PREDICA A TRAVES DEL TERROR


Imposible convivencia
por Miguel Martín

Los brutales atentados islamistas que han sacudido Moscú y la República de Daguestán con 40 y 12 asesinados respectivamente, debe hacer despertar ya a los europeos y rusos de su particular somnolencia, todavía consideran algunos que es tiempo de acercarse a esta ralea criminal y pactar con ellos. Y no solo eso, para cuantos siguen manteniendo sus tesis de acuerdos y alianzas de civilizaciones ya deberían saber que no parecen estar dispuestos a abandonar sus propósitos de derrotar mediante matanzas y terror a sus enemigos en Occidente, Rusia incluida. No hay posibilidad alguna de convivencia con esta gentuza, no la desean y si a veces aparentan baja actividad solo es mera estrategia coyuntural para sus propósitos de hacerse con el control mediante el terror de una civilización a la que consideran débil, corrupta, enferma, podrida y digna de ser sometida bajo el alfanje de su fe islámica. Nunca será posible una convivencia pacífica con ellos, y cuanto antes Occidente lo asuma y saque las conclusiones mucho mejor, nos ahorraremos muertes y dolor inútiles. Es más, se hace urgente y cuanto antes, demostrarles que cada muerto que nos ocasionan les cuesta muchos más de su lado. No ha otro lenguaje que puedan entender, cualquier signo en sentido contrario estimula su afán criminal y asesino. No hay suficientes mesas a las que sentarse con esta mala gente para hablar de paz, sólo parecen entender el lenguaje del dolor y sufrimiento, el mismo lenguaje que figura en su filosofía existencial y religiosa, el que les induce a morir asesinando inocentes para ascender a un paraíso de leche, miel y huríes para toda la eternidad. El uso de mujeres jóvenes hace más cruel el panorama como necesaria una decisión urgente y contundente porque cada atentado con víctimas hace que miles de nuevos voluntarios sientan el placer y honor de hacer lo mismo. La marea islamista conectada con la yihad cruel y asesina va en aumento de forma exponencial y pocos parecen admitirlo como realidad presente y de futuro, nada hace pensar hoy que estemos mejor que en el 2001 cuando los atentados de Nueva York y nada parece doblegarles mejor que tratarles con la misma eficacia y contundencia que la empleada por ellos y multiplicada por cien, la que Israel aplica para hacer frente a la misma situación. El día que Rusia se tambalee en su voluntad de poner freno al islamismo Europa puede ponerse a temblar porque su muro de contención oriental habrá sido rebasado y no parece haber otro a continuación, el camino hacia el corazón de Europa quedará expedito y para entonces con una población asentada de más de 20 millones de ciudadanos islamistas expuestos a la presión de las redes terroristas fundamentalistas, el panorama resulta espeluznante y desolador.
Hasta hoy no se ha hecho casi nada, solamente soportar estoicamente los zarpazos cometidos en Madrid, Londres o Beslán en Rusia, detenciones masivas por todo el continente y poco más, pero las condiciones para una marea islamista incontenible e imparable siguen intactas y reales.
Nada se ha logrado mediante la integración y la inmersión cultural, nada se ha conseguido con esfuerzos económicos, cesiones de espacios y derechos, la impermeabilidad del fenómeno islámico está fuera de toda duda y su potencial de terror duro y crudo es una incógnita terrible que nadie entiende como amenaza de futuro.
Craso error porque estos ni hablan, ni pactan, ni desean convivir en paz, solo anhelan dominar y subyugar a quienes desde hace siglos entienden son sus enemigos a batir y a los que hacen culpables de todos sus males y atrasos. No es posible la convivencia porque para convivir hace falta tener la confianza de no traicionar al otro y estos son traidores por definición, es imposible depositar la confianza sobre gentuza que no sabe de respeto y fidelidad a la palabra dada, odian la democracia porque se basa en aceptar reglas de juego limpias y sinceras, odian la libertad y el derecho individual.
Por eso es de admirar y celebrar la determinación israelí de hacer pagar con creces cualquier exceso islamista, ellos no se pueden permitir la imagen de debilidad que los fanáticos islamistas buscan para justificar su estrategia animal y cualquier signo de flaqueza supone para ellos recibir un mensaje de fragilidad que interpretado a su manera es la clave para la victoria de sus tesis y delirios de dominio mundial. Hoy en Europa y Rusia somos más débiles, soportamos estoicamente decenas de asesinatos sin perturbarnos.
Pues démonos por enterados porque vendrán zarpazos más crueles que estos cuatro últimos, lo harán convencidos de su victoria porque nadie hace lo suficiente para reducir a cenizas toda esta situación. Y si nosotros no lo hacemos estemos seguros de que ellos lo harán, están dedicados a ello desde hace unas cuantas décadas y al parecer no les va nada mal del todo, lo están logrando pasito a pasito.