NIÑAS EN PELIGRO EN ESPAÑA POR ABLACIONES



En España existen unas 10.000 pequeñas en peligro de sufrir ablaciones: la eliminación del prepucio del clítoris; el corte total o parcial de este órgano sexual o incluso de padecer la ablación del clítoris, y de los labios menores y mayores. Los datos los aporta el Mapa de la Mutilación Genital Femenina en España 2009, que han publicado Adriana Kaplan y Antonio López para la Universidad Autònoma de Barcelona.
Entre los más de 5 millones de extranjeros con papeles (sin contar los ilegales) que residen en España, hay más de 40.000 mujeres que provienen de países del África subsahariana, donde persiste la práctica ancestral de la mutilación genital femenina. Con la llegada a España de ciudadanos procedentes de estos países y que adquieren la nacionalidad española, se establece un riesgo potencial para la población infantil femenina pues sus padres podrían mantener en Europa la tradición de amputar sus órganos sexuales.
El origen de esta práctica se desconoce, aunque algunos historiadores plantean que se inició en el Antiguo Egipto, pasó a Africa Central y de ahí se extendió por todo el continente
Hoy día, en numerosas comunidades de Africa y Oriente Medio se aplica la ablación para indicar el comienzo de la edad adulta y durante la ceremonia de iniciación los familares y comadronas calman la ansiedad de las asustadas muchachas con la explicación de que ese acto es un deber de sus creencias religiosas musulmanas.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 135 millones de mujeres y niñas en todo el mundo sufren en la actualidad los daños de la mutilación genital femenina y anualmente tres millones de niñas son víctimas de esa agresión.
Los defensores de esa práctica plantean que su aplicación evita que la mujer busque placer sexual antes de la boda, lo que impediría a las jóvenes llegar virgen al matrimonio, condición exigida por las familias en la mayoría de las comunidades, de esa región.
Daños y perjuicios físicos y psicológicos
El rito compromete y afecta seriamente a las víctimas, pues si gritan, su conducta avergonzará a la familia, y si tratan de escapar, las ataduras que las inmovilizan pueden provocar fracturas de sus clavículas, brazos o piernas.
Tolerancia Cero a la mutilación femenina
Agencias de la Organización de Naciones Unidas (ONU) ligadas a la infancia han comprobado que esa costumbre se observa hoy en Asia, América Latina y Australia. Y afirman que con los movimientos poblacionales, también se practica en menores de comunidades de inmigrantes en Europa, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda.