SERIA AMENAZA DE AL QAEDA A INGLATERRA


GRAN BRETAÑA EN LA MIRA DEL TERRORISMO NUCLEAR
Por Rubén Kaplan * MINUTO DIGITAL

El terrorismo islámico, en su vesania, está refinando sus métodos criminales en consonancia con el siglo XXI y pergeña atentados que puedan causar el mayor número de muertes y devastación posibles, previendo para ello, utilizar indistinta o alternadamente, un mortífero arsenal de armas químicas, biológicas, radiológicas y nucleares. Un informe del gobierno británico, del que se hace eco Duncan Gardham en el diario londinense Telegraph, advierte que Gran Bretaña se enfrenta a una creciente amenaza de un ataque nuclear por parte de terroristas de Al Qaeda, basándose en la detección de un aumento considerable en el tráfico de material radiactivo hacia ése país. Los fabricantes de bombas que han estado activas en Afganistán ya pueden tener la capacidad de producir una “bomba sucia”, utilizando el conocimiento adquirido a través de Internet. Se teme que los terroristas podrían transportar un dispositivo nuclear improvisado, por el río Támesis y hacerlo detonar en el corazón de Londres, o en las ciudades de Bristol, Liverpool, Newcastle, Glasgow y Belfast, consideradas vulnerables. Lord West, el Ministro de Seguridad, también se planteó la posibilidad que los terroristas usen pequeñas embarcaciones en los puertos y lancen un ataque similar al de Mumbai, en 2008, cuando murieron más de 150 personas. Preocupado por ésta hipótesis, el gobierno de Su Majestad, decidió crear un centro de mando para rastrear embarcaciones sospechosas. Lord West, hablando en el nuevo Centro Nacional de Información Marítima en Northwood, Middlesex, dijo que cientos de miles de pequeños barcos llegan a Gran Bretaña sin control cada año. “Creo que el público se sorprendió al descubrir que no sabemos mucho acerca de cada contacto individual con los buques”. Agregó que los organismos encargados de la vigilancia de la costa no sabían “con toda claridad lo que está sucediendo en nuestras costas”.
El nivel de amenaza del terrorismo se elevó de “sustancial” a “severo” en enero, tras el fallido intento de volar una aeronave de Detroit el día de Navidad. Tres estudios independientes sobre la capacidad del país para prevenir un ataque terrorista importante fueron publicados simultáneamente el domingo pasado, antes de una reunión internacional sobre la seguridad nuclear en Washington el mes próximo.
Downing Street ha publicado una actualización de la Estrategia de Seguridad Nacional en la que afirmó que “el Reino Unido se enfrenta a amenazas nucleares ahora” y alertó sobre “la posibilidad que las armas nucleares o materiales de esa índole, puedan caer en manos de Estados canallas o grupos terroristas”.
El Organismo Internacional de Energía Atómica registró 1.562 incidentes en los que se había perdido o robado material nuclear entre 1993 y 2008, principalmente en la antigua Unión Soviética, y el 65 por ciento de las pérdidas, nunca fueron recuperadas. El desmembramiento de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, (URSS) posibilitó que ex miembros de la mítica y temida KGB, y grupos mafiosos vinculados al ex gobierno soviético, comenzaran a traficar armas en los mercados negros, para solaz de los terroristas.
Otro informe del gobierno británico relacionado con la estrategia de Gran Bretaña para la lucha contra las armas químicas, radiológicas y nucleares biológica, (CBRN en su sigla en inglés) describió a Al-Qaeda como la ” primera organización transnacional en apoyar el uso las armas CBRN, contra objetivos civiles y en tratar de adquirirlas”.
El reporte dijo que la seguridad alrededor de las existencias de material dado de baja fue “variable y en ocasiones insuficiente, dejando los materiales susceptibles al robo, tanto a ladrones internos, como a organizaciones delictivas y terroristas”. Los usos legítimos de estos materiales también “aumentan significativamente el riesgo que puedan ser desviados y explotados por organizaciones terroristas”. Añadió que los miembros de al-Qaeda habían construido instalaciones para llevar a cabo la investigación de armas CBRN cuando Afganistán estaba bajo el control de los talibanes antes de 2002.
Desde entonces, el grupo terrorista Al- Qaeda, que se había acercado a los científicos nucleares de Pakistán, ha desarrollado un dispositivo para producir cianuro de hidrógeno, un líquido incoloro muy venenoso y altamente volátil que puede ser utilizado como arma química, y explosivos utilizados en Irak junto con cilindros de gas cloro, tóxico empleado en la Primera Guerra Mundial.
El politólogo estadounidense Graham Allison, reconocido analista de la Seguridad Nacional de Estados Unidos especializado en armas nucleares y terrorismo, ha realizado un análisis en la revista Technology Review sobre el estado del armamento nuclear en el mundo, los potenciales riesgos y las posibles soluciones. Según Allison, “un ataque terrorista con armas nucleares que devaste una de las grandes ciudades occidentales es hoy por hoy inevitable. Si los gobiernos no hacen más de lo que se está haciendo actualmente, las posibilidades de que esto ocurra en el plazo de una década son de más del 50 %.
En mayo de 2006, la ONU en un documento titulado “Recomendaciones para una Estrategia Mundial de Lucha Contra el Terrorismo”, decía que “Esas recomendaciones se basan en una convicción fundamental común a todos nosotros: que el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, independientemente de quien lo cometa y de dónde y con qué propósitos, es inaceptable y nunca puede justificarse” y advertía que un ataque terrorista con armas nucleares, biológicas, químicas o radiológicas tendría consecuencias devastadoras de gran alcance. Además de causar muertes y destrucción generalizada, podría asestar un golpe catastrófico a la economía mundial y sumir a millones de personas en la pobreza extrema.
Informes posteriores consignaban que las guerras en Afganistán e Irak han permitido a los terroristas desarrollar los tipos más sofisticados de bombas improvisadas y también acceder a nuevas variedades de explosivos y novedosas formas de usarlos. La tecnología se ha desarrollado en zonas de conflicto en el extranjero y es rápidamente compartida por las organizaciones terroristas en todo el mundo. No obstante el riesgo que corre de ser objeto de un ataque nuclear o químico, el medroso Gobierno británico se muestra reacio a llamar a la amenaza islamista por su nombre y prefiere referirse a ella eufemísticamente como “terrorismo internacional”. Obviamente tiene una dimensión internacional, pero la mayoría de los alrededor de 80 personas declaradas culpables y encarceladas por delitos de terrorismo en los últimos tres años o más, son musulmanes británicos o han vivido allí, como los jihadistas autores de los ataques suicidas del 7 de julio en 2005 en Londres que produjeron la muerte de cincuenta y seis personas, incluidos los cuatro terroristas, y 700 heridos civiles. En lo que puede interpretarse como un inútil gesto hacia los islamistas, que no le servirá para evitar futuros atentados en su país, el Ministro de Relaciones Exteriores británico, David Miliband, hipócritamente, como si desconociera el accionar del Servicio de Inteligencia Secreto (SIS), más famoso como M16, anunció el martes 23 en el Parlamento, la remoción de un diplomático israelí no identificado, a raíz de una investigación sobre el uso de pasaportes falsos, presuntamente utilizados en una operación del Mossad, sospechada de matar en Dubai entre el 19 y 20 de enero, al asesino Mahmuyd al-Mabhouh, líder de la organización terrorista Hamas.

LOS ASENTAMIENTOS: HISTORIA Y DEFINICION


Bibi tiene razón
Florentino Portero - GEES

No voy a volver a explicar porqué creo que la generalización de "asentamientos" ha sido el mayor error cometido por los gobiernos israelíes a lo largo de toda su historia. Sólo quiero señalar que representan su flanco más débil en la guerra de la propaganda y que, por eso mismo, conviene analizar con cierto detalle la razón de ser de las nuevas edificaciones que tanta discordia están generando entre los gobiernos de Washington y Jerusalén.
El término "asentamiento" hace referencia a poblamientos judíos en territorios externos a la Línea Verde, o demarcación entre los ejércitos israelí y árabe tras la Guerra de la Independencia, allá por 1949. Cuando en 1947 Naciones Unidas ofreció a las partes en conflicto la creación de dos estados con fronteras claramente delimitadas, los judíos aceptaron pero los árabes no sólo rechazaron el ofrecimiento sino que declararon la guerra al país recién creado. Fracasaron en su intento de abortar el estado judío y además se encontraron con que sus unidades, todavía irregulares, les derrotaron, adelantando sus posiciones hasta las puertas de la vieja ciudad de Jerusalén.
Aquello había sido un mal paso. En la siguiente ocasión tratarían de hacerlo mejor. Durante la Guerra de los Seis Días intentaron rematar la chapuza anterior, pero sólo consiguieron que el Ejército israelí alcanzara el Jordán, ocupando toda la Cisjordania. Arrebataban a Jordania los terrenos que había ocupado ilegalmente durante la Guerra de la Independencia, cuando cruzó el Jordán con la intención de echar a los judíos al mar, y que incorporó tras el alto el fuego. La incompetencia y desorganización crónica de las fuerzas árabes permitió a los sionistas más radicales dar alas a su imaginación sobre las futuras lindes de un Gran Israel. De aquellas ensoñaciones surgieron asentamientos a diestro y siniestro, ante el escándalo de muchos, empezando por el propio Ben Gurion.
Con Israel en la orilla del Jordán, la Línea Verde resultaba un mal menor, sobre todo cuando de lo que se trataba era de hacer propaganda. Los estados árabes asumieron que hacer volver a Israel a sus fronteras originales era imposible, más aún después de la nueva intentona fallida que supuso la Guerra del Yom Kippur, y trataron de contenerles en las fronteras reales del 49 con dos condiciones: garantizar que la vieja ciudad de Jerusalén –Jerusalén Este– sería la capital indivisible de Palestina y que los refugiados árabes tendrían derecho a volver a sus tierras en Israel, lo que en el medio plazo supondría la arabización del estado judío. Dos condiciones inaceptables para Israel.
No hay fronteras definitivas entre el Jordán y el Mediterráneo. Los europeos sabemos bien por experiencia propia que las fronteras son el resultado de las guerras. Las pifias de las campañas de los Seis Días y Yom Kippur tienen un precio que, entre otras cosas, se medirá en metros cuadrados. Si tras la Guerra de la Independencia se avanzó hasta la Línea Verde, nuevos territorios se incorporarán definitivamente a Israel tras las restantes campañas fallidas. Benjamín Netanyahu tiene toda la razón cuando afirma que construir en "asentamientos" ya existentes en el entorno inmediato de Jerusalén no es una provocación, ni una ilegalidad, ni nada por el estilo, porque esos enclaves son ya parte de Israel, de la misma forma que la antigua ciudad de Koënisberg, donde se escribieron algunas de las páginas más trascendentales del pensamiento alemán y europeo, es hoy la ciudad rusa de Kaliningrado. La República Federal de Alemania ha asumido el coste de sus derrotas y gracias a ello Europa ha podido ser reconstruida. Los palestinos no y de ahí los problemas que todos, unos en mayor medida que otros, padecemos.
Muchos de los "asentamientos" no debieron haberse construido, pero eso ya no tiene solución. Tras los Acuerdos de Oslo la diplomacia israelí hizo de una parte de los asentamientos moneda de cambio. Si los árabes reconocían el derecho a existir de Israel y unas fronteras seguras, los asentamientos serían levantados, al tiempo que se establecería un estado palestino. Pero el proceso de paz murió en manos de Arafat en Camp David y Taba. Está acabado, por mucho que diplomáticos de aquí y de allá se empeñen en hablar de él como si siguiera en pié. Sharon firmó su certificado de defunción cuando proclamó la nueva estrategia israelí de "desenganche" o separación unilateral. Si no era posible llegar a un acuerdo con los palestinos y, además, una buena convivencia exigía la separación física de las comunidades, el silogismo llevaba a una conclusión evidente: Israel se separaría de motu propio. Ese fue el origen de la valla-muro-alambrada que los divide y de la retirada de Gaza.
Israel ya ha demostrado al mundo su disposición a retirarse de parte de los territorios en disputa, al tiempo que los dirigentes palestinos de Fatah y de Hamas han escenificado la imposibilidad de llegar a una posición común que sirva de punto de partida para una hipotética negociación. El "desenganche" continúa adelante. Si no es viable una solución diplomática, entonces toca consolidar lo que en todo momento ha sido considerado como innegociable.
La Línea Verde, a menudo citada eufemísticamente como "las fronteras anteriores a 1967", no es ni será la frontera de Israel por mucho que la Liga Árabe se empeñe. Las guerras de los Seis Días y del Yom Kippur tienen un precio. Todos somos conscientes de ello. De ahí que resulte tan hipócrita la posición de la diplomacia norteamericana al exigir a Israel, un aliado, lo que no pide a los árabes y además por su propio interés en otros teatros. No es algo que nos pueda sorprender porque la tentación norteamericana de trasformar su ayuda económica a Israel en gestos de buena voluntad hacia los árabes, para que Washington mejore sus relaciones con determinados gobiernos, es tan antigua como la propia ayuda. A veces es necesario hablar claro para que los equívocos se superen. Sharon tuvo que aclarar a George W. Bush que Israel no era Checoslovaquia, en indisimulada alusión al premier Chamberlain. Desde aquel momento las relaciones transcurrieron con normalidad. Netanyahu ha ido hasta el corazón de Washington para recordar que los judíos viven en Jerusalén desde hace tres mil años y que no entra en sus planes abandonar la colina de Sión ni los terrenos colindantes. Ha hecho lo que debía, aunque no creo que su declaración tenga los mismos efectos que la del viejo general.

