PERSPECTIVAS DEL ORIENTE MEDIO


Obama, Irán y la paz en el Medio Oriente
Ingrid E. Hecker Perry (Desde Nueva York)*

Durante la conferencia de líderes mundiales en torno al desarme nuclear celebrada en Washington -de la cual, entre otros, participó la presidenta argentina, Cristina Fernández- se volvió a insistir acerca del peligroso plan nuclear iraní, de claras intenciones bélicas. Entre otras cosas, desde la Administración Obama, aseguró que: "Irán usa el conflicto palestino-israelí para distraer la atención mundial de su programa nuclear".
El consejero de Seguridad Nacional del presidente estadounidense Barak Obama, Jim Jones, dijo el pasado 21 de Abril que lograr la paz en el Medio Oriente frustraría las ambiciones de Irán, ya que, -‘cínicamente' de acuerdo a Jones- usa el conflicto para distraer la atención mundial de su programa nuclear.
Días después de la conferencia de líderes mundiales en torno al desarme nuclear, celebrada en os Estados Unidos, dichas afirmaciones son de una importancia significativa, porque la seguridad del mundo aparece, entonces, como una responsabilidad colectiva y compartida no solamente por la Comunidad Europea, Rusia, China y los EEUU, sino, también, por los países árabes que están llamados a jugar un rol preponderante en la resolución de este conflicto y la posición de Irán en un mundo donde la amenaza nuclear es un hecho aterrador.
Jones estableció un vínculo directo entre la determinación de Washington por aislar a Irán y los esfuerzos desplegados para lograr la paz entre israelíes y palestinos; instó a los países árabes a "tomar medidas significativas para reanudar las negociaciones (peligrosa e innecesariamente) detenidas en el Medio Oriente".
La administración Obama espera que las inquietudes compartidas por los israelíes y los países árabes de la región en torno a los apetitos nucleares de Irán, puedan mover a "viejos enemigos" a empujar el proceso de paz y limitar las actividades y la creciente influencia que tiene el régimen de Teherán en la zona. El llamado de Jones a Israel y sus vecinos árabes a arriesgarse, incluyó una advertencia a Irán a asumir "consecuencias reales" por su actitud desafiante en torno a la cuestión nuclear. Obama encabeza una iniciativa de las Naciones Unidas para el establecimiento de sanciones a dicho país.
"Una de las maneras en que Irán ejerce influencia en el Medio Oriente" -advirtió Jones en una conferencia brindad en el Instituto de Washington para Política del Oriente Medio- "es explotando el conflicto árabe-israelí... de modo que involucrarse en las conversaciones para la paz... impediría el que ‘cínicamente' Irán distraiga la atención del incumplimiento de sus obligaciones..."
Israel y los EEUU
El gobierno del Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por su parte, y enfrascado en una disputa con los EEUU acerca de su política de asentamientos en Jerusalem, sostiene que detener a Irán es una prioridad en cuestiones de seguridad para el gobierno de Washington y que el proceso de paz en el Medio Oriente debe tratarse de manera separada.
Jones, por su parte, sostuvo que el fracaso por iniciar conversaciones de paz auspiciadas por los EEUU había sido desilusionante, pero insistió en que la paz en la región es también de interés para su país. Ello refleja la afirmación del presidente Barack Obama quien sostuvo en los últimos días que: "...la solución que procura el establecimiento de dos estados soberanos para este conflicto de décadas, es una cuestión de interés vital en la seguridad nacional de los EEUU..." poniendo término así a la especulación de que estaba considerando una proposición (suya) más ‘amplia' para la paz regional.
Jim Jones sostuvo también, que reconocía que había desacuerdos con Israel, pero que el compromiso de EEUU con su aliado era "indestructible... y cuando se trata de la seguridad del país (Israel), no hay diferencia ninguna entre los EEUU e Israel..." e instó a ambas partes a "... evitar acciones provocadoras, incluyendo las de Israel en el Este de Jerusalem y el instigamiento a la violencia de los palestinos que lo único que logran es fomentar la sospecha en vez de la confianza."
En otro momento de la conferencia, Jones reafirmó que el gobierno de la Casa Blanca está "decidido a impedir que Irán desarrolle armas nucleares... los esfuerzos de los EEUU están dirigidos a evitar que se desarrolle una carrera nuclear armamentista en la región y la proliferación de tecnología nuclear a organizaciones terroristas..."
Ello en un marco complejo, porque Israel es el único país de la región -que sin asumirlo, aún, públicamente- cuenta con armas nucleares. Los gobiernos occidentales acusan a Teherán de querer procurar el desarrollo de una bomba mientras este último alega que sus actividades son pacíficas y que por lo tanto, tienen derecho legítimo a ello. Y como es sabido, las iniciativas de los EEUU para la paz se frustraron por las serias diferencias con Israel en torno a la construcción de asentamientos en la zona este de Jerusalem y por divisiones entre los palestinos. Las llamadas "conversaciones de proximidad" no han fructificado y la visita de Netanyahu a la Casa Blanca el mes pasado, dio cero resultados.
"El nuevo comienzo"
Obama ha visto sus esperanzas del ‘nuevo comienzo' de una relación con Irán, basado en la diplomacia, buenas intenciones y cumplimiento de responsabilidades y promesas, (en un video dirigido al pueblo iraní hace cerca de dos meses atrás) más que frustradas por el régimen teocrático-militar de Teherán que ha mantenido su política de engaños y delación en torno al tema.
Todo el mundo, en especial la Comunidad Europea, Rusia y China, vieron con muy buenos ojos este nuevo acercamiento del presidente; pero la dura realidad tiene otra cara y no es la de la diplomacia solamente. El martes pasado, el presidente Barack Obama hizo un llamado al mundo a moverse "rápida y decididamente" en torno a nuevas sanciones admitiendo que dicha táctica no era una "varita mágica" que podía aisladamente, detener el programa nuclear de Irán.
