ser inundada por miles de otros africanos, que traen con ellos problemas culturales, sociales y económicos, y que han convertido varios barrios de Tel Aviv, especialmente alrededor de la Estación Central de Ómnibus, en zonas del Tercer Mundo, donde los israelíes temen entrar debido a la gran incidencia de crímenes y violaciones.
Es una paradoja que no existen barreras en la frontera entre Egipto e Israel, países que han luchado varias guerras entre ellos. El gobierno, para controlar la inmigración de refugiados, legítimos y no legítimos, está considerando la construcción de una cerca en la frontera con Egipto.
Mientras tanto, los refugiados siguen tratando de llegar a Israel, y algunos de ellos pagan su esfuerzo con sus vidas. La semana pasada la policía egipcia mató a dos africanos que trataban de cruzar la frontera con Israel.

Defendiendo Israel con rezos fervientes

Durante la época del Primer Templo los habitantes del reino de Yehudáh estaban convencidos de que Jerusalén nunca podría ser conquistada. Había sido sitiada varias veces por ejércitos de países vecinos, pero siempre algo salvó a la ciudad, una epidemia en el ejército invasor, o una retirada inexplicable.
Los habitantes atribuyeron su repetida salvación al hecho de que la Casa de Dios, el Templo construido por el Rey Salomón, estaba en Jerusalén, y Dios los protegía. Fue una terrible sorpresa para ellos cuando los babilonios, bajo el mando del Rey Nabucodonosor, conquistaron la ciudad en el año 567 A.E.C. y destruyeron el Templo.
La historia se repite, y hoy los ultra religiosos están convencidos de que no es necesario que sus jóvenes hagan servicio militar ya que con rezos y plegarias defienden al país. El éxito de la Guerra de los Seis Días, y el hecho de que los cohetes Scud de Saddam Hussein causaran, relativamente, poco daño― ninguno de ellos cayó en el barrio religioso Bnei Barak―lo atribuyen a su devoción.
Hoy, el 13% de los jóvenes judíos israelíes de 18 años, se enrolan en yeshivot para estudiar los libros sagrados, en vez de enrolarse en el ejército y aprender a manejar tanques y aviones. Se calcula que, en diez años, este porcentaje subirá al 25%.
Dios quiera que la fe de los ultra religiosos en la eficacia defensiva de los rezos y plegarias tenga más éxito que la fe de los habitantes de la Jerusalén bíblica en la invulnerabilidad de Jerusalén, protegida por ser la Casa de Dios.
Si el ejército de un país vecino invade Israel parte de la juventud nos defenderá con tanques y aviones. Los otros rezarán aún más fervientemente.


¡Abracadabra!

¿Quién no ha escuchado a un mago anunciar sus trucos con la palabra "Abracadabra"?

Lo que el mago probablemente desconoce es el significado y origen de "Abracadabra". Incluso el prestigioso diccionario de la Real Academia no menciona el origen de la palabra. Se limita a definirlo como "palabra cabalística a la cual se atribuye la propiedad de curar ciertas enfermedades".
Una definición que encontré en un diccionario esotérico en el Internet es más específica: "Abracadabra es una fórmula de expresión mágica a la que se atribuyen poderes extraordinarios y que significa Expresión Divina".
La palabra "Abracadabra" origina de la Cábala. La frase "Avar ca dabar" proviene del arameo, (lengua cuya cercanía al hebreo es equivalente a la que existe entre el castellano y el portugués). Su traducción literal es "Ocurrió de acuerdo a lo que (Dios) dijo".