RELACIONES ENTRE EE.UU. E ISRAEL: EL PEOR MOMENTO


EE.UU. e Israel, algo más que amigos
Sal Emergí, Jerusalem para elmundo.es


“América, no te preocupes, Israel te apoya”. La irónica inscripción, acompañada del dibujo de un sofisticado caza de combate israelí, reza en camisetas que se venden en Jerusalén reflejando una idea poco convencional: la gran superpotencia del mundo, en caso de ser atacada, no correrá peligro gracias a su pequeño aliado de Oriente Próximo.
Una camiseta que luce en el momento más crítico en las relaciones bilaterales desde que EE.UU congelara en el 81 el documento sobre el pacto estratégico como protesta por la Ley de Golán aprobada por el Parlamento israelí. El primer ministro Menajem Beguin respondió así al embajador estadounidense: “No somos una república bananera”.
La crisis actual agravada por el anuncio -en plena visita del vicepresidente Joe Biden- de la construcción de 1600 casas en Jerusalén Este ha puesto al descubierto dos fenómenos. El coyuntural, la nula química personal e ideológica entre el presidente de EE.UU, Barack Obama y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. El más profundo, el incremento de voces en Washington que creen que la relación con Israel “es una losa y no una ventaja” para sus intereses en la zona.
“Empiezan a estar hartos de determinadas decisiones sobre los asentamientos y ahora simplemente exigen agresivamente lo que antes insinuaban de forma silenciosa. Han visto en Netanyahu la oportunidad perfecta para montar una crisis”, confiesa un diplomático israelí. Entre la lluvia de declaraciones que acompañan las diferencias, hay una frase atribuida a Biden que le preocupa: “Algunas acciones de Israel dañan la seguridad de nuestros soldados en Afganistán, Irak y Pakistán”.
Una caricatura del diario Maariv satirizaba la percepción de la bronca de Obama a Netanyahu. En la imagen, el presidente iraní Mahmud Ahmadinayad habla por teléfono con Obama: “Hay que aumentar las sanciones contra Netanyahu”, le exige. Es la frustración del Gobierno israelí que tras un año exigiendo medidas “paralizantes” contra el proyecto nuclear iraní, considera que Obama decide ponerse firme…pero con Bibi.
En declaraciones al Canal 10, el primer congresista demócrata judío que apoyó la candidatura de Obama, Robert Wexler, no entiende las criticas: “Obama es el primer presidente que llega a El Cairo y ante millones de árabes y musulmanes reivindica que las relaciones entre Israel y EE.UU son inquebrantables”.
Los palestinos y países árabes “no se hacen ilusiones”. Saben que Israel sigue siendo el hijo más mimado de Washington en la zona. Aunque a veces enfade al generoso padre y sea castigado. “Obama y yo estamos convencidos que Israel es el mejor amigo que tiene EE.UU en todo el mundo”, proclamó Biden en la Universidad Tel Aviv. Muy cerca de allí, David Ben Gurion proclamaba hace 62 años la independencia de Israel. Once minutos después, EE.UU era el primer país en reconocerlo.
En un edificio con algunos inquilinos que sueñan con echarles, la casa de los israelíes depende del blindaje norteamericano. Un vital blindaje militar, económico y político que reconocen incluso los que acusan de “proárabe” al presidente “Barack Hussein”.
A nivel militar, las “relaciones especiales” son tangibles. EE.UU tiene en el territorio, cielo y puertos de Israel su base más segura donde hace prácticamente lo que desea. El Ejército israelí mantiene su absoluta supremacía tecnológica en Oriente Próximo gracias básicamente a los 2.800 millones de dólares que recibe anualmente de su gran aliado para uso militar. Principalmente para comprar en la industria norteamericana. Hay un acuerdo concreto que establece, en caso de guerra, un puente aéreo de armas de Washington a Tel Aviv.
“El brazo estratégico de Israel, su Fuerza Aérea, depende casi exclusivamente de la asistencia americana. Israel fabrica aviones sin piloto, misiles y bombas pero no cazas de combate, helicópteros o aviones de transporte militar”, explica el analista militar Alex Fishman. Según él, “Israel puede presumir con razón de una gran capacidad tecnológica aplicada al Ejército pero sin la colaboración y a veces financiación de EE.UU no sería tan potente”.
La ayuda del Tío Sam supone el 20% del presupuesto de Defensa. Sin él, el Gobierno debería buscar recursos en otros ministerios como Educación o Transportes. De ahí la importancia de Washington en la vida diaria de los israelíes. “Sin ellos, solo podríamos respirar”, se escucha en las tertulias. Un país que recibe unas garantías de crédito de 9.000 millones de dólares en caso de necesidad urgente.
El paraguas político es tan importante como los cazas de combate o el colchón económico. La posición de ambigüedad nuclear israelí (“No seremos el primer país en usar armas no convencionales en Oriente Próximo”) es posible gracias a la complicidad de EE.UU. cuyo veto le suele salvar en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. “El apoyo norteamericano a Israel se ha basado principalmente en el hecho de ser una democracia en una zona sin democracias”, opina el periodista Yaacov Ajimeir.
Una alianza que seguramente superará el desprecio existente entre Obama y Netanyahu. Una alianza que ridiculizó los temores de la CIA en el 48 sobre las “veleidades filosoviéticas” de Ben Gurion, el fundador de Israel.

VISION DE LA EU DE LOS ASENTAMIENTOS


UE -ISRAEL: Palestina no importa
Por David Cronin

BRUSELAS, (IPS) - Diplomáticos de la Unión Europea (UE) redactaron un plan para acelerar la integración con Israel, pese a que ese país continúa con la expansión ilegal de sus asentamientos en territorios palestinos.
España, que ejerce la presidencia rotativa de la UE, está ansiosa por estrechar en los próximos meses los vínculos comerciales y políticos entre Israel y el bloque de 27 países. Ambas partes acordaron en 2008 medidas para integrar a Israel en la economía de la UE, pero las negociaciones se frenaron por la Operación Plomo Fundido que Israel lanzó contra el territorio palestino de Gaza. El ataque, entre el 27 de diciembre de ese año y el 19 de enero de 2009, incluyó artillería pesada, bombardeos aéreos y una incursión de fuerzas terrestres que dejaron 1.400 personas muertas y más de 5.000 heridas, buena parte de ellas civiles. Pero, según un documento confidencial redactado por diplomáticos españoles, las conversaciones con Israel se reanudarán pronto para reimpulsar el proceso. El texto, al que tuvo acceso IPS, está fechado el 9 de este mes, el mismo día en que Israel recibía duras críticas por anunciar que construiría 1.600 nuevas casas para colonos judíos ultraortodoxos en Jerusalén oriental. En la víspera, el Ministerio de Defensa había divulgado planes para construir 112 apartamentos en Beitar Illit, un asentamiento en Cisjordania. El documento español debía ser refrendado en una reunión entre el canciller israelí Avigdor Lieberman y sus contrapartes europeas este martes 23, pero el encuentro se canceló con muy poca anticipación. Funcionarios de Bruselas quitaron importancia a la cancelación y dijeron que el encuentro se llevará a cabo en abril o mayo. Una fuente cercana a Catherine Ashton, alta representante para la Política Exterior y de Seguridad de la UE, dijo que la funcionaria ya se había reunido con Lieberman durante una gira por Medio Oriente la semana anterior. "No queremos duplicar" las conversaciones sostenidas entonces, dijo la fuente a IPS. La cancelación "no fue una reacción diplomática" contra la expansión de los asentamientos judíos en Palestina, insistió. Ashton había advertido que esos asentamientos en Jerusalén oriental son "ilegales", pero el documento español los considera apenas "poco útiles", y "observa positivamente" las investigaciones de Israel sobre la conducta de sus tropas en el conflicto contra Gaza. En cambio, muchas organizaciones de derechos humanos denunciaron que dichas investigaciones no cumplen con los términos exigidos en noviembre del año pasado por una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas, como la independencia y credibilidad de las pesquisas. Hasta ahora, Israel sólo ha juzgado a un soldado por el robo de una tarjeta de crédito. El Tribunal Russell sobre Palestina, conformado por una alianza de juristas y activistas de derechos humanos, concluyó en su primera sesión celebrada en Barcelona entre el 1 y el 3 de marzo que la UE no había honrado su obligación internacional de exigir a Israel que respondiera por las atrocidades supuestamente cometidas por sus tropas en Gaza. Frank Barat, coordinador de ese tribunal no vinculante, dijo que las investigaciones israelíes no han sido más que "una lavada de cara". El acuerdo de asociación entre la UE e Israel, que entró en vigor en 2000, exige que ambas partes respeten los derechos humanos, recordó Barat. Hasta ahora, el bloque se ha negado a suspender ese acuerdo o a revocar las preferencias comerciales a Israel como protesta por las violaciones inflingidas contra los palestinos. "La impunidad que goza Israel es alarmante", dijo Barat. Maysa Zorob, portavoz de la organización humanitaria palestina Al Haq, sostuvo que la voluntad española de aprobar las investigaciones israelíes sobre los hechos de Gaza es "muy peligrosa para la credibilidad y el compromiso de la UE con los derechos humanos". "España está deseosa de poner sobre la mesa la integración" entre la UE e Israel, dijo. "¿Por qué? Me resulta incomprensible. No puedo siquiera imaginar la motivación de esa conducta", sostuvo Zorob. Algunos observadores consideran que, una vez que las negociaciones concluyan, Israel se convertiría de hecho en un nuevo estado miembro de la UE. El año pasado, en su última visita a Medio Oriente antes de dejar su cargo como jefe de la política exterior comunitaria, el español Javier Solana sostuvo que Israel era el país no europeo de más estrechas relaciones con la UE. La nación de Medio Oriente ya participa en una gran variedad de programas de la UE en áreas tan diversas como la arqueología y la navegación satelital. Para Raji Sourani, director del Centro para los Derechos Humanos en Gaza, el bloque debería revisar su política de responder con "diplomacia silenciosa" a las violaciones que Israel comete contra el derecho internacional. En una carta dirigida a Ashton la semana pasada, Sourani señaló: "Puede ser apropiado parafrasear el proverbio: ‘la locura es hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes’. Es tiempo de cambiar de postura. Y esta nueva postura debe asentarse con firmeza en la vigencia del derecho internacional".