Incluso después de las reuniones bilaterales sostenidas durante la cumbre antinuclear en Washington, queda poco claro qué tipo de garantías, si es que las hay, le brindó el presidente de China Hu Jintao a Obama, acerca de un cambio en una actitud previamente ambivalente acerca de las sanciones de las Naciones Unidas que los EEUU quiere imponer sobre el régimen de Teherán
Al parecer, Rusia se manifestó en pro de dicho procedimiento. El presidente Obama dijo apelando a la Comunidad Europea y Rusia que: "... mi interés no está en un proceso que se demore meses en la redacción de dichas sanciones, sino que el mundo debe proceder de manera rápida y decidida...", ello después de presionar por una serie de medidas estrictas y exigentes durante la cumbre de Seguridad Nuclear auspiciada por los EEUU. Consultado acerca de la disposición de Hu en torno a dicho asunto, un día después de la reunión, Obama no reveló nada en torno a un posible acuerdo con Beijing.
"... esto es lo que yo sé. China ha enviado representantes oficiales a Nueva York para iniciar el proceso de redacción de dichas sanciones...", "... Los EEUU no están solos en este esfuerzo..." dijo, haciendo notar que Rusia se había unido también a los esfuerzos del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. El presidente fue muy claro al precisar que las sanciones son solamente una de las medidas que estaban sobre la mesa porque dijo que:"... lo que estas pueden lograr (las sanciones) es cambiar las "cuentas" que saca Irán, de manera que se dé cuenta que hay más costos que beneficios al desear procurar un programa de armas nucleares...
Obama presentó evidencia contundente señalando que Irán ha contravenido flagrantemente acuerdos como el "Tratado de No-Proliferación Nuclear" lo que implica que el mundo deberá, eventualmente, arriesgarse a establecer límites. Sostuvo que: "... lo que le dije al presidente Hu y a todo líder mundial con el que he conversado, es que las palabras tienen que significar algo... debe haber consecuencias..."
El pasado lunes, 19 de Abril, un alto oficial de la Casa Blanca dijo que Hu y Obama acordaron presionar conjuntamente por nuevas sanciones nucleares en contra de Irán. "... están dispuestos a trabajar con nosotros... los dos presidentes acordaron que ambas delegaciones deben trabajar de manera conjunta...", dijo Jeff Bader, responsable por Asia del Este en el Consejo de Seguridad Nacional refiriéndose a China.
Sin embargo, China -que tiene poder de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas- redujo el perfil de dichas esperanzas al decir que las sanciones no eran una solución... "China siempre ha creído que el diálogo y las negociaciones son el mejor camino para el problema. Presiones y sanciones no pueden resolver fundamentalmente dicha situación...", sostuvo la vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores, Jiang Yu quien habló de que China creía en una "estrategia dual" que consistía en un diálogo continuo con Teherán y al mismo tiempo mantener la posibilidad de implementar sanciones si es que dichas conversaciones no lograban detener el "sensitivo trabajo nuclear".
Por su parte, la canciller alemana Angela Merkel, dijo que tenía esperanzas en que China apoyaría las sanciones de las Naciones Unidas (en una cuarta reunión), en contra del régimen desafiante de Teherán. Su optimismo se daba al mismo tiempo que EEUU se comprometía a asegurar las cuotas de petróleo a China en caso de que Irán suspendiera (respondiendo al castigo de las sanciones) el envío de energía al gigante económico de Asia. "Veo un desarrollo positivo, aunque lento... el proceso se mueve hacia las sanciones... me siento muy optimista... aunque no podemos decir claramente cuál será el resultado final...", dijo Merkel durante la cumbre atómica/nuclear que acordó controlar, limitar y asegurar el material nuclear existente en el mundo en un período de cuatro años.
Conclusión
Cualquiera sea el apoyo que pida y/o reciba el presidente Barack Obama, la situación es de extrema urgencia y gravedad.
El mapa político nacional, es extremadamente complejo y difícil, después de haber aprobado una legislación que aprueba un cambio fundamental al programa de salud de la nación, y que no contó con el apoyo de ninguno de los republicanos en el Senado de los EEUU.
Se inicia ahora una nueva y complicada batalla política/electoral (nuevas elecciones senatoriales en Noviembre de este año), con presiones contundentes de la población y representantes hispanos de toda la nación que buscan la formulación de una reforma exhaustiva a las leyes de inmigración del país que, indudablemente, causará el escozor y la oposición entre los políticos más conservadores de los EEUU.
Por tradición y doctrina, los estadounidenses apoyan incuestionablemente a un presidente "en tiempo de guerra", pero las dificultades que ha encontrado Obama en Afganistán con el gobierno corrupto de Karzai que no es para nada el "socio" que se esperaba en la construcción de un nuevo país, no garantizan para nada la efectividad de la acción de las tropas estacionadas en la región y hacen tambalear su estrategia de guerra; ello, a la luz de lo que ocurre en el Medio Oriente con las conversaciones entre israelíes y palestinos sin un futuro claro e inmediato y la "cuenta" política nuclear que saca Irán de toda esta situación, junto a una actitud más bien endeble de los países árabes más moderados, convierten en un laberinto el mapa en donde deberá moverse Barack Obama en los próximos meses.
¡Y no nos olvidemos de una economía que sigue sin recuperarse y un nivel de desempleo que no ceja! El panorama es, querámoslo o no, un verdadero "zapato chino" para la administración ¡con apoyo de China o no!

*Socióloga, Phd.