SOLEDAD FRENTE A LA AMENAZA

El escándalo de los asentamientos
Por Julián Schvindlerman - Comunidades

Si algo ha quedado en claro a partir del lamentable episodio relacionado a la construcción de nuevas casas en Ramat Shlomo, es que Israel está en la más completa soledad para enfrentar la amenaza nuclear iraní. Esta Casa Blanca no la respaldará si una incursión militar preventiva fuese necesaria. Gracias a la torpeza inconcebible de un burócrata del Ministerio de Interior israelí y a la subsiguiente reacción desproporcionada de la Administración Demócrata, ello resulta evidente. Un gobierno estadounidense proclive a crear la peor crisis bilateral en décadas a partir de un asunto tan cotidiano como el de los asentamientos (en este caso específico, una ampliación barrial dentro de las fronteras municipales de Jerusalem a cinco cuadras de la Línea Verde), difícilmente esté dispuesto a brindar capital político o de otra índole a un Israel enredado en una contienda bélica mayúscula. En este sentido entonces, chapeau al burócrata inútil de Shas que inadvertidamente echó luz sobre el verdadero estado de las relaciones Washington-Jerusalem.
La determinación estadounidense de casi fomentar una ruptura en su “relación especial” con su más confiable aliado en el Medio Oriente encaja a la perfección con el nuevo enfoque demócrata hacia esta región. El presidente Barack Obama ha invertido un apreciable esfuerzo en seducir a las naciones árabes e islámicas y en ofender a los israelíes desde que asumió el control de la Casa Blanca. Sus visitas a Ankara, Ryhad y El Cairo durante su primer año de gobierno y su decisión de no visitar Jerusalem en ese período, sumado a los discursos dulces regalados a audiencias musulmanas y su política de acercamiento a Turquía, Siria e Irán, en contraste con la dureza de sus expresiones relativas a las políticas de Israel, dan cuenta del giro atroz acaecido en Washington desde que George W. Bush partió.
El primer indicio de la nueva política mesooriental demócrata surgió en Mayo del 2009 cuando la flamante Secretaria de Estado Hillary Clinton hizo de los asentamientos israelíes en zonas disputadas el punto nodal de la disputa palestino-israelí. Entonces declaró que el presidente Obama “quiere ver un freno a los asentamientos; no a algunos asentamientos, no a puestos alejados, no excepciones al crecimiento natural”. El segundo indicio emergió con la actitud apaciguadora hacia la República Islámica de Irán, con cuyos líderes el presidente Obama intercambió cartas y ofreció las bonafides del espíritu americano si tan sólo los ayatollahs desearan abandonar sus ambiciones nucleares e imperiales en el Medio Oriente. El tercer indicio se manifestó con la sorprendente vinculación efectuada por Washington entre la cuestión nuclear iraní y el proceso de paz entre israelíes y palestinos, sugiriendo que solamente el progreso en este último llevaría a una resolución del primero. Con el transcurso del tiempo la Administración Demócrata pareció retroceder de este esquema, hasta la aparición de este nuevo incidente que cabalmente demostró que el presidente Obama dejó de ser una aliado (si es que alguna vez lo fue) para convertirse en un adversario de Israel.
El desarrollo de los eventos fue revelador. Conocido el anuncio israelí durante la presencia en tierra hebrea del Vicepresidente Joe Biden, éste demoró una hora y media su asistencia a una cena formal en la residencia del Primer Ministro y luego su oficina emitió un comunicado que “condenó” la decisión israelí. El lenguaje diplomático empleado fue severo y atípico para referir a una declaración burocrática de un país aliado. Al día siguiente, Hillary Clinton mantuvo una tensa conversación de 43 minutos de duración con el premier Binyamin Netanyahu en la que exigió que Israel demuestre que “está comprometida con esta relación y con el proceso de paz”. El embajador israelí en Washington fue convocado a dar explicaciones al Departamento de Estado, y EE.UU. sumó su voz a un comunicado de condena emitido por el Cuarteto del Medio Oriente que integran también Rusia, la Unión Europea y las Naciones Unidas. Envalentonados, los palestinos amenazaron con lanzar una nueva intifada, hubo choques entre fuerzas israelíes y palestinas de Jerusalem a Jaffa en tanto que cohetes comenzaron a ser lanzados nuevamente desde la Franja de Gaza.
La escalada de violencia y renovada intransigencia palestina es resultado directo de la decisión de Barack Obama de transformar a EE.UU., en la caracterización del Wall Street Journal, “tal como los europeos lo han hecho, en otro bufete de abogados de los palestinos”. Es posible que la Casa Blanca retroceda o al menos dilate, tal como ha debido hacer con su grandilocuente anuncio de cerrar la cárcel de Guantánamo en un año, abandonar Irak velozmente, y llevar a juicio civil en Manhattan a terroristas de Al-Qaeda. Pero el daño -a la relación bilateral con su más estrecho aliado, al proceso de paz y a la estabilidad del Medio Oriente- ya está hecho. Y el acto de deslealtad hacia Israel ha sido aleccionador.

ELECCIONES EN IRAQ PRODUCEN RESULTADOS SORPRESIVOS


ELECCIONES-IRAQ: Partidos laicos llevan la delantera
Por Mohammed A. Salih
WASHINGTON, 19 mar (IPS) - Una de las grandes coaliciones laicas de Iraq, Estado de Derecho, parece ser la mayor sorpresa de las elecciones parlamentarias del 7 de este mes, al tiempo que los populares partidos religiosos pierden peso, según resultados oficiales preliminares.
Los pronósticos previos indicaban que Al-Iraqiya sería una de las coaliciones más votadas, pero la paridad mostrada con Estado de Derecho superó las expectativas de muchos dentro y fuera de Iraq. Al-Iraqiya está encabezada por Ayad Allawi, un chiita secular designado por Estados Unidos como primer ministro de la post-guerra, tras la invasión de 2003. La coalición está integrada por poderosas facciones sunitas con personalidades importantes como el vicepresidente Tariq al-Hashemi. En determinado momento del conteo de votos, Al-Iraqiya logró tomar la delantera, pero ahora está detrás de Estado de Derecho, dirigida por el primer ministro Nuri al-Maliki, integrada principalmente por chiitas, aunque no de forma exclusiva. Al-Iraqiya logró la delantera en las provincias de mayoría sunita de Nineveh, Anbar, Diyala, Salahaddin, e incluso en Kirkuk --donde existe una fuerte rivalidad entre kurdos, árabes y turcomanos-- según los resultados preliminares disponibles en el sitio de Internet de la Comisión Electoral de Iraq. Especialistas atribuyen los resultados provisorios a que los sunitas temieron ser gobernados por religiosos chiitas y prefirieron los partidos laicos para poder unirse con facciones laicas de la comunidad chiita. En las elecciones parlamentarias de 2005, la mayoría de los iraquíes de las zonas árabes optaron por los partidos religiosos. Pero la tendencia comenzó a cambiar en los comicios provinciales de 2009, cuando los partidos seculares votaron bien. "El comportamiento de los sunitas cambió", señaló Mishkat al-Moumin, especialista en Iraq del Instituto para Medio Oriente, con sede en esta ciudad estadounidense. "Antes querían elegir a un gobernante de su propia comunidad. Pero ahora cambiaron de estrategia y decidieron unirse a los chiitas laicos. Tienen intereses comunes", añadió. Mishkat fue ministro de Ambiente en el gobierno de Allawi, de 2004 a 2005. Estado de Derecho, de Maliki, fue la coalición más votada en siete provincias chiitas del sur y en Bagdad, cuya población es heterogénea. Iraq tiene 18 provincias. El primer ministro trató de diferenciarse en los últimos años de los partidos más religiosos y sectarios y trata de presentarse como una figura nacionalista. Del 90 por ciento de los sufragios escrutados en el país, Estado de Derecho lleva la delantera con 2.256.853 votos, en tanto Al-Iraqiya le sigue de cerca con 2.220.443, según la Comisión Electoral. Pero los escaños se distribuyen según los resultados provinciales, pero aún no está claro cómo se traducirá eso en asientos parlamentarios. La ventaja de la coalición de Allawi es un hecho aplaudido en Washington, que aspira a que surja una fuerza laica y nacionalista en Iraq que pueda contrarrestar la influencia de Irán. Si Al-Iraqiya resulta vencedora, le costará mucho formar una coalición gobernante por la naturaleza heterogénea de la política iraquí. La Constitución de ese país prevé que el presidente ceda a la coalición más votada la potestad de formar un gabinete en 30 días. Además ésta tiene que obtener la mayoría absoluta, más de la mitad de los asientos legislativos, para formar gobierno. La agrupación Alianza Nacional Iraquí, integrada por numerosos partidos religiosos chiitas con figuras influyentes como el líder del Consejo Supremo Islámico de Iraq, Ammar al-Hakim, el clérigo Muqtada Sadr y Ahmed Chalabi, vinculado a neoconservadores estadounidenses, además del ex primer ministro Ibrahim al-Jafari (2005-2006), obtuvo menos votos que las otras dos coaliciones. Sólo pudo ganar en tres provincias del sur y no le fue bien en las zonas de mayoría sunita. Los partidos chiitas religioso Fadhila, cuyo bastión se ubica en la meridional provincia de Basora y sus alrededores, y el Consejo Supremo Islámico, el más fuerte hasta las elecciones provinciales de 2009, son los grandes perdedores. "En 2005 solía ser duro argumentar que la influencia de Consejo Supremo Islámico, dentro de la gran coalición chiita Alianza Iraquí Unida, solía exagerarse", escribió el analista Reidar Visser, en su blog. "Después de las elecciones de enero de 2009 comenzó a ser más reconocido el debilitamiento del Consejo", apuntó Visser. "Los resultados preliminares de las elecciones parlamentarias muestran una mayor marginación del Consejo dentro de la reconstituida alianza chiita", remarcó. El Consejo Supremo Islámico y Fadhila obtuvieron sólo 12 asientos de los casi 67 que tiene asegurados la Alianza Nacional Iraquí, según estimaciones de Visser. Estado de Derecho y Alianza Nacional Iraquí no obtuvieron buenos resultados en las zonas sunitas, pero Al-Iraqiya parece haber hecho una significativa incursión en los centros de poder de ambos partidos en el sur, en especial en Basora y Babil. En Bagdad, Al-Iraqiya sigue de cerca a Estado de Derecho. Los resultados parecen haber sorprendido hasta al propio bloque de Maliki. Colaboradores cercanos al primer ministro culparon a Al-Iraqiya de fraude electoral, en medio de acusaciones generalizadas entre todos los partidos. Su asistente Ali al-Adib declaró a la agencia de noticias francesa AFP que para que Allawi estuviera primero era necesario un "milagro". Pero los últimos resultados divulgados este viernes le dan la delantera al partido de Maliki con una ínfima diferencia de 40.000 votos sobre el de Allawi. Las elecciones legislativas fueron el 7 de este mes, pero la Comisión Electoral todavía no fijó una fecha para dar los resultados definitivos. Si llegara a ganar Al-Iraqiya, la conformación misma de la coalición puede complicarle la posibilidad de alcanzar acuerdos en la interna. El hecho de que haya obtenido la mayoría de sus votos en las provincias sunitas le traerá problemas para lidiar con las facciones de mayoría chiitas y con los kurdos. Algunas autoridades de las dos mayores coaliciones chiitas, Estado de Derecho y la Alianza Nacional Iraquí, idearon y respaldaron el proceso para proscribir a figuras clave sunitas de Al-Iraqiya. Eso podría haber creado diferencias entre partidarios de esta coalición y otras agrupaciones chiitas. Las relaciones entre algunas figuras de Al-Iraqiya de Nineveh y de los dos mayores partidos kurdos, el Partido Democrático de Kurdistán y Unión Patriótica de Kurdistán, también están tensas. Los vínculos entre las distintas comunidades en lugares como Nineveh y Kirkuk están tirantes por disputas territoriales y acuerdos para compartir el poder. Pese a las tensiones, las autoridades de los distintos partidos comenzaron las negociaciones para encontrar elementos en común. La formación del nuevo gobierno se prevé que dure semanas o hasta meses. El proceso demoró unos cinco meses tras las elecciones parlamentarias de 2005.

DECISIVA REUNION ENTRE OBAMA Y NETANYAHU



El veterano analista israelí del diario Yediot Ajaronot, Shimon Shefer, resume: "Se ha puesto al descubierto la profunda desconfianza entre los dos líderes. Obama ha colocado a Netanyahu con la espalda contra la pared obligándole a una decisión. Si acepta lo que le exige, se quedaría sin coalición de Gobierno. Si no acepta, se quedaría solo ante la amenaza iraní".

Gran error viajar a Washington. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu deseaba una reunión a solas con el presidente norteamericano Barack Obama para restaurar la confianza y aparcar la grave crisis a raíz del anuncio de la contsrucción de 1.600 casas en Jerusalem Este. Cuatro días después, Netanyahu vuelve a Jerusalén humillado por Obama, sin un acuerdo ni tan solo para resumir su duro encuentro y con una tensión sin precedentes que se resume con esta cita de un portavoz de la Casa Blanca, filtrada por la prensa israelí:
"A Obama se le ha acabado la paciencia. Los pasos que Netanyahu ha aceptado realizar son importantes. El problema es que no creemos que los ponga en práctica y queremos que nos dé garantías. Esto me recuerda los oscuros días de la guerra fría cuando no confiábamos de los soviéticos".
A pie de escalerilla del avión de vuelta a Israel, Netanyahu afirmó que se "han producido avances para encontrar la fórmula que combine la tradicional política de todos los Gobiernos en Israel y nuestro deseo de reanudar el proceso de paz". Palabras que ocultan el drama vivido en Washington.
Antes de la cita con Obama, Netanyahu había recibido un aviso en sus reuniones con el vicepresidente Joe Biden y a la secretaria de Estado, Hillary Clinton. "El presidente quiere respuestas", le advirtieron.
Pero aun con todos los avisos, Netanyahu no se esperaba tal recepción, definida por la prensa israelí como "la emboscada". "Netanyahu recibió el mismo trato que el líder de un país tercermundista", escriben.
Obama le tenía ganas y más tras enterarse de la noticia filtrada a la prensa por la organización israelí Paz Ahora minutos antes de la reunión: el final del proceso para construir 20 casas en un solar en pleno barrio palestino de Jerusalén. Netanyahu entró en la Casa Blanca sin conocer esta aprobación pero no le sirvieron sus explicaciones sobre "los procesos burocráticos e independientes del Ayuntamiento" o que "el plan no es nuevo y fue aprobado en el 2009". Un asesor de Obama reconoció que "Netanyahu estaba sorprendido de la noticia pero en cualquier caso significa una nueva bofetada al presidente".
'¿Hasta dónde puedes llegar?'
Nada más entrar, Obama le hizo una pregunta: "¿Hasta dónde puedes llegar y ser flexible una vez que las negociaciones directas con los palestinos lleguen a su fin?" Netanyahu respondió de forma general pero Obama quería respuestas prácticas.
Después, llegó la lista de Obama compuesta por 13 requisitos que debían ser aceptados antes de la vuelta a Israel. El primero que la moratoria de la construcción en las colonias en Cisjordania (que no incluye Jerusalén Este) se amplíe más allá de los 10 meses anunciados por el Gobierno israelí. Segundo, que Netanyahu supervise personalmente que no haya construcción en los barrios palestinos de Jerusalén Este.
Tercero, que Israel transfiera el control militar y civil de los territorios en Cisjordania que la Autoridad Nacional Palestina (ANP) tenia antes de la Intifada. Cuarto, gestos inmediatos hacia el presidente palestino, Abu Mazen como la liberación de 1.000 presos Al Fatah.
Otro requisito fue que aceptara de antemano y publicamente que las negociaciones para un acuerdo definitivo tengan un plazo máximo de dos años.
Netanyahu le contestó que debía consultarlo con el resto de partidos de la coalición. "Yo me voy a cenar con Michelle y las chicas. Estaré por aquí por si tienes algo nuevo que decirme", le dijo Obama. Y así fue. Al cabo de unos minutos, Netanyahu pidió una segunda reunión con Obama que, sin embargo, no acercó las posturas.
Los gestos de la desconfianza
Tal es la desconfianza hacia su interlocutor israelí que Obama exigió una respuesta a sus exigencias por escrito. La serie de humillaciones que Netanyahu sufrió del principal aliado de Israel en el mundo fueron más que simbólicas.
Se pueden resumir en tres gestos de Obama: Prohibió que los fotógrafos entraran en la reunión, interrumpió la conversación con Netanyahu afirmando que se iba a cenar con su familia y se negó a una declaración conjunta aunque fuera meramente protocolaria.
Este jueves, nada más aterrizar en Israel, Netanyahu tiene previsto convocar a sus seis ministros más importantes para debatir la crisis con Estados Unidos, que por fin exige decisiones trascendentales.El veterano analista israelí del diario Yediot Ajaronot, Shimon Shefer, resume: "Se ha puesto al descubierto la profunda desconfianza entre los dos líderes. Obama ha colocado a Netanyahu con la espalda contra la pared obligándole a una decisión. Si acepta lo que le exige, se quedaría sin coalición de Gobierno. Si no acepta, se quedaría solo ante la amenaza iraní".


elmundo.es

ADOPTARAN MEDIDA EN FRANCIA



El presidente francés, Nicolas Sarkozy, se ha situado en la vanguardia de la lucha por la libertad en Europa y ha anunciado que el burka será prohibido por ley en todo el territorio francés. La medida será adoptada esta primavera en aras de la defensa de la libertad y la igualdad entre hombres y mujeres.
Sarkozy, que ya había dicho que el burka no tenía espacio en Francia, considera que si los franceses han emitido un voto de protesta (canalizado por el Frente Nacional) o han engrosado la abstención es porque “durante demasiado tiempo la sociedad francesa ha cedido sobre sus valores permitiendo atentados contra la laicidad y la igualdad entre hombres y mujeres y dejando que la violencia invada la escuela”.
El presidente francés ha asegurado que “la respuesta es la prohibición por ley del velo integral conforme a los principios de la República”, en relación a este símbolo del integrismo islámico, que utilizan unas 2.000 mujeres en Francia.
Sarkozy también se ha referido al nuevo episodio de violencia entre un grupo de jóvenes y profesores de un instituto. El presidente ha afirmado que habrá “tolerancia cero” en este terreno. Los alumnos violentos o conflictivos serán enviados a centros especiales para que no perturben a los demás.

ESCALADA EN EL SUR DE ISRAEL CON DISPAROS DESDE GAZA


Alon Shuster, Jefe del Consejo Regional Shaar Hanegev: “Volvemos a la realidad anterior a la guerra”.
Ana Jerozolimski, Jerusalem - Semanario Hebreo. Uruguay

Antes del fuerte ataque de Israel a la infraestructura de Hamas en la Franja de Gaza, lanzado en diciembre del 2008, la lluvia de cohetes disparados desde el territorio palestino hacia el sur de Israel era un hecho constante. Llegaron a haber decenas en un día. Uno de ellos cayó relativamente cerca de Alon Shuster, Jefe del Consejo Regional Shaar Hanegev que agrupa a varias de las poblaciones de la zona, en su mayoría localidades agrícolas comunitarias. Alon, miembro del Kibutz Mefalsim, hijo de argentinos israelíes, intentaba preservar cierta normalidad en su vida, con la corrida diaria, y por suerte no sufrió heridas de ningún tipo.
Hoy, al volver a intensificarse los disparos de cohetes Qassam desde la Franja de Gaza, resume el año de “calma” transcurrido y comprende que de hecho, no había sido más que un intervalo.
Así nos lo cuenta, desde el sur de Israel.
P: Alon ¿qué está pasando? ¿Escalada nuevamente?
R: Hace ya más de una semana que vuelve a intensificarse constantemente el fuego. Tuvimos aproximadamente un año de calma mucho mayor que antes, con algunas semanas cada vez sin cohetes, pero ahora todos los días nos disparan Qassam desde Gaza. Hasta los sonidos de falsa alarma alteran a la gente, como es natural. Lamentablemente, tengo que decir que volvemos a la realidad anterior a la guerra en Gaza.
P: Comprendamos la situación exacta, porque aquí entiendo que todo es relativo: ahora hablan de escalada, pero no es que antes había calma absoluta ¿verdad?
R: Claro que no. Para nada. Tampoco después de la guerra llegó a ser verdadera calma, aunque era muchísimo mejor que el infierno anterior. Un poco de números puede ayudar. En el año 2008 cayeron en el sur, en la frontera con Gaza, cerca de 4.000 cohetes, hasta el comienzo de la guerra.
P: Y según los datos del ejército, desde la guerra en Gaza finalizada en enero del 2009, cayeron aproximadamente 340 cohetes...o sea que es un promedio de casi uno por día...¿Esa es la “calma”?
R: Así es. Tanto dijimos que la guerra nos trajo calma...pero comprendimos que calma absoluta no hay...
P: En el mejor de los casos es una calma muy relativa... ¿Cuál fue el período más largo sin cohetes?
R: Tres semanas, un mes, raramente...no más. Pero fue muy excepcional que pase “tanto” tiempo sin disparos.
P: Pero lo interesante es que ustedes mismos, las autoridades de la zona, la gente de las localidades cercanas a la Franja de Gaza o mejor dicho al alcance de sus cohetes, hablaron en el transcurso del último año sobre “la calma”. Destacaron repetidamente cuán buena es, cuánto les cambió la vida...y ahora resulta que no era calma en el sentido puro de la palabra...
R: Es que sentimos un cambio porque en el transcurso del año que sucedió a la guerra hubo un salto de varios niveles. Ante todo, hay creciente interés en nuestras localidades y en la práctica mucha gente viene a asentarse acá. Junto con la ciudad de Sderot, te puedo decir que se trata de cientos de familias. También los estudiantes volvieron a estudiar en el Colegio Sapir, aunque no hay todas las becas que quisiéramos. En el parque industrial Sapirim ya colocamos todas las parcelas que teníamos. En resumen, todos los parámetros son muy positivos. Pero claro está que al aumentar la tensión, todo corre riesgos. Siempre sucede.
P: ¿Qué aspecto diría que es el más difícil de todo esto? Es que hay épocas mejores y luego un nuevo deterioro...pero eso también significa que junto al peligro, hay esperanza...
R: Creo que lo peor es el hecho es que nos sentimos rehenes de un régimen terrorista que gobierna Gaza. Está claro que en el plano interno voy a destacar que estamos acá y que vamos a quedarnos en cualquier situación. Pero hacia afuera tengo que explicar también que objetivamente lidiamos con ataques desenfrenados del otro lado. En lo que se refiere a la situación a ambos lados de la frontera entre Gaza e Israel, soy categórico e inequívoco: ellos nos atacan y nosotros respondemos. Si no nos atacan, nadie dispara desde Israel a Gaza.
P: Y esto no me lo está diciendo un extremista de derecha, que yo sepa...
R: En absoluto. Esto lo está diciendo alguien que considera que hay que crear un estado para los palestinos en base a las fronteras de 1967, alguien que pensó que había que salir de la Franja de Gaza aunque esté gobernada por Hamas. Es bueno que no estemos allí para que el Estado Estado de Israel se afiance en sus fronteras, como estado judío y democrático. Pero Hamas es un enemigo asesino y manipulativo que no nos quiere aquí en el Medio Oriente y lo demuestra todo el tiempo.
P: Este complejo mosaico ¿cree que radicalizó las posiciones de la población? En otras palabras: ¿la gente se movió hacia la derecha por culpa de los cohetes y por la naturaleza del vecino de enfrente, Hamas?
R: Las posiciones básicas de nuestra gente y creo que del público en general del país, no cambiaron a plazo intermedio y largo. O sea, apenas veamos que hay un interlocutor serio, como sucedió en los tiempos del Presidente Sadat de Egipto y el Rey Hussein de Jordania-o lo que parecía al principio Arafat al frente de la Autoridad Nacional Palestina- el otro lado recibirá lo que todos sabemos es el precio de la paz. Pero el problema es que en la última década , mucha gente que antes apoyaba las posturas del grupo pacifista “Paz Ahora”-yo entre ellos- o que está ubicada del partido laborista o de Kadima hacia la izquierda, comprende ahora que la mayor parte de la responsabilidad por la situación no recae sobre Israel. Ahora se comprende que la mayor parte de la responsabilidad recae sobre el liderazgo palestino. Cuando haya un liderazgo palestino dispuesto a reconocer no de facto sino de jure al Estado de Israel y decir que los judíos tenemos derecho a nuestro propio estado nacional en el Medio Oriente, en pocos meses una clara mayoría de israelíes aprobará un plan de paz que siga , más o menos, las líneas del programa del ex Presidente Bill Clinton, con sus retiradas y divisiones.
P: ¿Es usted capaz de ver la luz al final del túnel?
R: No lo sé. No soy sociólogo ni experto en los árabes..Años atrás la gente pensaba que el comunismo era para siempre, que el Shah de Persia era para siempre....que el partido laborista era eterno..pero hoy ya no tengo ni idea. Sólo sé que mi misión es mantenerme firme hasta que los líderes de nuestros vecinos sean otros o hasta que los actuales cambién básicamente su concepción de la situación.
P: ¿Pero depende sólo de ellos? ¿Israel no comete errores?
R: Creo que en este tema, todo depende mucho más de ellos que de nosotros ya que nos vemos obligados a reaccionar a las políticas de los árabes. La realidad ya ha demostrado que apenas los árabes muestran que están dispuestos verdaderamente a hacer la paz, el estado de Israel da todo de sí para concretarla. Fue así con Egipto y con Jordania. No tengo ninguna duda de que apenas los palestinos den decididamente un paso adelante, el pueblo de Israel impondrá a su gobierno la decisión correcta.

NETANYAHU EN LOS EE.UU.


REUNION OBAMA-NETANYAHU

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu tiene previsto reunirse con el presidente de EE.UU. Barack Obama el 23 de marzo. La reunión es la siguiente de la explosión en las relaciones entre israelíes y americanos después de que Israel anunció la concesión de licencias para construcción de viviendas en Jerusalén oriental, mientras que el Vice Presidente de los EE.UU., Joe Biden estaba en Israel. Estados Unidos quiere que Israel detenga toda construcción de nuevos asentamientos judíos. Los israelíes sostienen que Jerusalén oriental no es parte de los territorios ocupados, y por lo tanto, la demanda de EE.UU. no se aplica allí. Los estadounidenses no analizaron su demanda bien y respecto al anuncio - al momento en que fue dado a conocer – significó una afrenta directa y desafíante. La respuesta de Israel es que es un Estado soberano y que no debe ser autorizado a hacer lo que desee. La respuesta americana implícita es que los Estados Unidos también es un Estado soberano y responderá a su antojo.
La polémica en este caso no es el punto. La cuestión es más fundamental, a saber, el grado en que las relaciones de EE.UU. e Israel convergen y divergen. Esto no es una cuestión de amistad, pero, como en todas las cosas geopolíticas, responden al interés nacional. Es difícil hablar de los intereses de EE.UU. e Israel de manera objetiva, como la relación se ve empañado con la retórica sin fin y las fórmulas simplistas. Por tanto, es difícil saber por dónde empezar, pero dos puntos de ingreso a esta polémica vienen a la mente.
La primera es la idea de que el anti-americanismo en el Oriente Medio tiene sus raíces en el apoyo de EE.UU. a Israel, un punto planteado por los Estados Unidos y los extranjeros que quieren a los Estados Unidos distanciarse de Israel. La segunda es que Estados Unidos tiene una relación estratégica especial con Israel y una dependencia mutua. Ambas afirmaciones tienen elementos de verdad, pero tampoco es simplemente verdad - y ambas requieren análisis mucho más importante. En el análisis de ellos, se inicia el proceso de tratar de separar los intereses nacionales de la retórica.

Anti-americanismo en el Oriente Medio
Comienza con la afirmación de que el apoyo de EE.UU. a Israel genera el anti-americanismo en el mundo árabe e islámico. Si bien ese apoyo, sin duda, contribuye a este fenómeno, no lo explica todo. El problema fundamental de la teoría es que el anti-americanismo es anterior en los árabes a el importante apoyo de EE.UU. a Israel. Hasta 1967, los Estados Unidos dio muy poca ayuda a Israel. La ayuda de Washington se dio en forma de préstamos muy limitados para comprar productos agrícolas de los Estados Unidos, un programa que muchos países del mundo participaron y Francia fue, no los Estados Unidos, el principal proveedor de armas a Israel .
En 1956, Israel invadió el Sinaí mientras que Gran Bretaña y Francia tomaron el Canal de Suez, que el gobierno egipcio de Gamal Abdul Nasser había nacionalizado. La administración de Eisenhower intervino - en contra de Israel y en el lado de Egipto. Bajo la presión de EE.UU., los británicos, franceses e israelíes se vieron obligados a retirarse. Hubo acusaciones generalizadas de que la administración de Eisenhower era pro-árabe y anti-israelí, y ciertamente, nadie podría argumentar que Eisenhower fue significativamente más pro-Israel.
A pesar de esto, Nasser entró en una serie de importantes acuerdos con la Unión Soviética. Egipto se convirtió en un eficaz aliado soviético, el beneficiario de la ayuda soviética masiva y un centro de la retórica anti-estadounidense. Cualquiera que sea su motivación tenían que ver con la falta de voluntad de EE.UU. de dar una ayuda masiva a Egipto. Egipto con su actitud anti norteamericana no tenía nada que ver con los israelíes, salvo tal vez que los Estados Unidos no estaba preparado para unirse a Egipto para tratar de destruir a Israel.
Dos eventos políticos más importantes tuvieron lugar en 1963: golpes de estado de izquierda en Siria e Irak llevaron al Partido Baath al poder en ambos países. Tenga en cuenta que esto ocurrió antes de 1967, es decir, antes de que Estados Unidos se convirtiera en estrechamente alineado con Israel. Ambos regímenes fueron pro-soviéticos y anti-estadounidense, pero no podría ser la respuesta a apoyo de EE.UU. a Israel , porque no había mucho.
En 1964, Washington dio a El Cairo la primera ayuda militar significativa en forma de misiles Hawk, pero dio a otros países árabes también, en respuesta a los golpes de Estado en Irak y Siria. Los Estados Unidos temía la base de los combatientes soviéticos en esos dos países, por lo que comenzó la instalación de sistemas anti-aéreos para tratar de bloquear posibles ataques aéreos soviéticos en Arabia Saudita.
En 1967, Francia rompió con Israel por el conflicto árabe-israelí de ese año. Los Estados Unidos comenzaron a brindar ayuda importante a Israel. En 1973, tras el ataque de Siria y Egipto a Israel, los EE.UU. inició una ayuda masiva. En 1974, esto equivalía a alrededor del 25 por ciento del producto interno bruto israelí(PIB). La ayuda se ha mantenido aproximadamente a el mismo nivel, pero dado el enorme crecimiento de la economía israelí, que ahora asciende a alrededor de 2,5 por ciento del PIB israelí.
El punto aquí es que los Estados Unidos no estaba participando activamente en el apoyo a Israel antes de 1967, sin embargo, el anti-americanismo en el mundo árabe estaba muy extendido. Los árabes hubieran echado la culpa a Estados Unidos por Israel, pero había poca base empírica para esta afirmación. Ciertamente, las ayudas de EE.UU. iniciaron en 1967 y aumentaron en 1974, pero el argumento de que el apoyo a Israel causa anti-americanismo, disminuye primero al explicar los orígenes del antiamericanismo, que es anterior sustancialmente a el apoyo estadounidense a Israel. De hecho, no está claro que el anti-americanismo árabe fue mayor después de la apertura de la ayuda importante para Israel que antes. De hecho, Egipto, el país árabe más importante, cambió su posición a una postura pro-americana después de la guerra de 1973 frente a la ayuda de EE.UU..

La importancia de Israel a los Estados Unidos
Consideremos ahora el supuesto de que Israel es un activo crítico de los EE.UU.. La gran estrategia estadounidense ha sido siempre derivada de la estrategia de Gran Bretaña. Los Estados Unidos busca mantener los equilibrios regionales de poder, a fin de evitar la aparición de grandes potencias que pueden amenazar los intereses de EE.UU.. La Guerra Fría fue un ejercicio masivo de la balanza de poder, enfrentando a un sistema americano patrocinado por la Alianza mundial contra uno formado por la Unión Soviética. Desde el final de la Guerra Fría, los Estados Unidos ha actuado varias veces contra hegemónicas regionales: Irak en 1990-91, Serbia en 1999 y así sucesivamente.
En la zona de Oriente Medio en general, preferimos pensar en el área entre el Mediterráneo y el Hindu Kush, hay tres focos intrínsecos regionales. Uno de ellos es el conflicto árabe-israelí, el equilibrio de poder. El segundo es la guerra Irán-Irak en el equilibrio del poder. El tercero es el indo-pakistaní y el equilibrio de poder. El objetivo de América en cada balance no es la estabilidad tanto como lo es la neutralización mutua de los poderes locales por otros poderes locales.
Dos de los tres equilibrios regionales de poder están colapsados o en peligro. En 2003, invasión de EE.UU. de Iraq y la incapacidad de poner rápidamente una fuerte lucha contra el gobierno iraní, en lugar de Bagdad, ha llevado al colapso del equilibrio del poder central - con pocas esperanzas de resurrección. El equilibrio de poder entre el este de Pakistán y la India también está en peligro de caerse. La guerra en Afganistán ha provocado profundas tensiones en Pakistán, y hay situaciones en las que podemos imaginar el poder de debilitamiento o incluso el agrietamiento de Pakistán drásticamente. No está claro cómo va a evolucionar, pero lo que está claro es que no está en el interés de los Estados Unidos, ya que destruiría el equilibrio natural con la India. Los Estados Unidos no quiere ver a la India como la potencia indiscutible en el subcontinente más de lo que quiere ver a Pakistán en esa posición. Estados Unidos necesita un Pakistán fuerte para equilibrar a la India, y su problema ahora es cómo gestionar la guerra de Afganistán - un tema secundario estratégico - sin poner en peligro los intereses estratégicos de los Estados Unidos buscando un equilibrio de poder.
El equilibrio de poder de Israel y los estados vecinos, es relativamente estable. ¿Qué es más importante para los Estados Unidos en este momento que este equilibrio de poder no se desestabilize. En este sentido, Israel es un activo estratégico importante. Pero en el panorama más amplio, los Estados Unidos está tratando con el colapso del equilibrio del poder central y con la desestabilización de la balanza oriental de poder y Washington no quiere o necesita la desestabilización de la balanza occidental - entre israelíes y árabes - en este momento. EE.UU.y su"ancho de banda" ya están llegando al límite. Washington no necesita otro problema. Tampoco necesita la inestabilidad en esta región, complicando las cosas en las otras regiones.
Tenga en cuenta que los Estados Unidos está interesado en mantener el equilibrio de poder. Esto significa que el interés de EE.UU. está en un conjunto estable de relaciones, sin un poder excesivo del poderoso y por lo tanto incontrolable por los Estados Unidos. Israel ya es el poder dominante en la región, y el grado en que Siria, Jordania y Egipto contienen a Israel es limitado. Israel se está moviendo desde la posición de un aliado estadounidense al mantener un equilibrio de poder de una potencia hegemónica regional, en su propio derecho de explotación, fuera del marco de los intereses estadounidenses.
Los Estados Unidos, sobre todo, quiere asegurar la continuidad después de que el presidente egipcio, Hosni Mubarak muera. Se quiere asegurar que el Reino Hachemita de Jordania se mantenga estable. Y en su intento de controlar la situación en el centro y el este, que quiere asegurarse de que no pase nada en el oeste para complicar aún más la situación enormemente compleja.
No es que Israel puede hacer muy poco para ayudar a los Estados Unidos en el centro y el resto del este. Por otra parte, si el equilibrio de poder occidentales fueran a colapsar - debido a cualquier cosa, desde el colapso del régimen egipcio a una guerra israelí contra Hezbolá - los Estados Unidos podría verse arrastrado a ese conflicto, mientras que una nueva intifada en el los territorios palestinos no facilitan que las cosas vayan bien. Se desconoce el efecto que esto tendría en los saldos de otro tipo de energía, pero Estados Unidos está operando en los límites de su poder para tratar de manejar estas situaciones. Israel no puede dejar esto así, pero podría afectar, por ejemplo, iniciar un ataque contra Irán fuera del marco de la planificación de América. Por lo tanto, los Estados Unidos quiere una cosa de Israel ahora: que Israel no haga nada que pueda desestabilizar el equilibrio de poder occidental o hacer la tarea de Estados Unidos más difícil en las demás regiones.
Israel considera que la preocupación norteamericana en estas regiones, junto con la alineación actual de las fuerzas favorables en su región, como una oportunidad tanto para consolidar y expandir su poder y crear nuevas realidades sobre el terreno. Una de ellas es la construcción en Jerusalén oriental, o más precisamente, utilizando el momento para reformar la demografía y la geografía de su región inmediata. La posición israelí es que tiene los derechos en el este de Jerusalén y que los Estados Unidos no puede entrometerse en ello. La posición de EE.UU. es que tiene intereses en el conjunto de la región que son potencialmente debilitados por esta construcción en este momento.
El deseo de Israel de hacerlo es comprensible, pero va en contra de los intereses norteamericanos. Los Estados Unidos, habida cuenta de sus desafíos abrumadores, no esta ni interesado en el deseo de Israel de la reorganización de su región, ni tampoco puede tolerar más riesgo que se derive de las acciones de Israel. Sin embargo, los pequeños riesgos podrían ser importantes cuando los Estados Unidos está al máximo en el riesgo. Por lo tanto, los intereses de Israel y la de los Estados Unidos divergen. Israel ve la oportunidad, los Estados Unidos ve más riesgo.
El problema de Israel es que, en el largo plazo, su relación con los Estados Unidos es su póliza de seguro. Netanyahu, parece tener el cálculo de que, dada la necesidad de EE.UU. de un equilibrio de poder occidentales, lo que hace Israel ahora se permitirá, porque al final los Estados Unidos necesita de Israel para mantener ese equilibrio de poder. Por lo tanto, está investigando de manera agresiva. Netanyahu también tiene razones de política interna para proceder a esta construcción. Para él, esta construcción es un paso prudente y necesario.
La tarea de Obama es convencer a Netanyahu de que Israel tiene un valor estratégico para los Estados Unidos, pero sólo en el contexto más amplio de los intereses de EE.UU. en la región. Si Israel se convierte en parte del problema de Estados Unidos en lugar de la solución, los Estados Unidos buscarán otras soluciones. Esto es difícil de hacer, pero no imposible. El equilibrio de poder está en el Mediterráneo oriental, y no hay otra democracia a la que Estados Unidos podría dirigirse . Turquía - que esta más que dispuesta a cumplir esa función y aprovecharse de las tensiones de Israel con los Estados Unidos. Puede que no sea la amenaza más persuasiva, pero el hecho es que Israel no puede permitirse ninguna amenaza de los Estados Unidos, tales como el fin de la intensa relación bilateral US israelí. Si bien esta relación no puede ser esencial para Israel en este momento, es uno de los fundamentos de la gran estrategia de Israel en el largo plazo. Así como los Estados Unidos no puede permitirse más inestabilidad en la región en este momento, Israel no puede permitirse ninguna amenaza, aunque remota, a su relación con los Estados Unidos.
Una relación más complicada
Lo que está claro en todo esto es que la afirmación de que Israel y Estados Unidos son socios estratégicos no es cierto, sólo es mucho más complicado de lo que parece. Del mismo modo, la afirmación de que el apoyo estadounidense para Israel es una declaración verdadera y suficiente.
Netanyahu está apostando por el Congreso y las presiones políticas para limitar las respuestas de EE.UU. a Israel. Uno de los argumentos de la geopolítica es que las ventajas políticas son insuficientes frente a la necesidad geopolítica. La presión sobre el Congreso por Israel para construir casas en Jerusalén, mientras los Estados Unidos enfrente a las crisis en la región, podría fácilmente ser contraproducente.
El hecho es que, si bien el argumento de que EE.UU. en la política hacia Israel causó el anti-americanismo en la región no es del todo cierto, los Estados Unidos no necesita nuevos problemas o tensiones. Naciones abrumadas por los retos pueden comportarse de forma impredecible. La decisión de Netanyahu para hacer frente a los Estados Unidos en este momento y sobre este tema crea una imprevisibilidad que parece excesiva para los intereses a largo plazo de Israel. Esperar que el proceso político estadounidense para proteger a Israel de las consecuencias no es necesariamente medir el estado de ánimo de América en este momento. El interés nacional de ambos países es aumentar al máximo su libertad de maniobra. Los israelíes tienen una ventaja temporal a causa de los intereses estadounidenses en otros lugares de la región. Pero que crea una amenaza a largo plazo. Con dos guerras en curso y dos balances regionales en ruinas o vacilantes, los Estados Unidos no necesita una nueva crisis en el tercero. Israel tiene un interés en la construcción de viviendas en Jerusalén oriental. Los Estados Unidos no. Esto permite enmarcar la conversación entre Netanyahu y Obama. El resto es retórica.

DISCURSO DE NETANYAHU EN WASINGTON ANTE LA AIPAC



El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, se ha defendido de las desproporcionadas críticas recibidas por los planes de su Gobierno de construir 1.600 nuevas viviendas en Jerusalén Este asegurando que la disputada ciudad santa no es un asentamiento sino “la capital” del Estado israelí.
“El pueblo judío construyó Jerusalén hace 3.000 años y está construyendo Jerusalén hoy. Jerusalén no es un asentamiento. Es nuestra capital”, proclamó el primer ministro israelí en un discurso pronunciado en Washington ante los miembros de AIPAC, un importante ‘lobby’ israelí de Estados Unidos.
Sus declaraciones contrastan considerablemente con las realizadas horas antes y ante el mismo foro por la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, quien advirtió de que la política de asentamientos anunciada por Israel en Jerusalén Este pone en peligro las conversaciones de paz con la Autoridad Palestina, un argumento que Netanyahu ha negado.
Netanyahu llegó el lunes a Washington para realizar una visita oficial de tres días que tiene como objetivo acercar posturas con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, con quien se reunirá hoy martes en la Casa Blanca.
Reivindicando lo que ha descrito como un consenso nacional existente en Israel, Netanyahu ha reclamado ante AIPAC la soberanía de toda la ciudad de Jerusalén. Además, ha recordado que todos los gobiernos anteriores al suyo han construido “vecindarios judíos” en la localidad.
“Cualquiera sabe, todos –estadounidenses, europeos, israelíes y palestinos– saben que esos vecindarios serán parte de Israel bajo cualquier acuerdo de paz. Por lo tanto, su construcción no excluye de ninguna manera la posibilidad de una solución de dos estados”, señaló Netanyahu.
El portavoz de la Casa Blanca Robert Gibbs aseguró este lunes que los objetivos previstos para la reunión entre Obama y el primer ministro israelí son modestos. Israel ha dicho que en la agenda se ha establecido la cuestión iraní.
“Hoy, una amenaza sin precedentes se avecina sobre la humanidad. El radical régimen iraní armado con armas nucleares puede traer el fin de la era nuclear pacífica que el mundo ha disfrutado durante los últimos 65 años”, señaló Netanyahu ante AIPAC.
“Israel espera que la comunidad internacional actúe con rapidez y decisión para desbaratar este peligro. Nosotros siempre nos reservaremos el derecho a la legítima defensa”, agregó.

CIFRAS PREOCUPANTES DEL AÑO 2009


Notorio aumento de los ataques antisemitas en Francia y Canadá
AURORA DIGITAL

El antisemitismo en Francia creció en gran medida, según el informe de 2009 emitido a finales de la semana pasada por el Servicio de Protección de la Comunidad Judía (SPCJ). La organización informó de que 832 incidentes antisemitas se registraron en Francia en 2009, en comparación con 474 incidentes de este tipo en 2008, un incremento del 75%. Las estadísticas fueron recopiladas de los registros de la Organización de Ayuda a Víctimas del Departamento, que cotejaron las cifras con los datos publicados por el Ministerio francés del Interior. Esto incluye “las estadísticas, comentarios, análisis y los extractos de las sentencias dictadas por los tribunales en los casos de antisemitismo”, según el Consejo de Representación de las Instituciones Judías de Francia (CRIF). El presidente de esta entidad, Richard Prasquier atribuyó el aumento a la ira de la población francesa durante la operación antiterrorista en Gaza, en enero de 2009. En ese mes se registraron 354 incidentes antisemitas. Una cifra “totalmente inaceptable para Francia”, dijo Prasquier. Añadió que “el discurso antisemita y los hechos sobre una base diaria, a menudo bajo el pretexto de la lucha contra el sionismo, se han convertido en un hecho importante y preocupante de la vida trivial“. En 2007, el número de incidentes antisemitas registrados por el Ministerio del Interior de Francia fue de 386, una cifra inferior a lo que se había registrado en años anteriores. Pero la tendencia ya había comenzado a cambiar mucho antes de la operación militar israelí en Gaza: las cifras de 2008 eran ya 22 por ciento más altos que las del año anterior.Al menos parte de la razón para el odio puede haberse debido al aumento correspondiente en la población islámica del país. A partir de 2003, se estimaba que había cinco a seis millones de musulmanes en Francia, según un informe publicado por el ministerio del Interior. Sin embargo, en 2007, ese número había trepado a un estimado de ocho millones de personas, de acuerdo a instituciones islámicas. En 2008, había aproximadamente 490.000 judíos residentes en Francia, según una encuesta realizada por el Profesor Sergio Della Pergola del Instituto de Hartman de Judaísmo Contemporáneo de la Universidad Hebrea.


Canadá: datos preocupantes

Los incidentes antisemitas en Canadá, también alcanzaron niveles récord en 2009, según un informe anual publicado por la organización B'nai Brith Canadá. La encuesta mostró un salto de 11,4 por ciento en el número de incidentes respecto al año anterior, 2008 - una cifra que constituye el nivel más alto jamás registrado en los 28 años de historia de la auditoría.Según el informe, 1.264 incidentes antisemitas tuvieron lugar en Canadá en 2009. Estos incluyeron 32 ataques violentos, 348 casos de vandalismo y 884 informes de acoso. La mayoría de los incidentes tuvo lugar en la provincia de Ontario.En el área de Toronto, los incidentes se redujeron en un 11 por ciento, pero aumentó en otras partes de la provincia en casi un 50 por ciento. En la provincia francófona de Quebec, hubo un aumento de 52,5 por ciento en los datos de 2008, y en la ciudad de Montreal, donde una reside una gran población judía se produjo un aumento 58,7 por ciento en los incidentes antisemitas. La organización señaló que ha habido un incremento de cinco veces en los incidentes antisemitas en Canadá durante la década pasada. Como sucedió en Francia, el mayor número de ataques se produjo en enero de 2009, durante la lucha de Israel contra el terrorismo en Gaza. Según el sitio web de los musulmanes de Toronto, los musulmanes que viven en Canadá, superan los 750.000, cerca del 61 por ciento de ellos en Ontario, donde se registraron la mayoría de los incidentes antisemitas.

VISITA OFICIAL DE NETANYAHU A LOS EE.UU.


El Primer Ministro fue calurosamente recibido por el Congreso
Por Associated Press

Pelosi, líder de la Cámara: "En el Congreso hablamos con una sola voz sobre el tema de Israel". El Primer Ministro, Binyamin Netanyahu, tuvo una más cálida recepción pública del Congreso que de la administración Obama, con un Demócrata y un Republicano unidos dando, el martes, la bienvenida a un líder que ha afirmado estar en desacuerdo con la Casa Blanca acerca de la expansión de viviendas israelíes en un terreno en disputa.
"Nosotros en el Congreso estamos de parte de Israel", la Presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, le aseguró a Netanyahu con una amplia sonrisa, en una comparecencia ante las cámaras. "En el Congreso hablamos con una sola voz sobre el tema de Israel".
La reunión de Netanyahu con el presidente de USA, Barack Obama, más tarde el martes, estará cerrada a los periodistas, dejando la impresión de que no estaría cómodo siendo visto o fotografiado con altos funcionarios del gobierno. La administración Obama parece ansiosa de que la visita de Netanyahu, torpemente programada, transcurra con la menor atención posible de público, y se ha negado a detallar qué promesas está haciendo Netanyahu, para aliviar la más grave ruptura diplomática entre las dos naciones, en las últimas décadas.
La abrupta reprogramación del planeado viaje de Netanyahu al Departamento de Estado, que había sido anunciado como una reunión pública con la Secretaria de Estado, Hillary Rodham Clinton, el lunes, acentuó la inquietante atmósfera. La reunión de Netanyahu con Clinton tuvo lugar en su hotel y estuvo cerrada para la prensa.
Fue seguida por una cena privada en casa del Vicepresidente, Joe Biden, la noche del lunes, que estaba destinada a superar los sentimientos heridos, hace dos semanas, cuando el gobierno de Netanyahu anunció una provocativa expansión de las viviendas en Jerusalem oriental, mientras Biden visitaba la ciudad. Después del anuncio, enojado y avergonzado, Biden llegó, presuntamente, 90 minutos tarde a una cena con Netanyahu. El distanciamiento se amplió, y ambos países están tratando ahora de seguir adelante sin echarse atrás.
"No tenemos ningún aliado más fuerte que Israel, en ningún lugar del mundo", dijo el líder republicano de la Cámara, John Boehner. "Todos sabemos que estamos en un momento difícil. Me alegro de que el primer ministro esté aquí para que podamos tener un diálogo abierto".
Pelosi y Boehner señalaron a la amenaza de Irán como la principal preocupación, y como un área en la que Estados Unidos cooperará con Israel.
Netanyahu agradeció a sus anfitriones del Congreso por lo que llamó un cálido apoyo bipartidista. También habló, entre otros, con el líder Republicano del Senado, Mitch McConnell, con el presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, John Kerry, con el presidente del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara, Howard Berman, Demócrata, con el Senador Daniel Inouye, Demócrata, y con el senador Joe Lieberman, Independiente.
"Nos enfrentamos a dos grandes desafíos", dijo Netanyahu, una "búsqueda de la paz con nuestros vecinos palestinos" y detener a Irán en su desarrollo de armas atómicas.
Netanyahu ha estado tratando de desviar las críticas de USA, de los planes de su gobierno para construir 1.600 viviendas en una parte de Jerusalén que los palestinos reclaman como propia. Afirmó, rotundamente, ante el Comité Estadounidense-Israelí de Asuntos Públicos, el lunes, que "Jerusalem no es un asentamiento. Es nuestra capital".
El lunes, Clinton le dijo a una audiencia pro Israel, que la expansión israelí en zonas reclamadas por los palestinos no está en los intereses a largo plazo de Israel, y que socava la credibilidad de USA como mediador en el proceso de paz en Medio Oriente.
Obama ha permanecido fuera de la controversia, mientras Clinton y otros funcionarios de USA han reprendido a Israel. Después de fuertes declaraciones de ambas partes, la administración Obama y el campo de Netanyahu, llegaron, el martes, a una postura de relativo silencio.
PJ Crowley, el portavoz del Departamento de Estado, levantando un poco la cortina para Associated Press, dijo: "Este es un proceso de toma y daca, y eso es exactamente lo que está sucediendo. Señalamos nuestras preocupaciones y los israelíes señalaron las suyas, y continuamos las conversaciones con ambas partes”.
Crowley dijo que la postura pública se mantendría. "No vamos a hablar acerca de los pasos precisos que ambas partes deben tomar. Continuaremos discutiendo esos pasos en privado", dijo.

Traducción : José Blumenfeld
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CRECIMIENTO EDILICIO EN JERUSALEM


Cada presidente americano
Salvador Sostres


Israel estuvo magnífico anunciando cuando le pareció oportuno la construcción de 1.600 viviendas en Jerusalén oriental durante la visita del vicepresidente americano Biden. Israel debe dejar claro ante su principal aliado que no piensa ceder ni un solo centímetro de terreno. Y que la única manera que tiene de sobrevivir es defenderse. Resulta, por desgracia, frecuente que cada nuevo presidente americano tenga ideas propias sobre cómo resolver el histórico conflicto, el más crucial del mundo, y por ello es fundamental que, para evitar aventuras que tan peligrosas podrían resultar para la única democracia de Oriente Medio, Israel explicite su posición y su esperanza, de modo que cada novato presidente americano lo vaya teniendo todo más claro. Bush hijo tardó algún tiempo en darse cuenta de que su primera política respecto al pueblo de Israel -que se basó en hacer caso omiso de la gravedad de la amenaza islamista- no era la que se esperaba del líder del mundo libre. Después del 11-S no tuvo más remedio que rectificar, y lo hizo con valentía.
La Administración Obama ha mostrado su indignación por la coincidencia del anuncio inmobiliario con la visita oficial de su vicepresidente. Especialmente los Clinton -Bill como ex presidente y Hillary como secretaria de Estado- le montaron al primer ministro Netanyahu un tremebundo escándalo telefónico. También le reprendieron en algunas declaraciones a los medios de comunicación. Israel cumplió con la formalidad de disculparse pero, acto seguido, un Netanyahu contundente, advirtió que su país continuará construyendo en Jerusalén oriental “como siempre”. Y anteayer añadió que Jerusalén no es ningún asentamiento sino la capital de Israel.
En cualquier caso, Bill Clinton, que se dejó timar por Arafat en Camp David, no parece el más indicado para dar lecciones sobre Oriente Medio.
En la traumática transición entre las presidencias de Clinton y Bush, por aquel lío que hubo en el recuento electoral de Florida, el marido de Hillary estaba especialmente enfadado, y acusó a Bush y a los Bush de casi todo. Aun así, no se saltó el trámite de dejarle una carta a su sucesor, y esa carta contenía el único mensaje de que desconfiara de Arafat, puesto que no era la solución sino el problema.
Obama es de momento un blando en casi todo, y creyó que al ritmo de una balada pop podría mecer al mundo hasta dormirlo entre sus brazos. Lo del talante da para ganar unas elecciones en la era de la superficialidad, el McDonald’s y el desencanto, pero los grandes conflictos de la humanidad tienen raíces mucho más profundas y estas raíces permanecen. Cada desafío que tiene que afrontar Israel es un desafío histórico, decisivo. Es una pelota de partido.
Mientras el mundo árabe totalitario y terrorista que rodea a Israel no entre en razón y no acepte como valores indiscutibles la paz y la convivencia -y el Estado de Israel, que es tanto una realidad política como un valor absoluto- el pueblo elegido tiene todo el derecho del mundo a defenderse del modo que en cada momento le parezca más oportuno. Con tanques y con pisos, y con 2.000 años de historia reciente de los que ha aprendido que no puede confiar en nadie ni relajarse un solo minuto.
Salvador Sostres es escritor y periodista.

¿PORQUE IRAN ASPIRA A SER UNA POTENCIA NUCLEAR?


La sombra de la revolución es alargada
Marta Gonzalez Isidoro , Infomedio

El 1 de febrero de 1979, a las 9:33 horas, aterrizaba en el aeropuerto de Teherán un avión procedente de París con un pasajero muy especial a bordo: el Ayatollah Jomeini. El Imán regresaba del exilio después de liderar y organizar durante una década un movimiento político de masas centrado en un conjunto de objetivos muy simples pero de gran eficacia y resonancia internacional: la expulsión del Sha, la abolición de la monarquía, milenaria en Irán, y el fin de la influencia occidental en el país, especialmente la norteamericana. Legitimado por el éxito, llega también con una biblia política bajo el brazo: el gobierno islámico, una apuesta personal firme que sellaría para siempre el futuro del nuevo Irán y determinaría el diseño del frágil tablero de Oriente Medio, al tiempo que extendería su larga y oscura sombra incluso por América Latina.
Si bien las causas de la revolución de 1979 hay que buscarlas en la corrupción, la desigualdad, la ausencia de democracia o la explotación extranjera de su principal recurso, el petróleo, tampoco las promesas de instaurar la justicia social mediante el establecimiento de la Sharía se han cumplido del todo, y en el Irán islámico las desigualdades sociales siguen siendo enormes. A pesar de todo, no cabe duda de que, treinta y un años después, el éxito de la Revolución que Jomeini puso en marcha ha sido rotundo.
Convertida en superpotencia regional y en actor internacional decisivo, Irán es hoy la pesadilla del mundo libre por sus relaciones con el terrorismo internacional, sus alianzas contra natura, sus ambiciones militares, su antisemitismo patológico, y, sobre todo, por la oscuridad de su programa nuclear. Irán comienza a ser percibido como una amenaza – todavía no existencial, al menos para la frágil y ambigua Unión Europea -, teniendo en cuenta que, según su presidente Mahmud Ahmadineyad, habría conseguido el primer paquete de uranio enriquecido al 20% - necesario para construir una bomba atómica – y tiene ya capacidad para enriquecer al 80%. Las previsiones de los analistas y expertos en física nuclear no son muy halagüeñas: entre seis meses y un año Irán podría estar preparado para ensamblar material nuclear en las ojivas de los misiles que ya dispone. Un peligro potencialmente añadido si este material cayese en manos de algunos de sus socios en el terror, como Hizbollah o Hamas.
¿Por qué Irán aspira a ser un Estado nuclear?. ¿Por qué la Comunidad Internacional quiere – o eso dice – evitarlo a toda costa?. ¿Es sólo una cuestión de poder y liderazgo regional o existe algún condicionante emanado de su propia interpretación chií del Islam?. ¿Realmente existe un riesgo para la supervivencia del mundo libre?. La Revolución iraní ¿Es fruto de la auténtica tradición del Islam o de otras influencias?. ¿Por qué el terrorismo de Estado es un elemento per se de su sistema político? Para entender el debate ideológico-político que se está produciendo desde hace algunos años sobre Irán y responder a estas cuestiones es imprescindible conocer la propia teología chií y el sistema de gobierno creado y legado por el Ayatollah Jomeini.
El Islam no es una religión cualquiera. Ni siquiera es una de las tres religiones que llamamos del Libro, situada, por tanto, al mismo nivel conceptual y teológico que el Judaísmo y el Cristianismo. El Islam es superior, porque el Islam es, según sus creyentes, la Religión, la única y verdadera, la última oportunidad dada por Dios – Allah – a los hombres para que recapaciten y vuelvan a la senda del buen camino. Como última religión revelada, el Islam tiene conciencia de haber regresado a la religión primordial, la que se funda en la doctrina de la Unidad – umma o comunidad de creyentes -, fuente de toda verdad, y que, mediante la sumisión – islam – al Dios único – Allah – abre al hombre la vía del retorno a él.
Parece complicado pero, en realidad, es muy simple: como la humanidad es única, Dios se ha Revelado al hombre de forma única, enviando a cada comunidad, a lo largo de los tiempos, un Profeta distinto que adaptaba su lenguaje en función del lugar, espacio y tiempo en el que se aparecía. Adán fue el primer profeta portador de la Revelación universal, seguido por el resto de los profetas: Abraham, Noé, Moisés, Jonás, Ezequiel, David, Elías o Jesús, y así hasta llegar a Mahoma, el último profeta y última oportunidad de salvación cuando llegue el Juicio Final y la consumación de los tiempos. Por eso, aparte de algunos que pertenecen al pasado bastante oscuro de la Arabia pre-islámica, como Chueb, Hud o Salih, los profetas que menciona el Corán – su libro sagrado – se corresponden, por lo general, con los personajes bíblicos. Eso sí: a diferencia del Antiguo Testamento cristiano o Deuteronomio, que se corresponde íntegramente con la Torah judía, el Corán hace una adaptación bastante sui generis de la historia común. En esta interpretación, el que no abraza el islam es infiel. Los politeístas, por descontado, y los judíos y cristianos por haber traicionado el mensaje divino, haber ocultado los pasajes que anuncian la llegada de Mahoma y por no haber estado atentos a los signos de Dios. La infidelidad de los judíos es aun más grave que la de los cristianos, puesto que han osado atribuirse la descendencia de Abraham – que sólo fue un hanif muslim o verdadero creyente sometido a Dios -, y por no haber creído que Jesús era el Mesías, el Profeta de Dios, su Verbo. Los cristianos merecen un poco más de indulgencia, al compartir con ellos la misión divina de Jesús, aunque se distancian en la medida en que no creen en su naturaleza divina. No obstante, la yihad – guerra santa - aplicada a los judíos y cristianos que han vivido bajo regímenes islámicos a lo largo de la historia ha sido más sutil, puesto que oficialmente estaban protegidos por el paraguas de la dhimma, pacto que garantizaba la seguridad de sus vidas y sus bienes a cambio del pago de un tributo.
La práctica del islam representa, para el creyente, el cumplimiento pleno de su vocación humana, al tiempo que le permite sentirse integrado en una comunidad equilibrada. La esperanza depositada en que toda la humanidad, con el tiempo, se rendirá a la evidencia de la verdadera fe, viene reforzada por las tradiciones proféticas, que anuncian que Jesús, cuando vuelva a la tierra para establecer en ella el reino de la justicia y la paz, practicará él mismo el islam bajo la forma tradicional – sunna – procedente de Mahoma, instrumento de la última Revelación. Esperanza en los más cautelosos, y yihad para los que tienen prisa.
La escatología islámica está determinada por dos acontecimientos: el primero es la llegada del dayyal – el Gran Satán - , un ser maléfico que traerá corrupción, injusticia, opresión e inmoralidad y que en la conciencia colectiva está fuertemente identificado con el Occidente decadente, pagano y enemigo de la verdad – islam -. El segundo es la esperanza depositada en la llegada del Mahdi y con él, la restauración islámica o califato universal. El Mesías, con ayuda del Mahdi, vencerá al dayyal y le matará. Entonces se iniciará una nueva época de paz y armonía universal. Jesús practicará el islam tal como lo reveló el profeta Mahoma y toda la humanidad se le unirá. Al final de su segunda misión en la tierra, que durará cuarenta años, morirá y será enterrado en Medina, junto al profeta del Islam y los primeros califas.
Esta creencia, que podría pasar livianamente por la de un texto apocalíptico cualquiera, es realmente peligrosa. Lo es porque en el chiísmo esta creencia está estrechamente asociada a la doctrina que el poder político en el Islam no puede pertenecer más que a los imanes, descendientes de Alí y de Fátima, hija del Profeta. Según el chiísmo mayoritario, hubo doce imanes. El duodécimo, llamado Muhammad al Mahdí, desapareció de forma misteriosa el año 874, poco después de la muerte de su padre. Según la tradición, desde entonces se encuentra oculto y debe aparecer poco antes del Juicio Final, coincidiendo con una época impía, opresiva y violenta.
La influencia de esta doctrina, junto con teorías de inspiración marxistas y tercermundistas en el movimiento revolucionario iraní es incuestionable. El propio Jomeini, que se decía descendiente de la familia del Profeta, se autoproclamó imán y precursor y portavoz del Mahdi, el Señor del tiempo, cuya venida sería inminente. Revolución y escatología, pues, al servicio de un régimen delirante.
En cuanto a la estructura de Estado, Jomeini estableció un sistema de gobierno totalmente innovador en el mundo islámico de su tiempo con el objetivo de adaptar el Islam al concepto europeo de Estado-nación. Una concepción maquiavélica y profundamente hegeliana del poder, que llevaría la razón de Estado hasta sus últimas consecuencias. Sirviéndose del modelo de la Constitución francesa de 1958, diseñó una Constitución a su medida, aparentemente democrática en su estructura, pero fuertemente condicionada por las características sociológicas, religiosas y culturales de los persas: instauración de una República, elecciones por sufragio universal, Parlamento, Presidente, Consejo de Ministros, partidos políticos con voz y voto y el equivalente a una Corte Suprema. Todo ello revestido con un fuerte lenguaje religioso en nombre de la lucha contra la influencia occidental y un discurso profundamente antinorteamericano y antisionista. No en balde, Jomeini estaba obsesionado por una supuesta conspiración fraguada por el gobierno de Gran Bretaña, la infiltración judía y agentes extranjeros. Para conjurar los peligros, y puesto que el Islam es un sistema de vida completo que abarca tanto lo individual como lo colectivo, nada mejor que un poder ejecutivo fuerte en el que coincidan el mandato divino, la tradición y la razón.
Un gobierno islámico constitucional en el que el poder legislativo y la soberanía residen exclusivamente en Allah, mientras que el poder ejecutivo se confiere también por mandato divino, tal y como lo adquirieron y ejercieron en su día el Profeta Mahoma y Alí, su sucesor. Ante la ausencia del Iman o sucesor legítimo del Profeta, los alfaquíes o jurisconsultos musulmanes son los encargados de ejercer esa tutela. Como mensajeros de Allah, y como garantes únicos de la transmisión auténtica de los mensajes proféticos, su labor no es legislar, sino aplicar las leyes divinas que el Profeta ha promulgado. Por eso sólo velan por la aplicación de la sharía – cortar las manos a los ladrones y administrar latigazos y lapidaciones, en aplicación de los preceptos penales del islam – y supervisan que el funcionamiento del gobierno se ajuste igualmente a los preceptos del islam. Pero un Estado moderno necesita un poder ejecutivo. Y la tarea de gobernar recae directamente en el Líder Supremo en sustitución del iman oculto. Jomeini se declara a sí mismo sucesor del Profeta, y blinda al Líder Supremo – él mismo y desde 1989 Alí Jamenei – con el poder y la autoridad absoluta para emitir nuevas leyes, que deben considerarse como religiosamente vinculantes, e incluso derogar preceptos firmemente establecidos en base a las necesidades del Estado – o sea, de las suyas propias –.
Aunque en teoría el Estado representa a todos los ciudadanos, la administración de su poder pertenece a una casta o élite de elegidos. Ellos son los únicos conscientes realmente que la Historia les ha elegido para llevar a cabo una misión escatológica: la purificación ideológica necesaria para facilitar el retorno a una sociedad ideal de acuerdo con los preceptos islámicos. Para ello, el Estado debe doblegar, como sea, las voluntades individuales, que deben coincidir con los intereses del Estado. El Corán no está hecho para rezar, sino para organizar sociedades, y los dirigentes religiosos se forman no para rezar, sino para gobernar, declaró en su día Jomeini. La tiranía se impone en un régimen en el que el Estado es un fin en sí mismo y que considera que el martirio es fuente de legitimidad para enfrentar a la tiranía y la injusticia de un gobierno usurpador – el dayyal, el Occidente decadente, el Gran Satán americano, el Israel ocupante, el islam acomodaticio y corrupto -. En definitiva, extender el gobierno absoluto del Profeta de Allah dentro y fuera de sus fronteras. El terror como política de Estado. Y la bomba atómica el método más eficaz para forzar la aparición de un Madhi que está ya aquí, pero que no se hace visible. ¿De verdad que no peligra nuestra supervivencia?